La Ciudad y los Perros: Libro de Mario Vargas Llosa

En el presente artículo, el lector disfrutará de una lectura sobre acontecimientos ocurridos en un Colegio Militar Leoncio Prado, titulada como: La Ciudad y los Perros: Libro de Mario Vargas Llosa, siendo el vivo reflejo de una sociedad peruana.

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La Ciudad y los Perros

La obra literaria conocida como la Ciudad y Los Perros, es la primera acción escrita que el famoso escritor peruano Mario Vargas Llosa, inicia y lo lleva a la cima dentro de los dramaturgos más célebres que haya tenido la historia literaria.

La ciudad y los perros, es una obra literaria catapultó al autor que mediante esta historia se hizo merecedor del Premio Biblioteca Breve en el año 1962, y posteriormente publicado en enero del año 1963, obteniendo el Premio de la Crítica Española.

Inicialmente el literario denomino la novela como La morada del héroe, después la cambio por Los impostores, marcó una gran relevancia porque le dio apertura a la narrativa contemporánea peruana. Es una obra que gozado de muchas ediciones, así como traducida a treinta idiomas.

La historia es ambientada en el Colegio Militar Leoncio Prado. Los personajes que protagonizan esta atrayente narración, es un grupo de muchachos que estudian, bajo la severidad de una enseñanza militar inclemente e imponente, aprenden a subsistir en un ambiente donde están enraizados el recelo de raza, y la distinción  entre clases sociales y económicas.

Es un ambiente donde los participantes se presentan como son realmente y la violación de las normas constituidas suelen ser la única forma de salir.

La ciudad y los perros, no sólo es una censura contra la dureza, sino es un embate directo a lo que se tiene como el concepto errado de hombría, y a una educación de estilo militar mal interpretada.

Publicación de la obra La Ciudad y los Perros

Entre los años 1950 y 1951, el autor Mario Vargas Llosa, fue uno de los participantes de aquellos años, que llegó a cursar estudios de secundaria en el Colegio Militar conocido como Leoncio Prado, razón por la que con su experiencia que le marcó su vida hondamente; siendo el año 1956, y que desde luego, ya tenía planeado, que una vez comenzará a escribir de su puño y letra, su primera novela estaría basada en esa vivencia como estudiante, dándole pie para escribir la obra la Ciudad y los perros.

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Sin embargo, el tiempo no le ayudaba para aquel entonces, de qué se dedicará por completo a la obra. Justo en este año 1956, que viajó a España a estudiar como becado, y una vez que le quedaba algún espacio libro se disponía a continuar con la historia.

Empezó a plasmar la obra literaria La ciudad y los perros, en la época de otoño en el año 1958, en la ciudad de Madrid, en una tasca conocida como “El Jute” en la ciudad de Madrid, en la actualidad funciona un restaurante que lleva otro nombre, y la culminó en la época de invierno en el año 1961, en una pequeña habitación en su estancia en París.

El desarrollo de la narración la hacía con la escritura y reescritura de la novela que la sentía agobiadora. El literario Mario Vargas Llosa, le develó a Abelardo Oquendo, en una misiva que le exclamó a inicios del año 1959, lo siguiente:

«En la novela La ciudad y los perros, avanzo y me retuerzo. Me cuesta mucho trabajo… Me paso horas enteras corrigiendo una página o tratando de cerrar un diálogo y de pronto me lanzo a escribir sin parar una docena de páginas. No tengo la menor idea acerca de cómo está saliendo, pero me siento embriagado. Escribir es lo único realmente apasionante que existe».

Inicialmente, el papel de trabajo donde plasmaba sus primeras letras de la novela la Ciudad y los perros, alcanzaba unas 1.200 páginas, entonces el autor entusiasmado se lo llevó a muchas editoriales españolas y latinoamericanas, sin embargo, todos los desechaban y desestimaban.

Aunque en España, recién había conquistado el galardón “Leopoldo Alas”, por su ingenioso texto de cuentos “Los Jefes”, que fue publicado en el año 1959, pero, con su primera obra literaria se presentaba un tropiezo que lucía difícil de vencer: la crítica de la franquista.

En su estancia en París, consiguió que el hispanista francés Claude Couffon, leyera su manuscrito sobre la Ciudad y los perros, quien quedó entusiasmado con la historia, al tanto que le recomendó que confiara su publicación al editor Carlos Barral, en la editorial Seix Barral de Barcelona, siendo sólo él quien podría acertar con la forma de esquivar adecuadamente la censura.

Previo a la lectura del manuscrito, Carlos Barral, recibió de parte de sus asesores información perjudicial acerca de la obra. Sin embargo, el editor de origen barcelonés, un buen día mientras estaba inmerso en el ocio, hurgando los papeles de una de las gavetas del escritorio de su oficina en Seix Barral, o se topó con el original de lo que fuera la novela la Ciudad y los perros, y se entretuvo leyéndolo.

Desde el primer instante, quedó impactado y fascinado con la narración, por lo que se planteó que haría todo lo que estuviera a su alcance para divulgar, tan encantadora obra denominada La Ciudad y los perros. Sin embargo, le recomendó a Vargas Llosa, que antes mostrará la obra literaria al Premio Biblioteca Breve, y de tal forma como lo había presentido, resultando como triunfadora.

El famoso crítico español José María Valverde, siendo uno de los jurados, expresó que la novela La ciudad y los perros, la calificaba como “la mejor novela de lengua española, desde Don Segundo Sombra”, que fuera publicada en el año 1926.

Después, de extensos convenios para evadir la censura franquista, la novela fue publicada en el año 1963. Se le otorgó el Premio de la Crítica Española, y estuvo a un tris de hacerse merecedora del Premio Formentor, la que no ganó por un escaso voto.

Origen del título

Por lo general, suele ocurrir que muchos de los lectores, se preguntan de dónde sacarían el título de este libro, en este caso, les daremos a conocer su procedencia.

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El primer título que originalmente sondeo el autor a su obra, fue “La morada del héroe”, que después la cambio por “Los impostores”, sin embargo, ninguno de los títulos hacían que se cristalizarán para bautizar su novela.

En una de sus estadías en Lima, se encontró con uno de sus grandes amigos, el conocedor y crítico peruano conocido como José Miguel Oviedo, a quien no dudó en preguntarle sobre el dilema que lo acompañaba.

El escritor Oviedo, quien ya estaba enterado del contenido de la obra la ciudad y los perros,  y siendo que ya la había leído y compartido con un grupo pequeño de amigos, le recomendó el título de “La ciudad y las nieblas”, haciendo énfasis a la neblina que cubre el territorio costero donde se encuentra el colegio militar, que se menciona en la narración.

Observando, que Vargas Llosa no quedaba satisfecho, entonces Oviedo, le hace la proposición de otro título como “La ciudad y los perros”, insinuando a los “perros” o cadetes de tercer año, personajes que intervienen en la novela. Vargas Llosa, se siente encantado con el título, a lo que expresa: “Ese es el título”, siendo de esta manera que la primera obra del literario queda bautizada.

Argumento de La Ciudad y los Perros

La obra literaria la Ciudad y los perros, se encuentra desarrollada en el Colegio Militar conocido como Leoncio Prado, es una casa de estudios, a donde asisten jóvenes y adolescentes que serán internados para recibir educación secundaria, a un estilo estricto de disciplina castrense.

En esta famosa obra la Ciudad y los perros,  se relatan distintas historias de los jóvenes que revelan y se instruyen en una manera de convivir alteradamente, que no les admite crecer como personas, además son dominados y doblegados.  Sin embargo, muchos de los participantes, mediante este sistema de aprendizaje, consiguen tener la entereza necesaria para obtener sus retos y victorias.

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Mario Vargas Llosa, cuestiona el modo de vida y cultura militar, en el que evidencian y se afianzan conductas y valores como la agresividad, valentía, coraje, hombría, sexualidad entre otras, que silenciosamente mutilan el crecimiento personal de los jóvenes durante su estadía en el colegio.

La multiplicidad de personajes, sus vidas se van entrelazando en la convivencia estudiantil militar, hasta completar la atractiva obra. La maraña de la narración se centraliza en el hecho del hurto de las preguntas de un examen de química, que es confesado por un cadete identificado con el alias el Esclavo, quien fallece, presuntamente a causa de otro cadete con el seudónimo El Jaguar.

Mientras, que otro cadete apodado el Poeta, intenta sin éxito denunciar al llamado Jaguar. Todo este acontecimiento, hace que se enfrenten entre ellos, y con las autoridades del colegio militar, quienes son oficiales del ejército.

La trama de la obra literaria la ciudad de los perros, afirma, que significa el colegio para los protagonistas: es un recinto efímero que ha contribuido en una formación bien sea de buena conducta y buenos ciudadanos, o en su defecto los ha falseado para que se integran a una sociedad civil que los espera.

Estructura de la obra La Ciudad y los Perros

La obra literaria La ciudad y los perros, se encuentra dividida de la siguiente manera:

  • Primera parte: Está subdividida en ocho capítulos marcados con números romanos
  • Segunda Parte: Subdividida en ochos capítulos
  • Epílogo

Cada capítulo, está compuesto por 16 capítulos, y con acontecimientos independientes, que se difieren gráficamente, por estar separados con espacios en blanco.

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Los sucesos no se adelantan de manera despiadada y cronológica, sino por el contrario, se pueden evidenciar saltos, reanudando en varias veces de encontrar su secuencia. Se encuentra dividida, de manera tal, de narrar los hechos, que se entrevé de la urgencia de relatar las singulares historias de algunos personajes, que sólo se concentran en la institución de enseñanza militar.

Técnica de la Ciudad y Los Perros

El tema central y directo de la narración se da en pleno asunto, lo que traduce en pleno acontecimiento esencial de la obra, que todo se origina a causa del hurto de las preguntas del examen de química.

Aunque, la narración en su contenido no es directo, debido a que alrededor del tema central se inmiscuyen hechos cronológicamente preliminares, además de estar vinculados con la vida de los principales protagonistas a saber: Ricardo Arana, apodo el Esclavo; Alberto Fernández, apodo el Poeta; y un tercero sin identificar hasta la presente, pero, que luego se develará apodado como el Jaguar.

Estas historias semejantes, se retroceden a los tiempos atrás que los cadetes se alistan por primera vez a estudiar en el colegio militar, sin embargo, mediante la técnica de flashback, que quiere decir, escena retrospectiva, echan hacia atrás en el tiempo, cuando los protagonistas aún eran niños; en los meses antes de su entrada al colegio castrista.

La historia de la ciudad y los perros, en todo su contenido, se desarrolla en diferentes épocas y territorios, con la participación de variados acontecimientos que incrementa el argumento central.

Narradores

En esta obra La ciudad y los perros, se pueden encontrar distintos narradores y sus diversos enfoques.

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Se puede observar, que el primer narrador visiblemente reconocible, se trata de “el Poeta”, Alberto Fernández, quien tiene un doble enfoque: en una parte su visión, vista desde el lado de afuera, como el narrador objetivo, y desde otro punto de vista la transcripción de su discurso interno.

Otro de los narradores, es el apodado el “Boa”, uno de los cadetes que pertenece al “Circulo”, quien con impulso inconsciente y emocional, habla sobre los acontecimientos desde un enfoque interior, subjetivo, con efusión de conciencia.

Igualmente, el otro cadete Ricardo Arana, apodado el “Esclavo”, narra de una forma en monólogo interior, así como el teniente Gamboa, lo realiza de la misma forma. Mucha de las veces, el Boa, hace la labor de narrador, siendo el caso donde se evidencia que en el hecho cuando expulsan a serrano Cava.

Desde otro enfoque, visto desde afuera, le corresponde al Jaguar, estando en primera persona, narra acerca de su vida y de cómo entró al colegio militar, sin embargo, se puede observar, que su misteriosa identidad, es revelada al final.

Sinopsis de la Ciudad y los Perros

La obra literaria La ciudad y los perros, relata las experiencias de los estudiantes internos en el Colegio Militar Leoncio Prado, especialmente por Alberto Fernández  “el Poeta”; El Jaguar; Ricardo Arana “el Esclavo”, el serrano Cava, El Boa, El Rulos, el brigadier Arróspide, y el negro Vallano, quienes cursan el último año de secundaria, primera sección, y anhelan de una vez por todas abandonar el recinto a donde se encuentran.

De todo este grupo de estudiantes, el más tímido es Ricardo Arana, por lo que constante

mente es sometido por sus compañeros, por lo que lo apodan “El Esclavo”, siendo sólo él, quien no consigue adecuarse y siente que no encaja en el colegio, muy a pesar de convivir a diario con sus compañeros en las aulas de clase y en las cuadras, que lleva por nombre la ciudad y los perros.

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Cada amanecer, los estudiantes se levantan a primera hora para formarse e ir a las aulas de clase. El teniente Gamboa, es el encargado de dirigir la formación y de castigar a los tres últimos que tardan en alistarse. Los jóvenes internos, llevan un estilo de vida intenso y agresivo para muchos.

El relato de la obra, se remonta a tiempos pasados, cuando Alberto Fernández junto a sus compañeros que recientemente han ingresado al colegio militar, para realizar estudios de tercer año de secundaria, y reciben “el bautismo”, que lo llevan a cabo los alumnos de cuarto año, donde participan los alumnos de quinto año.

El bautismo, se trataba en atenderlos de manera humillante frente a los miembros del colegio como si fueran “perros”, alias para identificarlos como alumnos de grados inferiores.

Siendo, el Jaguar, el único cadete que no pueden “bautizar”, se resiste violentamente e inclusive domina en la pelea con un alumno de cuarto año. El evento del bautismo, tenía una duración de un mes, el Jaguar y los estudiantes de su misma sección, toman la decisión de crear un “Círculo”, para protegerse y vénganse de los alumnos del cuarto año.

Mientras tanto, el Círculo, es descubierto por el teniente Gamboa, lo que causa que toda la sección sea fuertemente castigada. Sin embargo, el Jaguar conserva el grupo, pero, esta vez pequeño con sólo tres de sus amigos más afines: el serrano Cava, el Rulos y el Boa.

Todo éstos, llevan a cabo varias proezas, tales como hurtar uniformes para revenderlos, planifican ingresar bebidas alcohólicas y material catalogado como prohibido entre revistas pornográficas, cigarrillos, entre otros, dentro del colegio.

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Ejecutan juegos de dados y naipes, planean robar las respuestas de los exámenes; la obra literaria se da inicio justo en el momento que se perpetra el hurto del examen de química.

El encargado de llevar a cabo la misión, es serrano Cava, quien no guarda normas de seguridad y cuidado, por lo que estropea y se rompe un cristal de una ventana, entonces, los integrantes del “Círculo” están temerosos y angustiados por el hecho de ser descubiertos.

Pero, todos estás confiados de ser discretos y no delatar a nadie y nada de lo ocurrido. Sin embargo, esa misma noche, el Esclavo y Alberto, se encuentran asignados como guardias de turno, y se dan cuenta del hurto.

En su compartir, Alberto y el Esclavo, comienzan a llevarse bien y se convierten en amigos, al tanto que se cuentan sobre todas sus intimidades. El esclavo, estaba deseoso de salir el fin de semana para ir de visita a casa de una joven de nombre Teresa, su vecina, de quien estaba prendado, pero se atrevía a declarar su amor por ella.

El cadete Alberto, alias el Poeta, era un compañero muy buscado por los otros cadetes, para que les escribiera cartas de amor a sus enamoradas y novelitas eróticas, entonces, el Esclavo le solicita que le escribe varias cartas.

Llegado el día de realizar el examen de química, y durante la presentación, un papel enrollado minuciosamente con las respuestas del examen, se deja caer sobre la carpeta de Alberto, el teniente Gamboa observa y lo descubre, a lo que da orden que el responsable se coloque de pie.

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El apodado El Esclavo, se levanta declarándose culpable, a lo que Gamboa lo castiga con no dejarlo salir a disfrutar el fin de semana. Justo, ese mismo sábado, Alberto resuelve aprovechar su salida para visitar a la famosa “Pies Dorados”, una mujer de la vida alegre del jirón Huatica, en el distrito de La Victoria, así mismo, se brinda para llevar una carta que le envía El Esclavo para Teresa, quien vivía en el distrito de Lince.

Alberto, aprovecha la ocasión para invitar al cine a Teresa, y siente que comienza enamorarse de ella, sin embargo, se siente con remordimiento por ser desleal con su amigo. Retorna a su casa en Miraflores, para pasar la noche, no tiene deseos de visitar a “Pies Dorados”.

Como no lo suponían y temían los miembros del Círculo, descubren el hurto de las preguntas del examen de química, y el teniente Gamboa, encierra a los cadetes que estaban de guardia durante esa noche, siendo el Esclavo y Alberto, les prohibió la salida hasta que se descubrieran a los verdaderos responsables.

El Esclavo, quien ya tenía en su haber varios encierros, no soporta más el castigo, y tomar la decisión de salir sigilosamente del colegio, opta por descubrir al culpable, Cava; entonces, éste es destituido y expulsado del colegio. Era un castigo con una connotación espantosa, debido a que el estudiante expulsado le queda sin efecto todos los años de estudio mientras estuvo en el colegio.

El Jaguar y los otros miembros del Círculo, prometen descubrir quién fue el chismoso, y propiciarle su ganado castigo. Al tanto, el Esclavo, consigue permiso para salir del colegio esa misma tarde, y así ir a casa de Teresa.

Alberto, se siente celoso, porque igual se ha enamorado de Teresa, y se fuga del colegio para ganarle tiempo al Esclavo. Una vez que llega a donde Teresa, se da cuenta que el Esclavo, aún no había ido a visitarla.

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Alberto, aprovecha la oportunidad para declarar sus sentimientos y amor que siente hacia Teresa y ella le corresponde. El Esclavo, no va a visitar a Teresa ese día, debido a que sus padres no le permitieron salir de su vivienda.

La existencia y el desarrollo en el colegio, luce llevar el ritmo acostumbrado, pero, sucede un evento lamentable. Siendo una salida de práctica de tiro, camino al campamento en las afueras del territorio del colegio, el teniente Gamboa, ordena que formen filas para escalar una pequeña subida del terreno, pero durante la operación, uno de los alumnos se derrumba desvanecido al suelo.

Se trataba del cadete El Esclavo, ninguna se da cuenta, hasta un buen rato, cuando se dan cuenta que está gravemente herido. Una supuesta bala, al parecer accidentalmente, le impactó en la cabeza.

Inmediatamente, el Esclavo, es trasladado a la clínica del colegio, pero, muere poco luego. Se llevan a cabo sus exequias en todo el recinto militar. Mientras, que los oficiales del colegio, dan parte que el cadete fue víctima de su propia falla, cuando se enredó con el gatillo, lo que hace que su arma se dispare causando que caiga mortalmente al suelo, la verdad, es que esconden el suceso al verificar que el disparo vino de atrás.

Sospechan una falla en las operaciones y responsabilizan al teniente Gamboa, y a los otros oficiales por no prestar cuidado, sin embargo, con el objeto de impedir un escándalo mayúsculo, prefieren mantener la opción oficial de la falta del propio cadete.

Al conocer la noticia, absolutamente toda la sección queda impresionada por el acontecimiento. Alberto, no acepta, por lo que no cree en la versión oficial de la muerte, y comienza a sospechar que fue un hecho de venganza por parte de los miembros del Círculo, por la denuncia del hurto del examen de química.

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El acto de que el Jaguar, se estuviera justo detrás del Esclavo en el instante de las operaciones, lo hace mantener convincentemente de su sospecha. Se siente, abrumado por esta idea, se va del colegio a visitar a Teresa, para contarle del lamentable acontecimiento, ella aturdida por la noticia, sólo le conteste que conocía muy poco a Ricardo, a pesar de que era su vecino, mientras que intenta consolar a Alberto, a lo que le pregunto que otro asunto le angustiaba.

Alberto, se siente incómodo por lo que se molesta con Teresa, considerando que tiene una actitud indolente por la muerte de su amigo, y terminan discutiendo. Finalmente, Alberto se despide de Teresa, con una corazonada que no la volvería a ver más nunca.

Entre la desesperación de Alberto, decide ir a visitar a su casa al teniente Gamboa, con el fin de delatar al Jaguar del ser el asesino del Esclavo. Así, como le cuenta del tráfico de bebidas alcohólicas, cigarrillos, juegos de dados, de naipes, y el hurto de uniformes que los integrantes del Círculo ejecutaban a ocultas en las cuadras.

El teniente Gamboa, intenta llevar el caso a una verdadera investigación, al tanto toma la decisión de castigar al Jaguar en el calabozo de la Prevención, y ejecuta una inspección en las cuadras, comprobando todo lo que lo informado por Alberto, sin embargo, a lo que delata sobre el asesinato, ésta no tiene éxito por carencia de pruebas fidedignas.

El cadete Alberto, se muestra persistente ante su denuncia, pero, el oficial con mayor grado, un coronel, le llama a que se acerque a su oficina, para exigirle que no continúa con su insistencia, de lo contrario su versión sería refutada, porque la inspección hecha en las cuadras, dejó evidenciar sus solicitadas novelitas eróticas, con lo que se demostraría su gran mente imaginativa, quedando sin efecto la confiabilidad como testigo.

Aparte, que sería expulsado como depravado sexual, por lo que no sería recibido en ningún otro colegio. Lo que hace que Alberto, desista y no continúe con su denuncia. Por los momentos, es encerrado en la celda donde estaba El Jaguar, esperando la orden por parte del teniente, para ser enviado de retorno a la cuadra. El Jaguar y Alberto contienden.

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Cada instante el Jaguar, se niega de ser el asesino del Esclavo; al tanto Alberto, por su parte, devela que fue él quien lo culpo ante el teniente. Los dos entran en pelea y se dan unos cuantos golpes, recibiendo la peor parte Alberto. Fueron llevados a la enfermería, y retornan a la cuadra.

Toda la sección es liderada por el brigadier Arróspide, piensan que el Jaguar fue quien confesó el ingreso de licor y cigarrillos, y absolutamente todos están en su contra, muchos alumnos lo rodean para pegarle cruelmente.

Muy a pesar de lo ocurrido, El Jaguar, no denuncia a Alberto, como el verdadero delator, pero, se siente terrible por el maltrato de sus compañeros, a quienes desde el principio les enseño como defenderse de las injusticias de los mayores.

A causa de su persistencia para investigar la muerte del Esclavo, el teniente Gamboa, es mal visto por sus superiores, y éstos deciden enviarlo a una base militar lejana en Juliaca, lugar a donde no tendrá acceso para continuar insistiendo acerca del caso.

Previo a su salida, el Jaguar le hace entrega al teniente Gamboa, de una misiva escrita en la que confiesa que fue él quien asesinó al Esclavo, pensando que con la confesión el teniente sería restituido, sin embargo, él le contesta que ya es demasiado tarde, debido a que las autoridades del Ejército, habían tomado la decisión que la muerte del alumno Ricardo, fue por un accidente, con el propósito de evadir un escándalo de gran magnitud.

Antes de su traslado, el teniente Gamboa, le solicita al Jaguar, que cambia su comportamiento, y que obtenga algún beneficio de lo ocurrido.

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Con el transcurso del tiempo, luego de finalizar los estudios en el colegio militar, Alberto, quien ya no guarda en sus recuerdos a la joven Teresa, hace sus arreglos para viajar a los Estados Unidos, mientras que los recuerdos de las vivencias en el Colegio Leoncio Prado, se van desvaneciendo y haciéndose vagos.

Llega a conocer una nueva miembro de su barrio, quien lleva por nombre Marcela, y se enamora de ella. Mientras, que el Jaguar, logra emplearse y se reencuentra con el amor de la niñez, Teresa, y se casa con ella, lo que hace que se transforme la imagen que hasta ahora el lector mantenía sobre el Jaguar, se convierte en un personaje más complicado de lo esperado por el momento.

Lo particular de la historia la ciudad y los perros, es que durante el desenvolvimiento se interfiere el relato del Jaguar, antes de su ingreso al Colegio Militar, a pesar que no se menciona su nombre; es únicamente al final, el lector no atento a los detalles de la historia se da cuenta que se refiere al mismo personaje.

Personajes principales

En esta parte del artículo, vamos a dar a conocer de los diferentes personajes principales que participaron en esta atractiva obra del dramaturgo Mario Vargas Llosa, la ciudad y los perros, que iniciaremos con:

Alberto Fernández “El Poeta”

Alberto Fernández, conocido en el Círculo con el apodo el Poeta, estudia el último año de secundaria, primera sección de quinto, en el colegio militar Leoncio Prado. Tiene habilidad e inteligencia para escribir novelitas eróticas, así como cartas esmeradas en el tema del amor, lo que hace con gusto e intercambia por dinero y cigarrillos.

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Entre sus características, es un joven de piel blanca y vive en el barrio de Miraflores.  Alberto, aún era un niño cuando ingreso al colegio, y procede de una familia separada. Igual que a sus otros compañeros, no le fue fácil adaptarse a la nueva forma de vida que aplicaba la institución militar.

Alberto, el Poeta, así como otros estudiantes denominados leonciopradinos, deben adjudicarse a una doble identificación: dentro del recinto escolar, y él mismo expresa, que tiene que mostrarse indiferente, fuerte y rudo, pero, aun no considerándose bueno para las peleas.

Se las ideaba para adentrarse en las contiendas, buscando evitar que lo “fregaran”, que tiene el significado en el concepto de los leoncipradinos, que involucraba desde jugarretas desagradables hasta abusos sexuales.

Sin embargo, fuera del colegio militar, al compartir con sus amigos del barrio Miraflores, tales como Tico y Pluto, su actitud era absolutamente distinta: junto a ellos no tenía de presentarse indiferente o rudo, porque con ellos no se desafiaba a vivir momentos angustiantes ni violentos.

La personalidad de Alberto, el Poeta, era muy diferente a la de Ricardo, el Esclavo, pero, esto no impidió para que se conviertan en buenos amigos, pero, se enamora perdidamente de Teresa; el atractivo amoroso de Ricardo, luciendo de esta manera, la poca estima que sentía para ese momento a la amistad que lo unía al Esclavo

En una actividad regular del colegio militar, siendo una maniobra de tiros, Ricardo Arana, cae muerto. Alberto, admite que su muerte fue a causa de una venganza en contra el Esclavo, por descubrir al serrano Cava, cuando hurto el examen de química.

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Después el acontecimiento, Alberto, se siente con la necesidad de hallar el verdadero culpable que le causó la muerte a su amigo, para conseguirlo revela todas sus hazañas no consentidos dentro del colegio, tales como: fumar, ingerir alcohol, entre otras, lo que genera muchos problemas con el Jaguar.

El Jaguar  

El Jaguar, es un joven que viene del distrito chalaco de Bellavista, entre sus características se muestra con temperamento rudo, ágil y animoso, su carácter es producto del ambiente social donde se desarrolló.

Una vez que ingresa al colegio militar, saca su personalidad regia, al no aceptar que lo bauticen, con lo que corta la tradición de los alumnos. Entonces, es él mismo que se apoda el Jaguar, por su velocidad para evadir los golpes y su destreza para darlos.

Desde ese momento de su apodo, el Jaguar, tiene la iniciativa de formar un grupo de sus compañeros en el denominado “Círculo”, con la finalidad de atribuir un espíritu guerrero y valentía, ante una vida violeta e injusta que padecían diariamente.

En este ambiente, el Jaguar, tiene un papel bien significativo, toda la experiencia dentro del colegio militar, permite que el joven, al enfrentarse a cualquier dificultad que se le presente, emplee todos los conocimientos que tiene para resguardarse.

El Jaguar, es un joven que no se vence a cualquier hecho, demostrando siempre su fuerza y superioridad ante las demás personas, no permite que lo pisotee nadie, actuando con poder y control que tiene delante de sus compañeros.

El Jaguar, se encuentra presente en todo el desenvolvimiento de la novela, como se observa no sólo en el argumento central ambientado en el colegio militar Leoncio Prado, sino en muchas otras narraciones que se interfieren dentro de ella.

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Sin embargo, su identidad no es transparente desde el inicio: es un  joven que relata en primera persona su vida, antes de su ingreso al recinto estudiantil, cuando vive junto a su madre en una sencilla vivienda, alrededor de la plaza Bellavista, y va al colegio 1 de Mayo del Callao.

Igualmente, habla acerca de sus pretensiones de conquistar a su vecina, una joven de su misma edad, quien lleva por nombre Teresa, a quien generalmente visita a la salida de su colegio, el Rosa de Santa María; también narra la forma que, fue afectado por compañías dañinas, que lo lleva a culminar en el robo, después se escapa de su casa, para ir a vivir con sus padrinos, siendo ellos quienes hacen que ingrese al Colegio Militar.

Suele ser interesante, cuando en la última parte de la obra literaria, se conoce el misterio de este joven: se trata del propio Jaguar, quien se adueña de la historia, y finaliza contrayendo matrimonio con Teresa, su amiga y enamorada de su infancia. Entonces, se puede calificar como el héroe de la obra literaria La ciudad y los perros.

Ricardo Arana, “El Esclavo”

Este joven, es uno de los personajes que marca protagonismo dentro de la obra literaria. Su personaje se personifica por tener un carácter sumiso y obediente, derivado de su infancia en donde las mujeres tuvieron una conducta decisiva.

A causa de este comportamiento, su padre siendo un hombre autoritario y regio, decide a que ingrese al Colegio Militar Leoncio Prado, en donde es bautizado junto a sus otros compañeros, tan sólo para transformarlo en un hombre.

Estando en el internado militar, donde dominaba la ley del más fuerte, Ricardo recibe el apodo de el “Esclavo”, debido a que se muestra como víctima delante de sus compañeros.

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Muy a pesar, que el personaje tiene un carácter pasivo, deja entrever su lado sentimental cuando demuestra su gran afecto que ocultamente siente por Teresa, una joven que conoció previo a ingresar al colegio militar.

Pero, tristemente, al Esclavo, le aguardaba un nefasto destino, debido a que su vida culminaría con un disparo en la cabeza que terminó con su existencia, es probable que el asesinato haya sido causado por el Jaguar, por razones de venganza.

El lúgubre hecho, terminó siendo encubierto desde su principio por las autoridades militares del recinto estudiantil, debido a que para ellos lo primordial era mantener la reputación de esta famosa casa de estudios.

Teresa

Teresa es la personificación femenina más importante que tiene la obra literaria. El autor, muestra a Teresa como una joven atenta, servicial, pulcra y delicada, con lo que proyecta ser una imagen perfecta femenina en la existencia de los tres personajes principales que son: El Esclavo, el Poeta y el Jaguar. Convirtiéndose, como la conquista del amor de los tres, en especificas partes de la novela.

Absolutamente, todos los hombres poseen aspectos en común, aunque las diferencias socio económicas y culturales, se fundamentan en el propio atributo del ser humano, es lo que el escritor Mario Vargas Llosa, en su obra La Ciudad y los perros, quiere expresar a través del personaje de Teresa.

Concuerdan en desear lo que no poseen, en anhelar de ser amados, en la necesidad de lo espiritual, entre otros muchos aspectos.

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El autor Mario Vargas Llosa, destaca la dimensión humana, siendo esta la más significativa de lo físico y lo económico. Al presentar a Teresa como una persona merecedora y limpia, aunque esté sumergida en la pobreza, reiteró que no disipa la humanidad por escases de sus recursos.

El hecho que los protagonistas, se enamoran de la joven Teresa, en ella se personifica lo que los muchachos, tuvieron que dejar atrás, para poder subsistir  una estadía en el colegio militar.

Para el Esclavo, significaba la paz que deseaba luego de una vida tormentosa y brutal. Para el Poeta, representa la inocencia perdida, cuando lo obligan a ingresar a estudiar en el colegio militar. Mientras que, para el Jaguar significa la vida en un hogar que jamás tuvo.

Al iniciar la novela, el autor narra sobre la obsesión del Jaguar por la joven Teresa, y todo lo que realiza motivado al amor que siente por ella. Desde su niñez, El Jaguar, siempre deseaba estar a su lado, la buscaba para estudiar, e insistía siempre en su vía hacia el colegio.

En próxima parte de la obra la ciudad y los perros, se encuentra que el Jaguar se pierde de vista, y entonces aparece el Esclavo, quien enamorado estaba enamorado secretamente de Teresa. Después, a consecuencia del Esclavo, el Poeta llega a conocer a Teresa, y ocurre que la ve de la misma forma que los otros compañeros.

La visualiza tan perfecta y pura, a sabiendas que su mejor amigo estaba interesado por ella. Sin embargo, luego del fallecimiento de el Esclavo, se evidencia que la ilusión amorosa por Teresa son desvanecidas.

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Pero, finalmente, el destino de las vidas de Teresa y el Jaguar, se unen otra vez, que luego de dejar el colegio militar, se reencuentran y le propone contraer matrimonio. La joven Teresa lo acepta, y le dice “si”.

Personajes secundarios

La obra literaria la Ciudad y los perros, cuenta con varios personajes secundarios que se mencionan a forma de esbozo, tales como:

“El Boa”

El Boa, se gana este apodo, gracias a su comportamiento fiero y gran fuerza física, también es participante del elegido grupo de quinto año, denominado “El Círculo”, compuesto por los bravucones del colegio militar.

Además, su apodo que le desagrada, se origina por su miembro viril que lo tiene muy desarrollado. Boa, igualmente es uno de los narradores de la historia, claramente uno de los únicos dos en primera persona.

El Boa, es el mejor amigo del líder del Círculo, El Jaguar. Boa, le es leal a su amigo y lleva a cabo todas las instrucciones recibidas, aunque no siempre está de acuerdo con ellas, porque conoce de su inteligencia y barbaridad de su amigo siempre predominará.

El Boa, es el único que protege al Jaguar, cuando todos los compañeros del salón de clase, lo culpan como delator, además termina llevándose de las manos y dándose fuertes golpes con el brigadier Arróspide.

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Boa, siempre se muestra cruel e impetuoso, porque la naturaleza del colegio distingue con galardón esas cualidades, y forma un sistema en donde quien no vence será vencido.

Aunque su estadía se encuentra en un ambiente rudo y brutal, Boa, cuenta con una amiga, la perra “Malpapeada”, es la mascota del colegio. Él admira la lealtad del animal, lo que hace que se convierta en un escape del ambiente donde se encuentra, es la razón de que su vida se mueve según la del animal, siente como una forma de liberarse y entrega de afectos de protección y calor que comparte con la ingenua mascota.

Según, es que Malpapeada personifica al mismo Boa, y su vínculo con la pera es semejante a su relación con el Jaguar, debido a que el Boa, es fiel y amigable con el Jaguar, sin considerar que sucede o los abusos que este le haga, igual como ocurre con Malpapeada le hace al Boa.

Porfirio Cava, «El Serrano»

Porfirio Cava, alias “el serrano”, es uno de los miembros del “Círculo”, su apodo se debe a que es originario de la sierra, igual le dicen “el cholo”. Es una particularidad física, especial que tiene de que le crezcan vellos en toda la frente, por lo que debe afeitarse, lo que generaba burla entre todos sus compañeros de clase.

Luego del Jaguar, era que más sacudía al Esclavo, y a varios profesores, como al profesor de francés, Fontana. El Serrano, era uno de los escasos alumnos que verdaderamente sería vocación hacia la carrera militar, y su anhelo era llegar a ser oficial de artillería.

Fue a quien le encomendaron hurtar las preguntas del examen de química, pero, atacado por los nervios, lo que causa que rompa un vidrio de la ventana por donde ingresa a perpetrar la mala acción. Sus compañeros del “Círculo” le reclaman y lo denominan como ordinario.

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Es descubierto por el Esclavo, lo que causa que lo degraden públicamente y a su vez expulsado, pierde todos sus años de estudio en el colegio militar, y se regresa a su tierra natal, en absoluta frustración.

“Los serranos tienen mala suerte, les sucede todo lo malo. Es una suerte, no haber nacido serrano”, comenta el “Boa”.

El Teniente Gamboa

El teniente Gamboa, es el tutor de la primera sección y encargado de que todo tenga fluidez de la forma idónea y correcta.

Lleva a cabo un importante rol dentro de la institución militar, debido a que debe ser el patrón y modelo a seguir por los cadetes, así como enmendar cualquier situación anormal que ocurra dentro del colegio.

El teniente Gamboa, cumple rígidamente un método de formación y enseñanza, fundamentada especialmente en una rigurosa y estricta disciplina militar, su actitud severa le hace tener el respecto que requiere para dirigir esta sociedad donde se impone la ley del más fuerte.

Aunque su comportamiento, por lo general es feroz y brutal con los cadetes, la gran parte de éstos, especialmente el Jaguar, le guardan respeto y admiración por su coraje y trayectoria de combate. Distintamente de la mayoría de los otros oficiales del colegio, Gamboa es un militar de carrera, que asegura y cree en el orden, disciplina, jerarquía y el honor del ejército.

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Cuando sucede la muerte de Ricardo Arana, el Esclavo, que se presume por un accidente, Gamboa, se le acerca el cadete Alberto Fernández, para confesarle, quien verdaderamente el Jaguar, había asesinado al Esclavo.

Ante la declaración, Gamboa, intenta de sobrellevar de acuerdo a sus principios éticos, y elabora un informe acerca del acontecimiento para entregarle a las autoridades de colegio, pero, éstas eligen de forma estricta de guardar la teoría de que se trata de un error a causa de un accidente, para impedir un escándalo donde todos se vieran fuertemente comprometidos.

Luego, de interrogar personalmente al Jaguar, Gamboa observa y verifica que es verdaderamente el culpable, e insta en continuar con una severa investigación, lo que genera que sea destituido, y de paso, lo envíen a un puesto militar abandonado, una base que quedo alejada de toda importancia dentro de la ciudad de Juliaca.

Al observar lo que estaba ocurriendo, el Jaguar revela la verdad, de quién fue él quien asesinó al Esclavo, y manifiesta que se lo comunique a las autoridades superiores, para rescatar su carrera militar, sin embargo, Gamboa le manifiesta que ya es demasiado tarde para hacer eso, y que él tiene que cambiar su actitud, y “obtener el mejor provecho a todo esto”. La salida de Gambia, causa una honda secuela en el Jaguar, sintiéndose culpable por todo lo que ocurre, y lo conlleva a transformar el rumbo de su existencia.

«El Rulos»

El apodado el Rulos, es otro de los miembros del “Círculo”, de los bravucones de la primera sección del 5º año. Tiene la particularidad, que se entretiene molestando al Poeta, y muchos pensaban que su comportamiento era por envidia.

Una vez que todos los compañeros se echan encima del Jaguar, inculpando de ser el delator, el Rulos, se escapa dejando indefenso a su amigo. Motivo por el que se disgusta con el Jaguar, a quien no le vuelve a dirigir la palabra.

El Brigadier Arróspide

Arróspide, se el brigadier encargado de colaborar con la sección, y en compañía del Poeta, de los escasos “blanquitos” llamados miraflorinos del colegio militar, y los únicos de la sección. Es un estudiante muy diligente, “un chancón”, que en el lenguaje peruano, traduce que le pone esfuerzo e interés, y es constante para lograr un trabajo, especial cuando se refiere a estudio.

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Esta es la causa por la que es elegido como brigadier durante tres años continuos. Asimismo, es quien lidera a toda la sección en contra del Jaguar, al tanto que le gritaban en coro y a voz viva “soplón».

“El Negro” Vallano

Es un cadete, con origen afroperuano, todos le dicen “el negro”, apodo que en Perú, no es insultante, dependiendo si se dice en un tono despectivo. El hecho de llevar el uniforme y exhibirlo, lo hace sentir gran orgullo, especialmente en las salidas, según él: “el uniforme de cadete atrae a las hembritas”.

El negro, es quien sugiere a los de su cuadra que vayan a visitar a la “Pies Dorados”, la prostituta del jirón Huatica. Recurrentemente, tiene pugnas verbales con el Poeta, sin embargo, éste siempre sale victorioso.

“Pies Dorados”

Pies Dorados, es el nombre con que se conoce a la prostituta que satisfacía en la zona roja de Lima, el jirón Huatica, del distrito de La Victoria. Se trataba de una mujer con características pequeña, delgada, cabellos rubios y rizados, con una tez muy suave y clara.

El alias de Pies Dorados, se le asignan debido a que sus pies eran de tamaño pequeños, de color blanco y bien cuidado. Se transforma en la favorita de todos los cadetes de la primera sección del 5º año.

Cobraba por sus servicios 20 soles, y muchos de los cadetes hacían todo lo que podían para reunir esa suma de dinero, para asistir los fines de semana, entre ellos el Poeta, quien conseguía el dinero vendiendo sus novelitas apasionadas y pornográficas, y escribiendo cartas dirigidas al amor, que le hacían por pedido.

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Narra el autor de la obra, que “Pies Dorados”, es el único personaje de la vida real, que ha sido llevado lealmente a la obra, empezando por su alias.

Paulino

Paulino, es conocido como el “injerto”, por su mezcla entre un mestizo japonés, negro y cholo, era quien atendía un kiosco denominado “La Perlita”, ubicado cerca del muro trasero del colegio, vendía golosinas, galletas y bebidas.

Era quien se dedicaba a llevar de forma secreta al colegio, los cigarrillos y pisco, mercancía que escondía muy bien, y que revendía a buen precio alto. Durante los fines de semana, los cadetes se aglomeraban en “La Perlita” para ingerir bebidas alcohólicas y fumar.

Paulino, era homosexual, y en una de las escenas de la obra, se le narra haciendo sexo oral con un grupo de alumnos, con la oferta de entregar premios, diez soles y una botella de pisco, a quienes “perdurarán” más tiempo.

El Capitán Garrido

Superior inmediato del teniente Gamboa, y su amigo más cercano en el colegio militar, igual es el único que lo apoya para que lleve a cabo la investigación de la muerte de Arana, y el único oficial que se despide de él, luego de ser expulsado del colegio.

El capitán Garrido, es quien halla el cuerpo de Ricardo Arana, desvanecido en el terreno, y herido por un balazo en la cabeza, mientras que estaban en la campaña de práctica de tiro.

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Lo describen como: “…un hombre de tamaño alto, con tono de piel pálida, con tono verdoso en los pómulos. Le decían Piraña, debido a que esos animales carnívoros de los ríos amazónicos, su doble fila y grandes dientes de tono blanco, que sobresalían de sus labios, y sus mandíbulas siempre se mantenían en movimiento”.

El Teniente Huarina

Hombre pequeño y desmejorado, su voz de mando causaba risa, sus rabietas no le daban miedo a nadie, los suboficiales le entregaban las novedades sin cuadrarse, además lo miraban con desprecio.

Es uno de los oficiales, que tiene bajo el mando la primera división de 5º año, pero, su orden de autoridad es siempre no tomada en cuenta, en presencia de la del teniente Gamboa.

A él, es quien acude el Esclavo para acusar al serrano Cava, como el ejecutor del hurto del examen de química, pero, Huarina, se imputa a él solo, el reconocimiento ante lo descubierto.

Una vez que Gamboa, es cambiado a Juliaca, por su constante insistencia en investigar a fondo, el supuesto homicidio de Ricardo Arana, Huarina ocupa su lugar, tiene el afán de ganarse, pero, falla de tener el respeto por parte de los estudiantes.

El suboficial Pezoa, es un “mestizo de tamaño pequeño y de fornidos músculos,  de gran boca. Le gusta jugar al fútbol, lo que practica bien, con una fuerte patada violeta que lo caracteriza”.

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Los cadetes cínicos le asignan el alias como “rata”, debido a que siempre se encarga con gran gusto, de repartir los castigos a los cadetes. Es el oficial más detestado de todo el colegio militar. El suboficial Joaquìn Morte, acompaña al suboficial Pezoa.

El teniente de servicio, de nombre Pedro Pitaluga, amigo y compañero de armas de Gamboa desde sus inicios en la escuela militar.

El comandante de nombre Altuna, hombre de tamaño alto y fuerte, era un personaje “silencioso y escurridizo, extraña veces se le observaba por las cuadras o en las aulas de clase”.

El Coronel, quien era el director del colegio militar, hombre de tamaño pequeño, muy gordo, que “tenía los cabellos de tono blanco, y usaba anteojos; detrás de los cristales se observan unos ojos grises, hundidos”.

Es quien aconseja al Poeta, para que no insista en su denuncia sobre el probable asesinato del Esclavo.

El Mayor, tercero al mando, se manifiesta una vez que el teniente Gamboa, y el capitán Garrido, presentan la novedad sobre la muerte del cadete Arana, y es quien entrega el informe acerca de la actitud ante sus superiores sobre el teniente Gamboa.

El profesor de Química, un hombre desmejorado y apocado.

Fontana, el profesor de francés. De acuerdo a la narración del propio autor, este personaje se infunde en el poeta César Moro, quien efectivamente fue profesor del colegio militar Leoncio Prado.

Por sus expresiones delicadas y finas, aparte de su voz suave es calificado como “marica” por parte de sus alumnos; los más impertinentes le escupen, mientras que se encuentra de espaldas en la pizarra, o comienzan a generar ruido con hojillas de afeitar, al tanto que da la clase.

Fontana, aguanta serenamente todo lo que le hacen, y no le comenta nada al oficial de guardia, para que aplique el orden, excepto una sola vez, cuando el teniente Gamboa intercedió, vivencia que lo hizo sentir muy vejado.

El capellán del colegio, es un sacerdote blanco, con cabello rubio y carácter jovial y alegre, siempre enuncia regaños patrióticos, predicando el amor a Dios y a la patria. Pero, no se enfrentaba a los distintos acontecimientos que se presentaban en el colegio militar.

Otros personajes de historias alternas

Los amigos y familiares del Poeta: sus padres, sus amigos del barrio de Miraflores Tico y Pluto, su enamorada Marcela, entre otros muchos.

Los amigos y familiares del Jaguar: su madre Domitila, su amigo el flaco Higueras, quien lo lleva al mundo delincuente, sus compañeros ladrones, sus padrones que lo reciben, entre otros.

Los padres del Esclavo Ricardo Arana.

Polémica La ciudad y los perros

Se acontece a escuchar, que la obra literaria, tiene carácter “autobiográfico”, sin embargo, lo más certero, sería comentar que la narración es una ficción influida en las experiencias vividas por el escritor en su estancia de paso, por dos años, en el colegio militar Leoncio Prado. El propio escritor Vargas Llosa, plasma este aspecto dejando claramente reflejado en sus memorias:

“La mayor parte de los personajes de mi novela La ciudad y los perros, escrita a partir de recuerdos de mis años leonciopradinos, son versiones muy libres y deformadas de modelos reales y otros totalmente inventados”.

Es inapelable, que en la obra se insinúan hechos verdaderos de la vida del escritor, mientras permaneció en el colegio, varias de ellas se reflejan en sus memorias, sin embargo, en definitiva no se debe tomar como una historia cierta y meticulosa.

Aunque, desde su publicación en Perú, la obra literaria la ciudad y los perros, generó un escándalo, en especial entre los miembros de la sociedad leonciopradina, quienes consideraron la obra como denigrante para la casa de estudios militar, hasta el momento goza de gran reputación.

Muchos de los altos miembros de las fuerzas armadas militares, consideraron y manifestaron que la novela la ciudad y los perros, manchaba el prestigio que gozaba el ejército.

El comportamiento del homosexual Paulino, con muchos de los cadetes, es sin duda la que más escándalo generó, así como la actitud espantosa llevada por ciertos alumnos con gallinas, y con la mascota la perra Malpapeada, siendo observados como prácticas descaminadas y vergonzosas, o como dicen en el lenguaje coloquial “cochinadas”.

El general de nombre José Carlos Marín, uno de los fundadores del colegio militar, llegó a expresar que la obra literaria la ciudad y los perros, era “un instrumento por el cual se ataca a las instituciones armadas, táctica típica del comunismo”. No ha sido confirmado, pero, si llegó a generarse la antigua quema de los ejemplares de la novela, por actuación de los militares en el patio del colegio.

Crítica en La Ciudad y los Perros

En la obra literaria la ciudad y los perros,  el autor Mario Vargas Llosa, se introduce en un ambiente social, económico y político de su país. Los personajes de la obra, se originan de variadas esferas sociales, y manifiestan la parte micro de una sociedad: Lima y Perú.

Encubierto en una apariencia donde burbujean tiranías y ofuscaciones de toda clase, con énfasis en el racial: blancos, indios, cholos y negros, que se afrontan entre ellos; el regional: costeños, serranos y selváticos, y el aspecto socio económico.

Igualmente, se palpa en la novela la ciudad y los perros, la antipatía del escritor que siente hacia el militarismo inhumano y antidemocrático. Como fiel y honesto dramaturgo, de la moderna literatura latinoamericana, Vargas Llosa, emplea el lenguaje crudo y con humor negro, para conseguir el efecto de crítica que procura dejar en la gama de lectores.

La técnica de “vasos comunicantes”, aplicada por primera vez en esta obra literaria con gran habilidad, según la describe el escritor, en asociar dentro de una narrativa hechos que sucedieron en tiempos o espacios diferentes, para fusionarlos y hacer surgir en ellos una nueva experiencia, diferente a la presente, si los episodios hubiesen sido relatados por separado.

Es el motivo, que la novela está narrada en distintos tiempos, que en oportunidades, pueden hacer perder al lector de lo que había ocurrido hasta ese momento, sin embargo, le da un carácter audaz a la historia.

Aunque, no cabe duda, que el mayor enigma de la obra, reside en la muerte del cadete Ricardo Arana, el Esclavo. Empero, a que el Jaguar, al concluir la obra literaria, se responsabiliza de su muerte, quedando por siempre un aire de duda. A consecuencia el escritor ha narrado lo siguiente:

“Yo fui a México a ver a un gran crítico francés, que dirigía la comisión de literatura de Gallimard. Él había leído mi novela y yo fui a verlo en su oficina de la Unesco. Me dijo que le gustó mucho el personaje del Jaguar porque se atribuye un crimen que no cometió para reconquistar su autoridad sobre sus compañeros. Yo le dije: “el Jaguar sí cometió ese crimen”.

Entonces, me miró y me dijo: “Usted se equivoca. Usted no entiende su novela. Para el Jaguar, perder el liderazgo era una tragedia infinitamente superior a la de ser considerado un criminal”. (Su versión) me convenció; aunque cuando escribí la novela yo pensé que sí lo había matado”.

El autor, recuperó la importancia de la autenticidad del lector, acerca de la verdad del escritor: “Un escritor no tiene la última palabra sobre lo que escribe. Creo que es un gran error preguntarle a un autor cómo es esto o lo otro», explicó. Es por eso que desde entonces ha tratado de mantener la duda sobre la responsabilidad del Jaguar en el crimen, aduciendo que sus personajes «tomaron su propia vida, [y] se me fueron de las manos”

Importancia

El hecho de aparecer esta novela, titulada la Ciudad y los perros, marcó una señal en el desenvolvimiento de las obras literarias hispanoamericana, representando la superación del provincialismo expresivo, en popularidad en el ambiente latinoamericano, y de la novela social, predominando aún entre los escritores de origen español.

Aparte de todo, la magnífica obra la ckudad y los perros, permitió la apertura de las puertas de la industria editorial ibérica, a diferentes y variados escritores latinoamericanos, propiciando lo que se denomina como el éxito latinoamericano. Con el paso del tiempo, autores de la categoría de Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, José Donoso, Carlos Fuentes y Guillermo Cabrera Infante, conocidos universalmente en el ambiente literario.

Esta majestuosa e interesante novela La ciudad y los perros, fue incluida dentro de las 100 mejores obras literarias en español, pertenecientes al siglo XX, de acuerdo información del periódico español El Mundo.

Entre la realidad y la ficción

El escritor Mario Vargas Llosa, siempre ha manifestado su necesidad en motivarse en personas de la vida real, y su comunicación con ellas, esto ocurre cuando se dedica a escribir sus obras, no obstante, en el desarrollo de su redacción suele deformar los personajes; por supuesto, esta obra específica la ciudad y los perros, no ha quedado atrás.

El personaje, el Poeta, Alberto Fernández Temple, como está claro, está inspirado en sí mismo, sin embargo se debe indicar que las fases de otros personajes, como es el Esclavo, igual se inspira en su propia experiencia.

Siendo el caso, por ejemplo la relación tempestuosa del Esclavo, con un padre cruel y gritón, que se pasaba la vida lastimando a su madre, de hecho llegando a pegarle, se motiva en su propia vivencia familiar.

El joven dramaturgo de origen limeño, de nombre Sergio Vilela, ha investigado con más profundidad esta actividad emocionante de identificar quienes fueron las verdaderas personas de la vida real, que llevaron al autor a inspirarse en narrar los personajes de esta obra.

https://youtu.be/JcmbNTvC-6w

El propio Mario Vargas Llosa, le confesó que el personaje del Jaguar, fue inspirado en un cadete quien tenía el apellido de Bolognesi, un muchacho sarcástico y peleador, quien ya aparece en sus memorias.

El Esclavo, fue inspirado en otro joven de apellido Lynch, un cadete de poco hablar y de carácter calmado, quizás el mismo al que nombra en sus memorias como “el Huevas Tristes”

Con toda esta información el joven limeño, penetra a investigar verificando los archivos de colegio militar, y entrevista a los antiguos cadetes compañeros que estudiaron con Vargas Llosa. De esta averiguación, pudo obtener la identificación de las personificaciones: El Jaguar, que su nombre en la ficción no se mencionó, sin embargo, resultó que en la vida real, tenía por nombre Estuardo Bolognesi Cedrón, bisnieto del héroe del morro de Arica, y su apodo era “el Loco”.

Distinto a lo que su épico bisabuelo, Estuardo, no continuó con la carrera militar, trabajó para una significativa empresa de seguros, fallece en el año 1974 en u accidente de tránsito.

El Esclavo, en la ficción el personaje de Ricardo Arana, en la vida real, llevaba por nombre Alberto Lynch Martínez, alias “el Nene”, o despreciativamente “el Huevas”, quien cuando se publica el libro de Vilela, estaba viviendo en Houston, Estado Unidos, dedicado por completo al mundo de los negocios, y absolutamente desterrado de su patria natal.

Para culminar, hablaremos de Teresa, siendo uno de las escasas personificaciones femeninas que se encuentran en la obra, se inspira en una joven de nombre Teresa Morales. Quien fuera la primera enamorada del autor, siendo el año 1952, ella vivía en Miraflores, cerca de la vivienda de quien era el adolescente Mario.

De qué trata la Ciudad y los perros

“La Ciudad y los perros”, es una novela que fue publicada en el año 1962, donde se relata la crueldad llevaba a cabo por un grupo de estudiantes que cursan estudios en el colegio militar de Lima, denominado Leoncio Prado.

Que mediante de distintos recursos de narración, suficiente renovadores para esos tiempos, Mario Vargas Llosa, demuestra los resultados de una formación y educación con estilo castrense erróneamente concebido, que es plasmado claramente en su obra la ciudad y los perros, e igualmente denuncia de la corrupción que contiene ese mundo, y su amenaza que siempre está frecuentada.

El bautizo de un perro

El Colegio Militar Leoncio Prado, es una institución de estudio, donde asisten muchos jóvenes de diferentes lugares, con la intención de estudiar los tres últimos años de secundaria.

Durante su permanencia se somete a los estudiantes a sumergirse en un ambiente cruel y mísero.

Los alumnos que ya están cursando cuarto año en el colegio, preparan un ritual inhumano, que le aplican a los nuevos estudiantes cuando entran como nuevos en ese año en curso.  En respuesta a esto, algunos jóvenes forman el llamado “Círculo” se trata de un grupo que deciden vengarse de los alumnos de cuarto año.

En el caso de la obra la ciudad y los perros, el líder es el Jaguar, un muchacho con una personalidad violenta que planea fuertes combates en contra de sus opositores, y que se destaca como el dirigente del resto de los alumnos a quienes los estimula con violencia y crueldad.

Ricardo Arana, es el único de los muchachos que se mantiene bajo perfil, lo hace de forma involuntaria, por este motivo es víctima de una cruel golpiza. Desde ese momento, es atacado y burlado por el resto de sus compañeros.

Incidentes en la escuela militar

En esta parte del artículo, les hablaremos de los incidentes que marcaron los acontecimientos del recinto estudiantil, como:

El hurto del examen de química y la muerte del cadete

Uno de los alumnos del aula de clase del colegio militar, Cava, es a quien encargan de hurtar el examen de química, llevando a cabo las instrucciones dadas por parte del Jaguar. Las autoridades superiores militares de la institución se enteran del suceso, pero, no consideran dedicarse a la investigación para identificar al responsable.

Por tal motivo, deciden amenazar a los estudiantes, mientras que los encierran y encarcelan dentro del colegio de una manera definitiva. Al pasar varias semanas de encierro, el personaje alias el Esclavo, delata a Cava, en frente de los oficiales, por lo que es expulsado.

Pero, ocurre, que durante unas prácticas de tiro, ocurre un fatal suceso. A uno de los cadetes, le disparan en la cabeza, desconociendo de donde viene la bala que le causa la muerte al joven y desafortunado cadete.

El testimonio de Alberto y la implicación del Jaguar

Alberto Fernández, apodado el Poeta, sentía estima por Ricardo Arana, el Esclavo. Razón por las que realiza acusaciones ante las rarezas de sus compañeros del colegio militar, y denuncia al Jaguar con el teniente Gamboa.

Tiene fuertes sospechas, de que fue él quien mató al Esclavo, pero, no tiene las suficientes pruebas. La intervención del teniente Gamboa, no hace ningún peso; las autoridades superiores del colegio, no aceptan que se haga la investigación para impedir un escándalo, que dañen la imagen de la institución castrense.

Le exigen a Alberto, que no prosiga y que se calle, mientras que gestionan y autorizan el cambio del teniente Gamboa. Los cadetes, quienes fueron castigados por la denuncia del Poeta, creen desacertadamente que fueron delatados por el Jaguar, en un momento de ira.

Desde ese momento, sus compañeros lo desprecian y ofenden, siendo la primera vez que le ocurre, acción que lo hace sentir totalmente en soledad.

La vida después del colegio militar

A partir de ese comportamiento, el Jaguar, se desencanta por la actitud de la gran mayoría de sus compañeros, les dice que fue él quien ejecutó el crimen. Entra en arrepentimiento, se muestra interesado en entregarse y dispuesto a aceptar las consecuencias.

Pero, el teniente Gamboa, sabe de qué ninguna autoridad superior militar, muestra interés en conocer su confidencia. Le dice, que aprenda de su error, y que de ahora en adelante rectifique su falta, y prosiga con su vida. Para concluir, el Jaguar llega a su familia completando los miembros de su núcleo familiar.

Contexto actual

Es una novela que lleva por nombre la ciudad y los perros, que se mantiene dentro de altos niveles literarios, siendo algo que realmente ocurre dentro de este tipo de colegios donde se forman estudiantes bajo el régimen militar.

Los jóvenes son totalmente leales entre ellos, se comportan y actúan como una verdadera familia, bueno, es lo único que tienen dentro de la institución, además es todo de lo que hablan durante muchos años.

Valoración de la obra la Ciudad y los Perros

Tal como se puede evidenciar en la obra, se muestra de una cruel y vil realidad de la vida militar, y aun permaneciendo bajo este mandato, todos los rangos militares, y hasta los propios cadetes del colegio militar, la hacen diariamente más fuerte.

La novela La ciudad y los perros, del escritor Mario Vargas Llosa, presenta una historia maestra con un gran sentimiento, que enseña a toda la sociedad peruana, con sus distintas clases sociales, y su gama de participantes.

Logra narrar una historia que está al compás de la historia, al igual que la descripción personal de cada uno de los narradores. La obra es algo brutal, sin embargo, a su vez es enérgica y esforzada en relatar los hechos, consiguiendo mantener al lector atento y curioso, ante los acontecimientos descritos.

Para finalizar con este segmento, se debe aclarar y destacar la importancia que tiene cada persona en tener su propia imagen y opinión sobre la vida militar y de quienes la componen.

Escenarios de  Ciudad de los Perros

El escenario primordial, donde se desenvuelve la obra la ciudad y los perros, es el Colegio Militar Leoncio Prado, de Lima, y está alrededor de llanos abiertos. La entrada principal de colegio, está vigilado por una garita de guardia, conocida entre ellos como la Prevención.

Igualmente, es el lugar a donde son encerrados los cadetes, una vez que deben de cumplir con sus castigos, tiene cerca un patio externo, donde se exhibe la imagen del héroe Leoncio Prado.

Desde la garita “La Prevención”, se pueden visualizar unos tres bloques gigantes construidos en cemento, lugar donde están las cuadras de tercero, cuarto y quinto año. En su interior, está un gigantesco estudio, la pista de atletismo y una antiguas y destrozadas tribunas de madera, así como una piscina, desde donde se divisa una construcción que la sostiene cuatro grandes columnas, llamada la Glorieta.

Igual, participan otros escenarios, como es el barrio de Lima, donde viven muchos de sus personajes como: el Esclavo del distrito Lince; el Jaguar del distrito Miraflores. También se muestra la calle Huatica del distrito de La Victoria, territorio donde está el prostíbulo más famoso de la capital.

En los relatos diferentes del Poeta y el Esclavo, aparecen otros lugares principales de Lima como son: la avenida Nicolás de Piérola, la avenida Alfonso Ugarte, la avenida Salaverry, así como otras principales glorietas capitalinas. El escenario de historias diferentes del Jaguar se señala el distrito Bellavista, y otros espacios del Callao.

Adaptaciones cinematográficas de la Ciudad y los Perros 

La novela La ciudad y los perros, del escritor Mario Vargas Llosa, ha estado presente en la imaginación de grandes cineastas, por lo que ha sido llevada a producciones cinematográficas, con especial énfasis por el peruano llamado Francisco José Lombardi, que su estreno se realizó en el año 1985.

El guión del film, estuvo bajo la responsabilidad del propio autor Mario Vargas Llosa, y por José Watanabe.

Entre los personajes presentes se contó con los siguientes actores: Pablo Serra con el rol del Poeta; Gustavo Bueno personificando al teniente Gamboa, Luis Álvarez actuando como el coronel; Juan Ochoa en el personificando el Jaguar; Eduardo Adrianzén actuando como el Esclavo; Aristóteles Picho como el Boa, entre muchos otros participantes.

Esta magnifico film, fue calificado como uno de las mejores producciones cinematográficas de Lombardi, y una demostración del cine peruano.

Igualmente, existe otra producción cinematográfica, que hace referencia a esta novela, la titulada como “Jaguar”, dirigida por el productor chileno llamado Sebastián Alarcón. Esta obra del séptimo arte fue producida en la Unión Soviética

Sobre el autor

El escritor Mario Vargas Llosa, de origen peruano, obtuvo el Premio Nobel de la Literatura 2010, literario de expresión grandiosa que maravilla con sus muchas otras novelas.

Autor copyright de El País, y polemista nacido de en ciertos lugares de la geografía política cultura latinoamericana, desde donde frecuentemente rige preguntas como estas: ¿ cómo puede ser el país empobrecido, caótico y subdesarrollado que es en la actualidad?”.

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