Mira Sorvino, Biznaga de Honor en Málaga y regreso a Romy y Michele

  • Mira Sorvino recibe la Biznaga de Honor del Festival de Málaga en San Diego Comic-Con Málaga.
  • Repasa su trayectoria desde Harvard y China hasta el Oscar por Poderosa Afrodita.
  • Habla del veto de Harvey Weinstein, de su distanciamiento de Woody Allen y de la presión mediática.
  • Confirma su regreso como Romy junto a Lisa Kudrow y analiza la evolución de Hollywood.

Mira Sorvino en un evento público

Mira Sorvino, actriz estadounidense criada en Nueva York e hija del intérprete Paul Sorvino, ha sido una de las protagonistas de la presencia española de San Diego Comic-Con Málaga. Allí recibió la Biznaga de Honor del Festival de Málaga y participó en una charla de la sección Play One Series, donde repasó los hitos de una carrera que combina drama, comedia, thriller y ciencia ficción.

Su intervención no se limitó a los premios: también habló de sus inicios, de su paso por Harvard y China, del Oscar por Poderosa Afrodita, de su distanciamiento de Woody Allen, del veto que atribuye a Harvey Weinstein y de su regreso a Romy en la secuela de Romy y Michele. Todo ello con la mirada puesta en una industria que, según ella, ha cambiado de arriba abajo.

Un reconocimiento en Málaga dentro de la Comic-Con

Mira Sorvino durante una charla

El director del Festival de Málaga, Juan Antonio Vigar, fue el encargado de entregarle la Biznaga de Honor en el marco de San Diego Comic-Con Málaga. La distinción reconoce más de tres décadas de trabajo de una intérprete que ganó el Oscar y el Globo de Oro y que se ha movido con soltura entre géneros muy distintos.

La actividad formó parte de Play One Series, una de las líneas de colaboración entre el certamen malagueño y la cita de cultura pop. Fruto de ese acuerdo, que ambas entidades mantienen desde 2025, se han previsto ventajas cruzadas para el público y contenidos compartidos entre dos eventos que buscan reforzar el papel de Málaga como referente audiovisual.

En su filmografía aparecen títulos como Mimic, de Guillermo del Toro; Romy y Michele, convertida en película de culto con el paso del tiempo; Summer of Sam, de Spike Lee; y Un cruce en el destino, además de numerosas series y miniseries. Esa variedad le ha permitido conectar con varias generaciones y mantenerse como una cara reconocible de Hollywood.

De Harvard y China a los primeros rodajes

Mira Sorvino posando

Antes de dedicarse al cine, Sorvino ya quería ser actriz, pero acabó estudiando en Harvard. Allí participó en cinco obras de teatro, cantó y formó parte de un grupo a capela. Después pasó ocho meses en China, donde siguió actuando y cantando jazz en bandas chino-europeas antes de regresar a Estados Unidos.

Su padre, Paul Sorvino, no veía con buenos ojos que quisiera ser actriz. Ella le dijo que era lo único que deseaba hacer y él terminó dándole su bendición. Según recordó, aquel respaldo fue importante para soportar los rechazos y creer en sí misma cuando todavía no tenía papeles.

Los comienzos no fueron sencillos. Podía hacer cien audiciones sin conseguir nada y, durante su primer año, no logró ningún papel. Mientras tanto, trabajó como modelo, hizo fotos a cambio de dinero, dio clases de chino y sirvió mesas. Incluso vivió en un apartamento minúsculo y poco práctico, con el baño fuera de la vivienda.

La situación cambió cuando dejó otros empleos y se centró en las clases de interpretación. Primero llegó un cortometraje, luego otro y después su primera película, Amongst Friends. Más tarde aparecieron Barcelona, de Whit Stillman, y Quiz Show, dirigida por Robert Redford, un rodaje que marcó un antes y un después en su carrera.

Con Guillermo del Toro rodó Mimic, su primera película americana. Recordó que en el contrato incluyó que no tenía que tocar insectos vivos y que los bichos gigantes eran creaciones físicas combinadas con efectos digitales. Su padre le advirtió de que no hiciera una película de insectos gigantes, pero ella le respondió que Jennifer Lopez ya había hecho una con una serpiente. Aunque los insectos le producen cierto rechazo, las serpientes le parecen animales muy interesantes.

Mira Sorvino en una entrevista

En Quiz Show vivió un episodio de inseguridad. Redford repetía muchas tomas y ángulos, y ella interpretó esa insistencia como una señal de que no le gustaba su trabajo. Llamó a su padre entre lágrimas y él le aconsejó que se arriesgara, que hiciera algo valiente y que no temiera ser despedida. Finalmente no la echaron y aquella película se convirtió en un peldaño clave de su trayectoria.

El Oscar, Woody Allen y la lista negra

Mira Sorvino sonriendo

El gran salto llegó con Poderosa Afrodita, la película de Woody Allen que le dio el Oscar a la mejor actriz de reparto. Sorvino la recuerda como una experiencia magnífica en lo profesional, aunque mantiene una relación complicada con el director. Dice que cree a Dylan Farrow y que, para ella, Allen es un buen cineasta pero una mala persona.

Para construir su personaje, una mujer vulgar, ingenua y con un punto patético, experimentó con distintas voces y acentos. Buscaba un tono agudo y áspero a la vez, casi de falsete, que resultara gracioso incluso al leer los ingredientes de una caja de cereales. El resultado fue una figura disparatada que, al mismo tiempo, despertaba compasión.

La actriz también ha explicado que su carrera sufrió un parón prolongado. Según su testimonio, Harvey Weinstein la incluyó en una lista negra después de que ella denunciara sus abusos. Entre 1998 y 2018 no participó en grandes estrenos de estudio y solo apareció en producciones pequeñas o de distribución limitada. Durante un tiempo pensó que era cuestión de mala suerte o del destino.

Cuando necesitaba mantener a su familia, empezó a trabajar en televisión, un terreno que había evitado durante mucho tiempo. Allí descubrió que no era la única intérprete que había encontrado una segunda vida profesional en las series. Ese paso le permitió seguir en activo mientras esperaba nuevas oportunidades en el cine.

Mira Sorvino en un photocall

También reflexionó sobre la presión mediática que sufren las actrices jóvenes. Criticó que se juzgue su cuerpo si engordan, adelgazan, se someten o no a cirugía o cambian de ropa. Para ella es importante reivindicar el derecho a ser tratadas como personas y no como objetos de debate público.

Sobre las redes sociales, las describió como una bendición y una maldición. Por un lado, permiten estar más cerca de los fans y comprobar que su trabajo interesa; por otro, admitió que todo el mundo está enganchado al teléfono. En cuanto a Hollywood, lamenta la desaparición de las películas de presupuesto medio, esas que no dependen de una franquicia o un gran concepto.

Romy y Michele y el nuevo Hollywood

Mira Sorvino en Málaga

Uno de los proyectos más esperados de su regreso es la secuela de Romy y Michele, en la que vuelve a interpretar a Romy junto a Lisa Kudrow. La idea cobró fuerza después de que ambas aparecieran en unos premios con esmoquin, una de rosa y otra de azul, y las imágenes se hicieran virales. A partir de ahí, según ha contado, empezó a tomar forma la continuación.

Robin Schiff, creadora de los personajes y guionista de la primera película, firma de nuevo el libreto. Sorvino ha explicado que la nueva entrega conserva el tema de la amistad intensa entre dos mujeres que se conocen desde el instituto, pero también aborda su búsqueda del amor, cómo eso las separa y cómo vuelven a encontrarse, además de volver a ponerlas ante una boda. Los personajes siguen siendo disparatados, divertidos y peculiares.

Convertirse en productora le ha permitido tener más voz en el proyecto. Como actriz, dice, aportas una pieza, pero otras personas deciden cómo encajará en el conjunto; como productora puedes influir en la forma general. Esa experiencia refleja también los cambios de una industria en la que el streaming ha alterado el paisaje y la manera de pagar y producir ficción.

En su forma de elegir trabajos siempre ha pesado el deseo de intentar algo nuevo y de trabajar con directores que confíen en los actores. Prefiere a quienes dejan espacio para aportar ideas, incluso si luego no utilizan esas propuestas, antes que a quienes imponen su criterio sin escuchar. Esa búsqueda de riesgo ha guiado una carrera que, pese a los altibajos, sigue abierta a nuevos retos.

La presencia de Sorvino en Málaga ha servido para repasar una vida ligada al cine y a la televisión, desde sus estudios y sus primeros empleos hasta el Oscar, el veto que atribuye a Weinstein y su regreso a un personaje querido. Su testimonio deja una mezcla de talento, supervivencia y crítica a los abusos de poder, además de la confirmación de que Romy vuelve a escena junto a Michele en una secuela que mira al pasado y al presente de Hollywood.


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