Muchos no tienen el privilegio de conocer qué es la Gracia de Dios, si usted es uno de ellos, entre aquí y descubra cómo puede obtenerla.

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Qué es la gracia de Dios: Definición

Para responder a la interrogante sobre ¿Qué es la Gracia de Dios? es necesario remitirnos al original hebreo «Hen» vocablo utilizado en el Antiguo Testamento. Ahora bien, en el Nuevo testamento se utiliza para el vocablo gracia «Charis». Ambos términos hacen referencia a la bondad y favor.

Podemos definirla  como un favor inmerecido que alguien superior hace hacia una persona inferior. Esta persona la acepta,  recibe ese amor inmerecido que proviene de Dios.

Significado

Al referirnos a la Gracia divina de Dios hacia la humanidad, es el regalo, favor, que Dios nos ha dado sin merecerlo al proveernos la salvación por medio de la fe en Jesucristo, en el sacrificio que Él hizo por nosotros en la cruz del calvario al morir en nuestro lugar.

Cuando nos percatamos de cuan pecadores éramos sobreabundó la Gracia de Dios (Romanos 5:20-21). La gracia es un favor inmerecido, que no nos merecemos. La gracia es el regalo que hemos recibido a través la muerte de Cristo en la cruz quien ocupó nuestro lugar (Juan 3:16; Romanos 6:23; Romanos 3:19-31)

En estas alturas, ante la pregunta del intérprete de la Ley sobre qué podemos hacer para ganar el cielo, la respuesta tajante es nada. Es por la gracia de Dios.

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Romanos 3:19-26

19 Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley (los no cristianos), para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios; 20 ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.

21 Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; 22 la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, 23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, 24 siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, 25 a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, 26 con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús.

Para los cristianos, encontramos que la salvación, nuestra fe en Jesucristo es el camino para llegar al Reino de los Cielos (Juan 4:16). No es por obra. El Apóstol Pablo, nos lleva a concluir lo siguiente:

Romanos 3:28

28 Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley.

El Señor Jesucristo le asegura al experto de la ley que si ama a todo prójimo, será posible. Para el ser humano esta condición es imposible de cumplir, en algún momento de nuestras vidas hemos pecado contra algún hermano, vecino, compañero de trabajo. Si viviéramos bajo la Ley estaríamos muertos en nuestros delitos y pecados.

La gracia de Dios sólo la podemos encontrar en Jesús quien nos asegura que Él es el único camino para llegar al Padre, por ello te invitamos a leer el siguiente enlace titulado Juan 14:6

Ejemplos de la Gracia de Dios

El primer ejemplo que encontramos de la gracia de Dios es cuando el busca a Adán y Eva luego de haber pecado contra Dios (Génesis 3:21). este acto es una sombra del sacrificio de la Cruz del calvario que hizo nuestro Señor y Salvados Jesucristo (1 Juan 14, 17; 2 Colosenses 2:9; 2:19)

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La Gracia de Dios en nuestra vida

La humanidad ha recurrido a muchos dogmas y creencias para sentirse a salvo. Existen religiones que predican que por las buenas obras llegaremos al cielo. La verdad que la Palabra de Dios desmiente este hecho. Es por la gracia de Dios que seremos salvos.

Para recibir ese regalo de Dios en nuestras vidas, la Palabra de Dios nos indica qué debemos hacer para ser salvos. Leamos

Hechos 3:19 

19 Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,

Al leer este versículo, el Señor nos promete que si nos reconciliamos, si nos arrepentimos de nuestros pecados, nos dará como regalo y por gracia tiempos de refrigerio. El Señor nos dice en su Palabra que el hombre fue hecho para servirle y adorarle.

Deuteronomio 6:5

Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.

En el siguiente material audiovisual podemos escuchar la definición de la gracia de Dios

El hecho que hayamos sido hechos para adorar a Dios, no significa que no trabajemos, que no disfrutemos de las cosas de la vida, pero todo dentro de lo que para Dios es bueno.

Para recibir la Gracia de Dios que Él nos otorga, nos regala por amor hay dos pasos que debemos hacer.

El primero es creer en nuestro corazón que Jesús es el Señor, que murió porque somos pecadores y que gracias a su sacrificio en la cruz hemos sido salvos. Muchos dicen ser cristianos. No obstante, no entienden que Jesús fue a la cruz como el pago por nuestra redención. Si tú crees en Cristo ya diste el primer paso.

El segundo es hacer una oración. Como dice Romanos 10:10 debemos decir con nuestros labios que creemos. Que entre en nuestro corazón.

Romanos 10:9-10

que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 10 Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.

 Esta oración debes hacerla en el Nombre de Jesús. La Palabra de la Biblia nos dice cómo hacerlo. Nos aclara que todo debemos orarlo al Padre por medio del único que tiene el poder y el dominio para hacerle llegar nuestras oraciones, Jesús.

1 Timoteo 2:5 

Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre,

La otra promesa maravillosa que nos regala Jesús a través de su Palabra es que TODO lo que pidamos en su nombre Él nos los dará.

Juan 14:13

13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.

Mateo 18:20 

20 Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

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