Tiburón fantasma: un habitante misterioso de las profundidades marinas

tiburón fantasma nadando cerca del fondo oceánico

El tiburón fantasma es una especie fascinante que ha sido objeto de mucho interés por parte de biólogos y aficionados a los tiburones durante varias décadas. Es parte de la familia de tiburones de la arena, Scyliorhinidae, y ha ganado el apodo de «fantasma» debido a su habilidad para camuflarse perfectamente en el fondo del océano, donde es difícil detectarlos.

En este artículo, analizaremos todo lo que se sabe hasta la fecha sobre el tiburón fantasma, desde su hábitat hasta su ciclo de vida y su comportamiento. Adéntrate con nosotros en el conocimiento del tiburón fantasma: un habitante misterioso de las profundidades marinas.

¿Qué es el tiburón fantasma?

El tiburón fantasma (“Hydrolagus trolli”) es una especie de tiburón perteneciente a la familia de tiburones de arena (Scyliorhinidae) que habita en las profundidades de los océanos, en las zonas abisales y batipelágicas.

Esta criatura evasiva ha desconcertado a los científicos durante décadas, dejando una estela de especulaciones y teorías sobre su existencia y comportamiento. Su aspecto extraño le ha valido el término quimera, en sintonía con la mitología griega, ya que dista bastante de sus otros “hermanos” tiburones.

Características anatómicas: una apariencia sobrenatural

tiburón fantasma capturado en el fondo abisal

Una de las características más intrigantes de esta especie es su apariencia única y distintiva que lo diferencia de otros tiburones. Es por ello que se les considera quimeras.

Su cuerpo es alargado y su cabeza tiene una forma aplanada y larga, con una boca pequeña llena de dientes afilados y puntiagudos. Sus grandes ojos, ubicados en los extremos de su cabeza, le confieren una apariencia sorprendente y, a la vez, inquietante, al tiempo que le permite detectar a sus presas en ambientes de baja luz.

Su piel pálida y translúcida le ha valido el nombre de «tiburón fantasma». La transparencia de su piel es un extraordinario recurso de camuflaje que le permite protegerse de los depredadores pasando desapercibido en su entorno. Aunque su nombre sugiere que es un tiburón blanco, su verdadero color es rosa dorado, plata o marrón claro.

Los tiburones fantasmas pueden crecer hasta 1,5 y 2 metros de largo, de los cuales la mayor parte corresponden a su desmesurada cola (designada a veces como “cola de rata”). Una espina venenosa situada delante de la aleta dorsal les permite inyectar veneno a cualquier animal que los ataque.

En conclusión, podemos decir que el tiburón fantasma es una criatura de aspecto extraño o quimeriforme, poco similar a sus compañeros filogenéticos, con unas dimensiones más pequeñas y unas proporciones muy distintas donde destacan su cabeza aplanada y su cola de gran longitud.

Hábitat y distribución

captura dudosa de tiburón fantasma en fondo oceánico

El tiburón fantasma se encuentra en aguas profundas del océano Atlántico y el Pacífico, así como en el mar de Tasmania. Esta especie de tiburón prefiere vivir en áreas de aguas frías, donde la temperatura suele ser de 7 a 12 ˚C.

Habitan en profundidades de 200 a 2,000 metros, cerca del suelo oceánico. A menudo se pueden encontrar en cañones submarinos y estuarios submarinos, donde la corriente fluye más lentamente.

Comportamiento del tiburón fantasma

captura espontánea de tiburón fantasma

El tiburón fantasma es una especie depredadora, principalmente se alimenta de organismos más pequeños como peces, crustáceos y otros invertebrados que se encuentran en el fondo del océano. Los tiburones fantasmas tienen un cuerpo esbelto y una cola larga, lo que les permite acelerar rápidamente para capturar a sus presas. Además, tienen unas placas dentales muy agudas y fuertes lo que le permite sujetar y masticar a sus presas con facilidad.

Al igual que otros tiburones, el tiburón fantasma también tiene que protegerse contra los depredadores, como las orcas y otros tiburones más grandes. Para protegerse, tiene un sistema de defensa incorporado a su piel, teniendo pinchos afilados en sus escamas, que se erizan cuando se siente amenazado.

A pesar de haber sido descubierto por primera vez en 1898, el tiburón fantasma sigue siendo un enigma para los científicos debido a su rareza y a la dificultad de su estudio. La falta de información y ejemplares capturados ha llevado a que la mayoría de los datos sobre esta especie se basen en hallazgos fortuitos o en animales varados en las playas.

Ciclo de vida del tiburón fantasma

cría de tiburón fantasma hallada en Nueva Zelanda

Aunque aún queda mucho por investigar sobre el ciclo de vida del tiburón fantasma, aquí hay algunos datos que se han descubierto hasta la fecha:

Los tiburones fantasma se reproducen poniendo huevos y tienen un ciclo de reproducción relativamente lento en comparación con otros tiburones. La hembra puede poner un promedio de 12 huevos a la vez, que tardan aproximadamente ocho meses para eclosionar. Es poco común que los huevos eclosionen antes de ser puestos, por lo que los tiburones fantasmas no tienen crías vivas.

Una vez que los huevos eclosionan, los jóvenes tiburones fantasma emergen, alimentándose de pequeños organismos del suelo y creciendo lentamente.

Los tiburones fantasmas machos y hembras alcanzan la madurez sexual a una edad de 6 a 7 años, lo que significa que pueden reproducirse cada dos años.

Estado de conservación

El tiburón fantasma ha sido clasificado como especie «No Evaluada» por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). Esto significa que no se tienen suficientes datos sobre su población o los efectos del entorno, por lo que no se puede determinar si está en peligro de extinción o no.

Sin embargo, el tiburón fantasma es una especie que no se pesca y cuyo hábitat natural es lo suficientemente profundo y remoto como para que esta especie permanezca protegida de la explotación excesiva.

Teorías y Especulaciones

La ausencia de avistamientos y la escasez de ejemplares han alimentado teorías y especulaciones sobre la vida y el comportamiento del tiburón fantasma.

Algunos científicos creen que esta especie se desplaza en las profundidades del océano de manera solitaria, mientras que otros sugieren que pueden formar pequeñas agrupaciones o seguir patrones migratorios desconocidos.

Sin embargo, hasta ahora, no se ha recopilado suficiente evidencia para confirmar ninguna de estas teorías y es por ello por lo que a día de hoy se sigue considerando al tiburón fantasma, un habitante misterioso de las profundidades marinas.

El desafío de su estudio: una criatura envuelta de misterio

ejemplar de tiburón fantasma o quimera

A pesar de los desafíos que presenta su estudio, los científicos continúan trabajando arduamente para aprender más sobre el tiburón fantasma.

Mediante el uso de tecnologías avanzadas, han logrado obtener información valiosa sobre el comportamiento y la distribución de esta especie. Sin embargo, aún queda mucho por descubrir. No cabe duda de lo que supone en la naturaleza el tiburón fantasma: un habitante misterioso de las profundidades marinas.


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