Una nueva bocca effusiva en el Etna ha sido identificada por el INGV entre Bocca Nuova y el Cráter de Sudeste, a una cota cercana a los 2.980 metros. La apertura alimenta un flujo de lava de intensidad moderada, mientras en el cráter de Sudeste persisten pulsos explosivos de tipo estromboliano con salpicaduras que quedan dentro del borde y, puntualmente, en las laderas del cono.
Esta nueva boca se alinea con las fracturas activas de meses anteriores y con los episodios registrados a comienzos de agosto, configurando un eje de emisión en la zona somital. Las redes de control de deformación (GNSS y clinométrica) no reflejan cambios significativos, si bien el tremor volcánico permanece en niveles medios con tendencia ascendente.
Localización de las boccas y avance de las coladas

Además de la boca a 2.980 m, el personal del INGV ha constatado nuevas aperturas en torno a 3.100 m —en la base de la “silla” entre Bocca Nuova y el Sudeste— y otra en el flanco meridional del Sudeste a ~3.200 m. Estas boccas alimentan coladas de pequeño a moderado caudal que descienden preferentemente hacia el suroeste.
La bocca situada a 2.980 m sigue aportando lava a un campo que, en su tramo proximal, ha desarrollado tramos ingrottati (túnel lávico), mientras que en la zona distal la colada se divide en dos o tres brazos principales en avance hacia el suroeste. El frente más adelantado se sitúa alrededor de los 2.300 metros de altitud, a monte de la Grotta degli Archi, aproximadamente a 2 km de la pista Altomontana.
En el Cráter de Sudeste continúa una actividad estromboliana de intensidad variable, con episodios de spattering y emisiones esporádicas de ceniza que se dispersan con rapidez en la atmósfera, sin generar hasta ahora perturbaciones de mayor alcance fuera de la cumbre.
Los parámetros de vigilancia muestran un tremor en la banda alta con oscilaciones y clara tendencia al incremento. La fuente del tremor se localiza principalmente bajo el área del Cráter de Sudeste, en torno a los 3.000 m de altitud. La actividad infrasonora se mantiene en niveles de moderación, con eventos situados sobre todo en el Sudeste y, en ocasiones, acotados al Nordeste.
Las redes GNSS y clinométricas no registran deformaciones destacables en las últimas horas. Desde el inicio del actual pulso effusivo, la estación dilatométrica DRUV ha medido una descompresión cercana a 10 nstrain, con una progresiva inversión de su tendencia habitual observada en días recientes.
Vigilancia continua y qué significa una bocca effusiva

El seguimiento combina reconocimientos de campo del personal del INGV en la zona somital y las imágenes de la red de videovigilancia. Este marco permite caracterizar la dinámica de las coladas, su tasa de alimentación y los cambios en los parámetros sísmicos e infrasonoros en tiempo casi real.
Por su naturaleza, una bocca effusiva es una abertura por la que emerge magma en forma de lava fluida, sin grandes explosiones. En el Etna suelen distribuirse en altura, conectadas a sistemas de conductos someros; pueden aparecer de forma secuencial en un mismo alineamiento y mantener coladas activas durante horas o días, con bifurcaciones que avanzan según pendiente y viscosidad.
En el escenario actual, las coladas muestran avance moderado y se mantienen contenidas en la cumbre y sus inmediaciones. Aunque el fenómeno es habitual en este volcán, las autoridades recomiendan prudencia a senderistas y respetar siempre las restricciones de acceso dictadas por Protección Civil y el Parque del Etna.
La apertura a 2.980 m y las nuevas boccas en torno a 3.100–3.200 m refuerzan un patrón ya visto en los episodios de finales de invierno y principios de agosto: un eje activo entre Bocca Nuova y el Sudeste, con tremor elevado pero sin cambios relevantes en la deformación del terreno, y ceniza dispersada rápidamente cuando se producen pulsos explosivos.
El panorama que deja este episodio es el de un Etna activo y vigilado: varias boccas effusivas alineadas en la cumbre, coladas dirigidas hacia el suroeste con frentes en torno a 2.300 m, tremor en aumento y redes geodésicas estables; un cuadro dinámico que seguirá bajo escrutinio técnico permanente para detectar cualquier cambio significativo a corto plazo.