En este artículo te contaremos la historia de Jonás y la ballena, un relato de desobediencia y renacimiento espiritual sincero plasmado en la Biblia.

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Una historia interesante para los pequeños de la casa

Jonás y la Ballena: Significado de los personajes

En el Antiguo Testamento, se presenta a Jonás como un profeta de Yahvé. Se cree que es el autor del libro que lleva su mismo nombre, el Libro de Jonás, datado hacia el siglo V a.C.

El libro busca difundir la palabra de Yahvé a través de un testimonio que confirma su gracia, dejando claro que el mensaje destinado a la difusión de la salvación es para todas las personas por igual.

La tarea más importante que Yahvé encomendó a Jonás, fue la de predicar en la ciudad pagana de Nínive, con la finalidad de que proclamara juicio sobre esta.

En cuanto a la ballena, es común observar dentro de los textos bíblicos que estas representaciones tienen diversas connotaciones, por ejemplo, en algunos escritos este pez aparece como una figura peligrosa y amenazante, mientras que en otros es una oportunidad de renacimiento.

Desde el medievo llega la imagen de una bestia acuática (monstruosa) a la que denominaban Cetus o Ceto. Este gran pez era considerado seriamente, se dice que con la apertura de sus mandíbulas atraía a peces inocentes que luego tragaba.

De alguna manera este gran pez bestial, sería la personificación de las amenazas que pueden encontrarse en el mar, pero también de acuerdo a lo expresado anteriormente, del demonio.

Esto se evidencia al interpretar, la apertura de sus mandíbulas para que su aliento dulce salga, como un hecho parecido a la extensión de pecados como la avaricia o la lujuria por parte del mal, buscando atraer a los hombres de bien.

Otras versiones

Existen otras versiones sobre la función de Ceto señalan que tiene la capacidad de esconderse tras una capa de arena que él mismo coloca sobre su espalda, para luego acompañar esta acción quedándose completamente inmóvil en el mar.

El objetivo de la bestia es engañar a los marineros para que sin percatarse de lo que se trata realmente, suban sobre esta creyéndola una gran roca ideal para descansar. Cuando esto ocurre, Cetus se sumerge en el agua hasta causar la muerte de los marineros.

En tiempos de la Edad Media, estas versiones se utilizaban para demostrar de forma ejemplificada como el pecado al igual que la bestia, pueden aparecer de manera inesperada.

Además, estas historias se empleaban como advertencia de lo que podía sucede si los hombres ignoraban las cosas verdaderamente importantes y tomaban el camino de la avaricia.

Un gran pez con atributos positivos

Como fue mencionado anteriormente, el gran pez o ballena, no siempre ha está relacionada con aspectos negativos o peligros. En muchos textos, se presenta el vientre de este animal como un lugar de renacimiento.

En otras palabras, aun cuando puede parecer que el ser ingerido muere, lo que realmente ocurre es el regreso de este al paraíso terrenal, el vientre y centro del mundo.

Es allí donde el hombre pasa un umbral mágico que lo conduce hacia la reflexión interior, la superación de pruebas personales y dudas enmarcadas en silencios.

Luego de este evento, el hombre es expulsado nuevamente hacia el mundo, siendo un ser completamente nuevo en cuanto a espíritu y en paz consigo mismo, un ser renovado.

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La historia de Jonás y la ballena

El relato inicia con el llamamiento que hace Yahvé a Jonás para que este viaje hasta Nínive y haga conocedores a sus ciudadanos  de lo que pasaría con su ciudad debido a los pecados realizados (la misma sería destruida en cuarenta días).

Como Jonás era un profeta rebelde, decidió desobedecer esta orden y embarcarse en un viaje hacia Tarsis, un lugar donde el profeta consideraba que podría mantenerse alejado de Yahvé.

Fue de Jope, ciudad portuaria de Israel, de donde Jonás partió con destino a Tarsis; sin embargo, Yahvé debido a la desobediencia del hombre, dio lugar a una gran tormenta.

En medio de esta preocupante situación, Jonás opta por dormir  en la bodega de la embarcación mientras que los marineros comienzan a pedir ayuda a sus diferentes dioses.

Cabe destacar, que estos marineros por su condición de extranjeros desconocían la existencia de Yahvé. El capitán del barco se da cuenta de que Jonás es el único hombre que no se encuentra pidiendo ayuda a su Dios y decide despertarlo para que lo invoque.

Los otros marineros, además de sus plegarias, también arrojaron objetos hacia el mar como medida para aligerar la carga de la embarcación y enfrentar la tormenta.

Como la tormenta es cada vez más intensa y no parece cesar, los marineros deciden probar con la suerte para saber quién es el responsable de este suceso.

Por designios de Yahvé, la suerte cayó sobre Jonás y este viéndose acorralado, tuvo que confesar que había incumplido con la orden que se la había dado. Para evitar el sufrimiento de los demás marineros, el profeta pide que lo arrojen al mar.

Jonás fue arrojado al mar e inmediatamente la furia de la tormenta cesó, haciendo que aquellos marineros que en principio no conocían a Yahvé, se convirtieran en creyentes fieles.

El gran pez

Una vez en el mar, Yahvé hace que una ballena (el gran pez) se trague al profeta, permaneciendo en su interior tres días y tres noches.

Durante el tiempo que permaneció en las entrañas de la ballena, Jonás se mantuvo orando a Yahvé, expresando salmos como el siguiente que hacen referencia a la intercesión de este en medio de la angustia y desesperación del profeta.

Jonás prometió cumplir con lo que se le había asignado con anterioridad y reconocía el poder salvador de su Dios. Lo siguiente que ocurre, es que Yahvé ordena al pez vomitar a Jonás (en tierra firme) marcando así el renacimiento del profeta.

Jonás llega a Nínive

Tras haber sido expulsado del vientre de la ballena, Jonás recibe la orden de ir a Nínive, por segunda ocasión. En esta oportunidad, el profeta acepta sin chistar y se traslada hacia la cuidad para emitir el mensaje.

Dicho mensaje no es más que el anuncio de que en cuarenta días la ciudad sería derribada. De forma inmediata los habitantes de Nínive comenzaron a elevar plegarias a Yahvé.

Igualmente, el rey de la ciudad ordena que todos los ciudadanos hagan penitencias. Así todos los habitantes se aferran a la creencia en el poder de Dios.

Conmovido por las acciones y el arrepentimiento de la población, Yahvé decide perdonar a la ciudad y por ende a sus habitantes por los pecados cometidos.

Al pasar los cuarenta días y percatarse de que Dios había tenido piedad con los pobladores de Nínive, un Jonás enfurecido decidió abandonar la ciudad y hasta pidió que Yahvé le quitara la vida.

Lección de la historia de Jonás y la ballena

Para poder hacer entender a Jonás la finalidad de su acción, Yahvé hace crecer una frondosa planta que brinda al profeta de sombra.  Sin embargo, la alegría del profeta dura poco, en la noche un gusano provoca que la planta se seque.

Tras quedar expuesto al viento riguroso y el sol incandescente, Jonás pide morir nuevamente, afirmando que prefería correr con esta suerte que seguir viviendo bajo esas condiciones.

Gracias a este sucesos, Dios dio a Jonás la lección de misericordia más importante de toda su vida. El profeta rebelde se compadecía de una planta que no cultivo, sino que apareció en una noche y en otra simplemente desapareció.

Este ejemplo, lo tomó ideo Yahvé para que Jonás entendiera que así como él se había compadecido de la planta, de la misma forma su Dios lo había hecho con Nínive.

Yahvé preguntó a Jonás cómo no iba a sentir ningún tipo de lástima por esta ciudad que contaba con una población de casi ciento treinta mil habitantes y un gran número de animales.

Reflexión final

Como vemos, esta es una historia que en principio muestra la desobediencia de un hijo para con las ordenes de su padre, pero posteriormente muestra la misericordia del padre que decide perdonar a su hijo.

El libro de Jonás, es un texto diferente a los demás integrantes de la Biblia, esto se debe a que en este escrito el protagonista es el profeta por encima de sus profecías.

La historia puede interpretarse como una representación del Dios bondadoso y del pueblo judío de la época, así como del comportamiento humano de los pobladores.

Nínive era una ciudad conocida por aspectos negativos y por no ser creyentes de Yahvé, estos factores influenciaron la actitud de Jonás antes la idea de transmitir un mensaje en dicha ciudad.

Uno de los elementos que se tocan en esta historia, es el hecho de que de alguna manera el profeta estaba disgustado con Dios por ofrecer misericordia a este pueblo.

¿Estuvo bien la actitud del profeta?

Antes de juzgar a Jonás, es bueno considerar que su reacción es totalmente comprensible si se analiza desde su perspectiva, es decir, el profeta se sabía perteneciente al pueblo elegido, por lo tanto todo lo que fuera contrario a Yahvé no era aceptable.

Sin embargo, esta actitud infantil que demuestra Jonás, lo lleva aprender una gran lección de vida. Una lección que lo condujo hasta  el vientre de una ballena, donde se dio cuenta de su error, emprendiendo un nuevo camino.

Camino que lo llevo al renacimiento, el renacer del hombre en espíritu y conciencia, así como, la confirmación del poder universal del Dios que no hace diferencias entre sus hijos.

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