Conoce la ciudad romana de Tarraco y su historia

El Imperio Romano es un claro referente en la historia universal, siendo la ciudad Romana de Tarraco un punto importante de discutir. Representa la urbe con más trascendencia dentro de Hispania Citerior o de Tarraconensis. Descubre todos sus antecedentes con ayuda de este post.

ROMANA DE TARRACO

Romana de Tarraco, prehistoria y segunda guerra púnica 

La ciudad Romana de Tarraco estuvo habitada por la comunidad prerromana de los Iberos, un conjunto que mantuvo buenas relaciones comerciales con la comunidad griega. Más adelante, los propios fenicios se establecieron en el lugar para llevar un buen trato que beneficiara a todos. Posteriormente, la ciudadanía ibérica se estableció en el Valle de Ebro.

En el municipio de Tarragona hay testimonios de habitantes hallados a partir del siglo V a.C. Como es de imaginar, las investigaciones para determinar el origen de sus primeros pobladores es un tanto complejo. Tito Livio menciona la existencia del Cissis, un conjunto o fortaleza pequeña que sirvió para las reuniones de la población. Es una especie de lugar en que cada uno de ellos se sentían seguros frente ataques de pobladores vecinos. Polibio se suma a esta idea, pero con el nombre de Kissa.

La segunda guerra púnica tuvo inicio con la llegada del gran político Cneo Cornelio Escipión Calvo a Emporiae en el año 218 a.C. A partir de este episodio histórico es que aparece por primera vez la Romana de Tarraco a lo largo de todos los libros que explican la historia romana. Por su parte, la Arquitectura Egipcia es igual de trascendental para su estudio. ¿Se anima a conocerla?

Tito Livio continua su relato al afirmar que el ejercito romano había conquistado todo el abastecimiento púnico comandado por Anibal, hasta el punto de llegar al Cissis. Sin embargo, este yugo duró poco tiempo, porque los romanos fueron atacados en comunidades cercanas en la Romana de Tarraco. Ahora bien, una incógnita que no ha sido escudriñada es si Cissis y Tarraco son la misma ciudad o pertenecen a geografías distintas.

Más adelante, fue hallada una moneda en Ampurias con la inscripción que data la presencia ibérica como parte de la economía en la Romana de Tarraco. El lugar de encuentro hasta ahora es absolutamente desconocido, pero la materia prima sin duda es plata. La moneda tiene una data en el año 250 a.C o un poco antes. Sin lugar a dudas, la moneda es un hecho sin precedentes que los romanos aún no habían conquistado estos territorios.

ROMANA DE TARRACO

En el año 217 a.C llegó por primera vez a Tarraco el gran Publio Cornelio Escipión Africano. La Romana de Tarraco es un buen espacio para resguardarse ante las inclemencias del invierno. Eso mismo hizo El Africano con las principales tribus de Hispania. Tito Livio describe que estas tribus fueron los mejores aliados del político al igual que a los romanos o pescadores de Tarraco. También puede conocer los aspectos más importantes de la Arquitectura romana para aprender mucho más.

La historia de Tarragona siempre está ligada al poder político que ejercieron los Escipiones, desde el primero hasta el último. Plinio El Viejo explica que la razón de ser para Tarragona y Cártago es precisamente todo el accionar de estos grandes personajes políticos para cada comunidad.

Durante la República Romana

Así como explica uno de los párrafos anteriores, la Romana de Tarraco sirvió como un lugar de abastecimiento para proteger a los pobladores del invierno. La guerra con los celtiberos representó otro de los motivos importantes para convertir a Tarraco como una fortaleza de protección. Gracias a este episodio, la historia explica un hecho militar para la región.

En el año 197 a.C a raíz de la conquista romana, hubo dos regiones conformadas con estos territorios explorados: Hispania Citerior e Ulterior. Cada una de ellas limitó con las costas de España. La capital de la primera ciudad es Cártago de Nova. Estrabón no pensó se la misma manera, al decir que Tarraco también es una ciudad importante en Hispania Citerior.

Para hablar de legislación o asuntos jurídicos de la Romana de Tarraco es muy difícil, porque no hay pruebas específicas de cómo han actuado Cissis y Tarraco como una sola entidad. Algo muy real que ha sido comprobado por los historiadores es la función de convento (o reunión de ciudadanos romanos). En la lengua latina es considerado conventus civium Romanorum.

ROMANA DE TARRACO

Mientras tanto, las máximas autoridades de estos territorios se consideran «magistri» como el caso del gran Cayo Porcio Catón, uno de los cónsules de mayor renombre que ejerció el cargo en 114 a.C. Anteriormente estuvo desterrado, eligiendo la Romana de Tarraco como espacio para sobrevivir. Esto deja en evidencia que el territorio era libre.

Las guerras no cesaron en las cercanías de Tarraco, cuando Julio César dispuso de un fuerte ataque hacia todos los simpatizantes de Cneo Pompeyo Magno. La comunidad apoyó a los valientes con comida o sustento mientras permanecía el aire de combate. Con estos sucesos, Tarraco recibió el nombre de colonia, percibiendo una gran disyuntiva al acuñar este término, sin saber si lo hizo César en su momento o Augusto.

El periodo de César Augusto

El emperador romano Augusto tuvo gran participación en las campañas de Cantabria para observar el movimiento enemigo desde Hispania. Sin embargo, al agudizar su salud, prefirió permanecer en Tarraco hasta recuperarse por completo.

Entre los aspectos más llamativos en la historia de la Romana de Tarraco es la construcción de un altar en medio de la ciudad. Como Augusto permaneció delicado de salud por mucho tiempo, en medio de la infraestructura creció una planta (semejante a una palma) dejando en claro que ese altar no tuvo un uso riguroso por parte de la población.

Otro suceso importante durante la gestión de Augusto es la organización de las provincias españolas. Un ejemplo de ellos es el reparto de las tierras en la Hispania Ulterior a las comunidades de Bética y Lusitania. A partir de esta instancia es cuando Tarraco pasa a formar parte de la capital en la Hispania Citerior.

ROMANA DE TARRACO

Pomponio Mela describe a Tarraco como una de las ciudades con mayor porvenir de toda Hispania, con riquezas inimaginables. Augusto y Tiberio establecieron un sistema monetario propio, con la aparición de varias ceremonias de culto como parte de la herencia adquirida en el territorio.

Luego de batallar durante muchos años con su enfermedad, Augusto fallece en el siglo 14 d.C, cuyos súbditos difirieron su imagen. En virtud de todo lo logrado en el periodo de su mandato, ordenaron la construcción de un templo para su culto.

La ciudad durante el Alto Imperio

Nuevos emperadores se han encargado de tomar las tiendas en la Romana de Tarraco, como el caso de Gaiba. Con un total de 8 años de gestión logró recuperar una importante brecha en que se había convertido la economía del territorio.

Con la ayuda de Vespasiano, esta recuperación se realizó en un plazo extremadamente corto, hasta el punto de otorgar la ciudadanía de Hispania a todos los visitantes latinos que quisieron residir en tal comuna. Las ciudades cercanas que confluyen con España recibió esa influencia urbana de grandes centros para el albergue de muchas personas. Más adelante estas porciones de terreno siguieron el ejemplo para sub-dividirse en mayores localidades urbanas.

Como los lugares urbanos operan de manera continua, los recaudos para recuperar la economía de Tarraco llegaron en el tiempo menos esperados. Este acontecimiento da razón a las palabras de Pomponio Mela al asegurar que esta ciudad romana fue la más rica en este periodo gubernamental entre Gaiba y Vespasiano. Con una economía próspera lograron culminar los trabajos arquitectónicos del anfiteatro y el foro provincial.

Trajano asumió el rol de emperador sucesor en el mandato de Tarraco. La primera ordenanza consistió en designar a Lucio Licinio Sura como el nuevo patrono de la comunidad. Proveniente de Tarraconensis, logró exaltar una buena posición en su Estado con buenas acciones para todos los pobladores. Cuando Adriano visita esta tierra en invierno, realiza un convento para reconstruir el templo en honor a Augusto.

En el siglo II regresaron esos fantasmas financieros que Tarraco creía superar. En efecto, el dinero se diluyó con malas gestiones, hasta el hecho de construir pocas estatuas con fines ornamentales en la ciudad. Clodio Albino quiso luchar contra el gobierno de ese periodo, derrotándolo con facilidad, al no tener las riquezas necesarias para imponerse ante este luchador.

Comienzan a desaparecer todas las inscripciones relacionadas al Concilio Providencial para dar cabida a una región estrictamente militar. Los comerciales independientes desaparecieron de Tarraco, dejando aún más a la deriva la economía de la región, sin embargo, los terratenientes tomaron el control del dinero, al igual que los altos funcionarios de la región.

Las persecuciones a los cristianos tampoco se hizo esperar por mucho tiempo. El obispo Fructuoso junto a sus aliados Augurio y Elogio fueron ejecutados en el anfiteatro de Tarraco, como muestra del gran poderío que ejercía el imperio romano. Hablando de este tema, existen Mitos romanos muy interesantes por descubrir. ¿Sabes cuáles son sus principales criaturas?

Bajo imperio

Muchos episodios ocurrieron luego de las ejecuciones establecidas en la Romana de Tarraco, especialmente en su anfiteatro. En el periodo de gobierno ejercido por Diocleciano, segmentó aún más la capital en seis diócesis, con terrenos más pequeños de lo habitual. Todos los edificios que derribaron los francos resultaron reconstruidos en su gestión.

En el año 476, el imperio romano tuvo una caída catastrófica de la cual nunca se recuperaron, permitiendo que los visigodos pernoctaran en Tarraco junto al rey Eurico. En este periodo temporal, no hay pruebas concretas sobre otra posible destrucción de la capital, dejando en claro que este rey lució bastante tranquilo en su permanencia en Hispania.

Un hecho importante es la raíz de varios habitantes visigodos pertenecientes a la clase alta. Al hallar algunas tumbas cristianas, demuestra a la historia que están en el paso correcto para indicar una sociedad élite en esta época. No obstante, la decadencia económica continuó a tal modo que muchos pobladores vieron forzada su partida a otras ciudades.

Entre los años 713 y 714 ocurrió la invasión musulmana de la Península Ibérica, permitiendo el acceso de la comunidad árabe-musulman en Tarraco, para apropiarse de sus tierras. No hay un indicio concreto de cómo llegaron hasta allá, ni las intenciones que tuvieron. Los hechos hablan por si solos, dejando en Tarraco prácticamente en ruinas.

El obispo Próspero, encargado de los asuntos religiosos en Tarraco, forzó su huida a Italia antes de ser víctima mortal de estos grupos conquistadores. Con este escape, no existe la probabilidad de algún líder defensor para los intereses de la Romana de Tarraco.

Conjunto arqueológico

Es una de las grandes manifestaciones arqueológicas que forman parte de la Hispania Romana, o en su defecto, de los recintos que conserva España dentro de la antigüedad. En 2000 fue considerado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Hasta ahora, la ciudad Romana de Tarraco es un fabuloso asentamiento ubicado en la Península Ibérica, en la cual realizaron un número de conventos para protegerse del invierno y salvaguardar sus intereses.

En la fecha es posible distinguir una serie de ruinas romanas en Tarragona como hecho fundamental de su historia. Por ejemplo, algunas murallas se mantienen de pie muy cerca donde residió Pilatos en su gran templo. De igual modo, una prisión que yace desde el siglo XIX posiblemente se trató del antiguo templo en honor a Augusto.

Aunque Tarraco sufrió muchas destrucciones en cada época, actualmente está habitable por varias familias. Gracias a los templos derribados, junto a las fortalezas antiguas, dio el aporte como materia prima para construir sus hogares. Por su parte, el anfiteatro ahora funge como cantera, con la finalidad de extraer rocas industriales o favorecer las actividades mineras.

Otro atractivo radica en las piedras que están esparcidas a lo largo de Tarraco, pues aparecen ciertas inscripciones escritas en latín o fenicio. Los vestigios rescatados han servido para aclarar muchas dudas sobre la historia de esta capital en la Hispania Citerior.

Para hablar de más infraestructuras que han permanecido en pie es momento de mencionar el acueducto de Tarraco, con 217 metros de largo, además de la Torre de los Escipiones. Cabe destacar que muchos gobernantes que vivieron en los primeros años en la ciudad romana están enterrados allí.

Criterios

La UNESCO no ordenó incluir a la ciudad Romana de Tarraco en su lista como Patrimonio de la Humanidad por casualidad, porque al hacerlo, se guiaron bajo un par de planteamientos importantes por mencionar:

  • Los restos romanos de Tarraco son un punto referencial para plantear los primeros ideales urbanos de España. Al final, sirvió de modelo para levantar otras provincias a lo largo y ancho del mundo.
  • Tarraco es un punto referencial para explicar con detalle cómo desenvolvió la historia en todos los territorios adyacentes al Mediterráneo.

Lugares protegidos

A continuación, una breve reseña de algunos espacios que están amparados por el Estado, siendo alguna vez un punto clave para comprender la importancia de la ciudad Romana de Tarraco.

Murallas de Tarragona

Es una importante cerca que rodea todo el casco central de Tarragona, que al mismo tiempo pertenece a Cataluña, España. Considerada como una de las construcciones de mayor relevancia en Tarraco, pues inició apenas con un empalizado de madera hasta transformarse en una gran muralla.

Los investigadores no han llegado a un acuerdo si la segunda guerra púnica es el contexto ideal para enmarcar el nacimiento de esta muralla. Lo que no hay duda alguna es sobre su siglo (III a.C) cuando inició su edificación.

Cuando la invasión islámica se hizo presente, Tarraco empezó a perder habitantes inmediatamente, para no sufrir las consecuencias de una nueva conquista. La destrucción fue inminente, permaneciendo así hasta el mandato de Ramón Berenguer IV, que ordenó la reconstrucción en el siglo XII. Tiempo después llegaron las modificaciones en la etapa napoleónica.

Recinto de culto imperial

Considerado como el Foro Provincial de Tarraco, es una inmensa infraestructura elaborado con diversos fines: administrativos, culturales y religiosos. Sin duda, uno de los edificios de mayor importancia en la Hispania Citerior.  Vespasiano labró la primera piedra junto a sus súbditos romanos en el año 73 a.C para dar pie a un establecimiento lo suficientemente versátil para ocupar varias áreas en la ciudad romana.

El circo romano de Tarraco

Es otro lugar fundamental en la historia de esta ciudad, actualmente pertenece a la provincia de Tarragona en España. Su primer propósito fue la realización de varios conventos de tiempo anual para hablar sobre detalles que conciernen a la Hispania Citerior.

En el siglo I finalizó su edificación, para plantear la opción de organizar carreras de caballos y otros eventos de entretenimiento para la comunidad. El circo funcionó de este modo hasta el siglo V, cuando nació la necesidad de expandir sus bóvedas hasta formar un nuevo conjunto residencial, gracias a los territorios segmentados en Hispania (que redujo considerablemente su geografía). En pocas palabras, los titubeos del imperio romano transformó el uso de este espacio.

Algo muy destacado de este circo romano es su grandeza arquitectónica. Por este motivo, el gobierno aprovechó de extender estas instalaciones hasta la capital de Tarragona. Sus usos han variado, con el objetivo de recobrar su esencia principal mediante las carreras de cuadriga (un jinete jalando una carreta con cuatro caballos), escenas teatrales y maniobras relacionadas a un circo convencional. No cabe duda que recrea un fabuloso espacio que llama a la recreatividad, relajación y escapar de la zona de confort.

Teatro romano o foro colonial

Si un turista llega a preguntar por alguna designación, es importante aclarar que se trata del mismo espacio. Considerado por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. El teatro fue construido en la época de Augusto en el siglo I a.C con el fin de enaltecer varios monumentos en Tarraco para llamar la atención de las poblaciones vecinas.

Hasta el siglo siguiente tuvo uso como teatro, porque el edificio estuvo destinado a otras ocupaciones de acuerdo a los intereses del gobierno. Un incendio que ocurrió en el siglo III fue el punto de quiebre para este teatro, sirviendo como material de apoyo para los habitantes que perdieron todo para reconstruir sus casas con ayuda de los destrozos.

Curiosamente al estar enmarcado como Patrimonio de la Humanidad, es una realidad el estado de abandono en que se encuentra el teatro. Sin embargo, la ambientación de un mirador contribuyó para observar el lugar desde cierta distancia como un nuevo atractivo, mientras trabajan en su rehabilitación.

La nueva arquitectura de este teatro consistió en aprovechar una pendiente del antiguo anfiteatro para recuperar las graderías.

Si los turistas visitan este teatro romano antigua, dará cuenta de la presencia en solo 5 graderías. Lastimosamente el resto de ellas están en estado de deterioro progresivo. Un punto positivo es el hallazgo de influencias arquitectónicas antiguas en capiteles, columnas y frisos.

Anfiteatro

Si de otros espacios protegidos se trata, el anfiteatro es uno de los más recordados en la Hispania Citerior. Construido en cercanías del mar, este monumento consistió en celebrar ritos funerarios o efectuar los entierros de personas destacadas durante la historia de Tarraco.

Enero del año 259 fue lo suficientemente trágico para la ciudadanía cristiana, estando envuelta en distintas persecuciones que acabaron con sus vidas. En el anfiteatro fueron ejecutados el obispo Fructuoso junto a sus ayudantes, como otra señal de infortunio de los defensores cristianos.

En el siglo V, poco quedó de las funciones primarias con que fue construido este espacio, así como ocurriese con el teatro romano explicado con anterioridad.

Con el triunfo del cristianismo luego de una lucha incansable, con bastante sangre derramada, de ese anfiteatro nació una importante basílica cristiana para enaltecer los dogmas aprendidos desde la llegada de Jesucristo.

Allí dio lugar el martirio de los tres personajes más destacados de Tarraco, como la victoria de la Santa Iglesia sobre sus depredadores.

La invasión islámica significó un retraso durante todo el terreno ganado por la basílica, porque ante una nueva amenaza de conquista, abandonaron este espacio hasta el siglo XII.

Tiene una función similar al circo romano, con la disputa entre gladiadores, gladiadores vs animales salvajes, exhibiciones de cacería o eventos deportivos semejantes a las olimpiadas.

La estrategia de edificar un anfiteatro a la orilla del mar significa el desembarco de turistas dispuestos a disfrutar de grandes ceremonias religiosas o de entretenimiento.

La roca que está en la pendiente permitió dividir el escenario del anfiteatro para producir dos ceremonias en simultáneo. Sin duda, un excelente lugar protegido en la Romana de Tarraco.


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