Isaías uno de los grandes profetas escogidos por Dios para llevar su mensaje a Israel y al mundo entero. Conozca porqué el libro de Isaías, el primero y más extenso de los profetas mayores, ha causado y sigue causando controversia, y desconocen su autoría.

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Isaías

Isaías es uno de los profetas mayores al que denominaban el profeta evangelista, ya que fue el único profeta que se encuentra en el Antiguo Testamento. Este nos proporciona una exposición amplia del evangelio de Dios en Jesucristo.

El libro está compuesto por las visiones que Jehová le revelaba a su profeta y sermones que Isaías hacia al pueblo de Judea y Jerusalén. Que fue donde principalmente ejerció su misión profética.

Isaías 1:1

1 Visión de Isaías hijo de Amoz, la cual vio acerca de Judá y Jerusalén en días de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá.

Isaías era una persona de la clase media alta y también era estudiado y una persona preparada para su época. Era un hombre que tenía acceso a los funcionarios públicos y es por eso que le presta sus servicios a cuatro reyes principales de la ápoca.

Fue un hombre con un carácter fuerte y sin temor a los gobernantes, siempre cumplió los designios que el Creador le había encomendado. Odiado por el rey Acaz y por el contrario protegido y favorecido por el rey Ezequías.

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El libro de Isaías nos muestra grandes profecías que se cumplirían sobre el pueblo de Israel y las naciones alrededor de ella y que están por cumplirse al final de los tiempos.

Libro de Isaías

Cuando Isaías comenzó a profetizar fue cuando termina la cautividad en Babilonia y la cautividad en Asiria. En el año 722 a.C fueron llevadas 10 tribus de Israel cautivas al imperio Asirio y solo dos tribus quedaron de pie, la tribu de Benjamín y la tribu de Judá.

Los tiempos de Isaías eran tiempos difíciles y de tormento para el pueblo de Israel. Vivían angustiados por las posibles invasiones a las que eran amenazados continuamente. Es por este hecho, que el pueblo en vez de acercarse a Dios, hicieron que más bien de alejarán de Él.

El libro de Isaías se divide en tres secciones que se clasifican de la siguiente manera:

  • Primera sección: mensaje sobre Jerusalén y Judá (1.1 – 5.30), el libro de Emmanuel (6.1 – 12.6), mensaje sobre naciones extranjeras (13.1 – 23.18), apocalipsis de Isaías (24.1 – 27.13), juicio sobre Judá e Israel (28.1 – 35.10) e historia de Ezequías (36.1 – 39.8).
  • Segunda Sección: consuelo a Israel (40.1 – 55.13).
  • Tercera Sección: mensaje a los repatriados (56.1-66.24).

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Mucho es lo que se ha hablado de este libro, pues existe la teoría de que el libro fue desarrollado por tres personas diferentes. El estilo de escritura, el vocabulario utilizado y en énfasis, es diferente uno de otro.

Sin embargo, hay otro grupo de eruditas que mantienen la posición y fiel convicción que fue únicamente el profeta Isaías, el que desarrolla y presencia todo lo revelado en este maravilloso libro.

A través de este maravilloso libro, el Señor le muestra a su profeta las cosas que acontecerían en sus tiempos y en los tiempos futuros. Maravillosas visiones y experiencias relata Isaías, que nos demuestran una vez más, que la Biblia es la verdadera palabra de Dios.

Mensaje sobre Jerusalén y Judá en Isaías

Isaías le profetizó a dos reinos, como lo fue al pueblo de Judá principalmente que se encontraba en el sur y al pueblo de Jerusalén.

El profeta se enfrenta a un pueblo totalmente alejado de Dios. Se observaba el paganismo, la idolatría, la maldad, el adulterio y además una sociedad que se encontraba amenazada continuamente a entrar en guerra.

Desde el capítulo uno del libro de Isaías se muestra la visión que Dios, le revela al profeta sobre los pecados y la manera de vivir del pueblo. Haciendo tres señalamientos sobre Israel de las grandes abominaciones que cometía está nación ante los ojos de Jehová.

Primer señalamiento contra Israel

Este primer señalamiento, con la cual empieza el libro de Isaías, se muestra la forma en la  que un padre les habla a sus hijos. La relación de Dios con Israel, desde que los escogió como su pueblo es tal cual la de un padre con sus hijos.

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Isaías 1:2-3

Oíd, cielos, y escucha tú, tierra; porque habla Jehová: Críe hijos, y los engrandecí, y ellos se rebelaron contra mí.

El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su señor; Israel no entiende, mi pueblo no tiene conocimiento.

Jehová le revela al pueblo de Israel la manera en la que deben vivir y lo que es agradable para Él y ellos como su pueblo escogido y amadores del Señor debían cumplir y obedecer.

Sin embargo, sus conductas no eran del agrado de Jehová de los ejércitos y es lo que el Señor le revela a Isaías para que le hiciera llegar el mensaje a su pueblo.

Isaías 1:4-5

¡Oh gente pecadora, pueblo cargado de maldad, generación de malignos, hijos depravados! Dejaron a Jehová, provocaron a ira al Santo de Israel, se volvieron atrás.

¿Por qué querréis ser castigados aún? ¿Todavía os rebelaréis? Toda cabeza está enferma, y todo corazón doliente.

El propósito que tiene Dios con sus hijos al momento de castigarlos, no es herirlos ni destruirlos, es hacerlos volver de su pecado y vuelvan a la vida de santidad.

En este primer capítulo se puede observar a Dios como juez, sentado en un trono de justicia, listo para castigar los pecados que cometían una y otra vez, el pueblo de Israel. Alejándose de sus promesas, ley y del temor a Jehová.

El Rey de reyes le muestra a Isaías que su pueblo no le conocía y nunca le conocieron, tenían menos conocimiento acerca de Él que los bueyes y los asnos a sus dueños. El deseo de Jehová es que lo conozcamos, a través de sus palabras.

No sólo podemos observar que el pueblo judío estaba infestado del pecado y de la maldad, que habían demostrado que verdaderamente no conocían al Santo de Israel, sino que lo habían abandonado y se volvieron atrás.

El Señor al reprender a Israel por sus pecados. Les hace dos preguntas para que reflexionarán sobre ello. Y es que Jehová deseaba que realmente su pueblo recordará lo que habían vivido sus antepasados al rebelarse contra Dios.

El Padre no deseaba castigar más a Israel, sino darles vida y vida en abundancia, pero ellos elegían una y otra vez la rebeldía y por ende el castigo del Todopoderoso.

Segundo señalamiento sobre la falsa adoración

Jehová en todo su poder y gloria, se dirige al pueblo de Israel con toda verdad y con la mano en el corazón, para mostrarles lo que es abominable ante sus ojos. El pueblo de Israel, a pesar de su pecado, pensaba que cumpliendo con las tradiciones religiosas, lograrían zafarse del castigo de Dios.

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Isaías 1:11-12

11 ¿Para qué me sirve, dice Jehová, la multitud de vuestros sacrificios?

Hastiado estoy de holocaustos de carneros y de grasa de animales gordos; no quiero sangre de bueyes ni de ovejas ni de machos cabríos.

12 ¿Quién pide eso de vuestras manos, cuando venís a presentaros delante de mí para pisotear mis atrios?

Aquí, también se puede observar como Jehová claramente exhorta al pueblo de Israel a volverse de su mal camino o simplemente no acercarse a Él.

Israel tenía la idea errónea de que si cumplían con los ritos que Dios había establecido, aun cuando en su día a día sus actos estuviesen lejos de Él, el favor de Dios y la “entrada al cielo” era totalmente segura.

Jehová sólo desea que lo sirvamos realmente de todo corazón y con toda nuestra alma para bendecirnos. Él que es Todopoderoso conoce los corazones y pensamientos de todos sus escogidos, por eso no le era agradable, la adoración falsa que traía el pueblo de Israel a su santo Templo.

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Isaías 1:13-14

13 No me traigáis más vana ofrenda; el incienso me es abominación. Luna nueva, sábado y el convocar asambleas, no lo puedo sufrir. ¡Son iniquidad vuestras fiestas solemnes!

14 Mi alma aborrece vuestras lunas nuevas y vuestras fiestas solemnes; me son gravosas y cansado estoy de soportarlas.

Dios ya no deseaba que celebraran las fiestas ni presentarán sacrificios delante de Él, porque ya era abominación ante su presencia y esto era por la actitud que tenía Israel ante la vida.

Tercer señalamiento sobre la injusticia y el engaño

La maldad, el homicidio, la injusticia, la ambición, la avaricio y el soborno se encontraba en Judá y Jerusalén. Sin embrago, el Señor no se había rendido con su pueblo y su amor por ellos era más grande que su pecado.

Isaías

Isaías 1:21-23

21 ¿Cómo te has convertido en ramera, tú, la ciudad fiel? Llena estuvo de justicia, en ella habitó la equidad, ¡pero ahora la habitan los homicidas! 22 Tu plata se ha convertido en escorias, tu vino está mezclado con agua. 23 Tus gobernantes son rebeldes y cómplices de ladrones. Todos aman el soborno y van tras las recompensas; no hacen justicia al huérfano ni llega a ellos la causa de la viuda.

El Señor que es Todopoderoso sabía que había un remanente que sigue siendo fiel a sus caminos y por misericordia y amor a ellos el Señor, les da un mensaje de redención.

Aun cuando el pueblo de Israel había vivido conforme a sus pasiones y no a la voluntad de Dios, el Señor establece, que por ese pequeño grupo de fieles, Él tomaría venganza sobre todos aquellos que deseaban destruirla.

Isaías 1:24-25

24 Por tanto, dice el Señor, Jehová de los ejércitos, el Fuerte de Israel: Ea, tomaré satisfacción de mis enemigos, me vengaré de mis adversarios;

25 y volveré mi mano contra ti, y limpiaré hasta lo más puro tus escorias, y quitaré toda tu impureza.

El Todopoderoso le revela a Isaías que el purgaría las impurezas la nación de Israel, para que volvieran hacer la nación santa que fueron en tiempos pasados. También le muestra como eliminaría el mal y haría juicio contra todos los que se levanten contra el pueblo escogido por Dios.

Reinado Futuro de Jehová en Isaías

El Señor al mostrarle las visiones a Isaías de lo que ha de venir, les envía un mensaje de fe y esperanza no solo a los judíos, sino a todo aquel que confiese que Jesucristo es el Señor y Salvador.

Isaías

Isaías 2:2

Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de Jehová como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones.

 

Para muchas personas el futuro es un enigma y no saben que ha de acontecer. Muchas son las teorías acerca de lo que sucederá en el planeta Tierra y con la humanidad. Sin embargo, en la palabra de Dios, podremos encontrar, verdaderamente, todo lo que sucederá.

Jehová de los ejércitos de entre todos los pueblos del mundo, escogió a Israel para que fuese su pueblo, es el lugar santo de Dios y donde el reinará por la eternidad.

Isaías 2:3

Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová.

Isaías, al igual que otros profetas del Antiguo Testamento, comienzan a predicar que vienen los últimos tiempos y es cuando el Creador, juzgará a la Tierra y establecerá así su reino en Jerusalén.

Todas las naciones del mundo irán a Jerusalén a presentarse antes Jehová quien los juzgara y se llenara el mundo del conocimiento de Dios.

Propósitos del futuro de Dios

Luego de que Jehová juzgue a las naciones y a cada persona según su conducta, el reinará en Jerusalén y viviremos en una nueva Tierra y unos nuevos cielos.

El mal ya no existirá más, el pecado ya no se encontrará en nuestro día a día porque Jehová lo destruirá. Viviremos bajo el plan inicial del Señor y es una vida en abundancia y en su santa presencia.

No existirá enfermedad, dolor, aflicción, ni ningún mal que actualmente vivimos en la Tierra. Viviremos en gozo y en gracia en Cristo Jesús y la vida ya no será como la conocemos.

Isaías 25:6

Y Jehová de los ejércitos hará en este monte a todos los pueblos banquete de manjares suculentos, banquete de vinos refinados, de gruesos tuétanos y de vinos purificados.

Todo esto será para todos aquellos que le fueron fiel al Señor y es por eso que el Padre en Isaías, exhorta a su pueblo Israel a acercarse a él en espíritu y verdad. Para que puedan disfrutar de las bendiciones venideras del Padre Celestial.

La futura paz mundial

Los seres humanos a pesar de que han vivido prácticamente desde sus comienzos en guerras y contiendas, el deseo y anhelo es lograr vivir en paz.

La voluntad de Dios cuando creo al ser humano fue para que labrará la tierra, gobernará sobre la creación, alabará y viviera bajo la voluntad del Padre.

El Rey de reyes y Señor de señores le muestra en visiones a Isaías que cuando venga el día de Jehová, luego de que acabe definitivamente con el mal, la paz que solo Dios puede dar se encontrará en cada rincón del planeta.

Isaías 2:4

Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra.

Cuando todo esto acontezca, el Señor revela que viviremos bajo su luz y estaremos íntimamente relacionados con el Padre Celestial, el Hijo y el Espíritu Santo.

Isaías 2:5

Venid, oh casa de Jacob, y caminaremos a la luz de Jehová.

Pecados antes de la ira de Dios

A lo largo de la palabra de Dios podemos observar el carácter del Señor y entre una de las características que más predomina es que es un Dios de justicia. También nos muestra que es un Dios de amor y de misericordia y que antepone estas antes de su ira.

Sin embargo, también nos revela que muchas son las veces que Jehová, advierte a su pueblo y a los creyentes en general, de las cosas que hacen que no son agradables a Él.

Muchas veces como hijos de Dios, nos volvemos de nuestros malos caminos y nos arrepentimos de estas acciones, pero muchas otras, decidimos seguir bajo el pecado y haciendo nuestra voluntad.

Así mismo, sucedió en Judá y Jerusalén en los tiempos de Isaías, un pueblo rebelde, alejado de Dios y sin la más mínima intención de regresar a sus caminos. Por lo que, Jehová no puede hacerse a un lado y no juzgar la maldad de ellos y del mundo entero, porque no está en Él ser injusto.

Entre los pecados principales que refleja Isaías en su libro que el pueblo escogido de Dios estaba cometiendo tenemos que: abandonaron los caminos del Señor, la idolatría a dioses ajenos, la brujería e hicieron alianzas con personas que no tienen a Jehová como su Dios.

Isaías 2:6-9

Ciertamente tú has dejado tu pueblo, la casa de Jacob, porque están llenos de costumbres traídas del oriente, y de agoreros, como los filisteos; y pactan con hijos de extranjeros.

Su tierra está llena de plata y oro, sus tesoros no tienen fin. También está su tierra llena de caballos, y sus carros son innumerables.

Además su tierra está llena de ídolos, y se han arrodillado ante la obra de sus manos y ante lo que fabricaron sus dedos.

Y se ha inclinado el hombre, y el varón se ha humillado; por tanto, no los perdones.

Todas estas cosas son abominaciones delante del Creador y no solo son pecados que se vieron en los tiempos del profeta Isaías, sino que también, crecerán antes de los tiempos finales.

Estas cosas que se encuentran escritas en el libro de Isaías, no es solo una realidad de la época del profeta, sino que son señales que debemos tener presente y que Jehová de los ejércitos nos deja en este libro para estar alertas y entendamos en qué tiempo nos encontramos.

La ira y los juicios de Dios

Desde antes del comienzo de la creación ya existía el mal, cuando satanás se revelo contra el Padre Celestial y fue expulsado del reino de Dios.

En el libro de Génesis,  se puede evidenciar la entrada del pecado cuando Adán y Eva comieron de la fruta prohibida por el Señor, haciendo su voluntad, sin importar y obedecer la voluntad del Creador.

Aun cuando Dios permitió esta rebelión por parte del diablo y sigue existiendo e incluso aumentado la maldad en el mundo, debemos entender y creer que hay un día para el juicio.

Isaías le fue abierto los ojos espirituales y a través de visiones, pudo observar y declarar cómo sería el juicio del Rey de reyes y Señor de señores, en el final de los tiempos.

Isaías 2:10-12

10 Métete en la peña, escóndete en el polvo, de la presencia temible de Jehová, y del resplandor de su majestad.

11 La altivez de los ojos del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada; y Jehová solo será exaltado en aquel día.

12 Porque día de Jehová de los ejércitos vendrá sobre todo soberbio y altivo, sobre todo enaltecido, y será abatido;

La maldad en el mundo será tal y el endurecimiento en el corazón de los hombres será tan fuerte que no se arrepentirán de sus pecados. Es justo en ese momento cuando Jehová Todopoderoso, vendrá con justicia para acabar con todas estas abominaciones y juzgar al mundo.

Entre los juicios que Dios traerá en los últimos tiempos sobre Judá y Jerusalén y todos aquellos que desecharon sus palabras, encontramos:

  • La pérdida de las necesidades básicas
  • Se quitarán todos los líderes especializados en cada uno de los aspectos de la vida
  • Surgirán líderes sin experiencia
  • Opresión y anarquía.

Isaías 3:1

Porque he aquí que el Señor Jehová de los ejércitos quita de Jerusalén y de Judá al sustentador y al fuerte, todo sustento de pan y todo socorro de agua;

Futuro glorioso de Jerusalén

Isaías, profetiza 750 años antes de que Jesucristo viniera al mundo, las cosas que habrían de acontecer y que el Rey de reyes y Señor de señores le había mostrado.

Dios le promete a Israel un final glorioso, que va más allá de todo lo que acontecerá en el mundo entero. Luego de los juicios del Altísimo y sobre todos aquellos que sobrevivan a estas cosas.

Isaías 4:2-3

En aquel tiempo el renuevo de Jehová será para hermosura y gloria, y el fruto de la tierra para grandeza y honra, a los sobrevivientes de Israel.

3 Y acontecerá que el que quedare en Sion, y el que fuere dejado en Jerusalén, será llamado santo; todos los que en Jerusalén estén registrados entre los vivientes,

Esto demuestra el amor tan profundo que Dios tiene para con su pueblo. Que aun cuando se rebelaron contra Él no solo antes de Jesucristo, sino durante y después de su Hijo, los levantará y bendecirá por la eternidad.

Isaías ve como Jehová lavara las inmundicias que se encuentran en el remanente del pueblo escogido por Dios y todo esto para la gloria y el renuevo de Israel.

Isaías 4:4

cuando el Señor lave las inmundicias de las hijas de Sion, y limpie la sangre de Jerusalén de en medio de ella, con espíritu de juicio y con espíritu de devastación.

La parábola de la viña

Una parábola es un lenguaje codificado donde se transmiten verdades espirituales con ejemplos terrenales, para poder ser comprendidas y relacionarlas con lo que es conocido por nosotros.

Isaías 5:1-3

5 Ahora cantaré por mi amado el cantar de mi amado a su viña. Tenía mi amado una viña en una ladera fértil.

La había cercado y despedregado y plantado de vides escogidas; había edificado en medio de ella una torre, y hecho también en ella un lagar; y esperaba que diese uvas, y dio uvas silvestres.

Ahora, pues, vecinos de Jerusalén y varones de Judá, juzgad ahora entre mí y mi viña.

El Espíritu Santo le revela a Isaías a través de esta parábola que Dios le dio a Israel la tierra más bendecida entre todo el mundo. Donde podías cosechar los más ricos frutos y donde la leche y miel fluía.

Así es la vida espiritual de cada uno de nosotros. Los judíos y los cristianos hoy en día, no pueden echar frutos, si no viven en santidad con Jehová. Es en medio de la luz de Cristo y la pureza, donde crecemos espiritualmente.

Vivir separados de la sombra del Omnipotente, es vivir bajo las leyes de este mundo y es donde comienza el miedo y la ira a invadir la vida del creyente. Solo a través del arrepentimiento podremos volvernos a los caminos del Padre Celestial.

Si nos sometemos y vivimos según la voluntad de nuestro Creador, Él nos guarda de todo peligro y es lo que Jehová de los ejércitos le revela en esta maravillosa parábola a Isaías.

Ayes sobre los malvados

Isaías fue utilizado grandemente por el Señor, mostrándole no solo las cosas que eran de su agrado y las maravillas qué haría, sino todas aquellas que no eran agradables para Él.

En el capítulo cinco, el Todopoderoso revela los males que traen la codicia a la vida de cualquier ser humano. Muchos judíos en los tiempos de Isaías, comenzaron a almacenar propiedades y riquezas, para aumentar su fortuna.

El Creador le revela a Isaías que su pueblo vivía según las pasiones del mundo, abandonando su camino. El gran problema ante esta situación, es que no solo el pueblo se había alejado, sino que sus sacerdotes no reprendían al pueblo.

Hablaban los mensajes que ellos deseaban escuchar y cumplir religiosamente con sus ritos espirituales pero su corazón estaba muy apartado del Señor.

Isaías 5:11-12

11 ¡Ay de los que se levantan de mañana para seguir la embriaguez; que se están hasta la noche, hasta que el vino los enciende!

12 Y en sus banquetes hay arpas, vihuelas, tamboriles, flautas y vino, y no miran la obra de Jehová, ni consideran la obra de sus manos.

El pueblo de Israel se volvió esclavo de la codicia, complacencia y materiales endureciendo aún más su corazón y esto los llevo a perder no solo sus bienes materiales, sino de las bendiciones y favor de Dios.

Visión y llamamiento de Isaías

A través de este capítulo nos podemos deleitar con el llamado de Jehová a Isaías. El profeta visualizo la gloria de Dios en todo su esplendor. A pesar de los tiempos difíciles que estaban viviendo y de la posición cómoda que tenía prefirió seguir y cumplir con la voluntad de Dios.

El espíritu de Isaías fue raptado al cielo por el Todopoderoso. Fueron los tiempos donde la decadencia de Israel, había llegado al límite. A través de esta visión, la fe del profeta se fortaleció, al ver la santidad del Rey de reyes y Señor de señores.

Isaías se sometió a la voluntad de Jehová y sin dudarlo, le dijo al Creador que estaba a su disposición y que lo enviará a él al pueblo para volverlos a los caminos del Dios de Israel.

Jehová de los ejércitos estaba preparando a Isaías para su ministerio, porque Él sabía que no era fácil lo que debía enfrentar Isaías. Las cosas que le mostraría y las exhortaciones que debía hacer a su pueblo y al mundo entero.

Isaías 6:1-3

1 En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo.

Por encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban.

Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.

Nacimiento y reinado del Mesías

En el capítulo nueve del libro de Isaías, se muestra el nacimiento del Mesías. La Luz verdadera, que el Padre le promete, no solo a Israel, sino a todo aquel que crea en Él para su salvación.

La angustia y las tinieblas ya no habitarían más en el corazón del pueblo judío ni de los cristianos. Jesús vendría a este mundo a cumplir la obra perfecta y más dolorosa por amor de todos nosotros.

Una de las más grandes bendiciones que viene junto con el Señor Jesús, es que traería paz y alegría, como solo el Todopoderoso podría darla.

La victoria definitiva sobre Israel y la paz del mundo, llegarían con el hijo de Dios pero también una comunión como nunca antes con el Padre a través de su Hijo Amado.

Isaías 9: 2-4

El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos.

Multiplicaste la gente, y aumentaste la alegría. Se alegrarán delante de ti como se alegran en la siega, como se gozan cuando reparten despojos.

Porque tú quebraste su pesado yugo, y la vara de su hombro, y el cetro de su opresor, como en el día de Madián.

El mundo entero se encontraba en la época de Isaías como una mujer con dolores de parto, no había salvación posible. Ningún ser humano podía imaginarse el plan del Creador y lo que estaba dispuesto hacer por nosotros.

Si llevamos estas promesas a la actualidad, nos encontraremos con que el mundo se encuentra nuevamente en confusión y tinieblas. Sin embargo, nuestra confianza esta en nuestro Señor Jesús y en su venida, para establecer su reino eterno y su paz perfecta.

Isaías 9:6

Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.

Reinado justo del Mesías

Es importante recordar que el libro de Isaías se escribió aproximadamente hace 2.750 años antes de Cristo.

A medida de que se va leyendo el libro de Isaías, comprendemos que si bien es un mensaje que dirigió el profeta al pueblo de Judá y Jerusalén. Hay profecías que aún no se cumplen, sino que están por cumplirse.

El nacimiento del Mesías es una profecía que el Señor le revela a Isaías y que ya se cumplió. Sin embargo, los juicios y el reinado del Mesías, son revelaciones que se cumplirán al final de los tiempos.

Esto es una de las cosas más maravillosas que encontramos en toda la palabra de Dios, porque nos da las evidencias de las profecías cumplidas.

Luego del juicio de Jehová, se establecerá el reino del Señor Jesucristo en Israel. Un reino de justicia, sabiduría, inteligencia, consejo y poder y de conocimiento y temor a Jehová.

Isaías 11:2

Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová.

Jesucristo tenía a plenitud el Espíritu Santo y todas las manifestaciones en la que Él se muestra, esto es porque no había pecado en Cristo. El Padre Celestial le revela a Isaías, que cuando Jesús reine, las siente manifestaciones de su Espíritu, estarán sobre Él.

También, el profeta Isaías pudo contemplar en estas visiones que el plan original de Dios en cuanto a la creación, se cumpliría en el reinado de Jesús.

El temor a Jehová, la paz y el gozo que solo el Señor puede dar, la convivencia entre los animales, el cuidado y valor al medio ambiente. Será la manera maravillosa en la que viviremos todos los hijos de Cristo.

Isaías 11:6-9

Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará.

La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas; y el león como el buey comerá paja.

Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora.

No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar.

Profecía contra Babilonia

El capítulo trece del libro de Isaías, nos revela los sucesos que le acontecerán a Irak en los últimos días. Estas profecías son de doble cumplimiento, esto quiere decir, que así como se cumplieron en los tiempos de Isaías y que están por cumplirse en los días de la ira de Dios.

Los juicios que Dios está anunciando y declarando son los mismos juicios para la mayor parte de las naciones que han seguido las costumbres de Babilonia. Todos los seres humanos llegaremos a estar delante de Cristo para ser juzgados.

Isaías anuncia que todas las naciones se someterán al juicio divido del Rey de reyes y Señor de señores, por eso los exhorta al arrepentimiento.

Isaías

Lo que Jehová le revela a Isaías para esos días finales, realmente muestran la gran ira de Dios. Por eso, la obra de Jesús en la cruz, para que todo aquel que se arrepienta, tenga vida y no pase por estas cosas.

Isaías 13:6-8

Aullad, porque cerca está el día de Jehová; vendrá como asolamiento del Todopoderoso.

Por tanto, toda mano se debilitará, y desfallecerá todo corazón de hombre,

y se llenarán de terror; angustias y dolores se apoderarán de ellos; tendrán dolores como mujer de parto; se asombrará cada cual al mirar a su compañero; sus rostros, rostros de llamas.

La biblia nos muestra en este capítulo del libro de Isaías nos revela que Babilonia es una nación alejada de los designio de Dios. Una ciudad que práctica la brujería, orgullosa, vana, corrompida, entregada a la idolatría y a la maldad.

El Rey de los ejércitos, al ser un Dios de justicia no puede dejar estas cosas pasar y no hacer juicio de esto. Isaías demuestra cómo será el día en el que las naciones sean juzgadas.

Isaías 13:11

11 Y castigaré al mundo por su maldad, y a los impíos por su iniquidad; y haré que cese la arrogancia de los soberbios, y abatiré la altivez de los fuertes.

El rey de Babilonia, objeto de burla

Satanás se va a ocultar detrás de un rey y está es otra gran revelación que le muestra Jehová a su profeta Isaías. En el capítulo catorce encontramos esta gran verdad.

Isaías

Isaías 14:4

pronunciarás este proverbio contra el rey de Babilonia, y dirás: ¡Cómo paró el opresor, cómo acabó la ciudad codiciosa de oro!

Es en Babilonia o Irak como la conocemos actualmente, donde se encuentran atados, cuatro demonios de los más fuertes que tiene el enemigo. Esperando ser desatados para generar destrucción, muerte, miedo y llanto en el mundo.

A través de este capítulo, podemos observar como el enemigo trata de nublar el conocimiento acerca de Jehová. Buscando únicamente, atraerlos a las cosas de este mundo para destruirlos.

Como buscará reinar el mundo entero para igualarse al Altísimo, a través del anticristo, que será el opresor, que reinará y tendrá el control antes dela segunda venida de Cristo.

Isaías 14:12-14

12 ¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones.

13 Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte;

14 sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altísimo.

El anticristo engañará a muchos durante tres años y medio de paz, abundancia y prosperidad. Luego, desatará su ira, su furor y su maldad, contra todos aquellos que busquen revelarse.

Isaías

El juicio de Jehová sobre la Tierra

El capítulo veinticuatro de Isaías denominado el juicio de Jehová sobre la Tierra, también es conocido como el apocalipsis de Isaías.

El profeta fue llevado a través de visiones acerca de las cosas que acontecerían en el mundo entero, desde los juicios de Jehová sobre Israel como la pasión de Cristo. La redención de Israel y el anticristo.

Tal como se ha venido desarrollando a lo largo de este post, podemos determinar, a través de las revelaciones que nos da este maravilloso libro, que son profecías que se cumplieron en tiempos pasados y que están por cumplirse en tiempos futuros.

A través de estos pasajes, el Espíritu Santo nos revela que el mundo se enfermaría a través de la contaminación que el ser humano habría provocado.

Isaías 24:4-5

Se destruyó, cayó la tierra; enfermó, cayó el mundo; enfermaron los altos pueblos de la tierra.

Y la tierra se contaminó bajo sus moradores; porque traspasaron las leyes, falsearon el derecho, quebrantaron el pacto sempiterno.

El Todopoderoso le revela a su profeta Isaías que nosotros los seres humanos, habíamos cruzado la línea que Él había establecido. Cruzando las leyes de Dios y haciendo lo que es abominable delante de nuestro Señor.

Dentro de esta destrucción y sobre estas tinieblas que cubren la Tierra, existirá un remanente de creyentes y fieles al Señor. Seguidores de Jesucristo que seguirán predicando la palabra de Dios.

Isaías 24:14-15

14 Estos alzarán su voz, cantarán gozosos por la grandeza de Jehová; desde el mar darán voces.

15 Glorificad por esto a Jehová en los valles; en las orillas del mar sea nombrado Jehová Dios de Israel.

El Espíritu nos muestra que este grupo de personas que se encuentran en los tiempos finales, estarán gozosos porque recordarán las promesas que hizo nuestro Señor Jesús.

Entenderán que ya todas las cosas que estaban por cumplirse, ya fueron hechas y que ahora vendría la paz y luz de Jesucristo.

Así como hay este remanente de creyentes, que alabarán al Padre Celestial en esos tiempos de angustia y terror. Isaías, también pudo observar, un grupo de personas que no se arrepintieron, sino que su corazón se había endurecido tanto, que ni estas cosas los hicieron volver.

En los tiempos finales, los seres humanos que no se vuelvan al Altísimo serán destruidos y consumidos por la ira de Dios.

Isaías 24:21-23

21 Acontecerá en aquel día, que Jehová castigará al ejército de los cielos en lo alto, y a los reyes de la tierra sobre la tierra.

22 Y serán amontonados como se amontona a los encarcelados en mazmorra, y en prisión quedarán encerrados, y serán castigados después de muchos días.

23 La luna se avergonzará, y el sol se confundirá, cuando Jehová de los ejércitos reine en el monte de Sion y en Jerusalén, y delante de sus ancianos sea glorioso.

Cántico de alabanza por el favor  y protección de Jehová

Luego de que los juicios de Dios se cumplan sobre su pueblo y las naciones y todas estas cosas acontezcan. Viviremos en paz y gozo, junto a nuestro Creador por la eternidad.

Isaías

Esto es una revelación maravillosa y que debe de llenarnos de esperanza, no solo a los judíos, sino también a todo aquel quien confiese y se arrepienta de su mal camino.

El profeta Isaías, revela en su libro que todo aquel que se mantiene fiel y en los caminos del Señor, tendrá su favor y protección. Aun cuando todas estas cosas acontezcan, Jehová es la roca fuerte de sus hijos.

Isaías 25:4-6

Porque fuiste fortaleza al pobre, fortaleza al menesteroso en su aflicción, refugio contra el turbión, sombra contra el calor; porque el ímpetu de los violentos es como turbión contra el muro.

Como el calor en lugar seco, así humillarás el orgullo de los extraños; y como calor debajo de nube harás marchitar el renuevo de los robustos.

Y Jehová de los ejércitos hará en este monte a todos los pueblos banquete de manjares suculentos, banquete de vinos refinados, de gruesos tuétanos y de vinos purificados.

En este artículo hemos hecho énfasis en dos características de la personalidad del Rey de reyes y Señor de señores como que es un Dios justo y de misericordia. Sin embargo, también es un Dios de verdad y lo que promete lo cumple.

Él es abrigo y amparo a todo aquel que se mantiene en sus caminos y que el temor de Jehová se encuentra de día y de noche en su corazón.

Aunque son tiempos difíciles los que están por venir, Jehová en toda su gloria y misericordia, le revela a Isaías, que todo aquella persona que se mantenga confiando en el Señor, a este Dios protegerá.

Isaías 26:2-4

Abrid las puertas, y entrará la gente justa, guardadora de verdades.

Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos.

Resumen libro de Isaías

Es asombroso ver a través de todos estos capítulos, como la rebeldía  y la apostasía que se encontraba en Israel. Los pecados que inundaban al pueblo escogido de Dios y a las naciones vecinas. Los pecados y la maldad que se ha incrementado hoy en día, llevaron al límite la paciencia de Dios.

El ser humano desde los inicios, se rebeló contra la voluntad de Jehová, dándole así inicio al pecado en el mundo, así podemos leerlo en algunas Partes de la Biblia.

Jehová de los ejércitos estableció leyes, rituales y sacrificios que debía hacer Israel, para que fueran perdonados sus pecados.

Sin embargo, la palabra de Dios nos muestra que, no solo Israel cayó una y otra vez en pecado, sino que el mundo e incluso nosotros como cristianos, pecamos diariamente.

El libro de Isaías, el Altísimo habla claramente del Mesías y lo que Él haría en su primera venida. Sin este acto maravilloso de amor, nunca hubiéramos alcanzado la salvación y comunión perfecta con Dios.

Hoy en día podemos ver en los portales de noticias y en nuestro día a día, como el mundo entero está envuelto en una confusión, tinieblas y pecados. La maldad de los hombres y la brujería han aumentado de forma significativa.

Volvemos a los tiempos de Isaías, donde la apostasía empieza a cobrar nuevamente fuerza y los corazones de algunos creyentes, se han apartado de los caminos de Jehová.

La contaminación y el poco cuidado que hemos tenido con el planeta, llevándolo a un extremo, donde cada vez la contaminación es peor, crece cada día.

Llevándonos cada vez más cerca a las profecías que relata el profeta acerca de los juicios de Dios sobre su pueblo y la tierra entera.

Días de terror, angustia, destrucción y tormento son algunas de las características que nos revela el Espíritu Santo a través de este libro. Sin embargo, nuestro Dios es un Dios amoroso y misericordioso que cuida a sus hijos y su plan no es destruirnos, sino que vivamos con Él en unos nuevos cielos y tierra.

Isaías 41:13

13 Porque yo Jehová soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te ayudo.

Es importante que como cristianos e hijos de Dios, tengamos siempre presente que la Biblia, no son solo relatos del pasado, que acontecieron según cada época para enseñarnos las cosas que son agradables y abominables para nuestro creador.

Es la palabra de Dios viva, real y actual, que nos muestra también las cosas que están por venir y acontecer, para que estemos preparados, firmes y fieles. Que nuestros ojos estén puestos siempre en el Altísimo y nuestra esperanza en Él.

El libro de Isaías es la evidencia más real y absoluta que podremos encontrar acerca de estas cosas. Dejándonos saber a través del Espíritu Santo, las señales a las que debemos estar alertas y no desfallecer ante nuestro llamado como hijos de Dios. Mantenernos en comunión con Él, conocerlo cada día más y cumplir su voluntad, son cosas que realmente son agradables al Señor.

Isaías 41:9-10

Porque te tomé de los confines de la tierra, y de tierras lejanas te llamé, y te dije: Mi siervo eres tú; te escogí, y no te deseché.

10 No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.

La gloria eterna sea para el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Amén.

Espero que este post sea de gran revelación y bendición a tu vida. Te invito a que sigas en la palabra de  La historia de Job

Por último, te comparto este audiovisual para que sigas creciendo espiritualmente con este libro maravilloso.

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