Teruel se ha colado en el mapa de la salud urbana en España al encabezar un exhaustivo estudio europeo sobre bienestar en las ciudades. La capital turolense ha sido señalada como el municipio español donde, estadísticamente, resulta más fácil llevar una vida activa, respirar aire limpio y acceder a recursos que favorecen hábitos saludables.
El análisis, elaborado por el servicio médico ZAVA, una de las plataformas de telemedicina más consolidadas de Europa, otorga a Teruel una puntuación de 9,05 sobre 10. Sobre la mesa se han puesto datos muy concretos: número de parques, gimnasios y espacios acuáticos, rutas para caminar, densidad de comercios de alimentación saludable y calidad del aire, entre otros indicadores.
Un estudio europeo que analiza más de 200 ciudades españolas
El informe de ZAVA se apoya en información procedente de OpenStreetMap e IQAir, dos fuentes de referencia cuando se trata de cartografía urbana y datos ambientales. A partir de ellas, los investigadores han evaluado más de 200 ciudades de España con más de 17.000 habitantes, comparando su entorno físico y su capacidad para facilitar una vida sana.
En lugar de fijarse solo en la oferta sanitaria, el estudio combina variables que afectan al día a día: disponibilidad de zonas verdes, presencia de instalaciones deportivas, accesibilidad de espacios acuáticos, número de rutas a pie y equilibrio entre comercios de comida saludable y los que no lo son. La calidad del aire, medida mediante un índice específico, completa la fotografía general.
El resultado es un ranking en el que las ciudades de menor tamaño salen claramente beneficiadas. Según las conclusiones de ZAVA, los núcleos urbanos compactos y tranquilos suelen ofrecer más facilidades para moverse a pie, disfrutar de parques cercanos y respirar un aire menos cargado que las grandes metrópolis.
En este contexto, Teruel se ha situado en la parte más alta de la lista, por delante de otros municipios que también obtienen notas muy destacadas, como Pollença, Lugo u Orihuela, que figuran en las primeras posiciones del mismo estudio como referentes de bienestar urbano dentro del territorio español.
Por qué Teruel lidera el ranking de ciudades saludables
Los datos recabados por ZAVA dejan claro que Teruel sobresale de forma especial en la oferta de espacios verdes y recursos para el ejercicio físico. Según el informe, la ciudad cuenta con 475,36 parques por cada 10.000 habitantes, una cifra que la sitúa muy por encima de la media nacional y garantiza que buena parte de la población tenga un espacio ajardinado a poca distancia de casa.
A esa red de zonas verdes se suma una abundante presencia de espacios acuáticos, con 825,27 instalaciones de este tipo por cada 10.000 habitantes. Bajo este concepto se agrupan piscinas, láminas de agua y otros puntos que permiten nadar, refrescarse o practicar actividades deportivas vinculadas al agua, lo que contribuye a que las actividades al aire libre sean casi inevitables.
El estudio también subraya la existencia de más de 100 espacios para ejercitarse por cada 10.000 habitantes, así como cerca de 70 rutas habilitadas para caminar. Este entramado de instalaciones y caminos convierte a Teruel en un lugar especialmente propicio para quienes quieren incorporar paseos, carrera suave o entrenamientos más intensos a su rutina sin grandes complicaciones.
A todo ello se añade un factor clave en cualquier evaluación de salud urbana: la calidad del aire. Teruel registra un índice de 26, uno de los valores más bajos entre las ciudades analizadas, lo que implica una atmósfera relativamente limpia si se compara con otros entornos urbanos. Para la población, ese aire menos contaminado se traduce en mejores condiciones para el sistema respiratorio y una sensación de entorno menos agresivo.
La combinación de parques, oferta deportiva accesible, espacios acuáticos y aire más limpio hace que Teruel aparezca en el informe como un auténtico “paraíso” para la vida activa, donde la propia estructura urbana anima a moverse, salir a la calle y dedicar tiempo a actividades físicas de baja o media intensidad.
Una ciudad acogedora, tranquila y pensada para vivir
Más allá de las cifras, el estudio de ZAVA sugiere que el tamaño y el carácter de Teruel contribuyen a su buena posición en el ranking. Se trata de una capital pequeña, manejable y sin grandes aglomeraciones, donde desplazarse a pie es una opción real para buena parte de los trayectos cotidianos.
El ritmo de vida, menos acelerado que en los grandes núcleos urbanos, favorece que muchas personas puedan incorporar paseos diarios, recados andando y pequeños trayectos a pie a su rutina. Esa forma de moverse, aparentemente sencilla, acaba sumando minutos de actividad física casi sin darse cuenta.
Además, el entorno urbano tiene su propia personalidad. La presencia del arte mudéjar, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, junto con espacios emblemáticos como la plaza del Torico, la Escalinata o la Catedral, genera recorridos que invitan a salir a la calle. Pasear por estas zonas no solo tiene un componente estético y cultural, sino que también actúa como estímulo para adoptar un estilo de vida más activo.
El entorno natural cercano añade otra capa de bienestar. A poca distancia del casco histórico aparecen paisajes como la Sierra de Albarracín, el valle del Turia o los Montes Universales, que amplían las opciones para hacer senderismo, correr, pedalear o simplemente desconectar. Esa transición rápida de lo urbano a lo natural es uno de los elementos que, según los expertos, marca la diferencia respecto a otras ciudades de mayor tamaño.
En conjunto, Teruel proyecta la imagen de una ciudad en la que se puede vivir sin prisas, con calles relativamente tranquilas, un entorno cercano y una relación constante con la naturaleza, aspectos que se asocian con una mejor percepción subjetiva de salud.
La valoración del Ayuntamiento: orgullo y oportunidad
La alcaldesa de Teruel, Emma Buj, ha acogido el resultado del informe con lo que define como “enorme satisfacción y orgullo”. Según ha expresado en varias declaraciones, el estudio confirma la apuesta sostenida del municipio por el bienestar de sus vecinos y pone de relieve que la calidad ambiental es un pilar central del modelo de ciudad.
Para la regidora, Teruel es una ciudad “acogedora, segura y tranquila, pero también dinámica y saludable”, una combinación que explicaría en parte la buena puntuación obtenida. Buj considera que el liderazgo en este ranking es una señal de que se está “en el camino correcto” y que supone un aliciente para seguir reforzando políticas vinculadas a los espacios verdes, la movilidad a pie y la mejora del aire.
Otro aspecto que la alcaldesa ha querido destacar es el impacto que este reconocimiento puede tener en la imagen exterior de la ciudad. Que una plataforma europea de referencia en telemedicina sitúe a Teruel en lo alto de la clasificación ofrece una visibilidad añadida, tanto dentro de España como en el ámbito internacional, y refuerza su atractivo como lugar para vivir e invertir.
Buj también ha subrayado el carácter independiente y objetivo del estudio. Al basarse en datos verificables y ser elaborado por una entidad ajena a la política municipal, lo considera un aval frente a discursos que, según afirma, ofrecen una visión injustamente negativa de la ciudad. En sus palabras, los resultados muestran que “en Teruel se vive mucho mejor de lo que algunos quieren transmitir”.
La alcaldesa atribuye el primer puesto no solo a decisiones institucionales, sino también al “esfuerzo colectivo y a la forma de vivir de los turolenses”. A su juicio, la manera en que la población se relaciona con la ciudad —salir a la calle, hacer vida en los barrios, utilizar los parques y moverse a pie— forma parte de un estilo de vida que favorece la salud y que, ahora, se ve respaldado por datos.
España, un país con alta calidad de vida y ciudades desiguales
El informe de ZAVA se enmarca en un contexto en el que España figura entre los países con mejor calidad de vida del mundo. El clima moderado, la dieta mediterránea y un estilo de vida que combina sociabilidad y tiempo al aire libre se reflejan en una esperanza de vida que ronda los 83,2 años, la más alta de la Unión Europea.
Sin embargo, el análisis recuerda que la salud pública no se mide solo en años vividos, sino en la capacidad de disfrutar de esos años en entornos que favorezcan el movimiento, la respiración y la alimentación equilibrada. Por eso, el foco se traslada a cómo están diseñadas las ciudades y qué ofrecen a sus habitantes en términos de espacios y servicios.
Al cruzar variables como la calidad del aire, las zonas verdes, las instalaciones deportivas y el tipo de comercios disponibles, el estudio dibuja un mapa desigual. Mientras que localidades pequeñas como Teruel, Pollença, Lugo u Orihuela se colocan en la parte alta de la tabla, las grandes urbes tienden a concentrarse en posiciones intermedias o bajas, con más dificultades para garantizar los mismos niveles de bienestar.
Entre las ciudades de mayor tamaño, el trabajo de ZAVA sitúa a Málaga como la gran urbe mejor posicionada, con una puntuación de 7,36, gracias sobre todo a su número de parques y espacios para nadar. Barcelona también aparece con una valoración relativamente elevada, 6,74 puntos, en parte por un índice de calidad del aire mejor de lo que cabría esperar en una gran metrópolis.
Otras capitales relevantes quedan algo más rezagadas. Madrid obtiene 6,61 puntos, penalizada por una calidad del aire más baja y una oferta de rutas para caminar menos generosa en términos relativos. Valencia (6,05) y Sevilla (5,81) se sitúan aún más abajo, mientras que Bilbao se queda en 5,37, lastrada especialmente por la alta densidad de comercios poco saludables respecto a su población.
Las ciudades españolas con más retos para la salud urbana
En el extremo opuesto del ranking, el informe señala a Arrecife, capital de Lanzarote, como la ciudad menos saludable de España, con una puntuación de 4,34 sobre 10. A pesar de su ubicación en una isla y su entorno natural privilegiado, la ciudad presenta cifras modestas en varios indicadores clave.
Según los datos de ZAVA, Arrecife cuenta con solo 3,7 parques y 1,39 gimnasios por cada 10.000 habitantes, lo que limita las oportunidades para la actividad física cotidiana. El estudio también apunta a una escasez de rutas para caminar y de comercios de alimentación saludable, factores que dificultan mantener un estilo de vida equilibrado de manera sencilla.
El índice de calidad del aire en Arrecife se sitúa en 39, un valor que, si bien no es el peor del listado, no consigue compensar la falta de infraestructuras y recursos pensados para fomentar el movimiento y la vida activa. En conjunto, estos elementos explican su posición en el tramo final del ranking.
Junto a Arrecife, otras ciudades como Parla y Avilés aparecen también en la parte baja de la clasificación, con puntuaciones de 4,84 y 4,83 sobre 10, respectivamente. En ambos casos, ZAVA detecta un acceso por debajo de la media a parques, gimnasios y comercios de alimentación saludable, lo que coloca a sus habitantes en una situación menos favorable para incorporar hábitos de vida sanos sin un esfuerzo adicional.
La comparativa entre estos municipios y casos como el de Teruel permite observar hasta qué punto el diseño urbano, la distribución de servicios y la planificación de los espacios públicos influyen directamente en las posibilidades reales de llevar una vida equilibrada.
Con este retrato general, el estudio de ZAVA sitúa a Teruel como la referencia española en salud urbana en estos momentos, tanto por sus indicadores objetivos como por la manera en que su escala, su entorno y su modelo de ciudad se combinan para favorecer un estilo de vida activo, tranquilo y con un aire relativamente limpio, un conjunto de factores que, sumados, ayudan a entender por qué vivir allí se asocia cada vez más con la idea de bienestar.