anarquia relacional
anarquia relacional

Hace 500 años, La Celestina era una obra de teatro radical que reivindicaba el derecho a casarse por amor con quien tú quisieses en una época en que la mayoría de los matrimonios tenían otros fines. De la misma forma que en la corte de Luis XIV sólo los hombres de mayor proximidad y confianza del rey eran permitidos llevar tacones y hace 100 años el color rosa se definía como un color masculino. Comienza Alejandro Thompson, psicólogo experto en educación y anarquista relacional, el entrevistado de hoy.

Evolucionamos (o involucionamos), cambia nuestra manera de relacionarnos, se modifica continuamente lo que supuestamente es considerado como norma, vamos conociendo nuevos modelos y formatos de relación. Todo esto nos lleva a hablar de monogamia, relaciones abiertas, poliamor y anarquía relacional ¿realmente nuestro ADN nos indica cómo tenemos que relacionarnos? ¿cómo se viven las relaciones desde la anarquía relacional? ¿nacemos o nos hacemos monógamos?

¿Qué es la Anarquía Relacional?

La anarquía relacional se basa en las teorías sobre la anarquía política y social para negar la jerarquía dentro de las relaciones. Renuncian a todo tipo de expectativas y pretenden no diferenciar las relaciones en categorías; no existen relaciones de amistad o amor, todas tienen la misma importancia. No significa esto ignorar el compromiso, como explica a posteriori Thompson, sino equilibrar todas las relaciones sin compararlas o clasificarla, y dando por hecho que ninguno de los componentes quiere herir al otro, por lo tanto, no hay razón para la desconfianza.

Entrevista sobre relaciones no normativas

¿Consideras que la monogamia es natural o intrínseca a nuestra naturaleza?

Si nos pusiésemos realmente tradicionalistas y nos remontásemos a los inicios de la especie, no serían pocos los antropólogos que señalan que no hay nada intrínseco al ser humano que indique que somos una especie monógama. Dirigiría vuestra atención a libros como Sexo Al Amanecer de Christopher Ryan y Cacilda Jethá, dos antropólogos que argumentan precisamente que en los orígenes el ser humano era comunitario y poliamoroso.

Lo que sí considero es que nuestra capacidad de amar es algo muy personal, individual e identitario. Hay gente que sólo podría tener relaciones monógamas porque la intensidad a la que ama sólo es capaz de dedicársela a una persona y eso está bien.

Pero también considero que hay mucha gente en relaciones monógamas que no ha conocido alternativa y se sienten asfixiadas por ellas. Creo que, al igual que la orientación sexual y la identidad de género, la forma de relación de cada uno existe en un espectro desde la monogamia hasta la anarquía relacional y que varía en función de cómo siente y define cada persona el amor, en mi opinión no es una elección, no es posible forzar a alguien a sentir el amor de una forma determinada.

 

¿De qué crees que depende que una persona tienda a la monogamia o a otro tipo de relaciones no normativas?

Nadie puede forzarse a ser poliamoroso o anarquista relacional por convicción, de la misma forma que nadie debería forzar a alguien a ser monógamo como se viene haciendo actualmente desde la norma. Hacerse poliamoroso o anarquista relacional no es como hacerse vegano.

Poliamoroso, anarquista relacional o monógamo se es, sólo requiere hacer un buen viaje introspectivo para descubrirlo, lo que yo llamo chistosamente la “papiroflexia mental”, igual que la orientación sexual y la identidad de género. Hay mucho poliamoroso en el armario que no lo sabe todavía y que sufre en sus relaciones. Yo lo único que defiendo es que las relaciones no sean tóxicas, que haya inteligencia emocional y que se tenga cuidado con la co-dependencia. Esto puede ocurrir en cualquier forma relacional, no es exclusivo de ningún tipo de relación.

 

¿Cómo sabrás qué modelo de relación va más contigo?

Creo que hay gente que tras realizar la “papiroflexia mental” llega a la conclusión de que son monógamas, de que sólo son capaz de sentir ciertos sentimientos a una cierta intensidad en exclusiva con una persona y eso está perfecto.

Pero también creo que hay influencias externas que poco a poco se van erosionando que invisibilizan cualquier tipo de relación que no sea la monogamia, bien sea en tu entorno cultural, social, político o religioso.

Hay muchas más relaciones monógamas que personas monógamas y es porque así es como nuestras sociedades lo plantean. Como con casi todo, la normatividad es una ilusión y una prisión para muchos. Romper con la idea de que existe una normatividad es muy importante. Las preguntas filosóficas básicas que hay que hacerse para descubrir la forma de relación propia de cada uno son “¿qué es el amor para mí?”, “¿hay diferentes tipos de amor?”, “¿qué es para mí enamorarme?, etc. Y si se quiere examinar cuánta es la influencia externa a cada respuesta le preguntaría “¿Por qué pienso así?”. Manteniendo ese diálogo socrático con uno mismo y siendo honesto en las respuestas se descubre cómo siente uno y con qué tipo de relación se identifica más.

 

¿Es posible que una persona que se considere monógama pueda tener una relación con una persona que no lo es?

Sí, rotundo. Como seres humanos nos gusta la simetría y tendemos a pensar que ambas partes de una relación han de ser simétricas, si no es así tendemos a pensar que se está cometiendo una injusticia o que alguien se está aprovechando de alguien.

Para que una persona con un sentir monógamo esté en una relación con alguien que no lo es debe, siendo consciente de cómo siente el amor, estar muy seguro en su relación con ella y saber darse cuenta de que el amor que su pareja le profesa nunca está en entredicho, no queda invalidado porque su pareja quiera a otras personas. De hecho, incluso, puede que se alegre por su pareja cuando le cuenta que ha conocido a alguien interesante o especial y no sentirse amenazado. Se habla mucho en esta sociedad de los celos, pero muy poco de la compersión* (que no comprensión), que es su sentimiento opuesto y que significa precisamente sentirte feliz cuando una persona a la que quieres se siente feliz con otra persona o haciendo algo ajeno a ti. La persona monógama puede que no quiera, pueda o necesite sentir una conexión a un nivel tan profundo con más personas, pero puede entender que su pareja sí y eso me parece muy bonito.

*Compersión es un estado empático de felicidad y deleite experimentado cuando otro individuo experimenta felicidad y deleite. Puede identificarse algunas veces como el orgullo que sienten padres por los logros de sus hijos o la propia excitación por los logros de amigos. Es usualmente utilizado para describir cuando una persona disfruta de sentimientos positivos cuando su amante disfruta de otra relación. Es el opuesto de los celos [WIKIPEDIA]

¿Qué es para ti una relación basada en la anarquía relacional?

La anarquía relacional se clasifica muchas veces, erróneamente en mi opinión, dentro del poliamor. Pero hay una característica fundamental que las diferencia. En el poliamor se tienen varias relaciones amorosas, pero se siguen distinguiendo del resto de relaciones tu vida, en la anarquía relacional no.

Toda relación es una conversación entre dos personas que se va construyendo desde el momento de saludar a alguien. Un componente esencial de todo anarquismo es el cuestionamiento de lo ya establecido y categorizado para su análisis y evaluación. Un anarquista relacional ve toda relación sin categorías y sin orden de importancia. Esto no quiere decir que tengas la misma relación con la casera que con tu padre que con tu mejor amiga, pero sí que todas se han ido construyendo en base a las conversaciones que se han tenido con ellas. El grado y la naturaleza del compromiso que se ha establecido con cada una de estas personas es diferente y se puede considerar que la relación con tu mejor amigo es más importante para ti que la que tienes con tu jefe, pero incluso eso puede llegar a variar a final de mes.

Lo importante es que tú escoges compartir tiempo y actividades con diferentes personas pero, para mí, al llegar a ciertos niveles de intimidad, confianza, etc. empiezas a no distinguir qué persona es más importante. porque todas son igualmente importantes.

La ausencia de jerarquía se nota en que amor es igual a amistad. Yo tengo una visión muy romántica de la amistad que me hace pensar que para mí la amistad es la forma de amor con mayor nivel de pureza. Igual que los valencianos sólo llaman a la paella valenciana paella y el resto es arroz con cosas, yo siento que la amistad es el amor y el resto es amor con cosas.

 

A nivel teórico, la AR suena fascinante, así como el poliamor, pero ¿existen algún tipo de pautas que puedan seguirse para aprender a llevar este tipo de relaciones o es quizá algo con lo que se nace? ¿“anarquista/poliamoroso se nace o se hace”?

Anarquista/poliamoroso se descubre. Se nace sin saber cómo uno siente, se nace sin tener herramientas de introspección. Con suerte, se desarrolla inteligencia emocional y pensamiento crítico que permite a uno examinarse y decidir cómo uno está más cómodo y por qué uno está más cómodo de cierta manera o de otra, ¿es influencia externa, es crianza o es un sentimiento interno e infranqueable? Explorarse y descubrirse es fundamental para saber cómo uno siente y se siente, es cuestión de identidad.

 

¿Hasta qué punto están relacionadas las inseguridades con la apetencia de tener una relación monógama? ¿Tiende la gente segura de sí misma a tener relaciones menos normativas?

No están relacionadas y no. Todos tenemos inseguridades, hay gente que siente auténtico pavor a estar sola y engancha relación tras relación para no estarlo, bien sean relaciones liana monógamas o poliamorosas. Para explorarse a uno mismo hay que cuestionarse cosas, para cuestionarse cosas hay que estar inseguro de las respuestas. Ni la inseguridad es mala ni la seguridad es buena. Puedes estar seguro de ti mismo y ser un narcisista inaguantable, puedes ser inseguro, pero vivir tu inseguridad de forma honesta y no está nada relacionado con tu forma de relacionarte.

 

Otra de las premisas de la Anarquía Relacional es que “las relaciones radicales deben tener como eje central la conversación y la comunicación, no como un estado de emergencia que sólo asoma cuando hay “problemas”. ¿No deberían ser así todas las relaciones? ¿Por qué hay tantos problemas de comunicación entre parejas normativas?

La conversación es la base de toda relación humana, sea del tipo que sea. La conversación se puede dividir en componentes como por ejemplo intelectual, afectivo, de intimidad o físico. El sexo no es más que un componente físico y de intimidad de la conversación que tienes con una persona.

Muchas veces evitamos comunicar sentimientos por cómo puedan afectar al otro o por miedo a ser contradictorios porque ni siquiera estamos seguros de lo que sentimos. Otras veces procrastinamos hasta tener algo conciso que comunicar. Nos afecta a todos la idea de que, si no tenemos algo claro, si estamos indecisos, no vale la pena comunicarlo, pero creo que es importante reivindicar la indecisión y la contradicción como algo humano y decir “siento esto, no sé por qué lo siento ni si tiene que ver contigo, pero lo siento, puede que mañana sienta lo contrario y no sé a qué se debe, pero quizá en el futuro lo identifique”.

Cualquier relación, sea del tipo que sea, se beneficia de la honestidad, aunque dicha honestidad pueda hacer daño al otro, si sentimos algo contrario a los términos de la relación y nos arriesgamos a tener que reexaminar esos términos y, por lo tanto, a que se termine la relación o que se vea de forma distinta. Creo que cuando estás en una relación monógama hay más en juego a la hora de comunicarse, lo que acrecienta ese riesgo y por lo tanto ese miedo, pero no creo que la falta de comunicación sea exclusiva de la monogamia.

 

¿Tienes algún tipo de pregunta que se pueda hacer una pareja cuando intenta tener una conversación profunda o una guía para emprender una relación sana, sea del tipo que sea? 

Empezaría por establecer que hablar con esa persona es un espacio seguro, libre de juicios, que ambas personas se quieren y que nada de lo que se diga va a cambiar eso. Después habría que hacer un ejercicio de empatía para entender cómo siente y conceptualizar con la otra persona el amor y si hay tipos o no.

Después es necesario examinar si estas dos visiones son compatibles y de qué forma, simétrica o asimétrica, y ser honestos con el resultado.

A las personas con relaciones cerradas que buscan abrir su relación y me han preguntado les digo siempre lo mismo: “No caigáis en la trampa de pensar que estáis ‘abriendo’ la misma relación que veníais teniendo. Estáis terminando esa relación y empezando otra de cero con términos distintos”. Siempre me dicen que ese consejo les ha servido.

Si quieres leer la entrevista completa, te la dejamos aquí: Entrevista completa de Thompson.

Quizá te puedan interesar estas series sobre contenido LGTBI.

Recursos para entender la Anarquía Relacional

  • El libro de Juan Carlos Pérez Cortés, Anarquía Relacional. La revolución desde los vínculos.
  • Cana de Youtube de Juan Carlos Pérez Cortés

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here