La humanidad constantemente atraviesa por tribulaciones difĆciles que nos desalientan. Cuando un ser querido se enferma es una de las pruebas mĆ”s difĆciles que debemos afrontar. Pues, la oración tiene poder. En este maravilloso post, te encontrarĆ”s con la mĆ”s importante oración por los enfermos y lo que realmente dice la biblia de ellas.

La oración por los enfermos
Cuando hablamos de orar nos referimos a la comunión con Dios. Esta unidad se hace a travĆ©s de nuestras conversaciones y peticiones con el SeƱor. La oración es construir una unidad entre nosotros y el Cuerpo de Cristo. Ese acto representa la sumisión de nosotros ante el SeƱor. Es reconocer que sin Ćl nada podemos hacer.
AquĆ te proponemos un modelo de oración por los enfermos en estos tiempos tan difĆciles, donde enfermedades como el cĆ”ncer, las epidemias mortales que afectan al mundo como el COVID 19, el SIDA, el Ć©bola entre otras estĆ”n afectando al mundo. Ā”Oremos!
Oración por los enfermos
Padre amado, en el Nombre de JesĆŗs y el por el Poder de la Sangre de Cristo
Sangre derramada en la cruz. Sacrificio que pagó todos nuestros pecados.
En esta hora reconozco tu Gloria y Majestad.
Reconozco tu Poder y SoberanĆa en las cosas que suceden.
Pero tambiƩn se que eres un Dios de misericordia y amor.
Acudo a TĆ, con un corazón contrito y humillado para pedirte perdón por mis pecados,
Los pecados de mi familia, de mi paĆs.
Padre lÔvanos con la Sangre del Cordero de Dios que reconcilió los cielos y la Tierra.
Ā En esta hora mi Dios, estoy intercediendo por la salud de ____________
Tú conoces su situación. Sabes que padece ______________
Pero TĆŗ en la cruz sanastes nuestras yagas.
Padre, escucha mi sĆŗplica. Restaura ese cuerpo. Que tu Sangre Poderosa lave ese cuerpo.
Lo limpie de esa penosa enfermedad.
SeƱor, escucha mi clamor.
Tú dices, Clama a mi y Yo te responderé. Pues, en esta hora clamo por la restauración y sanación
De ____________. Dame la bendición de este milagro.
SeƱor, si levantaste al tercer dĆa el Templo de Cristo, Seguro estoy que tienes el Poder
Para sanar y restaurar este cuerpo.
Padre, Tú dices que todo lo que pidamos en el Nombre de Cristo, Tú lo harÔs.
Yo a esta hora pido por la sanación y restauración de _____________
Haz que tu Gloria sea manifiesta en ese cuerpo SeƱor.
En esta hora Padre, me retiro con la fe y la convicción de que Tú tienes el Poder
para restaurar y sanar.
Sea tu voluntad en esta hora.
Te lo pido en el nombre de JesĆŗs.
Jesús nos entregó un modelo de oración para que llegara al trono de Dios. Como obedientes cristianos debemos ceñirnos al modelo de esa oración. Te invitamos a que ingreses al siguiente enlace para indagues sobre Oración por la salud.
Mateo 6:9-13
9Ā Vosotros, pues, orarĆ©is asĆ: Padre nuestro que estĆ”s en los cielos, santificado sea tu nombre.
10 Venga tu reino. HÔgase tu voluntad, como en el cielo, asà también en la tierra.
11Ā El pan nuestro de cada dĆa, dĆ”noslo hoy.
12 Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.
13Ā Y no nos metas en tentación, mas lĆbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria,Ā por todos los siglos. AmĆ©n.
Al leer el siguiente pasaje bĆblico nos damos cuenta que orar es un acto espontĆ”neo, no de repeticiones, ni letanĆas. Es conversar desde el corazón sobre lo que nos agobia. Veamos:
Ā Mateo 6:6-8
6Ā Mas tĆŗ, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta,Ā ora a tu Padre que estĆ” en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensarĆ” en pĆŗblico.
7Ā Y orando, no usĆ©is vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrerĆa serĆ”n oĆdos.
8 No os hagÔis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidÔis.
Pasos de la oración según el modelo de Cristo
- Lo primero que debemos observar es que las oraciones deben ser dirigidas al Padre, no a otra persona o entidad espiritual.
- Seguidamente viene un reconocimiento de la SoberanĆa de Dios, por tanto hay que alabarle y darle gracias por todas las cosas.
- Reconocer que debemos ser perdonados por nuestros pecados.
- Luego, pedir que se haga la voluntad de Dios en nuestras vidas.
- Ahora, corresponde hacer nuestras peticiones.
- Clamar por la protección y el cuidado de Dios.
Ahora, de acuerdo a las enseƱanzas de JesĆŗs, debemos elevar nuestras oraciones a travĆ©s de Ćl. No existe otra persona que haga llegar nuestras peticiones al Padre, sino JesĆŗs.
1 Timoteo 2:5
5Ā Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre
Como podemos advertir en el siguiente versĆculo, JesĆŗs insiste en que las oraciones deben ser elevadas al Padre por medio de Ćl.
Juan 14:13
13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.
Mateo 18:20
20 Porque donde estÔn dos o tres congregados en mi nombre, allà estoy yo en medio de ellos.
Es importante que en nuestras oraciones demos gracias por todo inclusive por aquellas oraciones que hemos hecho y que no hayan tenido respuestas. El SeƱor sabe lo que nos conviene.
1 Tesalonicenses 5:18
18Ā Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo JesĆŗs.
La oración nos acerca a Dios
Al tener claro cómo debemos orar de acuerdo a la Biblia, cabe preguntarnos ¿Dios escucha la oración por los enfermos? ¿Qué dice la biblia de la oración por los enfermos? ¿CuÔl es la oración por los enfermos terminales?
Lo primero que debemos referir es que orar nos permite acercarnos a Dios. Permite hablarle sinceramente, desde nuestro corazón, sobre las cosas que nos perturban. En el caso de una enfermedad podemos elevar una oración por los enfermos terminales. Claro que sĆ.
La Palabra de Dios nos dice:
Santiago 4:8
8 Acercaos a Dios, y él se acercarÔ a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble Ônimo, purificad vuestros corazones.
Ā Efesios 6:18
18Ā orando en todo tiempo con toda oración y sĆŗplica en el EspĆritu, y velando en ello con toda perseverancia y sĆŗplica por todos los santos
En otras palabras, somos nosotros quienes debemos acercarnos a Ćl en oración por los enfermos. Esto quiere decir que cuando nos disponemos hacer una oración por los enfermos terminales estamos acercĆ”ndonos a Dios para interceder por su salud.
La Biblia y la oración por los enfermos
Durante el tiempo que estuvo Jesús en la Tierra, hemos sabido que muchos milagros de sanación. Eso lo tenemos claro. Ahora bien, la biblia habla de la oración por los enfermos.
El SeƱor nos dice que si sabemos de alguien que necesita sanidad, debemos hacer oración por los enfermos, tal como dice en este versĆculo:
Santiago 5:14-16
14 ¿EstÔ alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor.
15 Y la oración de fe salvarÔ al enfermo, y el Señor lo levantarÔ; y si hubiere cometido pecados, le serÔn perdonados.
16 Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seÔis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.
Para acercarnos un poco mĆ”s al tema que nos interesa tratar en este artĆculo, sobre la oración por los enfermos, debemos hacer referencia a los antecedentes en el Antiguo Testamento.
Antecedentes de sanación Antiguo Testamento
Probablemente muchos dirÔn que Dios sanó sólo a través de Jesucristo, pero la verdad que en el Antiguo Testamento vimos personas adoradoras de Dios que elevaron oración por los enfermos y fueron sanados. Algunos ejemplos.
1 Reyes 17:17-22
17 Después de estas cosas aconteció que cayó enfermo el hijo del ama de la casa; y la enfermedad fue tan grave que no quedó en él aliento.
18Ā Y ella dijo a ElĆas: ĀæQuĆ© tengo yo contigo, varón de Dios? ĀæHas venido a mĆ para traer a memoria mis iniquidades, y para hacer morir a mi hijo?
19Ā Ćl le dijo: Dame acĆ” tu hijo. Entonces Ć©l lo tomó de su regazo, y lo llevó al aposento donde Ć©l estaba, y lo puso sobre su cama.
20Ā Y clamando a JehovĆ”, dijo: JehovĆ” Dios mĆo, Āæaun a la viuda en cuya casa estoy hospedado has afligido, haciĆ©ndole morir su hijo?
21Ā Y se tendió sobre el niƱo tres veces, y clamó a JehovĆ” y dijo: JehovĆ” Dios mĆo, te ruego que hagas volver el alma de este niƱo a Ć©l.
22Ā Y JehovĆ” oyó la voz de ElĆas, y el alma del niƱo volvió a Ć©l, y revivió.
Ā 2 Reyes 4:32-35
32 Y venido Eliseo a la casa, he aquà que el niño estaba muerto tendido sobre su cama.
33 Entrando él entonces, cerró la puerta tras ambos, y oró a JehovÔ.
34 Después subió y se tendió sobre el niño, poniendo su boca sobre la boca de él, y sus ojos sobre sus ojos, y sus manos sobre las manos suyas; asà se tendió sobre él, y el cuerpo del niño entró en calor.
35 Volviéndose luego, se paseó por la casa a una y otra parte, y después subió, y se tendió sobre él nuevamente, y el niño estornudó siete veces, y abrió sus ojos.
Ā Como podemos observar en ambos casos lo que antecedió a la sanación fue la oración por los enfermos. Igualmente ocurrió durante la travesĆa de JesĆŗs. Sabemos de las sanaciones y liberaciones que hacĆa. Veamos algunos hechos que nos refieren sobre sanaciones en el Ministerio de JesĆŗs.
Sanación en el Ministerio de Jesús
Durante el Ministerio de Jesucristo en la Tierra, fueron diversas las enfermedades que el SeƱor sanó. Su poder es infinito. No debemos detener la oración por los enfermos al dudar que no pueda hacerlo. Al leer los siguientes pasajes observaremos que nuestro SeƱor no tenĆa un modelo especĆfico para sanar. El poder de JesĆŗs venĆa de su comunión con Dios.
La Palabra de Dios nos advierte que Ćl antes de poner en marcha su ministerio durante el dĆa, se levantaba muy de maƱana a orar. Ese era su secreto. Esto quiere decir que el poder de la oración de los enfermos es un acto de fe. Leamos:
Ā Marcos 1:35
35 Y levantÔndose muy de mañana, aún muy de noche, salió y se fue a un lugar desierto, y allà oraba.
Veamos algunos pasajes bĆblicos donde nos ilustra el poder de sanación de Jesucristo durante su estadĆa en la Tierra:
Sanación de la lepra
Ā Mateo 8:1-4
Cuando descendió JesĆŗs del monte, le seguĆa mucha gente.
2 Y he aquà vino un leproso y se postró ante él, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme.
3 Jesús extendió la mano y le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante su lepra desapareció.
4 Entonces Jesús le dijo: Mira, no lo digas a nadie; sino ve, muéstrate al sacerdote, y presenta la ofrenda que ordenó Moisés, para testimonio a ellos.
 Sanación de ParÔlisis
Mateo 8:5-8; 10-13
5 Entrando Jesús en Capernaum, vino a él un centurión, rogÔndole,
6Ā y diciendo: SeƱor, mi criado estĆ” postrado en casa, paralĆtico, gravemente atormentado.
7 Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré.
8 Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanarÔ.
10Ā Al oĆrlo JesĆŗs, se maravilló, y dijo a los que le seguĆan: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe.
11 Y os digo que vendrÔn muchos del oriente y del occidente, y se sentarÔn con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos;
12 mas los hijos del reino serÔn echados a las tinieblas de afuera; allà serÔ el lloro y el crujir de dientes.
13Ā Entonces JesĆŗs dijo al centurión: Ve, y como creĆste, te sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella misma hora.
Sanación de fiebre
Mateo 8:14-15
14 Vino Jesús a casa de Pedro, y vio a la suegra de éste postrada en cama, con fiebre.
15Ā Y tocó su mano, y la fiebre la dejó; y ella se levantó, y les servĆa.
No obstante, es importante destacar algunos versĆculos bĆblicos que nos garantizan de que la oración por los enfermos tiene poder. Vamos algunos de ellos.
Sanación de ceguera
Juan 9:1-7
Al pasar JesĆŗs, vio a un hombre ciego de nacimiento.
2Ā Y le preguntaron sus discĆpulos, diciendo: RabĆ, ĀæquiĆ©n pecó, Ć©ste o sus padres, para que haya nacido ciego?
3 Respondió Jesús: No es que pecó éste, ni sus padres, sino para que las obras de Dios se manifiesten en él.
4Ā Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el dĆa dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar.
5Ā Entre tanto que estoy en el mundo, luz soy del mundo.
6 Dicho esto, escupió en tierra, e hizo lodo con la saliva, y untó con el lodo los ojos del ciego,
7 y le dijo: Ve a lavarte en el estanque de Siloé (que traducido es, Enviado). Fue entonces, y se lavó
 Sanación de la invalidez
Juan 5:1-9
DespuĆ©s de estas cosas habĆa una fiesta de los judĆos, y subió JesĆŗs a JerusalĆ©n.
2 Y hay en Jerusalén, cerca de la puerta de las ovejas, un estanque, llamado en hebreo Betesda, el cual tiene cinco pórticos.
3Ā En Ć©stos yacĆa una multitud de enfermos, ciegos, cojos y paralĆticos, que esperaban el movimiento del agua.
4Ā Porque un Ć”ngel descendĆa de tiempo en tiempo al estanque, y agitaba el agua; y el que primero descendĆa al estanque despuĆ©s del movimiento del agua, quedaba sano de cualquier enfermedad que tuviese.
5Ā Y habĆa allĆ un hombre que hacĆa treinta y ocho aƱos que estaba enfermo.
6Ā Cuando JesĆŗs lo vio acostado, y supo que llevaba ya mucho tiempo asĆ, le dijo: ĀæQuieres ser sano?
7 Señor, le respondió el enfermo, no tengo quien me meta en el estanque cuando se agita el agua; y entre tanto que yo voy, otro desciende antes que yo.
8 Jesús le dijo: LevÔntate, toma tu lecho, y anda.
9Ā Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era dĆa de reposoĀ aquel dĆa.
Sanación de diversas enfermedades
Mateo 15:29-30
29Ā Pasó JesĆŗs de allĆ y vino junto al mar de Galilea; y subiendo al monte, se sentó allĆ.
30Ā Y se le acercó mucha gente que traĆa consigo a cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos; y los pusieron a los pies de JesĆŗs, y los sanó
 Señales de los cristianos
JesĆŗs antes de ascender a los cielos hizo referencia de las seƱales que tendrĆ”n sus verdaderos discĆpulos. El SeƱor afirma que los cristianos, a travĆ©s de los dones del EspĆritu Santo, podremos seguir con el Ministerio que Ćl llevaba en la Tierra. Esto significa que nuestra oración por los enfermos serĆ” escuchada.
1 Corintios 12:4-9
4Ā Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el EspĆritu es el mismo.
5 Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo.
6Ā Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo.
7Ā Pero a cada uno le es dada la manifestación del EspĆritu para provecho.
8Ā Porque a Ć©ste es dada por el EspĆritu palabra de sabidurĆa; a otro, palabra de ciencia segĆŗn el mismo EspĆritu;
9Ā a otro, fe por el mismo EspĆritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo EspĆritu.
Ā Marcos 16:17-20
17 Y estas señales seguirÔn a los que creyeren: En mi nombre echarÔn fuera demonios; hablaran nuevas lenguas;
18Ā QuitarĆ”n serpientes, y si bebieren cosa mortĆfera, no les daƱarĆ”; sobre los enfermos pondrĆ”n sus manos, y sanarĆ”n.
VersĆculos bĆblicos de oración por los enfermos
El SeƱor en su Palabra nos promete que sanarĆ” a aquellos que padecen alguna enfermedad. Cuando Cristo murió en la cruz cargó con nuestras enfermedades. Alguno de los versĆculos que refieren el tema de sanación tenemos:
IsaĆas 53:4
4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.
Ćxodo 23:25
25 Mas a JehovÔ vuestro Dios serviréis, y él bendecirÔ tu pan y tus aguas; y yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti.
Ā Salmos 147:3
El sana a los quebrantados de corazón,
Y venda sus heridas.
Ā Muchas veces oĆmos a los expertos de la medicina que la depresión y la tristeza empeoran las enfermedades. Dicen que el estado anĆmico afecta al cuerpo. Esta afirmación estĆ” referida en la Biblia, dice:
Ā Proverbios 17:22
El corazón alegre constituye buen remedio;
Mas el espĆritu triste seca los huesos.
El Señor nos insta a interceder por los enfermos. La forma de sanar y limpiar las enfermedades es elevar una oración por los enfermos, tal como dice Mateo:
Mateo 10:8
8Ā Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.
Lucas 10:9
9Ā y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios.
Ā Salmos 146:8
8Ā JehovĆ” abre los ojos a los ciegos;
JehovĆ” levanta a los caĆdos;
JehovĆ” ama a los justos.JeremĆas 17:14
14 SÔname, oh JehovÔ, y seré sano; sÔlvame, y seré salvo; porque tú eres mi alabanza.
La sanación es voluntad de Dios
La oración por los enfermos es un acto individual que debe salir de nuestro corazón contristo y humillado. Debemos clamar por el alma de la persona enferma y la restauración de su salud. Te recomendamos que te ciñas al modelo que Jesús nos dio para orar.
Es importante que sepas que la sanación estĆ” sometida a la voluntad de Dios. Existen ocasiones en que Dios decide no sanar. Pero debemos tomar en cuenta tres versĆculos que nos orientan en este caso.
El primero nos advierte, que sea cual sea la circunstancia, todo nos ayuda para bien. Cuando JesĆŗs clamó a Dios para que pasara de Ćl la copa de la crucifixión terminó diciendo hĆ”gase tu voluntad sometiĆ©ndose a los designios de Dios.
La muerte para un creyente es el Reino de los Cielos. Las buenas nuevas del mensaje de JesĆŗs. Pablo nos advierte que la muerte es ganancia para un cristiano.
Romanos 8:28
Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
Ā Mateo 26:39
39Ā Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mĆo, si es posible, pase de mĆ esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tĆŗ.
Ā Filipenses 1:21
21Ā Porque para mĆ el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.
Ā Apocalipsis Ā 21.3-4
3Ā Y oĆ una gran voz del cielo que decĆa: He aquĆ el tabernĆ”culo de Dios con los hombres, y Ć©l morarĆ” con ellos; y ellos serĆ”n su pueblo,Ā y Dios mismo estarĆ” con ellos como su Dios.
4 EnjugarÔ Dios toda lÔgrima de los ojos de ellos; y ya no habrÔ muerte, ni habrÔ mÔs llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron.
Luego de hacer referencia a la oración por los enfermos, te invitamos a leer el artĆculo que abordaĀ Mensajes bĆblicosĀ
Te dejamos este material audiovisual como una guĆa de oración para los enfermos como herramienta para tus oraciones.



















