A través de este artículo te enterarás del poderoso mensaje que encierra el salmo 91 de la Santa Biblia para la protección y sanación cristiana.

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Salmo 91

El término salmo se deriva de la lengua latina psalmus y significa cánticos a Dios. El salmo 91 biblia cristiana nos revela uno de los secretos más poderosos que Dios tiene para sus hijos.

Antes de iniciar con el análisis del salmo 91 es importante recordar que la voluntad de Dios es que tengamos una vida de paz, llena de tranquilidad (Filipenses 4:6-7; Juan 14:27-28). La vida del cristiano depende en su totalidad de Dios (Apocalipsis 14:13; Efesios 6:10). Cuando decimos que tenemos fe en Dios, significa que tenemos confianza en Él.

Filipenses 4:6-7

Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.

Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

No obstante, este salmo nos devela que estamos rodeados de maquinaciones, maldad, trampas, y que debemos vencer los obstáculos que encontramos en el camino.

Por lo tanto, el salmo 91 representa una oración de fe y confianza sobre la protección de Dios. Se desconoce a ciencia cierta quién es el autor del salmo 91, sin embargo muchos eruditos se lo atribuyen a Moisés, quien tuvo una comunión extraordinaria con Dios. Una persona que tuvo mucho tiempo en oración y ayuno delante de Dios. Describe muy bien a Dios, pues podemos observar que el autor utiliza los nombres de Dios.

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Introducción al pasaje bíblico del salmo 91

Como hemos advertido, el salmo 91 se trata de la confianza que el cristiano deposita en Dios y la protección que Él tiene reservada para sus hijos. A continuación analizaremos versículo por versículo qué dice el salmo 91.

En aquella época no todos conocían a Dios como Moisés, por ejemplo, en el salmo se utilizan nombre de Dios como el Altísimo, Omnipotente, Jehová, Mi Dios (El Shaddai, YWHW, Elohim).

Otro aspecto importante, es que se utiliza como símil el hecho de las ciudades de refugio. En este sentido, cuando iban hacia la conquista de la tierra de Canaán, los israelitas debían escoger ciudades donde se refugiaría cualquier miembro de las doce tribus de Israel, mientras se averiguaba cualquier crimen o asesinato que se haya producido mientras se hacían las averiguaciones del caso. En esas ciudades de refugio, estas personas vivirían hasta que se declarara la sentencia de inocencia o culpabilidad.

Si se declaraba inocente debían vivir en esas ciudades de refugio hasta que el Sumo Sacerdote de esa época viviera. Esas ciudades protegían a estos israelitas. Si salían de esa ciudad cualquier miembro de la familia de la víctima podía vengar la sangre de su familiar asesinado o muerto accidentalmente.

Estas ciudades entonces representaban esa protección, cuidado y amparo. Si salía de la ciudad estabas vulnerable y bajo mucho riesgo. Si estabas en esa ciudad de refugio nadie podía tocarte. Por lo tanto, el término refugio era muy importante para el pueblo de Israel.

Otro de los términos que se develan aquí es castillo o baluarte. Este término lo utiliza Pablo es una de sus epístolas a Timoteo (3:15) donde señala que la Iglesia es el lugar de protección del cristiano. Un baluarte en aquella época eran lugares fortificados con forma de pentágono.

El salmo 91 es como un bálsamo para todo nuestro ser, pues cuando estamos angustiados, tenemos temores comienza a fluir e nuestra vida una paz que sobrepasa todo entendimiento. Es un antídoto perfecto contra la angustia, el miedo y el temor.

El temor podemos contrarrestarlo con la cobertura de Dios, te invitamos entonces a leer en el siguiente enlace Salmo 27

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Salmo 91:1-2

Los dos primeros versículos nos devela que aquellos que habitamos (morar, vivir y confiar en Dios), y levantamos nuestro tabernáculo (oramos, leemos la Palabra de Dios, descargamos nuestras peticiones delante de Dios) al levantarnos, estamos bajo el abrigo de Dios. Es decir, nos amparamos en nuestra ciudad de refugio, allí estamos bajo su cuidado y protección.

Salmo 91: 1-2

1 El que habita al abrigo del Altísimo
Morará bajo la sombra del Omnipotente.

Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;
Mi Dios, en quien confiaré.

La sombra del Omnipotente simboliza el Lugar Santísimo (Éxodo 25:18). Ese lugar era donde se escondía el Sumo Sacerdote en el Antiguo Testamento. En ese lugar el sumo sacerdote rociaba la sangre de los sacrificios para expiar los pecados y tener comunión con Dios. Nadie podía entrar allí.

Luego de la muerte  de Jesús, el velo se rajó. Dice la Palabra de Dios que todos los cristianos somos sacerdotes, por lo tanto podemos entrar confiadamente al Trono de la Gracia (Hebreos 4:16; Salmos 27:5). En ese lugar encontramos la sombra de protección y cuidado que nos da el Señor. El sacrificio que rociamos es un corazón contrito y humillado (Salmos 51:17), pues la Sangre del Cordero de Dios ya hizo la obra completa de la expiación de los pecados.

Por otro lado, nuestra confianza debe estar depositada en Dios. La Palabra de Dios nos advierte que aquel cristiano que desvíe su confianza sobre una persona maldito es (Jeremías 17:5).

La esperanza del cristiano, su fe y la confianza debe estar depositada en nuestro Dios. El representa nuestro refugio, nuestro amparo, nuestro pronto auxilio en las pruebas y nuestra ciudad de refugio (Salmos 121:1-2; 27:1-3)

Recordemos que Dios es el Todopoderoso (El Shaddai: significa el Todo suficiente; Todopoderoso, es decir el que todo lo puede), tal como por primera vez el Señor lo revela a Abraham (Génesis 17:1; 28:3). Es decir, lo que confiamos en Dios esperamos en Aquel que todo lo puede.

El tabernáculo que debemos levantar en nuestras vidas se trata de conocer a Dios (Juan 17:3; Mateo 6:33)

Salmo 91:3-4

En estos versículos se enumeran una cantidad de peligros que enfrenta el cristiano durante su vida. El cazador es Satanás y sus huestees espirituales de maldad. Todos los peligros (robos, asesinatos, violaciones, conspiraciones, asechanzas, pesadillas, entre otros, provienen de las tinieblas). El cristiano debe ser como una gacela, que debe escaparse de las trampas de la vida depositando su confianza en Dios (Proverbios 6:5; 2 Pedro 2:9; Mateo 23:37)

2 Pedro 2:9

sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio;

La comparación que hace el salmo de cubrirnos con las alas, podemos imaginarnos la protección que sienten los polluelos bajo las alas de la gallina. Así guarda Dios a los hijos que confiamos en Dios. Nos libra de las trampas del enemigo.

El Señor nos dice que los confiamos en Él, todo lo que se levante contra nosotros tropezará primero contra el Escudo de Dios. Él nos protege de los dardos del enemigo, siempre y cuando estemos bajo esa sombra que nos proporciona la fe y la confianza en Dios. Adarga es un tipo de escudo alargado que protege nuestra vida de enemigos físicos y animales.

La confianza y la fe en Dios sólo la podemos encontrar por medio de la Palabra de Dios (Romanos 10:17) donde hallamos la Verdad. Recordemos que Jesús nos dijo que Él era la Verdad (Juan 14:6)

Este lugar de protección es comparado con Dios en el salmo 91 cuando el cristiano habita cerca de Dios. La Biblia nos enseña que Dios es nuestro Escudo de protección.

Salmo 91: 3-4

Él te librará del lazo del cazador,
De la peste destructora.

Con sus plumas te cubrirá,
Y debajo de sus alas estarás seguro;
Escudo y adarga es su verdad

Salmo 91:5-7

Como señalamos al principio de este estudio sobre el salmo 91, la voluntad de Dios es que tengamos paz, que confiemos en Él. Un cristiano no puede tener una vida cargada de temores. Muchas personas temen a la oscuridad y a la noche.

El Señor nos promete que nos guardará bajo su sombra, por lo tanto no debemos tener ningún temor nocturno. Inclusive hay cristianos que recurren a tomar pastillas tranquilizantes para poder conciliar el sueño, sin embargo el Señor no quiere que nos esclavicemos con nada (Josué 1: 8-9; Gálata 5:1; Juan 8:34; Romanos 8:15; Juan 8:38).

2 Timoteo 1:7

Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

Josué 1:5-9

Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé.

Esfuérzate y sé valiente; porque tú repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos.

Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.

Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.

Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.

El Señor nos promete que nos librará de cualquier espada que se levante contra nosotros. También nos protegerá de pestes, enfermedades, tal como se lo advirtió a su pueblo Israel  (Levítico 26:8)

Salmos 91: 5-7

No temerás el terror nocturno,
Ni saeta que vuele de día,

Ni pestilencia que ande en oscuridad,
Ni mortandad que en medio del día destruya.

Caerán a tu lado mil,
Y diez mil a tu diestra;
Mas a ti no llegará.

Salmo 91:8-12

El Señor nos asegura que aquellos que se levanten contra nosotros, veremos cómo el Señor mismo dará la batalla. En su Palabra nos ordena quedarnos quieto, pues Él peleará nuestras batallas (Éxodo 14:14; 2 Crónicas 20:15-17)

2 Crónicas 20:15-17

15 y dijo: Oíd, Judá todo, y vosotros moradores de Jerusalén, y tú, rey Josafat. Jehová os dice así: No temáis ni os amedrentéis delante de esta multitud tan grande, porque no es vuestra la guerra, sino de Dios.

16 Mañana descenderéis contra ellos; he aquí que ellos subirán por la cuesta de Sis, y los hallaréis junto al arroyo, antes del desierto de Jeruel.

17 No habrá para qué peleéis vosotros en este caso; paraos, estad quietos, y ved la salvación de Jehová con vosotros. Oh Judá y Jerusalén, no temáis ni desmayéis; salid mañana contra ellos, porque Jehová estará con vosotros.

El versículo 11 fue utilizado por Satanás para tentar a Jesús (Mateo 4). Sin embargo, Jesús bajo el culto racional (Romano 12:1) se somete a la autoridad y voluntad de Dios. Discierne la Palabra de Dios y el diablo huye (Santiago 4:7).

Santiago 4:7

Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.

En el original hebreo la palabra ángeles está en singular que significa enviado. Se dice que este salmo es mesiánico, pues el enviado de Dios es Jesús (Salmos 34:7). Jesús nos prometió durante su Ministerio en la Tierra que Él estaría con nosotros hasta el fin del mundo (Mateo 28:20). El Señor nos protege de lo que conocemos y de lo que desconocemos.

Una vez más en esta sección del salmo 91, se hace énfasis en que el cristiano que recurre a la morada, al tabernáculo, a la ciudad de refugio de Dios estará bajo el cuidado y la protección de Dios.

Salmos 91: 8-12

Ciertamente con tus ojos mirarás
Y verás la recompensa de los impíos.

Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza,
Al Altísimo por tu habitación,

10 No te sobrevendrá mal,
Ni plaga tocará tu morada.

11 Pues a sus ángeles mandará acerca de ti,
Que te guarden en todos tus caminos.

12 En las manos te llevarán,
Para que tu pie no tropiece en piedra.

Salmos 91: 13-16

A través de la Biblia podemos observar que el dragón siempre ha sido asociado a Satanás. La Biblia dice que aunque tengamos enemigos como el león, como el áspid el Señor nos guardará y nos protegerá.  El hecho que la Palabra de Dios nos promete que estaremos sobre el león, el áspid y el dragón estarán bajo nuestros pies. Esto significa que estaremos librados de maldiciones.

La frase “Por cuanto en mí ha puesto su amor”, en él se origina hebreo significa que nos hemos aferrado a Él, entonces Él nos libra de todo mal, tal como nos enseñó Jesús en la oración del Padre Nuestro.

Incluso, el Señor dice “por cuanto ha conocido mi nombre”, tal como lo manifestó Jesús en su oración cuando intercedía por sus discípulos (Juan 17:26; Juan 14: 13-16). Uno sólo puede saber que conoce a alguien cuando conoce sus sentimientos, pensamientos, valores. Para conocer a Dios debemos escudriñar las Sagradas Escrituras (Juan 17:3).

Salmos 91: 13-16

13 Sobre el león y el áspid pisarás;
Hollarás al cachorro del león y al dragón.

14 Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré;
Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.

15 Me invocará, y yo le responderé;
Con él estaré yo en la angustia;
Lo libraré y le glorificaré.

16 Lo saciaré de larga vida,
Y le mostraré mi salvación

Finalmente, la salvación sólo es posible a través de Jesucristo. Él nos dijo que Él era el camino, la verdad y la vida (Juan 14:6). Conocer la salvación de Dios es fundamental, pues el evangelio que predicó Jesús y que nos asegura el camino a Reino de los Cielos, para ello debemos conocer a nuestro Señor Jesús.

Por ello, le invitamos a pasar por nuestro artículo especial que le permitirá conocer más sobre Juan 14:6 y las enseñanzas que nos ofrece la palabra del señor.

Oración poderosa para la protección de Dios

Luego de leer el poderoso mensaje que se encierra en el salmo 91 te invitamos a realizar una poderosa oración de protección a Dios. Advertimos que este es un modelo de oración tal como nos enseñó Jesucristo a través del Padre Nuestro.

En este contexto seguiremos los pasos que Jesús nos enseñó, por lo tanto las oraciones que elevamos a Dios deben ser en el Espíritu, esto significa que podemos hacer esta oración unidos como iglesia, pero usted puede tomar esta oración como ejemplo para orar conforme a su comunión con Dios.

Oración basada en el Salmo 91

Padre en el Nombre de Jesús

Amado Señor, que estás sentado en el Trono de la Gracia

Tú que derramaste la poderosa Sangre del Cordero de Dios para expiación de nuestros pecados

Eterno Dios, que por amor enviaste a Tu Hijo Amado para morir en esa cruz

Luego lo levantaste con Gloria y Poder

Vengo delante de Ti para refugiarme en el Tabernáculo, en Tu Refugio

Guárdame ¡Oh Dios, del día malo! Guárdame de los planes del enemigo.

Apaga con el fuego de tu Santo Espíritu, los dardos del enemigo.

Cúmbreme con tu Escudo poderoso.

Con tu amor rodeame.

Protégeme con tu Sombra Omnipotente.

Que el Ángel de Jehová acampe alrededor mío, de mi casa y mi familia y defiéndenos

Así descansaremos tus hijos bajo tu Sombra.

Limpia con tu Sangre Poderosa mi alma, mente y corazón

Que tu misericordia que se renueva cada mañana coloque en mí un corazón limpio

Que sea conforme a tu perfecta Voluntad y no la mía.

Guíame por el camino que he de andar.

Santo Tu Nombre es

En el Nombre de Jesús.

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