José uno de los hijos de Israel, con una historia para reflexionar acerca del verdadero amor. ¿Se imagina que sus hermanos lo vendieran? Esta es la historia de José, un joven que a pesar de ser vendido, nunca dejó de amar a su familia

historia-de-José2

La historia de José

La historia de José es realmente fascinante. Fue un joven que paso de ser esclavo a ser el primer ministro de una de las naciones más importantes. José es el onceavo hijo de Jacob y Raquel.

Cuando Jacob y Raquel concibieron a José, ya Jacob era muy viejo, por eso tenía una relación diferente con José a la que tenía con el resto de sus hijos. José desde muy joven era de buen carácter y buen comportamiento. Cumplía con sus deberes y advertía a su padre de los malos pasos por los que iban sus hermanos.

Génesis 37:3

Y amaba Israel a José más que a todos sus hijos, porque lo había tenido en su vejez; y le hizo una túnica de diversos colores.

Estas representaciones de amor y cariño que tenía Jacob para con su hijo, despertó los celos y la envidia de sus otros hermanos. La relación entre José y sus hermanos, siempre fue tensa y el trato que ellos tenían con él, era dominado por la rabia y los celos.

En la historia de José, se revela que al igual que su padre Jacob, fue un siervo utilizado grandemente por Dios. A través de sueños, el Señor le mostraba a José situaciones que estaban por acontecer.

historia-de-José3

Uno de estos sueños, le revelaba a José que llegaría a una posición importante que hasta sus hermanos deberían obedecerle, ya que señorearía sobre ellos. Lo que los enfureció aún más y su rechazo a José fue en aumento.

Génesis 37:8-11

Le respondieron sus hermanos: ¿Reinarás tú sobre nosotros, o señorearás sobre nosotros? Y le aborrecieron aun más a causa de sus sueños y sus palabras.

Soñó aun otro sueño, y lo contó a sus hermanos, diciendo: He aquí que he soñado otro sueño, y he aquí que el sol y la luna y once estrellas se inclinaban a mí.

10 Y lo contó a su padre y a sus hermanos; y su padre le reprendió, y le dijo: ¿Qué sueño es este que soñaste? ¿Acaso vendremos yo y tu madre y tus hermanos a postrarnos en tierra ante ti?

11 Y sus hermanos le tenían envidia, mas su padre meditaba en esto.

A pesar del amor tan grande que sentía Jacob por su hijo, no entendía las cosas que iba a suceder. Por eso cuando este se dispuso a contarle uno de sus sueños, Jacob lo reprendió, ya que no comprendía porque sus hijos, su esposa Raquel y él se inclinarían ante José.

Sin embargo, Jacob sabía que el Dios Todopoderoso algún propósito estaba revelando a través de este sueño y que algún significado había escondido. Por eso, Jacob, meditaba ante estas palabras para lograr entender los pensamientos de Jehová.

Sus hermanos al ver no solo el amor que Jacob tenía sobre su hijo sino ver como Jehová se manifestaba en José, llegaron realmente a odiar a José. Conspiraban contra él, hasta el punto de desear su muerte.

Esta acción fue impedida por su hermano Rubén, quien se negaba a derramar la sangre de su hermano.

Génesis 37:20-22

20 Ahora pues, venid, y matémosle y echémosle en una cisterna, y diremos: Alguna mala bestia lo devoró; y veremos qué será de sus sueños.

21 Cuando Rubén oyó esto, lo libró de sus manos, y dijo: No lo matemos.

22 Y les dijo Rubén: No derraméis sangre; echadlo en esta cisterna que está en el desierto, y no pongáis mano en él; por librarlo así de sus manos, para hacerlo volver a su padre.

Esto nos demuestra como la ira, la envidia y el odio, nos puede llegar a cegar a tal punto de cometer actos violentos, incluso sobre nuestros seres amados.

Los hermanos venden a José

Israel, también conocido como Jacob, envía a su hijo a buscar a sus hermanos quienes apacentaban las ovejas y le pidió que al regresar le comentarán como estaban sus hijos y sus ovejas.

historia-de-José

José no sabía que ese día sus hermanos habían confabulado para que muriera, por lo que sin dudarlo y sin temor, fue a cumplir lo que su padre le había encomendado.

Cuando sus hermanos veían que se acercaba José, se volvieron nuevamente entre ellos para acabar definitivamente con la vida de su hermano menor. Nuevamente Rubén, sintió temor y propuso a sus hermanos lanzarlo a una cisterna, mientras determinaban qué harían con él.

Génesis 37:247

24 y le tomaron y le echaron en la cisterna; pero la cisterna estaba vacía, no había en ella agua.

Cuando lograron someter a José y lo arrojaron a la cisterna, empezaron a pensar cuál sería el destino de su hermano. En ese momento, se acercó una caravana de Egipto que compraba esclavos, que estuviesen en perfecto estado para que trabajaran para Faraón.

Sus hermanos sin dudarlo, entendieron que era la oportunidad perfecta para desasearse de José, sin necesidad de matarlo. Por lo que lo vendieron a los egipcios para que se convirtiera en esclavo de Faraón.

Génesis 37:28

28 Y cuando pasaban los madianitas mercaderes, sacaron ellos a José de la cisterna, y le trajeron arriba, y le vendieron a los ismaelitas por veinte piezas de plata. Y llevaron a José a Egipto.

Por otro lado, le dirían a su padre que José, había sido devorado por bestias del campo, para que este no fuese en búsqueda de José y así lograr lo que tanto habían anhelado, una vida sin su hermano menor.

Génesis 37:33-34

33 Y él la reconoció, y dijo: La túnica de mi hijo es; alguna mala bestia lo devoró; José ha sido despedazado.

34 Entonces Jacob rasgó sus vestidos, y puso cilicio sobre sus lomos, y guardó luto por su hijo muchos días.

La historia de José nos muestra como sus hermanos de José, dejaron que sus emociones los dominarán, sin pensar realmente las consecuencias de sus actos. Realmente José no tenía la culpa del amor que su padre tenía por él. Tampoco era responsable de las malas actitudes que sus hermanos tenían el día a día.

Lo que ellos no contaban era el plan maravilloso que tenía Jehová de los ejércitos sobre la vida de José.

José llega a Egipto

Jehová es omnipresente y vio las acciones que los hermanos de José tuvieron sobre él, por lo que estaba siempre con él, acompañándole y dándole de su favor. José fue comprado por Potifar, quien era el capitán de guardia del Faraón.

Génesis 39:2-3

Más Jehová estaba con José, y fue varón próspero; y estaba en la casa de su amo el egipcio.

Y vio su amo que Jehová estaba con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano.

Este lleva a José a su casa para que fuese su mayordomo. Durante su morada en la casa del capitán, José se ganó el aprecio de su amo. Esto por la gracia de Jehová, quien bendecía las obras de sus manos.

La mujer de Potifar comenzó a desear a José y en más de una ocasión le tendió trampas para que cayese en los deseos que la apasionaban. José sabía que no podía traicionar a Potifar pero sobre todo al Dios de su padre, ya que sabía que si caía ante las pasiones de este mundo, el favor de Jehová se iría inmediatamente de su lado.

Esto realmente hizo enojar a la esposa del capitán por lo que decidió mentir ante su esposo este se llenó de gran molestia y tomo a su esclavo y lo encarcelo.

José interprete de sueños

Otra revelación en la historia de José al no ceder ante el pecado y la tentación el favor de Jehová no se apartó de él, por lo que hizo que se ganará la confianza y la misericordia del jefe de la cárcel, quien lo coloco como responsable de todos los que se encontraban ahí presos.

Entre los presos se encontraban dos hombres quienes cumplían condena por hacer enfurecer grandemente al Faraón. Uno de ellos era el jefe de copas, quien al tener un sueño que no comprendía se entristeció grandemente.

Por lo que José le pidió al jefe de copas para que le contará su sueño y bajo la misericordia de Jehová interpretárselo. Así hizo y el Señor le revelo la interpretación de este sueño. Al dárselo al jefe de copas le pidió que se acordará de él cuando el faraón lo restableciera nuevamente a sus funciones.

Junto con ellos se encontraba también el que era el jefe de los panaderos y al igual que el jefe de las copas, tuvo un sueño que le conto a José. A diferencia del jefe de las copas, el sueñe de este anunciaba que el Faraón lo ahorcaría.

Al tercer día, los sueños que tuvieron ambos jefes se cumplieron. El jefe de los panaderos fue condenado a la horca y el jefe de las copas fue restablecido en su puesto, pero este no se acordó de José como se lo había pedido.

José y el sueño del Faraón

Luego de dos años el Faraón tuvo dos sueños que lo perturbaron en gran manera, pues no entendía el significado de ellos. Por lo que mando a llamar a todos los brujos y adivinos de la nación para que pudiesen interpretarle los sueños.

Estos no lograron comprender el significado de ellos por lo que el Faraón no tuvo la paz que estaba buscando. El jefe de las copas al escuchar de estas cosas, recordó a José y como interpreto con certeza su sueño y el del jefe de los panaderos.

Por lo que le comentó a Faraón acerca de José y este en gran desespero lo mando a llamar rápidamente para que le diera interpretación a ambos sueños. Al estar presentable para presentarse ante el Faraón, José por la misericordia y bendición de Jehová, escucho el sueño y le dio la interpretación veraz del mismo.

Génesis 41:25-28

25 Entonces respondió José a Faraón: El sueño de Faraón es uno mismo; Dios ha mostrado a Faraón lo que va a hacer.

26 Las siete vacas hermosas siete años son; y las espigas hermosas son siete años: el sueño es uno mismo.

27 También las siete vacas flacas y feas que subían tras ellas, son siete años; y las siete espigas menudas y marchitas del viento solano, siete años serán de hambre.

28 Esto es lo que respondo a Faraón. Lo que Dios va a hacer, lo ha mostrado a Faraón.

Hallando gracia ante los ojos del Faraón por la interpretación de los sueños, por lo que ordeno que se le colocará como el gobernador de Egipto.

Génesis 41:33-36

33 Por tanto, provéase ahora Faraón de un varón prudente y sabio, y póngalo sobre la tierra de Egipto.

José el gobernador de Egipto

José fue un gobernador lleno de sabiduría gracias al Altísimo y cumplió con sus obligaciones con esmero y dedicación. Tomo las mejores decisiones y cuido cada plantación y extensión de tierra, para prepararse satisfactoriamente, ante los años de sequía que habrían de venir sobre la nación.

Génesis 41:48-49

48 Y él reunió todo el alimento de los siete años de abundancia que hubo en la tierra de Egipto, y guardó alimento en las ciudades, poniendo en cada ciudad el alimento del campo de sus alrededores.

49 Recogió José trigo como arena del mar, mucho en extremo, hasta no poderse contar, porque no tenía número.

Una vez que llego el hambre a la nación de Egipto, José abre los graneros para vender el alimento a cada familia que allí se encontraba y hacerle frente a la sequía.

José se reencuentra con sus hermanos

Cuando el hambre toca todas las naciones de Egipto, la familia de José se vio en la necesidad de comprar el alimento donde se encontraba su hermano, sin saber que él era el gobernador.

José reconoció inmediatamente a sus hermanos y los trato con rencor por todo lo que lo habían hecho vivir sin ninguna justificación. Él en condición de gobernador los mando a encarcelar bajo la acusación de que eran espías.

Sin embargo, José no podía sostener tanto tiempo el rencor porque no era su naturaleza ser así, por lo que su alma se quebrantó y los mando a sacar de la cárcel, menos a uno. José les demando buscar a su hermano menor para corroborar que no eran espías.

Estos al encontrarse ante esta prueba, comprendieron que todo lo que les estaba aconteciendo era por haberle hecho ese mal a su hermano. Sin importar sus ruegos y suplicas, sin pensar en lo que sufriría su padre.

Sus hermanos buscaron a Benjamín, hermano menor de José y al conocerlo, José derramo sobre él grandes bendiciones.

Génesis 43:29

29 Y alzando José sus ojos vio a Benjamín su hermano, hijo de su madre, y dijo: ¿Es éste vuestro hermano menor, de quien me hablasteis? Y dijo: Dios tenga misericordia de ti, hijo mío.

Llego un momento en el que José no pudo seguir ocultando su verdadera identidad ante sus hermanos y es cuando decide decirles quién era realmente. Uno de los mayores deseos de José, era saber si aún su padre se encontraba con vida.

Uno de los mensajes más poderosos que encontramos en la historia de José, es que cuando se revela a sus hermanos, no los juzgo sino que había comprendido que todo había sido un plan de Jehová.

Al enterarse Egipto y el Faraón de todo lo que había acontecido, este mando a los hermanos de José a buscar a su padre para que pudiera reencontrarse con su hijo después de dos años.

José ve a su padre

Tal y como se les había ordenado en la historia de José, sus hermanos fueron a contarles las nuevas buenas a su padre Jacob, más este no les creía todas las maravillas que sus hijos les había contado.

Hasta que vio los carros que su hijo había enviado para llevarlo a reunirse nuevamente con él. El gozo y alegría de Jacob fue en gran manera y fue a Egipto para volver a ver a su hijo José.

Una vez juntos ambos se abrazaron y llorando Jacob sentía que ya podía morir tranquilamente porque había vuelto a ver el rostro de su hijo amado.

Génesis 46:29-30

29 Y José unció su carro y vino a recibir a Israel su padre en Gosén; y se manifestó a él, y se echó sobre su cuello, y lloró sobre su cuello largamente.

30 Entonces Israel dijo a José: Muera yo ahora, ya que he visto tu rostro, y sé que aún vives.

La historia de José nos revela grandes lecciones que como cristianos debemos tomar en consideración en las circunstancias que nos rodean. No sucumbir ante las pasiones de este mundo, mantenernos firmes y fieles a Jehová para encontrar su favor, no tomar decisiones en base a emociones y por supuesto entender que todo lo que sucede a nuestro alrededor, es por algún propósito divino.

Luego de terminar de leer este artículo, te invitamos a que sigas dentro de la presencia de Dios a través del siguiente enlace Isaías

Por último, te comparte este audiovisual para que disfrutes.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here