¿Qué le puedo dar a mi Perro Para el Dolor?

Numerosos perros pueden soportar molestias importantes sin, al parecer, quejarse por ello. A veces padecen dolores crónicos, agudos o súbitos, que el animal procura hacernos ver de muchas maneras. Por ello debemos saber cómo reconocer los signos que señalan que nuestro can sufre de algún dolor para así darle pronta atención. Si te preguntas ¿Qué le Puedo dar a mi Perro Para el Dolor? en este artículo encontrarás la respuesta.

Que le puedo dar a mi perro para el dolor

¿Qué le puedo dar a mi Perro para el Dolor?

Es inmensa la alegría con la que nos gratifica nuestro adorado perro cada vez que juguetea y corre, por ello nos inquieta sobremanera verlo adolorido o padeciendo algún malestar. Una expresión afligida o que evidencia alguna dolencia, se constituye en la primera señal de dolor que reconocemos. Particularmente si dicho dolor aparece sin que podamos identificar que lo provoca. Puesto que nuestro can no puede hablar, nos manifiesta con acciones y conductas no solo su pesar, sino igualmente su pedido de ayuda.

Si llegas a experimentar una situación como ésta, te sentirás urgido a buscar alivio de forma inmediata y te dedicarás a buscar remedio para calmar su malestar. En tal sentido, es nuestra obligación aprender a detectar los síntomas para proceder de forma correcta y encontrar la razón de la molestia que siente el animal .

En los párrafos a continuación te compartiremos información sustancial para saber cómo actuar en casos como éste de forma segura, aprendiendo a conocer qué es lo que más conviene suministrarle a nuestro leal amigo y qué no lo es.

¿Cómo Interpretar el Dolor en un Perro?

La interrogante a la cual, primeramente, debemos conseguir respuesta es la siguiente: ¿Cómo reconocer si mi can siente dolor y cómo identificar de dónde procede? Si deseamos calmar con rapidez su malestar, debemos procurar comprender de qué clase de dolor se trata y qué es lo que lo provoca. De no ser asi, muy difícilmente sabremos qué tipo de remedio suministrar. Hay distintos tipos de dolor, de los cuales solo nos referiremos a los dos más importantes:

  • Agudo: es el dolor que se manifiesta luego de un traumatismo o lesión, por lo que su surgimiento es repentino, no obstante su desaparición puede ser resultado de un tratamiento o se puede perpetuar en el tiempo si no se trata de forma apropiada.
  • Crónico: es el dolor que permanece luego de que la lesión se ha curado o bien porque la misma se ha hecho constante o debido a que no ha sido tratado de forma adecuada.

Que le puedo dar a mi perro para el dolor

El Dolor Agudo

Para este primer caso, el dolor suele ser originado por una causa que podemos reconocer con claridad, como podría ser una herida o contusión por caída, pero igualmente puede provenir de una causa interna o externa desconocida. Si es una causa que podemos identificar, será más simple tomar una acción específica, pese a que no siempre sabemos qué hacer aún conociendo el motivo del problema. En los dos casos lo más recomendable es asesorarse con el médico veterinario para que realice un estudio de dicho dolor y posterior a ello indicar el tratamiento más apropiado.

El Dolor Crónico

Un dolor de carácter crónico, puede ser originado por una enfermedad de la cual ya sabemos, puesto que ha sido diagnosticada, no obstante, aunque haya sido tratada, el dolor persiste pudiendo existir picos, esto es, días o momentos en los que resurge el dolor y el perro exterioriza señales de su presencia.

Por otro lado, y así como en el caso previo, nuestro can puede sentir dolor crónico por que padece una patología crónica no diagnosticada, no obstante, solo manifestará señales de dolor cuando éste llega a intensificarse. Así ocurre  con los dolores articulares o de huesos provocados por la edad, la displasia o la artritis. En tales casos, el malestar suele calmarse enormemente con el suministro de complementos de glucosamina o  condroprotectores.

En situaciones parecidas, se puede igualmente adoptar ciertas prácticas que no implican la administración de medicamentos  (pese a que pueden complementarlas) que contribuyen a disminuir las dolencias de forma notable, como es, hacer descansar al perro en una apropiada cama ortopédica.  Otra manera de ayudarlo es no permitiéndole la entrada a sitios que requieran de gran esfuerzo físico como subir escaleras. Con solo colocar una valla idónea y segura, podrás impedir que sus músculos y huesos sean exigidos, con lo que se alivian en gran medida ciertas molestias.

En el caso de trastornos intestinales o digestivos, una alimentación saludable es de gran ayuda. Igualmente los piensos de fuente natural, los suplementos probióticos y los ácidos esenciales Omega 3 y 6. Contra aquellos dolores crónicos que no suelen desaparecer con lo hasta ahora indicado, el veterinario recetará un analgésico y/o antiinflamatorio apropiado y de acuerdo a la enfermedad. La duración del tratamiento de los dolores crónicos puede ser de días o por toda la vida.

Que le puedo dar a mi perro para el dolor

Signos de Dolor en Perros

A continuación les presentamos algunos de las señales más frecuentes de dolor que el perro manifiesta y que su dueño debe estar en capacidad de reconocer para así atenderlo a tiempo.

Jadeo Exagerado

Especialmente en los perros el jadear es algo que se considera normal, sobre todo en los días en donde hace mucho calos o cuando la actividad que realizan los perros ha sido también excesiva. El problema surge cuando dicho jadeo excesivo no tiene explicación, pudiendo deberse a que no se siente bien, que se siente estresado o atemorizado por algún dolor. Podría estar padeciendo un golpe de calor, una intoxicación o contar con un trastorno respiratorio.

Respiración Acelerada

Al respirar de forma acelerada, el can evidencia con ello otra señal de dolor, ya que el malestar que siente les ocasiona una sensación de falta de control sobre sí mismo, les dificulta proseguir con su rutina habitual y les provoca ansiedad, estrés y nervios. Por otra parte, una respiración acelerada puede ser señal de un problema asociado con las vías respiratorias, de modo que tendremos que estar atentos a si lo hace por complicaciones a la hora de respirar o por los razones previamente señaladas.

Aislamiento y Agresividad

Así como ciertas personas cuando no se sienten bien optan por aislarse o por expresar su dolor siendo agresivos, a los perros les sucede igual y, por ello, es normal que al sentirse adoloridos prefieran permanecer solos o se muestren agresivos. Si percibes que tu can comienza a adoptar una conducta antisocial, ya no te saluda cuando llegas a casa, rehúye cualquier clase de contacto físico o se pone agresivo cuando procurar acercarte, posiblemente sean síntomas de dolor que tu perro está exteriorizando y no debes dejar de prestarle atención.

Lamidos Excesivos

A los perros les encanta lamerse y acicalarse, lo que no es normal es que pasen todo el día en lo mismo, pudiendo transformarse en un trastorno obsesivo. Al lamerse un perro un área determinada de modo compulsivo, esto solo quiere señalar que siente dolor en esa zona en particular o que es una estereotipia provocada por el estrés, la ansiedad o el aburrimiento. El perro suelen lamerse con el propósito de aliviar el dolor, asear y sanar la herida, que puede ser externa o interna. De persistir en dicho comportamiento el animal podría desarrollar dermatitis acral a causa del lamido.

Pérdida de Apetito

Esta es una señal clara de dolor que no solo apunta a la presencia de alguna enfermedad que se expresa en inapetencia, sino que asimismo es probable que tenga hambre pero el hecho de caminar y desplazarse le resulta muy doloroso. Para verificarlo, aproxímale el cuenco de comida y ve su reacción. Si sigue sin comer, posiblemente es una patología que solo el veterinario puede identificar. Entre las enfermedades graves que se reconocen por medio de de la inapetencia están: anorexia canina, trastornos renales o en el hígado, infecciones sistemáticas, enfermedades dentales y hasta cáncer.

Llanto, Lloriqueo o Gemidos

Otra señal de dolor canino es el llanto o lloriqueo, que puede ser persistente o intermitente de acuerdo al dolor y a su causa. Podemos observar al animal intranquilo, gimiendo o profiriendo breves llantos entretanto se mueve o, al contrario, permanece quieto. Puede ser que tales llantos aumenten, sean excesivos o suban de tono al aproximarnos para verificar qué sucede o tocar al perro. Si ocurre cualquiera de estas situaciones debemos procurar una pronta atención veterinaria para determinar la causa. Usualmente, estas señales van acompañadas de algunas de las ya citadas.

Reacción al Tacto

Si cuando se palpa al can éste responde con un ladrido, llanto, gruñido o mordisco, lo más seguro es que tenga dolor en esa. Para verificarlo, se requiere tocar otras áreas de su cuerpo y ver cómo reacciona. Por ejemplo, si reacciona al tocar una de sus patas, podemos hacer que camine para confirmar si la apoya normalmente o, en caso contrario, cojea. La cojera es otro síntoma de dolor mucho más notorio que otros. Podemos corroborar si hay alguna herida externa o cuerpo extraño que pueda estar molestándole. De ser un problema interno, solo el veterinario podría verificarlo.

Temblores o Convulsiones

La existencia de un dolor agudo usualmente se manifiesta en forma de temblores o convulsiones. Estas dos reacciones involuntarias del cuerpo se producen, igualmente, como señal de ciertas enfermedades que pueden acompañarse de malestar general y otros síntomas. Las patologías más frecuentes son el moquillo canino, la artritis, la epilepsia, los tumores cerebrales, la hipoglucemia o una probable intoxicación.

Alteración del Sueño

Al sentirse el perro adolorido es normal que le sea difícil dormir a causa, justamente, del malestar. Particularmente cuando el dolor es muy intenso, podemos ver al animal sumamente nervioso, inquieto, llorando, ladrando o intentando llamar nuestra atención. Si el animal nunca antes había manifestado trastornos a la hora de dormir ni había actuado de esta manera, debemos inquietarnos y buscar la fuente de dicho dolor. De existir alguna herida, podemos aplicarle una serie de medidas a manera de primeros auxilios.

Que le puedo dar a mi perro para el dolor

Si es el caso contrario, en el cual el can duerme demasiado, pero mucho más de lo usual, igualmente es una señal de dolor que puede ser relativamente grave. Mientras procuramos la asistencia veterinaria, podemos suministrarle analgésicos naturales como la valeriana en la noche y acudir al especialista por la mañana.

Cambios Generales en su Comportamiento

Es de gran importancia conocer a nuestro can, sus dinámicas, su carácter, qué le encanta y qué no. De esta manera podremos reconocer a tiempo los probables síntomas de dolor y proceder con rapidez. Pista de ello es si le llegamos a observar cojeando, indiferente, sin ganas de juguetear o de moverse, más reservado de lo habitual o, en contraste, que ladra mucho más, tenso o al parecer tranquilo.

Por otra parte, una señal corporal de dolor es exhibir el torso arqueado o adoptar poses extrañas. Frecuentemente, los perros con malestar se echan de lado con las patas extendidas, por ejemplo, y esto podría parecer normal o no, de acuerdo a la postura que el perro usualmente acostumbre para dormir. Hay miles de conductas que podrían ser síntomas de dolor canino y cada uno de ellas es una advertencia y una alerta para los dueños.

¿Cómo saber que mi Perro Sufre Dolor?

Esta es un interrogante que suele inquietar en demasía a cualquier dueño de un perro. Es lo mismo que podría pasarte con un bebé humano. ¿Cómo saber si sufre dolor, cuánto le duele y en donde se origina el dolor? Desgraciadamente no existe una respuesta única a esta pregunta. Cada can responde de una forma distinta. Podrá expresarlo con quejidos, aullidos, poses raras, no comiendo, o no moviéndose, entre muchas otras maneras propias de cada perro y de cada clase de dolencia.

Sumado a ello, existen varias clases de dolor, que igualmente determinarán la reacción del animal. Si crees conocer bien a tu can, podrás detectar algún síntoma de molestia sin que te queden dudas. En tales casos procura ser muy cuidadoso y palpa con suma delicadeza las áreas en las que crees identificar molestias para ver si puedes conseguir alguna otra pista.

¿Qué hacer cuando Identificas el Dolor?

Al apenas identificar donde se encuentra el dolor de nuestro perro, nuestra primera reacción es siempre procurar calmarlo. Y es allí donde hemos de ser muy cuidadosos. Si bien se encuentran disponibles algunos analgésicos que podemos suministrarle, no todos son de libre administración a los canes. Además no todos las medicamentos son efectivos para cualquier clase de dolor, por ello detectar la causa es de gran importancia.

Darle algún analgésico, sin saber si es conveniente, puede ser más dañino que no darle ninguno. No solo que puede ocasionar efectos contrarios y peligrosos, sino que, con seguridad, no tendrá ningún efecto sobre lo que provoca el dolor. Por ello, lo que sinceramente te aconsejamos ante cualquier dolencia canina es acudir de manera inmediata con tu profesional veterinario. El será el responsable de diagnosticar el problema y recetar los medicamentos apropiados.

¿Qué se le puede dar a un Perro para el Dolor?

Toda vez que el veterinario reconozca el dolor podrá recetar in medicamento apropiado. Los medicamentos que ayudan a calmar el dolor son muy afamados analgésicos. Ante la interrogante ¿Qué analgésico le puedo suministrar a mi perro?, el especialista nos proporcionará una respuesta de mucha mayor complejidad de lo que aguardamos puesto que existen varias clases de ellos:

Analgésicos Primarios.

Lo de mayor relevancia a la hora de suministrar cualquiera de las siguientes medicamentos es la dosis que le es conveniente a cada can de acuerdo a su peso y la clase de medicamento. No se debe administrar medicamento alguno si se desconoce la dosis correspondiente, ya que ello podría ocasionar efectos graves.

  • Analgésicos antipiréticos: funcionan como analgésicos y antitérmicos (contribuyen a controlar la fiebre) pero no son de cualidad antiinflamatoria. Ocasionan menos efectos contrarios. Ejemplo: Metamizol, etc.
  • Antiinflamatorios no esteroideos (AINE): pese a que el nombre intimida un poco, estos medicamentos son los que con seguridad empleas para ti o tu familia. Se recomiendan contra el dolor agudo y usualmente tienen  pocos efectos secundarios  en humanos (algunos de mayor peligro en animales). Ejemplos son meloxicam, aspirina, etc.
  • Analgésicos opioides: pese a que esta definición nos parezca un poco extraña, estos analgésicos se usan extensamente en canes bajo prescripción médica. Se derivan del opio y son muy eficaces. Actúan mejor si se recetan en conjunto con los AINE. Ejemplos: metadona, buprenorfina, etc.

Analgésicos Secundarios

Son aquellos analgésicos de espectro reducido que se aplican en caso de dolencias muy específicas como por ejemplo relajantes para los músculos, anestésicos locales, antidepresivos, y demás. Como parte de esta agrupación podemos conseguir a los antiinflamatorios esteroideos igualmente conocidos como corticoides.

¿Pueden usarse los Medicamentos Humanos para Perros?

Sí y no. Pese a que es una respuesta ambivalente, no deja de ser cierto que ciertos analgésicos diseñados para humanos pueden suministrarse a los canes previa prescripción veterinaria y con gran cuidado. Por lo que si te encuentras en casa y te percatas de que tu amigo canino presenta dolor en su pata y te preguntas como le ayudas a quitarle el dolor,  lo último que te podrías recomendar es tomar cualquier analgésico del botiquín y dárselo.

Los analgésicos y antiinflamatorios para canes (de uso humano) pueden ser perjudiciales si no se suministran en dosis muy supervisada. Ocurre al igual que con las comidas. Algunas que para los humanos son provechosas, para nuestro can suelen ser alimentos prohibidos. Lo mismo sucede con los analgésicos. Veamos de forma detallada los casos que más suelen presentarse:

Paracetamol

De modo tal que si seguimos el planteamiento previo se podría decir que si se le puede suministrar Paracetamol a un perro pero siempre bajo prescripción médica. ¡Jamás lo automediques por tu cuenta! La dosis debe ser rigurosamente controlada. Resulta que el Paracetamol, es nocivo si no proporciona de forma limitada tanto en cuanto a dosis como el período de administración.

Si padecer dolor de cabeza o de cuello, por ejemplo…¿Cuál sería la dosis de Paracetamol para un humano? Con seguridad de 500 miligramos a 1 gramo cada 6 a 8 horas. En el caso de los perros la dosis que se recomienda es de 10 a 20 miligramos por kilogramo de peso, en dos o tres ocasiones al día. La dosis nociva es de 100 miligramos por kilo de peso. La diferencia es bastante notoria. Un can de 5 kilos de peso se intoxicaría si se le da una tableta de 500 miligramos como a los humanos. ¡Ni que decir de un gato! El Paracetamol les está totalmente prohibido ya que no pueden metabolizarlo.

Sumado a ello dosificar una píldora de 500 miligramos cuando se requerirían unos 200 miligramos para un animal de 10 kilogramos puede ser bastante delicado y quizás hasta peligroso. En tales casos es más conveniente emplear la suspensión oral, donde una buena alternativa es el apiretal canino (contiene 100 mg/ml). Por ende, dada la dificultosa dosificación de esta medicina, y sus graves efectos colaterales si no se suministra de forma correcta, si se cuenta con cualquier otra opción, te aconsejamos evitar ésta.

Ibuprofeno

¿Qué antiinflamatorio se le puedo administrar a mi can? Esta continúa siendo una interrogante que aún no hemos respondido del todo. Hemos señalado que el Paracetamol debidamente administrado y bajo prescripción médica es una alternativa para aplacar el dolor canino. Empero, esta célebre medicina no es antiinflamatoria. En las situaciones en las que requiramos alguno, el primero en el que pensamos es el Ibuprofeno. Igualmente debemos recalcar que este medicamento únicamente puede ser administrado a tu fiel compañero bajo prescripción veterinaria.

Podría ser sumamente perjudicial de ser mal suministrado, pudiendo provocar trastornos gástricos hasta shocks graves, inclusive la muerte. La dosis que cualquier humano tomaría para aliviar los dolores o bajar la fiebre es de 400 a 600 miligramos cada 4 o 6 horas. En canes, la dosis sugerida es de 5 miligramos por kilo de peso. Esto quiere decir que un perro de 10 kilogramos, solo podría ingerir hasta 50 miligramos. Aún en esta cantidad, en tratamientos largos se han observado ciertos efectos secundarios.

De nuevo, la presentación oral puede ser más conveniente ya que contiene de 20 a 40 mg/ml. En contraste una sola píldora contiene 600 miligramos y fragmentar una dosis precisa puede ser prácticamente imposible. Por ende, así como el caso anterior, dada la dificultosa dosificación de esta medicina, y sus graves efectos colaterales de no dosificarse de forma correcta, aconsejamos evitar esta alternativa en la medida de lo posible.

Enantyum

Es un dexketoprofeno del conjunto de los AINE. En contraste al Ibuprofeno o el Paracetamol, usualmente se le emplea más específicamente para dolores de índole:

  • Músculo-esqueléticos.
  • Muelas y dientes.
  • Dolores post-operatorios.

Al ser una medicina de más reciente liberación, no se encuentran disponibles suficientes estudios de su empleo a nivel veterinario. No obstante, como se trata de un AINE, puede provocar efectos muy contrarios si se administra sin riguroso control veterinario. La dosis es de 1 miligramo por kilo de peso, un gragea normal de Enantyum consta de 25 miligramos, por lo que, hay que ser muy cuidadosos con la dosis a suministrar, ya que su presentación es en cápsulas (no divisibles) y no en pastillas.

Por ende, por la complicada dosificación de esta medicina y sus severos efectos complementarios de no se suministrarse de modo correcto, si cuentas con cualquier otra opción, te sugerimos evitar ésta.

Conclusión

¿Qué le puedo suministrar a mi can para el dolor?. Ésta es la pregunta más frecuente que nos hacemos los “familiares” de un perro que manifiesta dolor. Hay que tener presente que la mejor respuesta a esta pregunta puede darla únicamente un profesional veterinario.

Las causas y clases de dolor pueden ser numerosas y diversas. Las medicinas de uso humano pueden ser sumamente nocivas para un perro. Por lo que, ante una dolencia canina, lo más conveniente es seguir la recomendación del especialista y evitar cualquier clase de automedicación. Debemos recordar que, aunque sintamos mucho amor por él como humanos, no lo son y darle un tratamiento de humanos puede ser dañino para su salud.

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