Mar Flores presenta sus memorias en Madrid con un acto multitudinario

  • Presentación de Mar en calma en la Casa del Libro de Gran Vía con aforo limitado e invitación.
  • Apoyos de rostros conocidos y ausencia de sus hijos, incluido Carlo Costanzia, por motivos profesionales y de privacidad.
  • Mensaje de calma: perdón, resiliencia y determinación ante posibles demandas.
  • El libro aborda el escrutinio mediático de los 90, relaciones, aprendizaje y un capítulo final dedicado a un amor en secreto.

Presentación de memorias de Mar Flores

La modelo y empresaria ha presentado en Madrid sus memorias Mar en calma en un encuentro muy esperado por la prensa y el público. En un formato cercano y sin vetos a los medios, la autora compartió las claves de un relato que reivindica la sanación personal, la resiliencia y el derecho a contar su propia historia.

El acto se celebró en la Gran Vía con un aforo limitado y acceso mediante invitación, y mostró a una Mar Flores serena, dispuesta a mirar atrás sin rencor y a explicar por qué hoy se siente en paz. La cita reunió a amigos, periodistas y lectores, y sirvió también como segunda presentación pública de la obra tras un primer encuentro más reducido con medios.

El acto en la Gran Vía: hora, lugar y formato

Acto de presentación del libro de Mar Flores

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La autora convocó a los suyos el miércoles 24 de septiembre, a las 19:30 horas, en el Espacio Ortega y Gasset de la Casa del Libro (Gran Vía, 29 – 1.ª planta). Sobre el escenario la acompañaron el periodista Martín Bianchi y la psicóloga Laura García Agustín, que guiaron una charla sin corsés donde se profundizó en el porqué del libro y su enfoque de autoconocimiento y empoderamiento.

La editorial anfitriona contextualizó la trayectoria pública de la protagonista, recordando el escrutinio mediático intenso de los 90. La autora subrayó que su objetivo no es victimizarse ni idealizarse, sino poner orden a lo vivido desde una perspectiva madura y conciliadora.

Apoyos, ausencias y mensajes a la familia

Entre los asistentes se dejaron ver Boris Izaguirre, Tania Llasera, Jaime Astrain, Paloma Álvarez y Juanjo Mánez (Malne), además de la sobrina de la autora, Laura Matamoros, muy cómplice durante la firma de ejemplares. La imagen del evento fue la de un círculo cercano arropando a Mar en un momento clave de su carrera.

La ausencia más comentada fue la de su hijo Carlo Costanzia, así como la de su pareja Alejandra Rubio. Mar explicó con naturalidad que algunos de sus hijos prefieren mantenerse fuera del foco y que Carlo está inmerso en compromisos profesionales, sin alimentar especulaciones sobre distancias familiares.

Cuestionada por si echaba de menos a alguien, la autora fue tajante: se siente arropada por la gente que la quiere y no extraña a quien no pudo acudir. En todo momento evitó convertir la presentación en un ajuste de cuentas, reforzando su idea de calma y reconciliación.

Sin miedo: perdón, límites y posibles demandas

Acerca de las polémicas derivadas del libro y de eventuales acciones legales de terceros, Mar defendió su postura con tranquilidad: no vive pendiente de titulares y, si hiciera falta, acudirá a los tribunales. Reivindicó que hoy no siente miedo y que no volverá a esconderse.

La autora recalcó que este proyecto es fruto de un proceso de sanación y perdón. Admitió que en el pasado llegó a retirar denuncias por temor, pero que ahora se siente fuerte para defender su testimonio sin dar pasos agresivos contra nadie. Su prioridad, insistió, es cerrar heridas.

Qué cuenta Mar en «Mar en calma»

El volumen repasa cómo la atención mediática de los años noventa priorizó su vida sentimental por encima de su trabajo como modelo, actriz y presentadora. La autora desvela vivencias duras, contadas en primera persona, y subraya que el tiempo le ha permitido entender cómo sobrevivió al personaje público y a la presión.

Entre las escenas más personales, destaca una anécdota de infancia ligada al valor del esfuerzo —un pan de ayer que se convierte en símbolo de aprendizaje—, y un último capítulo dedicado a una persona especial cuyo nombre prefiere mantener en secreto. También agradece el impulso de Mar García Vaquero, que la animó a dar el paso de escribir.

Nombres propios y controversias colaterales

En las páginas desfilan capítulos con Carlo Costanzia (padre de su hijo mayor) y otros nombres conocidos como Alessandro Lequio, Cayetano Martínez de Irujo, Fernando Fernández-Tapias o Javier Merino. Mar habla sin rencor, y reserva palabras de respeto hacia Merino pese a que la separación la dejó en un periodo de tristeza y soledad social.

La promoción del libro ha generado reacciones. Desde platós y columnas, algunos han mostrado su desacuerdo con pasajes concretos. La autora replicó con tono medido, recordando que “todos nos equivocamos” y que no pretende reabrir batallas, sino explicar su versión y poner fin a viejos malentendidos.

El ambiente: firmas, complicidad y una autora en calma

La firma de ejemplares dejó imágenes cercanas: abrazos, risas y dedicatorias cargadas de cariño, como la que dirigió a su sobrina, con quien mantiene una relación muy especial. En el photocall, Mar atendió a todas las preguntas con paciencia, reforzando el mensaje que vertebra el libro: de lo malo y de lo bueno se aprende.

Quienes asistieron coinciden en la misma sensación: Mar Flores ha decidido contar aquello que nunca antes había contado, con nombres, fechas y contexto, pero desde la serenidad. La premisa no es el escándalo, sino el cierre de una etapa que marcó una generación de espectadores y lectores.

Con una asistencia nutrida, un discurso conciliador y un relato que combina memoria personal y mirada crítica al pasado mediático, la presentación en Gran Vía confirma que Mar en calma ha encontrado su público. La autora defiende su derecho a la palabra, agradece el apoyo recibido y deja abiertas las puertas a nuevos capítulos si la vida le pide seguir escribiendo.


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