Un equipo de la Universidad Nacional Autónoma de México ha diseñado un antiveneno recombinante capaz de neutralizar toxinas de las serpientes más peligrosas de África, incluidas cobras, mambas y rinkhals, con resultados que superan a los preparados tradicionales derivados de suero.
El avance, fruto de una colaboración internacional y publicado en la revista Nature, apuesta por nanocuerpos de origen camélido fabricados en laboratorio, un enfoque que promete mayor seguridad, consistencia y escalabilidad, con interés evidente para la salud global europea por su potencial impacto en cooperación y medicina del viajero.
Qué han conseguido los investigadores
El nuevo preparado protege frente a un conjunto de neurotoxinas y citotoxinas presentes en venenos de cobras, mambas y rinkhals, tres de los ofidios más letales del continente africano, objetivo difícil de cubrir con sueros convencionales.
En ensayos preclínicos, el antiveneno evitó la muerte y redujo el daño local en tejidos, una complicación que los tratamientos actuales no controlan bien; esta estrategia mostró mayor seguridad y consistencia entre lotes frente a los productos de plasma animal.
El proyecto se desarrolló con la participación de 33 científicas y científicos de varios países, entre ellos el Instituto de Biotecnología de la UNAM y la Universidad Técnica de Dinamarca, lo que refuerza su alcance y validación independiente.
Cómo funciona: nanocuerpos de camélidos
La base del antiveneno son nanocuerpos derivados de anticuerpos de llamas y alpacas, diseñados y optimizados mediante ingeniería para reconocer con alta afinidad toxinas clave del veneno.
Al producirse completamente en sistemas de cultivo, sin inmunizar animales, la fabricación puede ser escalable, uniforme y potencialmente más asequible, alineada con estándares modernos de bioproducción.
Quiénes firman el estudio y dónde se publicó
Desde el IBt-UNAM participan Edgar Neri Castro, Alejandro Alagón Cano y el estudiante de maestría Alid Guadarrama Martínez, con la colaboración de Melisa Benard Valle, en coordinación con el laboratorio de Andreas H. Laustsen (Universidad Técnica de Dinamarca).
El artículo, titulado “Nanobody-based recombinant antivenom for cobra, mamba and rinkhals bites”, fue firmado también por Shirin Ahmadi y Nick J. Burlet, entre otros; puede consultarse en Nature a través de este enlace: acceso al estudio.
Carga sanitaria y relevancia para España y Europa
Las mordeduras de serpiente son una enfermedad tropical desatendida reconocida por la OMS que provoca cientos de miles de muertes y discapacidades al año, sobre todo en áreas rurales con acceso limitado a tratamiento.
Para Europa, este desarrollo resulta pertinente por su impacto en salud global, en la atención a viajeros y cooperantes, y en posibles alianzas para producción y suministro; el camino regulatorio incluirá ensayos clínicos y, llegado el momento, procesos de evaluación y precalificación internacional.
Qué viene ahora
El equipo prevé optimizar la mezcla de nanocuerpos y su manufactura a gran escala, a la par que avanza hacia la aplicación clínica, con el objetivo de llevar un producto seguro, eficaz y accesible a los entornos donde más se necesita.
Con una plataforma modular que permite combinar un número definido de anticuerpos, esta propuesta busca reemplazar formulaciones complejas basadas en plasma animal, ofreciendo calidad estable y costos contenidos para mejorar la respuesta frente a envenenamientos.
La iniciativa sitúa a la biotecnología como aliada clave contra el envenenamiento ofídico: un antiveneno recombinante, consistente y escalable que abre la puerta a tratamientos más seguros y a nuevas colaboraciones entre América Latina, África y Europa.