¿Conoces qué significa el poderoso salmo 27? A través de este artículo te enterarás lo que dice la Santa Biblia Reina Valera en su gran versión.

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Salmo 27

La autoría del salmo 27 es atribuible a David, más o menos fue escrito mil años antes de la venida de Cristo. Al leer la vida de David podemos apreciar que siempre tuvo que enfrentar persecución. Primeramente el desprecio de sus hermanos, quienes lo vieron llegar al campo de la guerra y por ser el menor querían obligarlo a retroceder (1 Samuel 17:1-58)

Enfrentó a Goliat y no quedó más que aceptar su triunfo. Luego, de vencer al gigante filisteo, tuvo que esconderse del rey Saúl quien veía en David una amenaza (1Samuel 18:6-20). Cuando fue escogido por Dios como rey, sus hermanos no aceptaban esta elección, pues siempre pensaron que sería el mayor quien asumiría esta responsabilidad.

Su reinado sólo es aceptado por la tribu de Judá y posteriormente se agregaron las otras tribus reconociéndolo como el rey de todo Israel. Luego sus propios hijos conspiraban contra David (2 Samuel 15: 1-37). Todas estas vicisitudes llevaron a David a escribir este salmo. Desde el punto de vista de cristiano, este salmo tiene dos visiones, uno para la vida cristiana y cómo debemos vivir; y otra comparada con la pasión de Cristo.

Es propósito de este artículo develar ambas versiones: la primera sobre la vida del cristiano en la luz y la confianza en Dios y el segundo que es probablemente  un mensaje escondido sobre la pasión y muerte del Señor.

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Análisis de la Parte I del Salmo 27

El salmo 27 es uno de los salmos favorito de las sinagogas e iglesia cristiana, pues es un salmo que nos da esperanza y que permite refugiarnos en el Señor, que nos da garantía de que no importa la situación que estemos atravesando, el Señor está con nosotros.

Este salmo tiene dos partes claramente definidas. La primera, está conformada por los versículos del 1-6 acerca de la vida en la luz y total confianza que tenía David en Dios. En esta parte podemos ver la descripción que hace David sobre la luz de Dios que le proporciona fortaleza, ayuda y sustento.

La segunda parte del 7 al 14 David culminaba sus momentos más difíciles con cánticos de alabanzas y adoración a Dios. Aquí podemos apreciar el clamor de David para pedir la provisión de la Luz de Dios que le da esa misma fortaleza, ayuda y sustento.

A continuación escudriñaremos las enseñanzas que nos deja el salmo 27 para nuestra vida y luego lo compararemos con la pasión y muerte del Señor Jesús.

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Jehová es mi Luz y mi Salvación

Desde el invento de la electricidad, la vida de la humanidad ha abierto la posibilidad de realizar las actividades y tareas de nuestra vida cotidiana. A través de la electricidad, podemos tener luz en medio de la noche, la luz ilumina las vías, carreteras y caminos y nos advierte de los peligros con los que podemos toparnos mientras transitamos, ya sea a pie, en vehículo o de cualquier otra forma.

Es muy incómodo en la actualidad no tener luz. Resulta inclusive peligroso anda por el camino sin luz porque no podemos visualizar los riesgos y peligros que nos asechan.

La Luz de Dios nos abre el panorama de lo que nos rodea, de lo que ocurre a nuestro alrededor, nos muestra por dónde transitamos y qué peligros enfrentamos.

Ahora bien, para ir entrando en contexto y  entender cuál es el camino que debemos andar, es necesario tener esa Luz divina que sólo nos proporciona la Palabra de Dios.

De acuerdo al salmo 27, podemos apreciar que David deseaba seguir el camino de la rectitud para estar con Dios. Él sólo demandaba una sola cosa y era estar en la presencia y en la casa de Dios. Este es el hilo conductos de todo el salmo 27.

Para ello, necesitaba la luz de Dios. En este contexto, puedes qué te preguntes ¿Dónde podemos encontrar esa Luz de Dios que nos lleva a la salvación? Pues, la Biblia nos dice que a través de la historia, el pueblo elegido de Dios, seguía la luz que Él les proporcionaba mientras estaban en las tinieblas del desierto, con el fin de guiarles a la tierra prometida (Éxodo 13:17-22).

En el Nuevo Testamento, la Luz de Dios es Jesús a través de su Palabra para guiarnos al Reino de los Cielos que es la tierra prometida. La Palabra de Dios es la lumbrera a nuestro camino. Leamos:

Juan 8:12

12 Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.

Salmos 119:105

105 Lámpara es a mis pies tu palabra,
Y lumbrera a mi camino.

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Ahora bien, todo lo que proviene de Dios es luz, y lo que no proviene de esa luz es oscuridad o tinieblas y nos hace tropezar. La Luz de Dios por medio de su Palabra, nos permite discernir cuál es la voluntad de Dios que nos lleva a alcanzar el Reino de los Cielos, o como bien diría David la tierra de los vivientes o la casa de Jehová.

De acuerdo a la Palabra de Dios, los que llegaron a la tierra prometida son aquellos quienes siguieron la columna de fuego. Lo mismo nos dice Jesús, quienes lo sigamos por medio de la fe, iremos al Reino de los Cielos. Este pasaje bíblico del Nuevo Testamento nos devela que Jesús se adjudica esa luz de la columna de fuego.

Por otra parte, el Señor nos dice que debemos seguirlo para poder llegar a la tierra prometida ¿Cómo hacerlo? Jesús nos dice cómo:

Mateo 10:38

38 y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí.

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Esto significa que debemos morir a nuestras pasiones carnales y hacer la voluntad de Dios. Vivir conforme al diseño de vida que Dios tiene para sus hijos. Es revertir la descomposición del ser humano a una vida de obediencia, morir a nuestras propias opiniones y vivir en la Verdad de Dios y eso nos proporciona la seguridad de que no nos vamos a equivocar, pues es Dios quien nos dice cuál es la decisión correcta para nuestras vidas.

La primera parte del salmo 27, nos refiere al Dios Todopoderoso, El Shaddai. Si estamos bajo la cobertura de Dios no hay nada, ni nadie que pueda dañarnos. Tal como nos los refiere el Salmo 91.

A continuación te dejamos un enlace que te permitirá profundizar en el salmo 91 que nos devela la protección poderosa de Dios en nuestras vidas. Ingresa a este enlace Salmo 91

A estas alturas nos parece importante develar un tema importante en el siguiente enlace que aborda sobre  Resurrección de Jesús . Asimismo, en este tema ya hemos advertido que Dios es Luz y sus ovejas que escuchen su voz le seguirán, así nos los dice Jesús en la Parábola del Buen Pastor, así que lee el siguiente enlace titulado Salmo 27

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Análisis de la Parte II del salmo 27: Intimidad con Dios

La segunda parte nos devela la intimidad y comunión de David con Dios donde clamaba por misericordia, elevaba cánticos de alabanza.

En el contexto de la Santa Cena, el Señor Jesús les advierte que uno de ellos lo va a traicionar. Juan, el siervo amado de Jesús estaba a su lado, por su parte Pedro estaba enfrente y éste le hace señas a Juan para que le pregunte quién sería el traidor.

No podemos negar que Pedro amaba a Dios, sin embargo habían momentos en que sus discípulos no reconocían a su Señor (Juan 21: 2-7). Así muchas veces ocurre con los cristianos. A veces el Señor nos habla y no reconocemos su voz.

Tal como hizo Pedro, en el momento más difícil de la vida de Jesús, Pedro huyó de aquel ejército. En contraposición a esto, David muestra intimidad con Dios, una total y plena confianza en el Señor en los momentos más difíciles de su vida.

Esa intimidad la mostró el siervo amado Juan cuando reconoció al Señor en el pasaje bíblico de la barca. De esa comunión con Dios se deriva la protección y el cuidado de Dios.

Esa comunión es la que tenía Adán y Eva antes de pecar. Entonces viene el ataque de Satanás para hacernos perder esa intimidad con Dios y hacernos vulnerable ante sus agresiones. Jesús en su muerte nos reconcilió con Dios y nos abre el camino para estar en el Lugar Secreto. Allí estaremos en una roca en lo alto, protegiéndonos de las aguas turbulentas que buscan arrastrarnos.

En este punto te invito a reflexionar en las siguientes preguntas ¿Si tienes un hijo y se ha casado no sentiste algo de tristeza al saber que se apartaría por corto tiempo de tu lado? ¿Si se fue a otro país a vivir, hacer su vida, no sentiste que se te partía el corazón? Así es como el Señor siente cuando tú te apartas de Él.

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Ten misericordia de mí, respóndeme

En los momentos de angustia, tribulación y de prueba es que tristemente buscamos a Dios y en la misericordia de Dios, el Señor nos muestra su respuesta como hijos suyos que somos (Número 6:25-26; 1 Crónicas 16:11; Salmos 4:6; Salmos 31:16; Ezequiel 39:39; Salmos 105:4; Salmos 119:135; Hebreos 12:8)

A través del rostro podemos conocer a una persona. Si buscamos el rostro de Dios podemos leer el alma de Dios, conocer a Dios (Juan 17:3; Hebreos 1:3; Éxodo 7:14-17). En este contexto, ver a Dios es ver a Jesús. Esto implica total dependencia de Dios en todo. La casa de Dios es casa de oración (Juan 17:24).

Comparación del salmo 27 con la pasión y muerte de Jesús

Vamos a imaginarnos el escenario bíblico que esconde este salmo. Estaba el Señor Jesús en el huerto de Getsemaní. Allí sabía que le esperaba, oraba insaciablemente, tanto era su angustia que sudaba gotas de sangre.

Le pide a sus discípulos que oraran por Él, sin embargo ellos dormían. El Señor Jesús ve llegar a Judas Iscariote con una turba de gente para apresarlo. Lo vendió por treinta monedas de plata.

La pasión de Cristo realmente es considerada como el crimen más atroz cometido en la historia. Si deseas profundizar tus conocimientos sobre los sufrimientos del mesías en la cruz del calvario, te invitamos a leer el siguiente enlace titulado Pasión muerte y resurrección de Jesús

Volvamos a la escena, el Señor Jesús, le pregunta a Judas con un beso vendes al Hijo del Hombre (Lucas 22:39-46; Juan 18:1-11). Sin embargo, muchos eruditos de la Palabra de Dios coinciden que el salmo 27 era el pensamiento de Jesús durante el sufrimiento de la pasión a la cruz.

Versículos 27:1-2

De acuerdo al pasaje bíblico de Juan 18 podemos observar la turba de gente que vino a aprender al Señor. Jesús le entrega ese momento de angustia a su Padre.

Salmo 27:1

Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?
Jehová es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?

La enseñanza que nos deja este versículo a los cristianos, es que así como a David lo persiguieron sus enemigos, así como ocurrió con nuestro Señor Jesús, debemos recordar en tiempos de la pruebas, de persecución entreguemos esos momentos a nuestro Dios.

Debemos tener la confianza en Dios, que Él es nuestro refugio, nuestro pronto auxilio en esos tiempos.

Versículos 27:2-3

Ahora bien, cuando llegó esa turba de gente a apresar al Señor, Jesús les pregunta a quién buscan y ellos respondieron a Jesús el Nazareno. Cuando el Señor les responde YO SOY, ellos tropezaron y cayeron tal como lo describe el salmo 27 en el siguiente versículo, leamos:

Salmos 27:2-3

Cuando se juntaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos,
Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.

Aunque un ejército acampe contra mí,
No temerá mi corazón;
Aunque contra mí se levante guerra,
Yo estaré confiado

Vamos a contrastarlo con el pasaje bíblico de la aprensión de Jesús. Aquí podemos observar como todos los que estaban allí todos cayeron a los pies de Cristo. Allí Jesús se mostró como el Gran YO SOY.

Se juntaron todos para asesinar a Jesús, pero podemos estar seguros que el pensamiento de Jesús recordaba este salmo. Recordemos entonces como cristianos que aunque se levante un ejército de enemigos el Señor nos defenderá y nos guardar, debemos guardar confianza en Dios.

Juan 18:4-6

Pero Jesús, sabiendo todas las cosas que le habían de sobrevenir, se adelantó y les dijo: ¿A quién buscáis?

Le respondieron: A Jesús nazareno. Jesús les dijo: Yo soy. Y estaba también con ellos Judas, el que le entregaba.

Cuando les dijo: Yo soy, retrocedieron, y cayeron a tierra.

Versículo 27:4

En medio de este escenario confuso, vemos a un Pedro desesperado y desenfunda una espada, le corta una oreja a Malco. El Señor le dice a Pedro que guarde la espada y le recuerda que Él vino a beber la copa que le dio el Padre.

El deseo más profundo de Jesús era regresar a la casa de su Padre, Él quería cumplir con la tarea para contemplar la hermosura y santidad de Dios.

Jesús para vivir en la casa de Jehová todos los días bebía cumplir la misión encomendada. Por lo tanto, sus pensamientos debían estar en el siguiente versículo:

Salmos 27:4

Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré;
Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida,
Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.

Juan 18:10-11

10 Entonces Simón Pedro, que tenía una espada, la desenvainó, e hirió al siervo del sumo sacerdote, y le cortó la oreja derecha. Y el siervo se llamaba Malco.

11 Jesús entonces dijo a Pedro: Mete tu espada en la vaina; la copa que el Padre me ha dado, ¿no la he de beber?

Todavía se encuentran en Getsemaní, comienza la pasión de Cristo. Todos están allí pensando que lo han derrotado, ven quebrado a Jesús. Mientras Jesús iba por los senderos para llegar al Sanedrín, Jesús recordaba que su Padre lo pondría en lo Alto.

Los enemigos de Jesús decidieron asesinarlo en la cruz, en un madero. Sin embargo, a pesar que en la carne el sacrificio sería terrible, Jesús sabía que el Padre lo pondría en lo Alto junto al Creador del universo.

A pesar del sufrimiento el Señor pensaba cantar y alabar a Dios. Pues la enseñanza para la Iglesia de Dios es que en la prueba es cuando debemos adorar a Dios y alabar a Dios. Mientras más nos persigan, más te ataquen, las enfermedades te ataquen es cuando más debemos alabar a Dios.

Salmo 27: 5-6

Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal;
Me ocultará en lo reservado de su morada;
Sobre una roca me pondrá en alto.

Luego levantará mi cabeza sobre mis enemigos que me rodean,
Y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo;
Cantaré y entonaré alabanzas a Jehová.

Versículos 27:7-10

En el momento en que el Señor se ve solo, abandonado por sus discípulos; de toda la gente que sanó, levantó y restauró; cuando vio que ni sus hermanos de sangre estaban con Él, pues buscó su refugio en su Padre celestial.

En este punto recordemos cuando Jesús era buscado por María y sus hermanos; el Señor devela que su familia somos aquellos que hacemos la voluntad de Dios (Mateo 12:46-50). Seguro estamos que Jesús recordaba que el Padre no lo abandonaría.

La enseñanza del pasaje bíblico es que a pesar de que todos te abandonen de la prueba, no te ayuden recuerda que el Señor no te dejará, ni te desamparará (Deuteronomio 31:8; Josué 1:5; Salmos 94:14; Isaías 41:17). Recuerda que el señor no abandona a sus hijos.

Salmos 27: 7-10

Oye, oh Jehová, mi voz con que a ti clamo;
Ten misericordia de mí, y respóndeme.

Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro.
Tu rostro buscaré, oh Jehová;

No escondas tu rostro de mí.
No apartes con ira a tu siervo;
Mi ayuda has sido.
No me dejes ni me desampares, Dios de mi salvación.

10 Aunque mi padre y mi madre me dejaran,
Con todo, Jehová me recogerá.

Versículos 27:11-13

Sigamos en el pasaje bíblico donde a Jesús le están haciendo un juicio injusto, allí participaron testigos falsos que lo acusaban de haber conspirado contra el reino de Herodes y de Roma.

Sabemos por los testimonios dados por Pilato y Herodes que ellos no encontraron ningún delito en Jesús y aun así lo crucificaron. No obstante, por los pensamientos de Jesús, Él recordaría estos versículos del salmo 27.

Salmo 27:11-13

11 Enséñame, oh Jehová, tu camino,
Y guíame por senda de rectitud
A causa de mis enemigos.

12 No me entregues a la voluntad de mis enemigos;
Porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad.

13 Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová
En la tierra de los vivientes.

Sigamos en la escena, Jesús está delante de Caifás quien no podía asesinarlo, lo llevan donde Pilato. Este personaje había sido advertido por su esposa sobre Jesús (Mateo 27:1-2). Aun sabiendo que es inocente lo entrega a muerte de cruz (Mateo 27:11-31)

Los pensamientos de Jesús estaban en la esperanza de regresar a la casa de su Padre, a la tierra de los vivientes donde la vida eterna para los creyentes nos es prometida.

El salmo 27 para aplicarlo a mi vida debemos tener presente que los hijos de la oscuridad están mirando cuando nos equivocamos para acusarnos y atacarnos. Ahora bien, recordemos que debemos andar por el camino de la rectitud, por el camino que Jesús nos trazó para llegar al Reino de Dios.

Enseñanza del Versículo 27:14

Jesús nos da un consejo en este versículo. Esperemos en Dios Todopoderoso, esperemos en Dios, que nuestra confianza esté en el Señor.

Salmos 27:14

14 Aguarda a Jehová;
Esfuérzate, y aliéntese tu corazón;
Sí, espera a Jehová.

Finalmente te dejamos esta oración basada en el salmo 27

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