Arnold Schwarzenegger y Mackenzie Davis, dos de las estrellas de la estrellada Terminator Destino Oscuro
Arnold Schwarzenegger y Mackenzie Davis, dos de las estrellas de la estrellada Terminator Destino Oscuro

Está claro que se pueden hacer muchos chistes fáciles con el nombre de la última película de Terminator, Dark Fate. Una vez confirmado el fracaso de Terminator Destino Oscuro en la taquilla, el título de la película se ha vuelto premonición: comparados con los números de la enterior entrega de 2013, Génesis, el rendimiento de Terminator Dark Fate va camino de ser incluso peor. Y eso que había contado con un presupuesto más abultado. Como ya sucediera hace unos días con la nueva de Los Ángeles de Charlie, un responsable ya ha empezado a poner excusas para el descalabro. La culpa ha sido ni más ni menos que del ideólogo de la franquicia, James Cameron. En este caso, ha sido el propio director, Tim Miller, a través de una entrevista en The Business:

«Podríamos escribir un libro con las razones por las que [Terminator Destino Oscuro] no funcionó. Estoy orgulloso de la película, pero era algo que no estaba en mis manos. No controlaba nada. Ha sido una cinta forjada con fuego y con batallas creativas encarnizadas. No podía decidir. Como productor, James Cameron tenía el control. El corte final era cosa suya. 

Tim Miller, al que ya conocíamos por haber dirigido Deadpool (película de excelente factura que, además, va más allá del sota caballo rey del 99% del cine de súper héroes), ha asegurado que no quiere volver a trabajar con James Cameron, creador original de la saga Terminator: «Yo explicaba escenas que debía tener la película y caminos necesarios, pero daba igual. No quiero volver a vivir una experiencia así ni a trabajar en esas circunstancias».

El fracaso de Terminator Destino Oscuro en números

Estrenada el 1 de noviembre de este año, y con un presupuesto total de 185 millones de dólares, Terminator Destino Oscuro ha sido un batacazo curioso. A pesar de haber recaudado más que Génesis en su primer fin de semana, (29 millones frente a 27) ha demostrado no estar a la altura en el medio-largo plazo (60 millones de dólares en un mes en EE UU). Terminator Génesis también fue considerada un fracaso (y, en teoría, la confirmación de la cancelación de nuevas secuelas) y costó 155 millones, llegando a recuadar un total de 90 en EE UU.

Los números no salen, debe de estar pensando James Cameron, el hombre que en estos momentos, mientras lees estas líneas, está preparando la llegada de cinco nuevas películas de la saga Avatar para la próxima década. Esperemos que la jugada le salga mejor de lo que le ha salido a las cuatro Terminator de la era post Terminator 2 Juicio Final.

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