El alma de un niño es lo más puro y hermoso que existe, ya que están libres de toda maldad y sentimientos corruptos que invaden al hombre, es por ello que en este artículo se explicará la relación de Jesús y los niños, ya que quien sea como ellos podrá entrar al reino de los cielos.

Jesús-y-los-niños 1

Jesús y los niños ¿Qué decía a sus apóstoles?

En las santas escrituras dice que el reino de los cielos es para Jesús y los niños, así como todo aquel que sea puro de corazón, tenga un alma humilde y que por voluntad propia ayude al necesitado, sin esperar nada a cambio y tan solo la satisfacción de ayudar a su prójimo como que si fuese el mismo Jesucristo.

Las cualidades que tienen esos seres maravillosos son las que agradan a Dios y con el paso del tiempo pudieran mantenerse firmes en el corazón de los hombres, ya que no importa la edad que se tenga porque siempre el alma puede ser semejante a la de un niño, es decir, inocente, sencilla y libre de todo egoísmo, codicia y deseos de grandeza.

Un niño es un símbolo que representa la pureza que viene a este mundo a través de una madre, la cual debe quererlo, cuidarlo y atender todas sus necesidades, ya que este niño es un ser indefenso y totalmente dependiente de sus padres para sobrevivir.

Los niños son seres humildes y honestos, ya que lo que sienten en su corazón lo expresan a los demás sin temor, debido a que si sienten amor y cariño por parte de una persona estarán muy atentos de estar a su lado.  También, su alegría y dulzura se sentirá en el ambiente, ya que la algarabía y los juegos son su manera de manifestar esas hermosas emociones de la infancia.

Además, no albergan emociones negativas como la envidia, el egoísmo, las ansias de poder y el rencor ante el resto de los hombres, no se jactan sobre los bienes materiales que poseen, son todo lo contrario, sencillos y desprovistos de toda maldad y codicia, por lo que quienes mantienen esta ideología de vida siendo hombres, podrán entrar al reino de los cielos.

Jesús-y-los-niños 2

Jesús y sus enseñanzas sobre los niños

Jesucristo decía que quien recibe en su corazón  a un niño, era como que si lo aceptaran a él mismo y de ser así pues esta persona también estaría aceptando a su padre Dios nuestro señor.  El alma de un hombre debe ser semejante a la de un niño, manifestando sencillez,  franqueza y amor por el prójimo, así como exenta de todo mal pensamiento.

Esta enseñanza de Jesús, surgió de una querella suscitada entre algunos de sus discípulos, quienes deseaban saber quién sería el más reconocido en el reino de los cielos y con esta sabia respuesta, les quedó bastante claro, que quién menos aspiraba reconocimiento, estar por encima de su prójimo o el más sencillo, sería el único que podría conseguir entrar sin dificultad.

El que será más grande en el reino de los cielos es el que tenga el alma más pequeña e inocente como la de un niño, el que ame con fervor al humilde y lo ayude a solventar  cualquier necesidad.  Inclusive ya siendo adulto su nivel de malicia debe ser como la de un niño y es así como podrá vivir eternamente al lado de Jesucristo.

Para conocer más sobre Jesús y los niños te invitamos a leer el siguiente artículo: La oración para niños, un hábito que se debe cultivar.

Encuentro cercano de Jesús y los niños

Uno de los pasajes más conocidos sobre la vida de Jesús y su encuentro con los niños es el que se suscitó una tarde calurosa, donde Jesús se encontraba recitando sus interesantes parábolas a un grupo de hombres y mujeres que le escuchaban con suma atención y era mal visto que estas charlas fuesen interrumpidas.

En este sentido, un grupo de padres junto a sus niños se acercaron a ese lugar para que Jesús los bendijera, tal como era costumbre, además que la algarabía de los niños era tal que su entusiasmo por estar al lado del señor era incontenible e interrumpió dicha charla como un torbellino.

Para conocer más sobre Jesús y los niños te invitamos a ver el siguiente video:

Estas acciones por parte de los niños hacia Jesús inquietaron a los apóstoles, quienes los apartaron con molestia, a lo que Jesús les replicó que dejaran que esos pequeños se acercaran a él, ya que para almas como la de ellos era el reino de los cielos, esto dejó atónitos a los asistentes y entendieron el mensaje escrito en la palabra de Dios.

La lección principal que Jesús imparte en este pasaje es el deber que tienen los padres de orientar y enseñar a sus hijos la palabra de Dios con el fin de que puedan avanzar toda su vida por el camino del bien y que sus almas sigan siendo puras.

Los niños están en la obligación de obedecer a sus padres en todo lo que les pidan, ya que Jesús siendo un niño que gozaba de perfección e inteligencia suprema, siempre obedecía a sus padres que eran seres imperfectos y este bondadoso joven les ayudaba hasta en las típicas tareas del hogar, por lo que sus acciones agradaban a Dios.

Conoce algunos pasajes de la biblia que bendicen a los niños

Entre los textos bíblicos se encuentran una serie de pasajes que resaltan la importancia de los niños para la humanidad, ya que representan la vida y el futuro.  Es por ello que a continuación detallaremos algunos de los más emblemáticos:

Génesis

Multiplíquense para repoblar la tierra ya que los niños son una bendición de Dios, Génesis 9:7.  La tierra debe ser inundada de seres humanos que alaben a Dios y cumplan su palabra, es por ello que los niños deben ser educados y conocer las enseñanzas de Jesucristo.

Los bebés fueron creados a la misma imagen y semejanza de nuestro señor, Génesis 1:27.  El cometer un acto vil en contra de un bebé es como hacerle daño al mismo Dios, es por ello que la vida debe apreciarse desde su concepción y preservarla después del nacimiento.

Jesús-y-los-niños 3

Salmos

Los niños son fruto del vientre de la mujer y son un regalo de Dios para que el hombre deje su herencia y perdure en el tiempo, Salmos 127:3.  Los herederos son muy importantes para que los hombres y mujeres dejen su legado en el mundo terrenal, pero si inculcan la fe en la palabra de Dios su herencia será mucho más fructífera.

Marcos

Los que reciben con amor a un niño es igual a que reciban a Jesucristo y lo acepten como su salvador, ya que el corazón dulce y sincero de los niños se asemeja al amor de Dios por todos sus hijos, Marcos 9:37.

Amar a un niño desde la concepción es amar a Dios, debido a que ese es el deber de los padres para con sus hijos, brindarles todo ese cariño, paciencia y amor que les dicte su corazón.

Mateo

Dios exige que se proteja a los niños de todo mal, ya que aquel que haga caer en pecado a un ser inocente, será mejor que este mismo se castigue lanzándose al fondo del mar ya que sufrirá la ira de Dios, Mateo 18:6.

Todo aquel que ose maltratar o abusar de un niño indefenso conocerá en carne propia el castigo de Dios, por ser los niños almas puras merecedores de respeto y un buen trato.

Si deseas saber más sobre Jesús y los niños te invitamos a leer el siguiente artículo: Versículos bíblicos para los niños.

Proverbios

Los padres deben amar a sus hijos impartiendo cuidados y disciplina, de lo contrario estarían contribuyendo a su muerte espiritual, condenando a su alma a sufrir eternamente, proverbios 13:24 y 19:18.

El padre que no reprima las malas conductas de su hijo estará contribuyendo con su camino a la perdición, por lo que es obligación de los padres decirles a sus hijos que están cometiendo pecado contra la palabra de Dios.

Jesús y los niños que marcaron un hito en los textos bíblicos

Existen relatos bastante interesantes en los textos bíblicos que involucran la participación de niños de todas las edades, por lo que a continuación mencionaremos algunas de las más relevantes:

La historia del bebé y el rey Salomón

El rey Salomón era conocido por su gran sabiduría, la cual era un don que Dios le había otorgado para que gobernara a su pueblo con firmeza e inteligencia, sin embargo, había hombres y mujeres de mal corazón, quienes manipulaban y dañaron a los demás para conseguir sus objetivos.

Un día unas mujeres se disputaban la maternidad de un bebé, por lo que esta disputa llegó a oídos del rey, quién inteligentemente procedió a emitir un dictamen, si ambas mujeres decían ser la madre del niño, pues córtenlo a la mitad y entreguen a cada una de ellas una parte.

Al escuchar tan macabra sentencia para el bebé, una de ellas gritó que lo cortaran de inmediato y en sus ojos se veía la malicia hacia su hermana, sin embargo, la otra mujer con sus ojos llenos de lágrimas y resignación le suplicó al rey que ella renunciaba a su parte y que era mejor se lo entregaran a la otra mujer.

Partiendo de esta respuesta, el rey Salomón pudo identificar a la verdadera madre y le entregó a su hijo en los brazos, en cambio a la otra mujer perversa la hizo pagar por su injuria y mala fe hacia un niño inocente e indefenso.

El pequeño Moisés

En esos días el malvado Faraón temeroso de la profecía, decidió asesinar a todos los niños varones del pueblo de Israel, sin embargo, la gracia de Dios permitió que el pequeño Moisés fuera llevado por las aguas del río Nilo hasta un sitio donde acostumbraba bañarse la hermana del Faraón, quien lamentablemente no podía concebir hijos.

Una niña llamada Miriam quien era hermana de Moisés, le sugirió a la princesa que acudiera a una mujer israelita para que sirviera de nodriza para el niño y esta accedió, sin imaginarse que esta mujer era la madre biológica del bebé.

Al pasar el tiempo este hombre príncipe de Egipto llamado Moisés se convirtió en casi que un muy querido hijo para el Faraón, sin embargo, al morir este todo quedó en manos del hijo primogénito del Faraón, heredero de todo Egipto y sería quien lucharía contra Moisés.

El pequeño Moisés tuvo en su vida una gran misión destinada por Dios, la cual implicaba el resguardo, orientación y por ende el destino que iba a tener el pueblo hebreo hacía su libertad, ya que eran esclavos de los egipcios, convirtiéndolo  así en uno de los personajes bíblicos más importantes del antiguo testamento.

La niña israelita esclava de Naamán

En una época de guerra entre Siria e Israel se acostumbraba esclavizar al pueblo vencido, por lo que una pequeña niña israelita fue llevada como esclava a la casa de un hombre de poder llamado Naamán quien sufría de lepra y estaba condenado a morir.

La niña le contó a la esposa de Naamán sobre un profeta de su tierra que curaba enfermedades gracias a su Dios, sin embargo, la esposa adoraba a otros dioses y dudaba de lo que decía la pequeña, sin embargo, al ver el sufrimiento de su esposo le comentó lo que le había dicho esta pequeñita, a lo que Naamán decidió ir a ver al profeta.

Este lo recibió y le indicó que debía sumergirse siete veces en el río Jordán y quedaría sano por la gracia de Dios nuestro señor y realizado el acto Naamán quedó sano, por lo que de manera inmediata Naamán y su esposa dejaron de adorar dioses falsos para dedicarse a escuchar la palabra de Dios, debido a que la fe de la niña lo había ayudado a recobrar su salud.

Si deseas saber más sobre Jesús y los niños te invitamos a leer el siguiente artículo: Textos bíblicos para niños sobre la importancia de Dios.

Las familias modernas, Jesús y los niños

La unión de un hombre y una mujer debe hacerse con mucha responsabilidad y si es que desean tener descendencia sus niveles de compromiso deben aumentar, debido a que un niño tiene el derecho de crecer al lado de su padre y de su madre, para aprender diversas cosas de la vida que le ayudarán cuando deba independizarse y formar su propia familia.

Es por ello que la sociedad moderna está cada vez más liberal y las familias son disfuncionales o se deterioran con el tiempo porque se pierde el respeto y el amor por el otro, dejando de lado a ese niño que representa el fruto de esa unión y su felicidad es prioritaria.

Las estadísticas sobre familias disfuncionales son alarmantes hoy en día, ya que el padre o la madre abandonan al niño por conflictos de pareja, por lo que estos niños crecen sin una de esas figuras paternas, generando un gran vacío y tristeza que ningún otro ser humano puede llenar y sólo el amor de Jesucristo hacia los más necesitados tendría esa capacidad.

Los hijos son una bendición de Dios, pero estos niños necesitan de mucho amor y respeto para que se conviertan en hombres y mujeres de bien, que ayuden al prójimo, que sean humildes de corazón, respetuosos de la palabra de Dios y se alejen de las malas costumbres y vicios que dañan y corrompen el alma de las personas.

Para conocer la importancia que tienen los niños te invitamos a ver el siguiente video:

¿Los niños son una bendición sin importar su origen?

Como lo dicen las escrituras los niños fueron creados a imagen y semejanza de Dios nuestro señor, es por ello que son puros y el reino de los cielos es para ellos.  Además, la bendición de un hijo es un regalo de Dios para esa madre y padre que decidieron concebir un pequeño, fruto de su unión marital.

En este sentido, muchos se preguntan pero que sucede si ese niño es concebido bajo otras condiciones menos optimistas, tal es el caso de mujeres adolescentes que optan por el aborto, casos de embarazos producto de violaciones o tan sencillamente embarazos no deseados por cualquier motivo social y/o económico.

En vista de estas situaciones tan comunes hoy en día, la biblia indica que Dios exige el cuidar a cada bebé y quien le haga mal deberá sufrir su ira, ya que los niños son débiles e indefensos y carecen de malicia en su corazón.

Es por ello que la manera de cómo haya sido concebido el niño no tiene la mayor relevancia ante los ojos de nuestro señor, debido a que cada ser humano que viene a este mundo tiene una misión de vida y sólo Dios la conoce.

Hemos llegado al final del artículo y esperamos que haya sido de tu agrado, para que puedas conocer mucho más sobre la importancia de su relación con Jesús y la entrada al reino de los cielos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here