Huracán Melissa, categoría 5, golpea Jamaica y pone en jaque a Cuba y Bahamas

  • Melissa tocó tierra en Jamaica como categoría 5 con vientos de 295 km/h y presión mínima de 892 mb.
  • Al menos siete fallecidos en el Caribe; grandes daños, 540.000 clientes sin luz y hospitales afectados en Jamaica.
  • Cuba evacúa a unas 650.000 personas en el oriente; riesgo de lluvias de hasta 500 mm y fuerte marejada.
  • La trayectoria apunta al sureste de Bahamas y Turcas y Caicos tras cruzar Cuba; sin impacto directo en Europa.

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El huracán Melissa ha irrumpido en Jamaica con una violencia inusual tras tocar tierra como categoría 5, dejando un rastro de destrucción que los equipos de emergencia aún están evaluando. La tormenta alcanzó vientos cercanos a 295 km/h en su impacto inicial y una presión central mínima de alrededor de 892 mb, cifras que la sitúan entre los ciclones atlánticos más intensos registrados.

Las autoridades locales informan de daños extensos por viento, marejada ciclónica de hasta 4 metros en la costa sur, inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra. De forma provisional, se contabilizan al menos siete víctimas mortales en el Caribe, con balances que podrían variar a medida que avancen las tareas de rescate.

Impacto histórico en Jamaica

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Melissa tocó tierra en el suroeste de la isla, cerca de New Hope, y cruzó de forma diagonal con el núcleo más violento impactando la mitad occidental del país. Zonas como Montego Bay sufrieron condiciones de huracán severas, mientras las áreas montañosas afrontaron ráfagas que podrían haber rozado 322 km/h, según proyecciones oficiales.

El Gobierno pidió a la población refugiarse de inmediato y no exponerse durante el paso del sistema. Se habilitaron cientos de albergues y se estima que más de 15.000 personas han sido acogidas, al tiempo que cerca del 77% de los clientes (unos 540.000) quedaron sin suministro eléctrico en las horas posteriores al impacto.

Varios hospitales de la franja costera reportaron daños y traslados de pacientes como medida preventiva ante la marejada ciclónica. Las autoridades sanitarias reubicaron enfermos a plantas superiores y confirmaron la evacuación de decenas de personas de centros afectados para garantizar la continuidad asistencial.

Protección civil advirtió que la retirada de escombros y el restablecimiento de servicios llevará tiempo por la caída de árboles, deslizamientos y la afectación de carreteras. Se trabaja con embarcaciones y helicópteros para rescates puntuales en comunidades aisladas por las inundaciones.

Cuba en alerta máxima ante la llegada de Melissa

El este de Cuba activó planes de contingencia con la evacuación o protección de unas 650.000 personas en las provincias de Granma, Santiago de Cuba, Guantánamo, Holguín, Las Tunas y Camagüey. Se han habilitado más de un centenar de centros de evacuación y se recomienda a la población no desplazarse durante el deterioro de las condiciones.

El pronóstico apunta a que el ciclón alcance territorio cubano en la madrugada del miércoles aún como huracán de gran intensidad (categoría 3 o 4), con acumulados de lluvia que podrían alcanzar hasta 500 mm de forma local y una marejada significativa en la costa suroriental, con riesgo de inundaciones súbitas y crecidas de ríos.

Se han suspendido clases y servicios de transporte (autobuses, trenes y vuelos a las zonas afectadas), y parte del sistema eléctrico se ha detenido de forma preventiva por riesgo estructural. La ONU y varias ONG tenían preposicionados alimentos, medicinas, lonas, generadores y kits de herramientas para acelerar la respuesta humanitaria en cuanto pase el temporal.

Trayectoria: Bahamas, Turcas y Caicos en el objetivo

Tras atravesar Jamaica y afectar a Cuba, los modelos prevén que Melissa gire hacia el noreste y alcance el sureste de Bahamas entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves, con vientos muy fuertes y peligrosa marejada. En Turcas y Caicos se esperan vientos de tormenta tropical, quedando en principio al margen del núcleo más severo.

Haití y República Dominicana continúan expuestas a lluvias torrenciales y deslizamientos, con víctimas y evacuaciones ya confirmadas durante el fin de semana por las bandas de precipitación previas. Por ahora, no se anticipa impacto directo en Europa, si bien el mar de fondo podría sentirse de forma dispersa en el Atlántico occidental.

Récords y factores que explican su intensidad

Con una presión que ha rondado los 892 mb, Melissa se sitúa entre los cinco ciclones más intensos del Atlántico por presión mínima desde que hay registros fiables, comparable a episodios históricos como el huracán del Día del Trabajo de 1935 y Dorian (2019), aunque cada caso presenta particularidades.

Los Cazadores de Huracanes de la NOAA reportaron mediciones internas de ráfagas extremas por encima de 400 km/h justo sobre la superficie marina mediante sondas, un dato que aún requerirá verificación oficial. Este comportamiento se ha visto favorecido por el calor oceánico excepcional del Caribe (aguas alrededor de 30 °C y gran contenido térmico a profundidad) y por el lento desplazamiento del sistema.

Este movimiento pausado multiplica el riesgo de acumulados de lluvia descomunales al persistir sobre las mismas zonas, una combinación que, junto con el relieve montañoso regional, dispara la posibilidad de deslizamientos y daños generalizados por inundaciones; la regeneración de bosques puede influir en la estabilidad de laderas y en la recuperación posterior.

Viajeros y residentes europeos en la región

Quienes tengan previsto viajar a Jamaica, el oriente de Cuba o Bahamas/Turcas y Caicos deben revisar el estado de sus vuelos con la aerolínea, seguir las indicaciones de las autoridades locales y mantener contacto con su consulado. En áreas expuestas a marejada e inundaciones, se recomienda evitar traslados durante el paso del ciclón y acudir a refugios oficiales si así se ordena.

Mientras los equipos de emergencia avanzan en el recuento de daños y la asistencia, las prioridades pasan por salvar vidas, restablecer servicios críticos y abrir corredores humanitarios en las islas más afectadas, a la espera de que Melissa pierda fuerza tras su tránsito por tierra y su salida al Atlántico noroccidental.