Conoce el Mono Ardilla, el Primate más Pequeño

El Mono Ardilla es un diminuto primate de la familia Cebidae que se encuentra en las regiones tropicales del continente americano. A pesar de su nombre no está relacionado genéticamente con las ardillas, pero bien reciben su nombre porque son pequeños, ágiles y gozan saltando de árbol en árbol. Podrás conocer mucho más del mono ardilla al proseguir con la lectura de este interesante artículo.

Mono ardilla

El Mono Ardilla

El mono ardilla común es un simio que puebla la región tropical del continente y conforma parte de la familia Cebidae. Su denominación científica es Saimiri sciureus y así como la totalidad de los monos ardilla, cuenta con cola extensa, no prensil, con su punta de color negro. En su adultez, su cuerpo llega a medir de 62 a 82 centímetros de la cabeza a la cola, y su peso oscila de 0,55 a 1,25 kilogramos.

Es característico por una máscara facial de color blanco en la cara, en la cual destaca su hocico negro (o castaño oscuro). Así como las especies Saimiri oerstedii y Saimiri ustus (y en contraste a las demás especies del género), su antifaz facial conforma un arco “gótico” por arriba de los ojos en forma de una V blanca.

Nombres Comunes y Etimología

Saimiri proviene del lenguaje Tupí, dialecto en el que «sai» señala a diversas especies de monos y «mirim» quiere decir pequeño. Sciureus significa “ardilla” en latín. En el habla común se le conoce como tití, mono ardilla o mono fraile. Igualmente es referido como “vizcaino”, “mico soldado”, “tití fraile”, “fraile”, “frailecito”, “macaco de cheiro”, “saimiri”, “sai mirím” o “chichico”, pese a que estas denominaciones son, primordialmente, utilizadas en suelo colombiano.​

Taxonomía y Filogenia

El mono ardilla es una de las 5 variedades reconocidas hasta el año 2014 como parte del género Saimirí. Fue reseñado inicialmente por Carlos Linneo en 1758. En la actualidad se encuentran reconocidas 4 subespecies:

  • Saimiri sciureus albigena
  • Saimiri sciureus cassiquiarensis
  • Saimiri sciureus macrodon
  • Saimiri sciureus sciureus

Mono ardilla

Debido a la semejanza entre todos los primates del género Saimiri, se admitía que existían solo dos especies (S. oerstedii y S. sciureus),​ hasta que el examen del ADN mitocondrial y nuclear posibilitó determinar 5 especies,​ no obstante, tal organización todavía está sometida a polémicas. Una taxonomía alterna sugerida por Thorington Jr. (1985) incorporaría a las subespecies albigena, macrodon y ustus como parte de Saimiri sciureus, encontrándose adicionalmente las subespecies S. sciureus boliviensis, S. sciureus cassiquiarensis y S. sciureus oerstedii.​

Sumado a lo anterior, dos análisis filogenéticos efectuados en el 2009 aseguran que S. s. sciureus se encontraría más vinculado con S. oerstedti que con S. s. albigena y que con la totalidad y cada una de las otras, hasta ahora tenidas como subespecies, de S. sciureus, donde se incluye S. collinsi de la isla Marajó y del sureste de la Amazonia. Igualmente plantean la separación de S. s. sciureus y una variedad que pasaría a llamarse Saimiri cassiquiarensis con subespecie S. cassiquiarensis albigena.

Otra alternativa sugerida es la división de todas las subespecies colombianas de S. sciureus, transformándolas en especies (S. albigena, S. cassiquiarensis y S. macrodon).​ Desde una perspectiva filogeográfico los investigadores determinan que el género Saimiri no se extendió desde el noroccidente del continente, sino desde el oeste, de manera que S. sciureus y S. oerstedii se hicieron diferentes como consecuencia de la migración hacia el norte (nororiente y noroccidente de forma respectiva).

Un estudio filogenético hecho público en 2011 corroboró que S. s. sciureus se apartó más recientemente de S. oerstedti, que de las que se han considerado otras subespecies de S. sciureus. Por otro lado, una investigación morfológica y filogenética de 2014 determinó que debe dividirse como especie distinta Saimiri collinsi (Osgood 1916), antes tenida como subespecie S. sciureus collinsi. La variedad S. collinsi se diferencia a simple vista por su corona amarilla, entretanto la de S. sciureus es gris.

De forma adicional, un análisis biogeográfico y filogenético de 2014, ratificó las hipótesis de previos análisis de ADN, de acuerdo a las cuales S. boliviensis fue la especie que primero se separó del resto del género y S. sciureus sciureus conforma un clado monofilético, variedad hermana de S. oerstedii. Por otro lado S. s. macrodon está integrado por tres clados parafiléticos, el inicial es hermano de S. s. cassiquiarensis; el segundo se apartó de forma  temprana de ese conjunto y de S. s. albigena; el último es hermano de S. c. albigena.

Mono ardilla

Anatomía y Fisiología

El mono ardilla guarda mucha semejanza con las otras especies del género. Todos son simios arbóreos, pequeños y ligeros,​ con pelo bajo y de aspecto esbelto. Cuenta con una máscara blanca en el rostro, hocico negro, corona gris y las orejas y la garganta son igualmente de coloración blanca. Su masa corporal (cabeza, dorso, costados, parte exterior de las extremidades y la mayor parte de la cola) es de color gris oliváceo con una pizca de amarillento. La espalda usualmente es de canela amarillento, y el vientre blanco o blanco amarillento, entretanto que el último tercio de su rabo es negro.

​Se puede diferenciar de algunas otras especies del género (aunque no de la totalidad) por la existencia de un arco “gótico” (al igual que S. oersdesti y S. ustus) que se constituye en el antifaz, el cual logra mayor elevación sobre los ojos, conformando una V negra en la frente (o dos Λ blancas encima de cada ojo), y que se distingue del arco “románico” de las otras variedades, S. boliviensis y S. vanzolinii, ocasionado por una máscara mucha más roma encima de los ojos, que conforma dos semicircunferencias sobre cada uno de ellos.​

Cuando nacen su peso es de 80 a 140 gramos,​ pudiendo pesar en su adultez de 0,554 a 1,250 kilogramos.​ Otras fuentes, menos concretas en cuanto a especie, refieren de 0,649 a 1,25 kilogramos​ y de 700 a 1.100 gramos para los machos y de 0,649 a 0,898 kilogramos​ y de 500 a 750 gramos​ para las hembras.

Igualmente al nacer, la longitud del cuerpo y la cabeza es de 13 a 16 centímetros,​ llegando a 26,5 y 37 centímetros en la adultez. El rabo alcanza de 36 a 45,2 centímetros de largo, siendo más extensa que el cuerpo, pese a no ser prensil.​ Su desplazamiento es primordialmente cuadrúpedo, inclinándose por ramas de uno o dos centímetros de diámetro.

Distribución y Hábitat

El mono ardilla reside en un gran número de entornos diferentes. Se consigue, entre otros, en bosques de galería, bosques esclerófilos con techo bajo, bosques de ladera, palmares (primordialmente comunidades de Mautitia flexuosa), bosques lluviosos, bosques inundables de forma estacional y de tierras elevadas y manglares.​ Siendo un generalista, puede subsistir con más facilidad que muchas otras variedades de simios en entornos degradados.​

Mono ardilla

Se puede localizar en una enorme variedad de entornos, ya que inclusive puede subsistir en el restante de bosques en zonas en las cuales la actividad humana ha alterado su hábitat natural, siempre que existe una conveniente dotación de frutas e insectos. Merced a su capacidad de resistencia en entornos alterados por el hombre, no se le tiene como una especie amenazada. Es cazado de forma abundante para destinarlo al mercado de mascotas, factor esencial de amenaza a la especie. Una subespecie de Colombia, S.s. albigena, se encuentra amenazada por las elevadas tasas de deforestación.

Saimiri sciureus sciureus, probablemente la subespecie que cuenta con un mayor rango de distribución, se localiza en Guyana, en Surinam, en la Guyana Francesa y en la Amazonia brasileña, al este de los ríos Branco y Negro al norte del río Amazonas, hasta Amapá.​ No existen registros que señalen su permanencia por arriba de los 100 metros sobre el nivel del mar.

Saimiri sciureus albígena, subespecie propia de Colombia, se localiza en los bosques de galería de los Llanos Orientales colombianos y  al pie de las cumbres andinas orientales, en los departamentos de Casanare, Arauca, Meta y Huila. Su distribución se amplía hasta límites no determinados hacia el norte por el río Magdalena y hacia el oriente en los departamentos de Arauca y Casanare. Se han registrado desde los 150 metros sobre el nivel del mar hallándose en Huila hasta a 1.500 metros sobre el nivel del mar.

Saimiri sciureus cassiquiarensis se localiza en el alto Amazonas y en las regiones de la Orinoquia, en Brasil, en el estado de Amazonas, al norte del río Solimões y al oeste de los ríos Demini y Negro, a partir de donde se disemina hacia la cuenca del Orinoco-Casiquiare, en Venezuela. Al oeste, alcanza hasta el este colombiano, entre los ríos Apaporis e Inírida, en los departamentos de Vaupés, Guaviare y Guainía.

Saimiri sciureus macrodon se consigue en el alto Amazonas, más al oeste que S.s.cassiquiarensis. En Brasil, en el estado de Amazonas entre los ríos Juruá y Japurá, en Colombia, al sur del río Apaporis esparciéndose hacia el este de Ecuador, en la totalidad de la Amazonía ecuatoriana y en el pie de montaña andino, y alcanzando hasta los departamentos de San Martín y Loreto, en Perú, hasta la margen norte de los ríos Marañón-Amazonas. En Ecuador se han registrado en alturas de hasta en los 1.200 metros sobre el nivel del mar.

Mono ardilla

Saimiri collinsi puede ser encontrado en la cuenca sur del río Amazonas, a partir del río Tapajós en Maranhão y en Marajó.​ Al ser considerada ésta como especie se establece que S. sciureus no se localiza al sur del río Amazonas. Adicionalmente se deben prescindir de las menciones acerca de la presencia de S. sciureus en áreas del oriente de Bolivia,​ ya que análisis genéticos han evidenciado que en Bolivia únicamente se consigue Saimiri boliviensis. Saimiri ustus puede llegar hasta la orilla brasileña de ríos fronterizos boliviano-brasileños, los que son insuperables para la especie.

Comportamiento del Mono Ardilla

Son de costumbres diurnas (así como todos los integrantes de la familia Cebidae exceptuando a Aotus),​ y primordialmente arborícolas,​ no obstante, es frecuente verlos bajar al suelo y andar distancias más o menos largas.​ Constituye agrupaciones que, supeditadas al entorno en que se encuentren, pueden contar con 10 o hasta unos 500 ejemplares, componiéndose todos ellos de varios machos y varias hembras, a los que se agregan los jóvenes y los infantes.

No muestra conducta territorial, y evita usualmente los conflictos al conseguirse con otras agrupaciones. Usa con frecuencia las márgenes de los bosques y con facilidad puede vivir en fragmentos aislados, consecuencia de la deforestación. Así como la mayor parte de los monos pequeños, muestra gran actividad en los niveles bajo y medio del bosque.

Dieta

Investigaciones hechas a Saimiri sciureus lo reseñan como una especie primordialmente frugívora-insectívora. ​Comen frutas, bayas, nueces, flores, brotes, simientes, hojas, gomas, insectos, arácnidos y modestos vertebrados, no obstante, su conducto digestivo, de corta longitud, provoca que esté más adaptado a servirse de los insectos que de las plantas. De forma general, Saimiri usualmente busca y consume mayormente frutas en horas tempranas de la mañana, reduciendo su búsqueda y optando por insectos mientras avanza el día.

Se conjetura que la alimentación de Saimiri sciureus sea muy parecida a la de Saimiri boliviensis, la cual se encuentra mejor identificada. En una investigación, al sur del Perú, S. boliviensis dedicó un 78 % de su tiempo de alimentación al consumo de frutas de hasta 1 centímetro de diámetro. La altura a la cual trepaba por alimento variaba de los 18 a los 32 metros, promediando 27 metros.​ S. boliviensis, de acuerdo a este estudio, se alimentaba de 92 variedades de frutas, que conforman parte de 36 familias. Las de mayor importancia fueron:

  • Moraceae (22 variedades)
  • Annonaceae (8 variedades)
  • Leguminosiae (7 variedades)
  • Sapindaceae (5 variedades)
  • Flacourtiaceae y Myrtaceae (4 variedades)
  • Ebenaceae y Menispermaceae (3 variedades).

Mono ardilla

La parte animal de su alimentación estaba compuesta, primordialmente, de invertebrados (en numerosas ocasiones de larvas y pupas), aunque incorporaba igualmente aves, lagartijas y ranas, y se estima a esta especie como una extraordinaria predadora de invertebrados.

Estructura Social

Los monos ardilla constituyen agrupaciones más grandes que cualquier otra especie de simio de la región tropical del continente. Se han registrado grupos de 25 a 45 con enormes variaciones que dependen del entorno en el que se localicen.​ Dichas agrupaciones están conformadas por varios machos y varias hembras, y se ha referido un 65 % de infantes o subadultos, 29 % de hembras adultas y 6 % de machos adultos.​

En una investigación realizada en condiciones de cautiverio en Florida se pudo determinar la separación de los grupos en subgrupos de machos y hembras, con una mayor unión dentro de las agrupaciones de las hembras (aparentada por una mayor proximidad física). Igualmente se cita la presencia de jerarquías lineares rigurosas, tanto a lo interno del subgrupo de los machos como al de las hembras, pese a que tal escalafón era mucho más manifiesto entre los machos.

Se ha de mencionar que, en estado salvaje, las hembras son el género que más tiende a permanecer en su territorio nativo, al tanto que los machos son los que se diseminan para buscar nuevos grupos. Supuestamente, Saimiri se reconoce por una baja territorialidad. Se han registrado varios casos; en Monte Seco (en los llanos colombianos), en Barquetá (Panamá) y en la isla de Santa Sofía (próxima a Leticia, Colombia); de sobreposición de los territorios de dos agrupaciones sin que hubiese ninguna clase de conflicto, simplemente, los grupos esquivarían el contacto.

Reproducción

La totalidad de los monos Saimiri muestran un sistema polígamo de apareamiento, no obstante, uno o dos machos copulan más frecuentemente que los otros integrantes del grupo. En estado salvaje y en ciertos laboratorios, Saimiri exhibe una evidente estacionalidad reproductiva, que parece estar más vinculada con el incremento y reducción en las lluvias que con la temperatura. ​Ésta temporada tendría lugar de agosto al inicio de octubre, y los nacimientos se sincronizarían con la finalidad de aminorar las posibilidades de muerte por depredación.

Los machos logran su madurez sexual de los 2,5 a los 4 años y las hembras a los cuatro años. La actividad reproductiva de los machos sería estimulada, en cierta medida, por huellas olfatorias y de otras clases por parte de las hembras. Éstas, por su lado, se inclinan por tener cierta predilección por los machos que ganen mayor peso en los dos meses anteriores a la temporada de apareamiento. A lo largo de la época de cópulas es frecuente la acumulación de grasa en los machos, particularmente alrededor de los hombros.

El proceso de gestación tiene una duración de cinco meses y medio, tras los que nace una única cría. Los nacimientos ocurren primordialmente entre febrero y abril, temporada de profusión de artrópodos. En un nacimiento registrado en el Centro de Primates de Japón (Japan Monkey Centre), la labor de parto tuvo una duración aproximada de 1 hora 29 minutos, pese a que los últimos 11 minutos el bebé ya se había subido a la espalda de la madre y ésta solo aguardaba a que emergiera la placenta, la cual utilizó de alimento.

Las dos semanas iniciales las crías se quedan durmiendo y alimentándose primordialmente y en constante contacto principalmente con su madre. Luego de las primeras 2 a 5 semanas comienzan a distanciarse de la madre y a ser cargados por otros integrantes del grupo. A los jóvenes se les desteta a los seis meses.

Relación con Otras Especies

El mono ardilla es un primate de talla diminuta, que cuenta con numerosos predadores potenciales. Producen vocalizaciones de alerta en cada oportunidad que ven, entre otras, aves grandes, serpientes, tayras o ulamas (Eira barbara), felidos o canidos. El halcón Harpagus bidentatus usualmente se desplaza en las proximidades de las agrupaciones de este primate, comiendo los insectos que se espantan con las actividades de forrajeo de los simios. Es frecuente la relación entre Saimiri sciureus y Cebus apella, inclusive se ha visto que un individuo solitario de cualesquiera de las dos especies buscará y se quedará con agrupaciones de la otra.

Ambas especies usualmente proseguirán juntas luego de haber coincidido en un árbol de frutas, y las hembras preñadas de Saimiri sciureus, que se desplazan más lentamente, propenden a rezagarse junto a los más lentos Cebus. Igualmente se han referido vinculaciones entre Saimiri y Alouatta, y entre Saimiri y Cacajao calvus rubicundus. De este último caso, se han reportado juegos y acicalamiento recíprocos, aunque igualmente pugnas.​

Conservación del Mono Ardilla

La más importante amenaza a la especie es la degeneración de su hábitat, a causa de su elevada necesidad de espacio. Usualmente no se les caza, pese a que (primordialmente en Colombia y Ecuador) se les acostumbra atrapar para comercializarlos en el mercado de mascotas.​

S. s. albigena, sobre todo, se ve gravemente amenazado por la elevada tasa de deforestación en los Llanos colombianos, la cual conduce al fraccionamiento, degradación y la pérdida de su entorno. Un artículo del 2009 planteaba que, a partir de entonces, la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) lo calificase como «amenazado».

El Mono Ardilla, Víctima de la Soledad

No hay mayor pena para un mono ardilla Saimiri sciureus que forzarlo a llevar una existencia apartada de sus semejantes. Habituados a pasar el tiempo en cuantiosas manadas de cuarenta a cincuenta ejemplares, esta especie de simios no tolera la soledad. Los modestos, activos y juguetones simios, denominados titíes pese a no serlo, son extraídos de la Amazonia o del piedemonte llanero y comercializados como mascotas en los mercados y calles citadinas.

Tras superar varios recorridos, 39 monos ardilla que fueron separados de su hábitat, pudieron constituir a la distancia familias en las que resalta la unidad. Cada uno de ellos arribó al emplazamiento de la Sociedad Mundial para la Protección Animal (WSPA) de distintas áreas y experimento distintas condiciones de cautividad. Unos fueron rescatados de los traficantes de animales y otros cedidos por sus propietarios, quienes los adquirieron hasta por 30 mil pesos.

A partir de octubre del año 1992 han arribado a la WPSA en Bogotá unos 39 monos fraile o frailecito, como son denominados popularmente. Siete perecieron y 19 fueron puestos en libertad de forma agrupada en el piedemonte llanero y en Villavicencio. Los otros 13, constituyen una gran familia y aguardan su turno de liberación en escasos días, cuando disfruten de unas mejores condiciones físicas, síquicas y sicológicas; éstas últimas como producto del aislamiento al que se les sometió.

Tienen un Líder

Un mono adulto se responsabiliza de inspeccionar, oler y dar su aprobación a los nuevos huéspedes. En las inmediaciones de este mono dominante se congregan los demás. En tal acontecimiento, lo único que se discierne es una confusión de manos, cabezas y colas abrazándose entre sí. Todos se han adaptado a su nueva familia, apenas una hembra que desde pequeña solo se rodeaba de humanos tuvo temor ya que desconocía a los de su especie. Son muy dinámicos ya que saltan y corren constantemente a lo largo de los 15 o 20 años que llegan a vivir.

El proyecto de la WSPA es rescatarlos y reintroducirlos a las poblaciones salvajes, para lo cual pretenden conformar agrupaciones socialmente sólidas como parte de plan para su rehabilitación como especie. Proceso que incrementará las probabilidades de subsistencia en razón de que la unidad de los monos ardilla es esencial para las faenas de socialización, aprendizaje y búsqueda de alimento. En Sudamérica este mono de pelo corto, grueso y terso, se encuentra repartido desde Colombia hasta Paraguay.

El mono ardilla, así como todas las variedades salvajes, es víctima del tráfico de animales. Igualmente corre riesgo de extinguirse a causa de la deforestación de las selvas primarias y secundarias en las cuales habita. Éste es el caso de Centroamérica, región en la cual una subespecie de este mono se encuentra en grave riesgo de extinción por la devastación de su hábitat.

Primates Sudamericanos

Se considera a los cébidos y a los titíes como los monos de América. Para diferenciarlos de los del Viejo Mundo, basta con verles la nariz, ya que los americanos cuentan con fosas nasales redondeadas y muy separadas, entretanto que los de África y Asia, las tienen algo separadas y apuntan hacia abajo. En Colombia existen 22 variedades de primates distribuidos en dos familias principales: titíes y cébidos. Los monos ardillas conforman parte de los cébidos.

En contraste con otras especies de su familia, los monos ardilla no cuentan con cola prensil, es decir no poseen la adaptación para sustentarse con ella. Todas estas criaturas son víctimas de investigadores, quienes los emplean en experimentos de laboratorio, o de los traficantes, quienes los comercializan como mascotas. El mono ardilla fue una de las especies que más se vendía, ya que en cuatro años se pudieron contabilizar 173 mil monos ardillas que fueron enviados a Estados Unidos. En la actualidad, fueron vedadas las importaciones de la especie.

Animales Silvestres no deben ser Mascotas

Son diversos las razones por las que se aconseja que los monos ardillas, y de modo general, los animales silvestres, no sean empleados como mascotas, para su bienestar y el de los dueños. Usualmente los propietarios desconocen la alimentación conveniente para los animalitos. La mayor parte de las veces les proporcionan pan y leche, y en caso de conocer la dieta recomendada, que en ciertos casos es especializada, no se llega a conseguir en las ciudades, como semillas, hojas, frutos, tallos, etc.

Otro de los motivos es que el hombre se coloca en peligro de adquirir afecciones. Numerosas especies animales transmiten peligrosas enfermedades. Por otro lado, es un daño ecológico irremediable, ya que usualmente los animales salvajes no llegan a reproducirse en cautividad. Sumado a ello, quienes compren fauna silvestre vulneran a sus poblaciones, incrementando las probabilidades de que se extingan. Y, finalmente los animales no llegan a ser felices ya que se alteran tanto en lo psíquico como en lo psicológico.

El Escandaloso Experimento con Monos Ardilla

Con solo un año de existencia, los monos ardilla ya habían desarrollado adicción a la nicotina. Encerrados en aparatos que restringían sus movimientos, a los animales se les enseñaba a mover una palanca que les suministraba dosis de nicotina de forma directa al caudal sanguíneo. Así llegaron a vivir por tres años: apartados, padeciendo vómitos, diarrea y temblorosos por la adicción, cuando no perecían de forma directa en el proceso.

Tras cuatro meses de que fuese denunciado como tortura por parte de la etóloga y afamada conservacionista de simios, Jane Goodall, el gobierno de Estados Unidos ordenó la finalización del experimento que desde 2014 ejecutaba la Administración de Alimentos y Medicamentos de dicho país (FDA). El propósito del proyecto estatal era averiguar las consecuencias de la adicción al tabaco en adolescentes empleando individuos de Saimiri sciurea como modelo.

«Estoy convencida de que la mayor parte de los estadounidenses se escandalizarían al conocer que pagan tales abusos con sus impuestos», reseño Goodall en una misiva remitida en septiembre a Scott Gottlieb, comisionado de la FDA. Luego de una investigación acerca del bienestar de los animales, la FDA resolvió la clausura del estudio y comenzó la implementación de modificaciones en las regulaciones de los experimentos con animales en Estados Unidos.

De la Adicción y Muerte al Santuario

Con inicios en 2014, la investigación emprendida por el Centro Nacional de Investigación Toxicológica (NCTR) calculaba el grado de adicción a la nicotina de acuerdo a las dosis suministradas. Según Goodall, los análisis efectuados en monos ardilla eran «atroces» no únicamente por la adicción estimulada, sino igualmente por la situación de confinamiento a las que se sojuzgaba a estos animales «sociales y talentosos», aseguró.

No obstante, lo que acabó por despertar la irritación de las agrupaciones de defensa animal fue el deceso de cuatro monos en meses recientes. De acuerdo a la investigación de la FDA, tres de los primates perecieron después de que se les administrara anestesia para implantarles catéteres. El cuarto murió por una inflamación estomacal «por razones que no están claras», anunciaron. Un quinto simio, que llevaba el nombre de Patsie, estuvo a punto de perecer el 20 de julio de 2017 asimismo tras aplicársele anestesia.

En un mensaje hecho publicó el viernes 21 de Julio, Gottlieb aseveró que reconocieron «diversos problemas» en el proyecto, entre los que se incluía «reiteradas imperfecciones» relacionadas al bienestar animal y «una carencia generalizada de seguimiento adecuado que podría llevar a problemas semejantes para otros protocolos y procesos». Luego del cierre de la investigación, la FDA resolvió que 26 monos fueran enviados a un santuario. Pero ahí no concluyó el escándalo.

Cambios a Futuro

En el mencionado comunicado, Gottlieb consideró que la investigación animal debe «ser fortalecida en ciertas áreas de importancia». Para tal fin, anunció «acciones adicionales para garantizar que cualquier cuestión vinculada con los procesos y métodos actuales se cumpla y determinar tareas complementarias que la agencia tenga que ejecutar para proteger el bienestar de los animales bajo nuestra custodia».

Sumado a la extensión de la investigación que se efectuó en el NCTR a las otras delegaciones del FDA que estudien a los animales, se conformó un Consejo de Bienestar Animal para seguir tales actividades e instalaciones, entre otras disposiciones. Los estudios con animales y sobre todo con primates es un asunto controversial en EE.UU. y a nivel mundial. Desde el punto de vista científico se da por seguro que aún los animales no pueden ser sustituidos por modelos computacionales o in vitro a la hora de investigar cuestiones como la consecución de medicamentos y tratamientos para enfermedades.

Los activistas, en contraste, luchan para que la industria consiga la sustitución o aminore al mínimo el empleo y padecimiento de los animales. A partir de 2011, los Institutos Nacionales de Salud (NIH) de Estados Unidos, por ejemplo, abandonaron el financiamiento de nuevas investigaciones biomédicas con primates y en 2015 comenzaron a remitir a santuarios a aquellos ejemplares que aún permanecían en sus laboratorios. El director de los NIH, Francis Collins, respaldó tal decisión señalando que los simios son «nuestros parientes más próximos dentro del reino animal» y que ameritan «un sitio y respeto especiales».

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