Los dĆas 18, 19 y 20 de mayo, los bares de decenas de ciudades y pueblos espaƱoles volverĆ”n a llenarse de ciencia gracias a Pint of Science, el festival internacional que ha hecho de las barras y las mesas de pub un lugar habitual para hablar de investigación. Durante tres jornadas consecutivas, locales de toda EspaƱa se convierten en escenarios donde especialistas de mĆŗltiples disciplinas comparten sus trabajos con cualquier persona que se acerque a tomar algo.
Esta undĆ©cima edición en EspaƱa llega con cifras que consolidan la propuesta como una de las grandes citas de divulgación cientĆfica en Europa: mĆ”s de 1.300 charlas y actividades repartidas en 114 ciudades y municipios, un fuerte impulso a las zonas rurales y nuevos formatos pensados tanto para pĆŗblico adulto como para niƱos y niƱas, siempre en un ambiente desenfadado y cercano.
Pint of Science: de los laboratorios a las barras de bar
La esencia del festival pasa por sacar la ciencia de los laboratorios y de los grandes centros de investigación para llevarla a los lugares donde la gente se reĆŗne de forma cotidiana. CervecerĆas, cafeterĆas y pubs se transforman, durante tres tardes, en puntos de encuentro entre conocimiento y curiosidad, rompiendo con la idea de que la investigación solo se puede contar en congresos especializados.
Pint of Science nació en Reino Unido en 2013, cuando los investigadores Michael Mostkin y Praveen Paul organizaron unas charlas en sus propios laboratorios para acercar su trabajo a personas con trastornos de salud mental. El impacto positivo de aquella experiencia llevó a plantearse una pregunta sencilla pero potente: si el público estÔ dispuesto a ir a los laboratorios, ¿por qué no llevar la ciencia al lugar donde ya estÔ la gente, es decir, los bares?
Desde entonces, la iniciativa ha crecido hasta convertirse en un fenómeno global. En 2026, el festival se celebrarĆ” de forma simultĆ”nea en los cinco continentes, con 27 paĆses implicados. Australia serĆ” el punto de partida de esta maratón de divulgación, abriendo sus bares al conocimiento antes de que el testigo pase a Europa y al resto del mundo.
En España, Pint of Science ha ido consolidando una comunidad propia. A lo largo de sus diez primeras ediciones se han organizado mÔs de 2.200 eventos en cerca de 1.000 bares distintos, con la participación de mÔs de 5.300 personas investigadoras y alrededor de 130.000 asistentes. El festival se ha convertido asà en una auténtica experiencia social donde ciencia y ocio conviven sin formalismos.
La organización en el Estado se articula a travĆ©s de la Asociación de Divulgación CientĆfica Pint of Science EspaƱa, una entidad sin Ć”nimo de lucro gestionada Ćntegramente por personal voluntario. Este equipo se encarga de coordinar ciudades, contactar con bares anfitriones, proponer temĆ”ticas, buscar apoyos y mantener un diĆ”logo constante con el resto de paĆses participantes.

Una edición mÔs ambiciosa: mÔs ciudades, mÔs charlas y mÔs bares
La edición de 2026 se presenta como la mĆ”s ambiciosa celebrada hasta ahora en EspaƱa. Los dĆas 18, 19 y 20 de mayo, bares y cafeterĆas de 114 ciudades y localidades se sumarĆ”n a la iniciativa con mĆ”s de un millar de eventos programados. En total, 1.300 investigadores e investigadoras participarĆ”n en las distintas sedes repartidas por todo el paĆs.
El festival ha logrado, edición tras edición, ampliar su alcance territorial y su diversidad temĆ”tica. Junto a las grandes urbes, este aƱo se refuerza especialmente la presencia en entornos rurales, con 29 Ć”reas menos pobladas que se incorporan por primera vez a la red de sedes. Esta apuesta busca reducir la brecha entre el conocimiento cientĆfico y quienes viven lejos de los grandes nĆŗcleos urbanos.
Desde la coordinación nacional se subraya esta lĆnea de trabajo. Para Carlos Peris Torres, responsable estatal del festival, cada charla en un pueblo o pequeƱa localidad es āuna oportunidad para sembrar interĆ©s y despertar vocacionesā. Que sea un vecino o vecina quien explica su investigación facilita que la ciencia se perciba como una opción profesional cercana, y no como algo reservado a Ć©lites lejanas.
En paralelo, Pint of Science mantiene una red de colaboración con mĆ”s de 300 centros de investigación y universidades de toda EspaƱa. Instituciones como el Consejo Superior de Investigaciones CientĆficas (CSIC), el Museo Nacional de Ciencias Naturales, el CIEMAT o diversas universidades pĆŗblicas participan proporcionando ponentes y proyectos que luego se traducen en charlas adaptadas a un lenguaje comprensible.
Este crecimiento también se apoya en un amplio abanico de entidades patrocinadoras y colaboradoras. A nivel estatal, organizaciones como Fundación Pfizer, Labbox, CESIF, VHIO, Miltenyi, JJNN, Vadillo Asesores y decenas de patrocinadores locales hacen posible que las actividades sigan siendo gratuitas para el público.
Ciudades que llenan sus bares de ciencia: de MƔlaga a Vigo
El mapa de Pint of Science en EspaƱa es cada vez mĆ”s denso. Ciudades como MĆ”laga, Vigo, Granada, Ourense o MĆ©rida repetirĆ”n este aƱo, mientras que otras se estrenan o consolidan su presencia con programas propios y rasgos locales. En todas se mantiene la misma idea central: llevar conversaciones cientĆficas a un ambiente distendido.
En MĆ”laga, el festival celebra su undĆ©cima edición con un programa repartido entre dos pubs del centro: Morriseyās, en calle MĆ©ndez Núñez, y Sherlock English Pub, en calle Molina Lario. Durante las tres noches, ambos locales acogerĆ”n 12 charlas divulgativas de 20 a 30 minutos, protagonizadas por personal investigador de la Universidad de MĆ”laga y del Instituto EspaƱol de OceanografĆa, entre otros.
El menĆŗ malagueƱo combina tecnologĆa, historia, exploración espacial, biologĆa y medio ambiente. En Morriseyās, por ejemplo, se hablarĆ” de ācampanas de regolito lunarā, de cómo los ordenadores ayudan a diseƱar nuevos medicamentos o de la experiencia de hacer ciencia en la AntĆ”rtida. En Sherlock English Pub, el foco se moverĆ” hacia la medicina, el cerebro y el planeta, con charlas sobre hormonas prometedoras contra el pĆ”rkinson, la memoria y los mitos en torno al autismo, o la forma en que las plantas āsabenā que ha llegado la primavera.
En Vigo, el festival se ha asentado desde 2018 como una propuesta que combina charlas al aire libre y en bares. En esta edición se han programado 14 intervenciones en el parque de Monte do Castro y en el local De Catro a Catro. Los contenidos abarcan desde la tecnologĆa y la biomedicina hasta la quĆmica o el estudio del planeta, con figuras como la investigadora MarĆa MayĆ”n, que hablarĆ” de cĆ”ncer; Antonio Figueras, que se centrarĆ” en el āsuperpoder del mejillónā; o Saida Ortolano, que abordarĆ” las enfermedades raras.
La coordinadora local viguesa, Ara Núñez Montenegro, recuerda que la ciudad se sumó al festival con la idea de que la ciencia ātiene que llegar a la ciudadanĆa porque se financia con fondos pĆŗblicosā. Subraya ademĆ”s que el entorno del bar, por su cercanĆa y su tono informal, invita al diĆ”logo y ayuda a desmontar la idea de que la investigación es inaccesible o excesivamente tĆ©cnica para el pĆŗblico general.
Ourense tambiĆ©n repite participación, con una jornada concentrada el 18 de mayo en el CafĆ© & Pop Torgal. AllĆ se ofrecerĆ”n seis charlas que abordan temas tan diversos como la transformación de insectos en fuentes de proteĆna y materiales sostenibles, el papel del suelo en la propagación de resistencias a antibióticos o el anĆ”lisis de discursos misóginos en redes y entornos digitales. Durante las pausas se realizarĆ”n sorteos de material cedido por entidades colaboradoras.
En la capital extremeƱa, MĆ©rida, el Jazz Bar situado junto al Arco de Trajano se convertirĆ” en sede del festival los tres dĆas, con sesiones de tarde centradas en neurociencia, fĆsica, artes e historia. El delegado de cultura local destaca el carĆ”cter ādistendido y coloquialā de la propuesta, mientras que la Sociedad CientĆfica de MĆ©rida, responsable de la organización en la región, recalca su enfoque en āciencia de kilómetro ceroā con investigadores que desarrollan su trabajo en Extremadura.

Galicia y Asturias: bares, ciencia y nuevas sedes
Galicia se ha convertido en uno de los territorios con mayor presencia del festival. AdemÔs de Vigo y Ourense, la provincia de A Coruña organiza un amplio despliegue de actividades con bares implicados en distintas localidades: A Coruña, Arteixo, Boiro, Brión, Ferrol, Padrón, Santiago y Carballo se suman a la propuesta.
En Carballo, por ejemplo, Pint of Science ocuparĆ” la cervecerĆa MarabĆŗ, la cafeterĆa del Pazo da Cultura y la cafeterĆa O Mercado. En estos espacios se celebrarĆ”n seis charlas cientĆficas que tocarĆ”n asuntos como la medicina en prematuros, la inteligencia artificial, el autismo, el reciclaje de metales valiosos o la ciberseguridad cotidiana. Entre las personas ponentes figuran el quĆmico David Castro ReigĆa, la directora del Archivo Histórico de la Universidad de Santiago, DesirĆ© DomĆnguez Pallas, la pediatra Alejandro Ćvila o la doctora Isabel GarcĆa, especialista en autismo.
En A CoruƱa ciudad, dos bares acogerĆ”n un total de 18 charlas que irĆ”n desde la biomedicina hasta la economĆa pasando por la tecnologĆa, mientras que en Arteixo estĆ”n previstas intervenciones sobre diseƱo molecular, quĆmica computacional y aplicaciones biomĆ©dicas. Esta red de locales permite que la ciencia salga de los campus universitarios y se mezcle con el trĆ”nsito habitual de vecinos y vecinas.
TambiĆ©n en el noroeste, Ourense refuerza su protagonismo gracias al carĆ”cter participativo de su programa, centrado en retos globales y su impacto social. La organización local, encabezada por la investigadora postdoctoral Sandra Medrano, insiste en que a menudo la ciencia se percibe como compleja porque no se ha explicado con el suficiente cuidado. El formato de bar, con mesas compartidas y proximidad fĆsica entre ponentes y pĆŗblico, facilita que se formulen preguntas y que cuestiones complicadas se entiendan con ejemplos cotidianos.
Al norte, Asturias suma nuevas sedes y formatos. Mieres participa por primera vez con una jornada de charlas en la cafeterĆa La Vida Loca, donde se abordarĆ”n temas relacionados con los bosques, la biodiversidad y los incendios forestales. Investigadores vinculados a la Universidad de Oviedo y al INDUROT explicarĆ”n quĆ© aportan los ecosistemas forestales a la sociedad, desmontarĆ”n bulos sobre incendios y presentarĆ”n proyectos como LIFE Fluvial, centrado en la recuperación de rĆos y riberas.
Granada, Extremadura y la apuesta por los pueblos
En AndalucĆa oriental, Granada se confirma como uno de los puntos fuertes del festival. En la capital, Pint of Science se celebrarĆ” en la Sala Premier y en el Pub New Chicago, con 12 charlas a cargo de personal investigador de la Universidad de Granada y de centros del CSIC. Los tĆtulos de las ponencias combinan humor y rigor para tratar cuestiones como la sexualidad y el consentimiento en la era digital, los rincones ocultos del universo o la bĆŗsqueda de agua en Marte.
La novedad granadina pasa por llevar la divulgación a otros municipios de la provincia, como CozvĆjar, Ćllora o La Herradura. La idea es demostrar que la ciencia no es patrimonio exclusivo de las capitales y que tambiĆ©n puede formar parte de la vida cultural en entornos rurales. En estos pueblos, bares y cafeterĆas se convierten en improvisados foros donde se mezclan curiosidad, preguntas y explicaciones adaptadas.
El esfuerzo por descentralizar la oferta se repite en otras comunidades. En Extremadura, por ejemplo, el festival se coordina a travĆ©s de la Sociedad CientĆfica de MĆ©rida, con voluntariado local que organiza actividades en la capital autonómica y en otras localidades de la región. La filosofĆa que se repite es la de āciencia de kilómetro ceroā, protagonizada por investigadores que desarrollan su carrera dentro del propio territorio.
Este despliegue en pueblos y pequeƱas ciudades responde a un objetivo claro: reducir la brecha territorial en acceso a la divulgación. Muchas Ć”reas rurales quedan habitualmente fuera de los circuitos de grandes eventos cientĆficos, lo que limita la posibilidad de que sus habitantes conozcan de primera mano quĆ© se estĆ” investigando y cómo puede influir en su vida diaria.
Para la organización del festival, que cientĆficos y cientĆficas con raĆces en estas zonas regresen temporalmente para contar su trabajo tiene un efecto simbólico muy potente: permite humanizar la figura del investigador y mostrar que detrĆ”s de cada proyecto hay trayectorias personales que, en muchos casos, comenzaron en esos mismos pueblos.
Infancia, gƩnero y nuevas formas de contar la ciencia
MĆ”s allĆ” de las charlas tradicionales, Pint of Science estĆ” incorporando en los Ćŗltimos aƱos nuevos formatos y pĆŗblicos. Uno de los proyectos mĆ”s destacados es Pint Kids, una iniciativa que busca despertar la curiosidad cientĆfica desde edades tempranas, adaptando los contenidos al ritmo y al lenguaje de los mĆ”s pequeƱos.
En la edición de 2026, Pint Kids contarĆ” con 22 sesiones especĆficas en distintos puntos del paĆs para menores desde los 3 hasta los 18 aƱos. Las actividades incluyen desde charlas adaptadas hasta talleres prĆ”cticos con experimentos sencillos, siempre en bares o cafeterĆas que participan en el festival general. A diferencia de las sesiones para adultos, en este caso se requiere inscripción previa para organizar grupos manejables y garantizar una mejor experiencia.
Granada es uno de los territorios donde esta apuesta por la infancia se concreta con mĆ”s detalle. AllĆ se celebrarĆ”, por ejemplo, la actividad āCiencia para merendarā en CafeterĆa Nueva Estación, en la que investigadoras del Instituto de ParasitologĆa y Biomedicina López-Neyra utilizarĆ”n juegos de cartas y otras dinĆ”micas para explicar conceptos bĆ”sicos de ciencias de la salud como las mutaciones. TambiĆ©n se realizarĆ” el taller āDetectives de la Naturalezaā, en el que niƱos y niƱas de 7 a 12 aƱos analizarĆ”n huesos, huellas y otros rastros para formular hipótesis como pequeƱos cientĆficos.
Otra de las propuestas serĆ” el āTaller de lanzamiento de cohetesā organizado por ESERO-Spain en la cafeterĆa del Parque de las Ciencias, donde las familias podrĆ”n construir modelos de cohetes y aprender, de forma prĆ”ctica, cómo funcionan estos dispositivos antes de realizar un lanzamiento simbólico. Este tipo de actividades refuerza la idea de que jugar y experimentar son vĆas legĆtimas para acercarse a la ciencia.
En ciudades como Vigo tambiĆ©n se han programado sesiones especĆficas para pĆŗblico infantil dentro de Pint Kids. En el espacio De Catro a Catro, se organizarĆ”n actividades para niƱas y niƱos de entre 8 y 12 aƱos con el objetivo de despertar preguntas sobre el mundo que les rodea y mostrarles referentes cercanos en el Ć”mbito de la investigación.
Junto a la infancia, la organización ha puesto el foco en la visibilización de las mujeres cientĆficas. Este aƱo se estrena el concurso nacional āPintĆficas ā Buscamos CientĆficasā, impulsado por CASIO Educación y Pint of Science EspaƱa. La propuesta invita principalmente a estudiantes de Primaria, Secundaria y Bachillerato, aunque tambiĆ©n estĆ” abierta a personas adultas interesadas, a investigar sobre cientĆficas contemporĆ”neas vinculadas al festival y a elaborar proyectos creativos que combinen divulgación e ilustración.
El objetivo del concurso es doble: por un lado, fomentar vocaciones cientĆficas y tecnológicas, especialmente entre niƱas y jóvenes; por otro, romper estereotipos de gĆ©nero que todavĆa asocian la ciencia con perfiles masculinos. Los trabajos presentados optarĆ”n a premios como calculadoras personalizadas con ilustraciones de las cientĆficas escogidas, reforzando el vĆnculo entre creatividad, pensamiento crĆtico y disciplinas STEAM.
En paralelo, diversos estudios respaldan esta estrategia. Investigaciones financiadas por entidades como FECYT y la Fundación āla Caixaā muestran que las actividades de divulgación no solo aumentan el interĆ©s por la ciencia y la tecnologĆa, sino que tienen un efecto especialmente positivo en alumnado con menor rendimiento acadĆ©mico, que ve reforzada su motivación hacia los estudios STEM.
TemƔticas para todos los gustos: del espacio a la vida cotidiana
Uno de los rasgos mĆ”s reconocibles de Pint of Science es la variedad de temas que se abordan en sus charlas. La programación de este aƱo mezcla cuestiones de actualidad cientĆfica con preguntas llamativas que buscan enganchar al pĆŗblico desde el tĆtulo: desde cómo saben las plantas que es primavera hasta si el tamaƱo importa en determinados fenómenos fĆsicos o biológicos.
Entre los asuntos que se tratarĆ”n en bares de toda EspaƱa destacan la materia y la energĆa oscura, las investigaciones que se llevan a cabo en la AntĆ”rtida, los eclipses que pueden observarse en nuestro paĆs, la arqueologĆa no invasiva basada en pulsos lĆ”ser o las nuevas tecnologĆas aplicadas a la medicina de precisión. TambiĆ©n habrĆ” espacio para cuestiones relacionadas con el impacto social de la tecnologĆa, como los mitos en la era digital, la sociologĆa de las redes o los discursos de odio en internet.
En muchas sedes se han agrupado las charlas en bloques temĆ”ticos que facilitan que el pĆŗblico escoja en función de sus intereses: noches dedicadas a āNuestro Cuerpoā en las que se habla de pĆ”rkinson o de biologĆa como base de la medicina; sesiones centradas en āPlaneta Tierraā, con ponencias sobre botĆ”nica, oceanografĆa y cambio global; o jornadas bajo el tĆtulo āDe los Ćtomos a las Galaxiasā, donde se combinan fĆsica de materiales, energĆa para el espacio y exploración del cosmos.
El formato suele ser sencillo: exposiciones breves, de entre 20 y 30 minutos, en un lenguaje lo mÔs coloquial posible, seguidas de un turno amplio de preguntas. La proximidad con el público -a pocos metros de distancia, normalmente sin atril ni escenario elevado- facilita que se generen conversaciones abiertas, que se pidan ejemplos concretos y que, si hace falta, se tire de servilleta para dibujar un esquema y aclarar conceptos.
En ciudades como Granada, Vigo, MĆ”laga o A CoruƱa, esta estructura ha demostrado ser eficaz para atraer tanto a personas con formación cientĆfica como a quienes simplemente sienten curiosidad. En algunos bares, el pĆŗblico repite aƱo tras aƱo y estĆ” atento a la publicación de la programación para reservar hueco en la agenda, mientras que en otros casos son clientes habituales del local quienes descubren por sorpresa que esa tarde, ademĆ”s de tomar algo, podrĆ”n salir con nuevas ideas e información.
La gratuidad es otro de los elementos clave: ninguna de las charlas tiene coste de entrada, y la única limitación suele ser el aforo del local. Esto permite que cualquier persona, viva donde viva y tenga el nivel de estudios que tenga, pueda acercarse a escuchar a especialistas que, en otros contextos, suelen presentar sus resultados en congresos o revistas especializadas.
Todo este tejido territorial, las actividades para pĆŗblico adulto e infantil, los programas en ciudades y en pueblos, y la diversidad de temas tratados contribuyen a que Pint of Science se haya consolidado como una cita reconocible en el calendario de divulgación. Durante tres dĆas, los bares se convierten en aulas abiertas donde la ciencia se cuenta con calma, se escucha entre amigos y se discute sin prisas, aprovechando ese ambiente relajado que tan bien conoce cualquier persona que haya pasado una tarde charlando en una barra.