La cultura tolteca fue una de las primeras grandes civilizaciones de MesoamĆ©rica que existió, por consiguiente, una de las que mĆ”s aportes le ha otorgado a la región latinoamericana, entre ellos su mitologĆa. Por tal motivo, el dĆa de hoy queremos hablar sobre cuĆ”les son los principales Dioses de los Toltecas y sus caracterĆsticas pertinentes. Ā”QuĆ©dese con nosotros, y aprendamos todos juntos sobre esta influyente sociedad!

¿Quiénes fueron los Toltecas?
A pesar de que muchos no tienen conocimiento de ello, los toltecas fueron parte de unas de las civilizaciones con mĆ”s trascendencia cultural que se desarrolló en la antigua región del continente americano, MesoamĆ©rica. Esta tuvo su mĆ”ximo apogeo en el PerĆodo PosclĆ”sico de la humanidad, especĆficamente entre los aƱos 950 d. C. y 1150 d. C (siglos VIII y X d. C.).
La zona en donde habitaban, ejerció y ejerce aĆŗn hoy en dĆa, una influencia relevante en otras zonas, muy similar a la que unos aƱos mĆ”s tarde provocaron los aztecas. Los toltecas se establecieron en la Meseta Central de MĆ©xico, territorio que en la actualidad abarca los estados de Tlaxcala, Hidalgo, Ciudad de MĆ©xico, Estado de MĆ©xico, Morelos y Puebla. Sin embargo, sus principales sedes de progreso fueron las ciudades de Huapalcalco y Tollan-Xicocotitlan.
SegĆŗn una infinidad de registros históricos, aunque fueron un pueblo nómada, estos iniciaron su peregrinación desde el norte de la región en 511 d. C. hasta que fundaron la capital de Tula, en torno a 800 d. C. Duraron allĆ, aproximadamente mĆ”s de tres siglos hasta la llegada de los aztecas.
La economĆa del Ć”rea geogrĆ”fica se centraba en la agricultura, en especial en el cultivo del maĆz y del frijol. La estructura organizacional de su sociedad estaba dividida en dos grupos: la clase privilegiada, entre la que hallamos militares, jerarcas, funcionarios pĆŗblicos y sacerdotes; y la clase servil, que consistĆa bĆ”sicamente en artesanos y obreros.
Su sistema de creencia repercutió de manera notable hasta zonas de YucatÔn y Zacatecas. AdemÔs de los mitos, a su legado cultural se le suma la arquitectura y otros tipos de bellas arte. Los dioses que rodean esta intrigante cultura, se volvieron en parte inherente del pueblo mesoamericano.
Al igual que gran parte de las civilizaciones precolombinas, contaban con una poderosa impronta mitológica, lo que significa que disponĆan de un amplio panteón de dioses que se inmiscuĆan en los sucesos de la cotidianidad. La religión se consideraba chamĆ”nica, es decir, prĆ”cticas originarias que aseguraban que algunas personas poseen la capacidad de diagnosticar y de curar el sufrimiento del ser humano.
Por lo general, adoraban a deidades que fuesen elementos de la naturaleza, tales como: el cielo, el agua y la tierra. Estos concebĆan la divinidad de una manera bastante peculiar, puesto que era dual,Ā sus dos dioses primarios eran Quetzalcóatl (creador del mundo) y Tezcatlipoca (creador de la oscuridad y la destrucción).
Los sacerdotes, tambiĆ©n llamados chamanes, practicaban la comunión con sus dioses en base a sacrificios humanos. Se hacĆan tales ofrecimientos parte de las ceremonias, debido a que se tenĆa la creencia de que las deidades se los exigĆan para poder proveerles de bendiciones.
Pese a que esta caracterĆstica de su sociedad es controversial para muchos en la modernidad, en aquel entonces era sumamente normal organizar juegos de pelota en los cuales se determinaba, dependiendo de cuĆ”l fuese el perdedor, quien era la persona que serĆa sacrificada en nombre del Todopoderoso.
Otros documentos que se remontan a este perĆodo, dan a denotar que los toltecas elegĆan a sus dioses sin pensarlo demasiado, no se fijaban de dónde provenĆan o si disponĆan de una veracidad real en cuanto a sus poderes. Estos asevera que se trata sencillamente de un pueblo que se encontraba ansioso de hallar guĆas espirituales que los ayudasen en sus necesidades y requerimientos diarios.
Las creencias religiosas que poseĆan se basaban, asĆ como su propia cultura, en riƱas y enfrentamientos, lo mĆ”s comĆŗn es que fuesen entre los duales que anteriormente mencionamos. Para ellos, el universo no podrĆa funcionar de manera correcta sin que que ocurriesen guerras o combates, por ende, cada uno de sus divinidades tenĆa bien establecidas las caracterĆsticas de guerreros en conjunto con personalidades feroces y peligrosas.
Una buena parte de las tradiciones que son consideradas especĆficas de los toltecas, tras el paso del tiempo fueron adoptadas por diversas poblaciones indĆgenas posteriores, razón por la cual es habitual que se compartan creencias con el resto de civilizaciones, como los mayas, por ejemplo.
Principales Dioses de los Toltecas
Como bien ya lo pudiste haber notado, los toltecas acogĆan para sĆ a todos los dioses de los que oĆan, una gran cantidad de ellos compartidos con otras comunidades. En sĆ, se podrĆa decir que cuentan con mĆ”s de cuatrocientas divinidades, por ello, hemos seleccionados las mĆ”s destacadas. Entre las principales conseguimos a las diez siguientes:
Quetzalcóatl
Es el dios primario de la civilización tolteca, conocido como la serpiente emplumada. Debido a que es concebido como un ser supremo, este incorpora en sus cualidades el ser capaz de generar toda clase de enseƱanzas al hombre. Aunado a ello, estĆ” colmado de un sinfĆn de principios espirituales.
Quetzalcóatl tiene aparición en la mayorĆa de los panteones de las culturas mesoamericanas, lo que lo convierte en una figura clave para lograr mantener una relación estable entre cada uno de los pensamientos religiosos que poseen los distintos grupos que ocupan la zona. Se le atribuye la habilidad de proveer del don del conocimiento, asĆ como de otros atributos como la fertilidad, la creatividad, la luz y la sabidurĆa.
En un principio, era considerado como el patrón del dĆa y de los vientos. De hecho, en la leyenda ancestral de los cinco soles se relata que Quetzalcóatl fue quiĆ©n le dio vida al quinto Sol, con el que vivimos hoy en dĆa, y en conjunto con Xólotl inició la creación de la humanidad.
El nombre de Ā«serpiente emplumadaĀ» se debe a que proviene del idioma nĆ”huatl, Ā«quetzaliĀ» significa* pluma y Ā«coatlĀ» serpiente. Adicionalmente, este es referido de tal forma a causa de su aspecto fĆsico material. Es el encargado primordial del ciclo de la vida, al igual que el del final de ella. Tiene un carĆ”cter dual, puesto que es el hermano mellizo y antagónico de Tezcatlipoca.
Tezcatlipoca
Representa la otra cara de la dualidad, es decir, el equivalente de Quetzalcóatl. A Tezcatlipoca se le relaciona directamente con el cielo y la tierra, pero tambiĆ©n con la oscuridad y la noche.Ā Es un dios de temperamento guerrero y un antagonista, al que en muchas oportunidades, se le hace referencia como* Ā«espejo sombrĆo humeanteĀ» o Ā«espejo manchadoĀ». Es omnipresente, lo que le propicia que observe absolutamente todo y aniquile con facilidad a cada uno de sus enemigos.
Como consecuencia de su función destructora, era célebre por ser la deidad mÔs oscura de todas las que conforman el panteón de la cultura tolteca, a menudo su figura era utilizada para atemorizar a los niños. Sin embargo, gracias a que también era un hechicero y adivino prodigio en cuanto a magia negra se refiere, este participó junto a su hermano gemelo en la creación del hombre. De igual forma, nunca se le ha dejado de tildar como una fuente de vida y amparo del destino del ser humano.
CentƩotl
Es una deidad que estÔ estrechamente relacionada con la virtud de la dualidad, pues cuenta tanto con una versión masculina como con una femenina. En función de su conveniencia, cambia su apariencia, dado que de este modo puede ser patrono en todos los rituales y celebraciones que se lleven a cabo.
Para aquella Ć©poca, era bastante comĆŗn que en las mitologĆas mesoamericanas existiese un dios del maĆz, la tolteca no era la excepción. Esto se debe a que era el cultivo predominante de la región, por consiguiente, CentĆ©otl era la deidad con mĆ”s trascendencia. Asimismo, en ocasiones se le establecĆa como el patrono de la felicidad y la embriaguez.
TlƔloc
El tĆtulo del dios de la lluvia y del agua, corresponde a TlĆ”loc. Por tal motivo, uno de los mĆ”s importantes, venerados y, sobre todo, temidos, puesto que de este dependĆa el sector clave de la economĆa tolteca, la agricultura. Con regularidad, los pobladores realizaban sacrificios a TlĆ”loc como ofrenda para que hiciera llover sobre sus cultivos y les otorgarĆ” el regalo de la tierra fĆ©rtil. Se tenĆa la creencia de que cuando este dios se encontraba molesto enviaba a la tierra truenos y tempestades.
Los tributos que se le solĆan rendir eran llevados a cabo el primer mes del aƱo en cuevas con arroyos o corrientes de agua calmada, todo con el fin de garantizar un florecimiento anual próspero. Su nombre procede de la lengua nĆ”huatl, posiblemente de Ā«tlÄlĀ» que significa tierra y -oc que es el que reposa o se mantiene recostado, lo que da entender como definición final Ā«el que yace o reposa sobre la tierraĀ» o con menor frecuencia, Ā«el nĆ©ctar de la tierraā.
XochiquƩtzal
XochiquĆ©tzal es la clara representación de la diosa del amor, la belleza, y los placeres. Igualmente, se cree es la deidad de la juventud, las flores y las artes, su existencia estĆ” intrĆnsecamente relacionada con la fertilidad y la magnĆfica abundancia de naturaleza en un lugar.
Dentro de la mitologĆa tolteca existe un relato que asevera que esta divinidad fue esposa de TlĆ”loc, y pareja de otros diversos dioses. Se le suele asociar con simbologĆas referentes a lo excelso y al extenso mundo de la seducción y la feminidad. Para venerarla, se le hacĆa altares con flores de cempasĆŗchil y asĆ conseguir su gracia.
Mixcóatl
El dios y patrón de los cazadores es Mixcóatl, también conocido como Camaxtli. Antes de salir diariamente a cazar, los toltecas se encomendaban a dicha deidad para ser valientes y capaces de regresar con enormes presas para sus familias. En algunos textos históricos, Mixcóatl es retratado como el dios de la guerra de esta cultura, aunque es bastante común tal afirmación, puesto que en su creencia una infinidad de deidades tienen como cualidad secundaria el ser guerrero.
Es un dios que resulta muy fascinante para sus seguidores, inclusive en algunas Ć”reas del territorio se ataba su culto con el de la VĆa LĆ”ctea, siendo este una clase de representación de la misma y, por ende, reafirmando el amplio conocimiento que los toltecas poseĆan del universo.
Itztlacoliuhqui
A Itztlacoliuhqui le son atribuidos los desastres y la miseria humana, este es uno de los dioses oscuros del panteón tolteca. Es patrón del frĆo, del hielo, del invierno, del castigo y del pecado. Gracias a su tenebrosa relación con todo lo anterior, los tributos que se le hacĆan incluĆan muchos sacrificios y cuchillos.
A raĆz de su disputa con el Sol, se le asoció para siempre con las bajas temperaturas. Es el digno representante de la justicia y de aquellos instrumentos elaborados con la obsidiana. En ciertas oportunidades, era una de las divinidades que conformaba el jurado de los juicios, al igual que la encargada de los castigos.
Xipe Tótec
Xipe Tótec es la deidad de la vida, la muerte, y la agricultura. Es afamado por una leyenda en la que se relata que se arrancó su propia piel para proporcionar de alimentos a quienes lo necesitaban. En otras pocas, se sostiene que su muerte y el quitarse la piel fue lo que provocó que el cultivo de maĆz prosperarĆ”.
Uno de sus sobrenombres es el de dios todopoderoso de los trabajadores de oro, descrito en textos como un ser superior y sanguinario que reclamaba sacrificios constantes para asegurar la seguridad y prosperidad de la tierra. Por ello, se le considera como un dios cruel y despiadado, ya que de no hacer sacrificios., la aldea no tendrĆa riquezas. Tanto era lo mórbido de la situación, que los sacerdotes se vestĆan con la piel arrancada y debĆan de bailar para agradarle a este.
Tonacatecuhtli
En la lengua originaria del nĆ”huatl, Tonacatecuhtli se podrĆa definir como el seƱor del sustento (Ā«tonacayotlĀ«, sustento; Ā«tecuhtliĀ«, seƱor). Es aquella fuente que le suministra al pueblo el alimento, se le considera como uno de los dioses creadores del todo y mĆ”ximo exponente de la naturaleza y la fertilidad.
Es bastante común ver su veneración a lo largo de toda la región mesoamericana, inclusive como una de las divinidades centrales del panteón, sólo que en cada lugar de un modo diferente. Según un sinnúmero de relatos, Tonacatecuhtli fue el responsable de dividir la tierra y el océano, que un inicio se encontraban juntos. Pese a que Omecihuatl y Ometecuhtli son los creadores de la vida, este fue quien les otorgó la vida a ellos y creó el planeta completo.
Registro históricos aseguran que Tonacacihuatl fue su esposa, cuyo tĆtulo tambiĆ©n hace referencia a Ā«SeƱora de Nuestra Carne o del SustentoĀ». Ambos poseen de una gran popularidad debido a que son sĆmbolo de la bondad y el espĆritu fraternal. Con frecuencia, a su compaƱera la confunden con otras diosas como Citlalicue y XochiquĆ©tzal.
EhƩcatl
EhĆ©catl, es la deidad tolteca asociada con el viento como su principal atributo, y una de las primeras que surgió en dicha cultura. Esto se debe a que los cuatros elementos esenciales que conforman las civilizaciones mesoamericanas, eran el aire, la tierra, el fuego y el agua, cada uno garante de cubrir las necesidades primordiales de la zona. Su existencia era muy importante para poder comprender los cambios climĆ”ticos que ocurrĆan.
Desenvolvió un papel trascendental en la creación de la tierra de acuerdo con la mitologĆa de los toltecas. De hecho, fue quien posibilitó mediante el uso de su aliento, el movimiento del sol y la llegada de la lluvia. Por ello, siempre se le vincula con TlĆ”loc, el dios de la lluvia. La estrecha relación con la que cuentan los dos fenómenos naturales, a menudo provoca que ocurran de forma simultĆ”nea.
Para un mayor entendimiento del tema, en torno a los comienzos del Quinto Sol, la actualidad segĆŗn sus creencias, EhĆ©catl sopló sobre Nanahuatzin (dios de la luz) y TecciztĆ©catl (dios de la Luna) luego de que estos se lanzaran en una hoguera para convertirse en los astros que iluminarĆ”n la tierra posteriormente. A raĆz de los vientos que se les proporcionó, ambos empezaron a moverse en la cotidianidad. Tal mito puede ser observado en la denominación calendĆ”rico de la era, el cual es Ā«Cuatro MovimientosĀ».
Por lo tanto, EhĆ©catl recibĆa los mismos sacrificio que se le ofrecĆan al resto de los dioses precolombinos. Al soplar, tambiĆ©n proporcionaba de vida a aquello que fuese reciĆ©n creado. Cuando se enamoró de la hermosa diosa del maguey, Mayahuel, les dio a los seres humanos el don de ser capaces de amar.
En lĆneas generales, era un dios calmado y pacĆfico, que al mismo tiempo funcionaba como un claro sĆmbolo de Ćmpetu y valentĆa. Este dispone como aspectos propios a las cuatro direcciones, o sea, las cuatro fuentes de los vientos. El pueblo tolteca lo representaba como un dios negro portador de una mĆ”scara puntiaguda, el cual alrededor de su cuello vestĆa un collar con una concha de molusco de donde provenĆa el silbido del viento. Aunado a ello, se les mostraba siempre con un pico rojo con el que despejaba el camino de TlĆ”loc.
CaracterĆsticas generales de la religión tolteca
Como ya te has dado cuenta, la religión o mitologĆa tolteca tiene una serie de caracterĆsticas bastante marcadas que son de gran ayuda al momento de estudiarla. Por esta razón, hemos recopilado entre las mĆ”s importantes las siete siguientes:
- Su religión es catalogada como politeĆsta, lo que quiere decir que dentro de la cultura se le rinde tributo y adora a un conjunto variado de divinidades, no sólo a una. El concepto antagónico de esta creencia es el monoteĆsmo.
- Los dioses a quienes aclamaban milagros se encontraban fuertemente relacionados con la madre naturaleza y los elementos que la conforman, eran clara representaciones de la lluvia, el viento, el Sol, la Luna, etcƩtera.
- Las principales figuras del sistema religioso-social eran los denominados chamanes, sujetos parecidos a los sacerdotes. Estos realizaban predicciones, invocaban espĆritus y llevaban a cabo prĆ”cticas curativas mediante el uso de poderes ocultos y productos naturales. En ocasiones, tambiĆ©n aconsejaban y orientaban a personas que acudĆan a sus consultas.
- Al igual que en muchos otras civilizaciones mesoamericanas, la gran mayorĆa de las deidades contaban una especie de dualidad notable, normalmente con papeles que se desenvuelven entre el bien y el mal.
- Para honrar a sus dioses de una manera adecuada, estos realizaban construcciones extraordinarias de un tamaƱo formidable. Entre sus mƔs grandes obras destacan el Templo Tlahuizcalpantecuhtli y el Templo de Los Guerreros de ChichƩn ItzƔ.
- Durante toda su existencia, los toltecas tenĆan la creencia de que las vidas humanas dependĆan seriamente de las deidades. Por lo tanto, era bastante habitual que emplean sacrificios humanos para honrarlas y comunicarse con ellas.
- Los entierros formales estaban regidos bajo estrictos parƔmetros religiosos. Tanto la muerte como la vida, eran considerados como algo que ya estaba previamente establecido en el calendario por los deseos de los dioses.
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