Luka Magnotta, protagonista del documental de Netflix No te emtas con los gatos, en una imagen tomada en prisión y publicada por el Toronto Sun en 2015
Luka Magnotta, protagonista del documental de Netflix No te emtas con los gatos, en una imagen tomada en prisión y publicada por el Toronto Sun en 2015

Dado lo rocambolesco de lo narrado en el genial documental de Netflix No te metas con los gatos (Don’t fuck with cats), son muchos los espectadores que se hacen la misma pregunta: ¿La trama de No te metas con los gatos es real? ¿Acaso es posible que vivamos en un mundo en el que Don’t fuck with cats sea una historia real? Por si no fuera suficiente con las numerosas críticas y con lo expuesto en el mismo documental, esperemos que este artículo sirva de aclaración definitiva. Aprovechamos para recomendarte nuestra Guía 2020 para ver películas online gratis.

No te metas con los gatos es completamente real.

Sucedió con Wild Wild Country. Sucedió con Making a murderer. Y dentro de no mucho, puede que nuestros hijos o sobrinos se pregunten lo mismo sobre el fracasado festival de música Fyre.

Que le pregunten a su protagonista si No te metas con los gatos es una historia real o no. Una docena de agentes alemanes detuvieron a Luka Rocco  en Berlin en 2012 para más tarde extraditarlo a Canadá, donde le condenaron en 2014 a una pena de prisión permanente (revisable a los 25 años) por homicidio en primer grado. Aquí un ejemplo de un periódico español informando sobre el asunto.

Hoy, Luka Magnotta es un hombre felizmente casado que vive entre rejas. Más información en este enlace.

Quedó más que demostrado que el joven asesinó y descuartizó al estudiante de intercambio Jun Lin. Además, Luka Magnotta también fue declarado culpable de otros delitos que en total suman 19 años de prisión. Entre dichos delitos se encuentra la producción y distribución de material obsceno. Y no solo nos referimos a los vídeos: sí, es totalmente cierto que Luka Magnotta envió los pies de su víctima por correo. Un pie lo recibió el por entonces primer ministro canadiense, Stephen Harper. El otro pie fue a parar a la oficina del líder de la oposición y actual primer ministro, Justin Trudeau.

Resumen de No te metas con los gatos: una historia (por desgracia) muy real

El documental No te metas con los gatos muestra la exhaustiva investigación altruista llevada a cabo por un grupo de internautas escandalizados al visionar el primero de los crímenes de Luka. Cuando aún no era un homicida perseguido por la Interpol, Luka Magnotta subió a Youtube un vídeo donde le veíamos asfixiar a dos gatitos. Más adelante repitió la barbarie ahogando a un gato en una bañera y soltando a otro frente a una serpiente pitón para dejar que lo devorase. Todo fue grabado en vídeo y compartido en Internet por el joven, que entonces contaba con 27 años.

Don’t fuck with cats: hunting an internet killer muestra la minuciosa labor de investigación del colectivo de indignados de Facebook liderados por una mujer y un hombre de mediana edad. Deanna Thompson y John Greene llegaron al extremo de descargarse todos y cada uno de los frames de los vídeos de Luka en busca de pistas. Entre sus mayores hallazgos están la localización de un modelo de aspiradora que sólo se comercializa en America del Norte, así como un paquete de tabaco con un aviso sanitario usado sólamente en Estados Unidos.

La intensísima labor de búsqueda del colectivo (compuesto por miles de personas) logró ubicar la dirección exacta del domicilio de Luka Magnotta. Por desgracia, las autoridades hicieron caso omiso a los repetidos avisos de Deanna y John. La policía sólo se puso manos a la obra cuando fue demasiado tarde. 

La obsesión del villano No te metas con los gatos

Confirmada la existencia de su primera víctima humana, Luka Magnotta inicia una huída sigilosa que le lleva de Toronto a Londres, París y Berlin, donde es finalmente detenido gracias al soplo del dueño de un cibercafé que identificó al sospechoso.

Curiosamente, Luka Magnotta fue detenido mientras consultaba su propia fotografía publicada en la página de personas más buscadas de la web de la Interpol. Un cierre de oro a una vida entera de vanidad, egolatría y obsesión consigo mismo. Luka Magnotta estaba desesperado por ser conocido mundialmente.

Y lo terminó consiguiendo.

Según la tesis del documental, Luka Magnotta aspiraba a emular al Christian Bale de American Psycho y al Bogart de Casablanca. Terminó por ser pupilo (espiritual) de los Ted Bundy y Charles Manson.

Lo mejor (o peor, según se mire) es que según avanzan los años, Luka Rocco Magnotta parece estar haciendo denodados esfuerzos en pos de la grabación de una segunda parte del documental de Netflix. El periódico canadiense Toronto Sun ha publicado varios artículos en los que se confirma que la personalidad del joven es sin igual: se ha casado con otro asesino condenado, tiene cierta obsesión sexual con los príncipes de la familia real británica y recibe con frecuencia a fans que van a visitarle a prisión.

Quién sabe, igual un día habrá material suficiente para un Dont fuck with cats Volumen II.