María Elena Walsh cuentos y poemas de la autora

En el presente artículo presentaremos a la conocida autora María Elena Walsh cuentos y poemas destacados, toda una aventura que no puedes dejar de leer.

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María Elena Walsh cuentos

María Elena Walsh fue una gran escritora muy reconocida de la literatura infantil. Creó gran cantidad de cuentos y poemas que inspiran a los niños a tomar el hábito de la lectura desde muy pequeños, esto por la creatividad, entusiasmo e ilusión que deja ver en los mismos.

Muchas de las canciones que conocen nuestros niños en el día a día fueron creadas por esta autora, de allí que se considera que ningún niño puede crecer sin conocer las maravillas que expresaba este personaje.

María Elena Walsh cuentos ha dejado una gran herramienta en las manos de los padres y educadores, pues sus escritos forman parte de las enseñanzas que se han de transmitir en los niños desde corta edad.

Son muchos los cuentos a los que podemos hacer hacer referencia al hablar de la autora, sin embargo; trataremos de hacer un recorrido por los más destacados.

La Plapla

María Elena Walsh cuentos plantea en la La Plapla la historia de Felipito Tacután quien se encontraba realizando sus tareas en los cuadernos, sacando la lengua escribía emes, eles, zetas, muy bien escritas y elegantes, de repente observó algo muy extraño, como Felipito era corto de vista, tomó unos lentes para mirar bien qué era aquello, pues para su sorpresa era una de las letras que él había escrito que se encontraba feliz paseando sobre la hoja, el niño no podía creer lo que veía, por lo que tomó otro par de lentes para verla mejor, y sí,era la letra, como una araña, feliz, desplazándose de un lado a otro.

Asustado, cerró su cuaderno, y escuchó un sonido: ¡Aaayyy! Por lo que abrió el cuaderno con fuerza, tomó un tercer par de lentes y muy cerca del papel le preguntó: ¿Quién es usted? A lo que la letra respondió: ¡Soy una Plapla!

El niño quien estaba muy asustado no podía creer lo que observaba, la maestra nunca le había hablado de una letra con ese nombre y menos que paseara sobre el cuaderno, mientras él no salía de su asombro la letra continuaba bailando, cantando  y paseando muy feliz. La plapa sólo le decía que la observara, por lo que Felipito la tomó y corrió a donde la maestra a mostrarle lo que veía.

La maestra pensó que el niño se había vuelto loco, pero al mirar se dio cuenta que era cierto, ahí estaba la letra feliz sobre el cuaderno, como es de imaginarse todo el colegio estaba impactado por lo que sucedía con la plapla, desde los niños más pequeños hasta el portero de la escuela. Ese día fue lleno de agite y muy poco estudio, de allí que la plapa no aparece por ninguna parte en el abecedario.

Cada vez, por accidente algún niño escribía una plapla por equivocación, la maestra la tomaba y la guardaba en una cajita, pues no había mucho que hacer, eran cosas de la vida, pues las letras no habían sido hechas para bailar, sino para estar tranquilas una al lado de la otra.

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Don Fresquete María Elena walsh cuentos

El cuento de Don Fresquete parte de un muñeco que  fue elaborado por unos niños que jugaban con nieve. Pero ¿De dónde había salido este Señor? Pues era una creación que habían hecho los niños con bolitas de nieve durante toda una tarde.

Como era tanto el escándalo que tenían los niños mientras jugaban, la abuela se asomó a la puerta para ver qué era lo que sucedía; pues ahí estaban los niños, bailando y jugando con el muñeco de nieve, Don Fresquete.

Cantaban a una sola voz muy contentos que el muñeco se había ido a volar en barrilete; así pasó el  día y los niños regresaron a su casa.

Al otro día al asomarse a la ventana en busca del muñeco, se consiguieron con que Don Fresquete no estaba en el lugar, ¿qué le había sucedido? Los muñecos de nieve suelen estar tranquilos, pues el no tener piernas les impide caminar. En el suelo había un escrito: Se ha marchado Don Fresquete a volar en barrilete.

Al mirar al cielo, a lo lejos vieron al muñeco volando, con la cola prendida en un barrilete, parecía una nube gorda y de pronto parecía un ángel. Buen viaje Don fresquete.

Si deseas conocer otros cuentos maravillosos como los de esta autora te invitamos a seguir el enlace Reseña del libro El Principito

Bisa vuela

María Elena Walsh cuentos escribe esta otra aventura, inspirada en la historia de una abuelita, muy ancianita, pero inteligente, que vivía en un pueblo muy grande. En él vivían varías familias y muchos niños, normalmente transitaban por ese pueblo trenes sin pasajeros y cargando vacas.

La ancianita vivía sola, con algunas cosas de su pasado y la acompañaba un grillo llamado Pachimú, quien se guardaba solo en una caja de fósforos.

Hasta que un buen día, los niños del pueblo, se encontraban reunidos bajo las alas de un avión viejo, en el espacio de un viejo ferrocarril, y decidieron adoptar a la abuelita como su bisabuela, colocándole el nombre de Bisa.

Esa abuela en su juventud había sido aviadora y se encontraba jubilada, el avión viejo donde se reunían los niños era de ella, y se llamaba: Águila de Oro.

Decidieron arreglar el avión para que el mismo les diera un paseo por lo menos hasta la orilla del mar, con lo que no contaban los niños era con que su nueva bisabuela, se iba a colocar su viejo y arrugado traje de aviadora, sacaría cada uno de los objetos que utilizó durante su carrera y le contaría la verdad a los niños, pues ella sabía cómo manejar ese avión.

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Ilustración del cuento Bisa vuela por María Cristina Brusca

La Bisa se colocó los lentes segura de que ella podría dar vuelo al avión, los niños le abrieron las puertas y la anciana elevó el vuelo, los niños se taparon los ojos de miedo pues no creían que su bisabuela pudiera en verdad lograrlo.

Pues para asombro de ellos la ancianita, no sólo dio vuelo al avión, sino que junto a su grillo Pachimú inició un gran paseo por Nueva York y algunas otras ciudades, fue tanto que cuando se percató le quedaba poco combustible, por lo que decidió aterrizar en un pueblito que estaba cerca.

Al llegar la recibió otro grupos de niños y muy felices la adoptaron también como bisabuela, le ofrecieron una casita que había sido construída con las ramas de un árbol de bambú.

Bisa aprendió otros idiomas y de ahí en adelante fue de pueblo en pueblo y de bisnietos en bisnietos, conociendo las maravillas del mundo, que siempre quiso conocer.

El país de la geometría

En la siguiente historia, la autora María Elena Walsh cuentos, narra la historia de una ciudad de papel donde el rey era el compás, la casa del rey era una palacio de cartulina con la forma de un icosaedro, con muchas ventanas, un palacio que cualquiera podría desear.

Sin embargo, no era esa la realidad del rey compás, quien siempre estaba preocupado y triste, él deseaba encontrar una flor redonda para que su felicidad fuera realmente plena,  su compañía era su ejército, que estaba compuesto por rombos, triángulos, trapecios, líneas, pero le faltaba lo que él deseaba, la hermosa flor redonda.

En el patio de su palacio el rey tenía dos verticales paralelas como vigilantes, algunas veces subía a ellas para ver si lograba encontrar la hermosa flor redonda, sus múltiples intentos eran un fracaso, no había quien pudiera dar con el paradero de la hermosa flor.

El rombo, los triángulos, las líneas, pretendían persuadir al rey acerca de la utilidad de una flor redonda, por lo que él siempre les consideraba unos tontos, por aquella pregunta, y así se los hacía saber.

Un buen día el rey cansado de tanta negativa decidió salir él mismo en busca de la famosa flor redonda, con su ejército cansado partió, sin embargo; su esfuerzo también resultó inútil, no había forma de encontrar aquella flor, por lo que el rey volvió a su palacio muy triste y desesperanzado , no existía en realidad aquella flor y él no perdería más su tiempo.

En medio de su tristeza, encerrado en su habitación, llegó la línea y le sugirió cantar y bailar para aligerar su pena, el rey accedió, se levantó y comenzó a bailar, de pronto, comenzó a notar que al ritmo de su baile en el suelo se dibujaba aquella flor que tanto buscaba, la hermosa flor redonda, por lo que siguió bailando hasta dibujar así muchas flores y crear un hermoso jardín.

Son muchos los cuentos que pudiésemos recordar de esta gran autora, como complemento de este hermoso recorrido te invitamos a observar el siguiente contenido audiovisual.

Poemas de María Elena Walsh

Así como existente gran variedad de cuentos y canciones de esta autora, hay también muchos poemas, entre ellos queremos resaltar los siguientes.

Manuelita la tortuguita

Manuelita vivía en Pehuajó, un día decidió partir a París, nadie sabía por qué, pero la tortuguita había emprendido su viaje a pie. Resulta que en ese viaje ella se enamoró, pero pensaba que estaba vieja y así no la iban a querer, por lo que realizó un viaje a Europa donde pensó que podían embellecerla.

Y así fue, la pintaron y la plancharon al derecho y al revés, le pusieron peluquita y botines, pero tardó tanto en cruzar el mar que la pobre volvió a envejecer, por lo que no le quedó más remedio que volver a buscar a su tortugo que la esperaba en Pehuajó.

La vaca estudiosa

Este divertido poema narra la historia de una vaca que quería estudiar, vivía en la quebrada de Humauca, era muy vieja y no escuchaba por una oreja, pero ella quería estudiar y así lo hizo.

Al llegar a la escuela la maestra se asustó y le dijo que estaba equivocada, por lo que la vaca le respondió que por qué ella no podía estudiar, vestida de blanco se sentó de primera, y los niños armaron aquel desorden, se morían de la risa a causa de la vaca.

Eso generó que muchas personas, hasta en aviones llegarán por curiosidad a ver qué era lo que pasaba, era tanto el desorden que se generó que nadie estudiaba, sólo la vaca en un rincón aprendía la lección, lo que le permitió ser la única sabia en Humauca.

La vaca estudiosa, destacada y divertida poesía infantil

Una cajita de fósforos

La cajita de fósforo sirve para guardar varías cosas, entre ellas un rayito de sol, aunque hay que guardarlo muy rápido, nieves, monedas, botones y muchas cosas más.

En esa cajita de fósforo hay un secreto, pues se encuentra guardada una lágrima, un poquito consumida, y botarla genera mucha lástima, quizá muchas personas piensen que esos tesoros son basura, para qué guardan esas cosas, pero no importa lo que la gente piense, de igual forma la cajita de fósforo sirve para seguir guardando botones, palitos, trapitos, papeles, bichos, otros; todo cosa que se pueda, pues al fin y al cabo las cosas no tienen mamá.

El reino del revés

En este poema María Elena Walsh cuentos, presenta el mundo del revés donde el pájaro vuela y el pez nada, los gatos dicen yes porque son estudiantes de inglés, no se baila con los pies, un ladrón vigila y otro es juez, dos y dos suman tres, un oso cabe en una nuez, los bebes usan barbas y bigotes, un año dura un mes, existe en este mundo un perro pekinés, quien se cae y no le posible bajar otra vez, existe también un señor con muchos chimpancés, las arañas y los ciempiés montan los caballos del ajedrez, como es el mundo del revés, pues todo se encuentra al revés.

Fueron tantos los cuentos, canciones y poemas que nos regaló esta gran autora que escoger algunos para ser objetos de estudio no es tarea fácil, pues todos son muy interesantes y divertidos, lo importante es que aquel que seleccionemos pueda brindarnos el mayor de los conocimientos y sea un gran disfrute de cultura.


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