La hiedra, es una planta trepadora que es conocida por ser extremadamente resistente y de crecimiento acelerado, es por ello que, se usa mucho para cubrir paredes, muros, rejas e incuso para crear una hermosa alfombra en los suelos rústicos. Al ser una planta que se adapta fácilmente, puede ser usada en cualquier lugar y su cuidado no es excesivo.

¿Cuál es el origen y las características de la hiedra?

Planta perteneciente al género Hedera, es una de las tantas Plantas trepadoras perenne, por lo que, su verde color durará todo el año. Su origen proviene de Europa, Asia y África, además de ser una planta que crece de manera bastante rápida, la misma, no posee zarcillos.

Las hojas de esta planta son simples, de color verde oscuro brillante, alterno, lobulado y cariáceo, tienen na medida de entre 5 y 10 centímetros. Existen dos tipos de hojas que dependerán del tipo de hiedra que se esté observando: en el caso de las hiedras floríferas, sus hojas no poseen lóbulos, contrario a las hiedras que no son floríferas, las cuales tienen hojas con lóbulos.

Las flores de esta planta son de un tamaño pequeño, por lo general, las mismas crecen en forma de umbelas globulares que terminan dando la forma de un corimbo y son de color verde.

Cuando la planta hiedra ha sido polinizada, comenzará el crecimiento de sus frutos y su maduración. El fruto de las hiedras son pequeñas bayas de color oscuro (negro), su tamaño es pequeño, muy similar al de los guisantes, dentro de estas frutas, se pueden encontrar entre 2 y 5 semillas.

Una de las características más conocidas de esta planta es su toxicidad, pues la misma, es completamente toxica. No es necesario temerle u odiar a esta planta por ser tóxica, si se tiene la información adecuada y se coloca en lugares donde no pueda ser alcanzada por lo niños o mascotas, no presentará ningún peligro, más bien, dará belleza a tu hogar o jardín, por lo que es considerada como una de las Platas de ornato más usadas.

Características de la hiedra

Como ya lo hemos indicado, es una planta que crece rápidamente, durante el año, puede crecer entre 10 y 20 centímetros, esta cualidad hace que sea una de las plantas más usadas para cubrir los suelos o los muros, ya que es muy interesante, bonita y práctica.

Tipos de hiedras

La hedera, forma parte de la familia Araliaceae, pertenece al género Hedera sp. El cual engloba a varias especies de hiedras. Es por ello que, cuando hablamos de estas plantas, debemos tener en cuenta a cuál especie nos estamos refiriendo ya que, cada una de ellas puede tener un uso diferente.

La especie también define la rapidez de su crecimiento así como el tamaño de sus hojas y el color que las mismas presentarán.

Si hacemos referencia a la parte ornamental, tenemos una pequeña lista de las hiedras más populares. Estas son:

  • Hedera colchica (Hiedra de Argelia)
  • Hedera helix (Hiedra común)
  • Hedera hibernica (Hiedra de Irlanda)
  • Hedera maderensis (Hiedra de Madeira)
  • Hedera nepalensis (Hiedra del Nepal)
  • Hedera pastuchowii (Hiedra de Pastuchov)
  • Hedera rhombea (Hiedra del Japón)
  • Hedera sinensis
  • Hedera taurica
  • Hedera maroccana
  • Hedera cypria
  • Hedera caucasigena

Tipos de hiedra

¿Cómo son las hiedras?

Lo primero que debemos recordar cuando queremos conocer sobre esta Flora es que, existe una gran variedad de especies de hieras, las cuales van a tener un comportamiento diferente dependiendo de su tipo. El tamaño de las hojas, su color, la distancia entre sus nudos, su crecimiento, su densidad y demás características, van a depender del tipo de hidra que se tenga.

Lo que sí podemos decir que tienen todas las hiedras en común es que, las mismas, son plantas trepadoras que poseen hojas perennes y que sus tallos a medida que van envejeciendo, se van haciendo leñosos.

Es muy natural que todas las hiedras sean de un crecimiento bastante acelerado y denso. Cuando se encuentran en su estado natural, las hiedras crecen a nivel del suelo, por lo que estas plantas crean una hermosa alfombra que no supera los 30 centímetros de alto.

En el caso de que se encuentren con alguna estructura que puedan trepar, las cuales pueden ser los troncos y ramas de los árboles, paredes o estructuras arquitectónicas, las mismas van a crecer en torno a ello, en estos casos, las hiedras pueden llegar a abarcar hasta 20 metros de altura, por lo que es muy normal ver que una hiedra cubra el alto completo del tronco de un árbol grande.

Existen casos que, algunos tipos de hiedras, cuando crecen alrededor de los troncos de los árboles, pueden llegar a ocasionar la muerte del mismo debido a que se roba los nutrientes que este tiene y además su toxicidad los afecta.

Cuando se habla de las hojas de las hiedras, estas además de ser apreciadas por tener un alto valor ornamental también poseen una curiosa característica, esta es que, poseen dos aspectos diferentes que se observan dependiendo de cómo esta se ha desarrollado. Veamos cuáles son:

  • Sobre los tallos jóvenes: cuando los tallos de esta planta son jóvenes, los mismos tienen un comportamiento trepador, pues es flexible, tiene pequeñas raíces adventicias las cuales facilita su sujeción y además sus hojas son por lo general lobuladas, aunque su color dependerá de la especie que se esté tratando.
  • Sobre los tallos adultos y florales: cuando los tallos llegan a la adultez, estos pierden su flexibilidad, por lo que se hacen más leñosos y rígidos, pierden las raicillas que las ayudan a sujetarse y sus hojas toman una forma acorazonada, perdiendo así sus lóbulos. Se pueden observar inflorescencias al final de estas ramificaciones.

La floración de estas plantas va a depender de su especie, ocurren desde primavera hasta otoño, aunque en España, lo más regular es que las hiedras florezcan durante el final del verano y se extiende durante toda la época de otoño. Las flores que esta hiedra española presenta, emiten inflorescencias que contienen pequeñas flores que no poseen un gran valor ornamental ya que su color verde amarillento no es muy llamativo.

Las mismas, se suelen mantener agrupadas en inflorescencias terminales que tiene un diámetro aproximado de entre 3 y 5 centímetros por cada umbela. Si esta planta se encuentra en un jardín, las flores soltarán una especie de néctar que servirá como un alimento tardío para las abejas que se encuentren en la zona

Aunque las bayas de esta planta son venenosas para los humanos, las mismas son fuente de alimento para algunas aves, las cuales, tras digerirlas, esparcen las semillas por los sueños a través de sus heces y de esta manera, es como la hiedra se expande y pueden existir nuevos brotes de esta planta.

Cómo es la hiedra

Cuidados de la hiedra

La hiedra se considera como una planta rústica y silvestre, que si no se tiene controlada puede llegar a ser una planta severamente invasora. No es una planta que requiera demasiados cuidados para que tenga un buen desarrollo, por lo que es ideal para aquellas personas que no cuentan con tiempo para poder darle un cuidado exhaustivo a la planta.

Vamos a conocer cuáles son los cuidados que esta planta necesita en cada uno de sus aspectos:

Ubicación

La hiedra puede ser colocada tanto en el exterior como en el interior de los hogares, sin embargo, dentro de un lugar cerrado, se requerirá un poco más de cuidado en cuanto a su crecimiento.

  • Hiedra de exterior: Si esta planta se va a colocar en el exterior, deberá estar en una zona que sea bastante luminosa pero que la luz del sol no le pegue de manera directa. En el caso de que se viva en un lugar donde el clima sea suave y no muy caluroso, que no superen los 30 ºC de temperatura, la hiedra podrá estar expuesta al sol durante algunas horas de la mañana y la tarde, sin embargo, su desarrollo es más adecuado cuando crece en semi-sombras.
  • Hiedra de interior: Gracias a la adaptabilidad de esta planta, puede ser colocada incluso en el interior, siempre y cuando, se coloque en un lugar donde entre una gran cantidad de luz natural. Se puede colocar en una maceta que tenga uno o varios tutores por donde la planta pueda trepar, aunque también, puede ser colocada en forma de que, los tallos se enganchen en el marco de una puerta, ventana o que crezca trepando alguna pared o baya de interior que tengamos.

Ubicación de la hiedra

Suelo o sustrato

Es una planta adaptable, por lo cual no es muy exigente con el suelo donde va a crecer, es por ello que, puede crecer perfectamente ya sea en suelo neutros o en aquello que sean un poco ácidos, es decir, que tengan un nivel de pH entre 5 y 7.

Lo que si debe tener el suelo o la tierra donde vaya a ser plantado, es un buen drenaje, esto debido a que la hiedra, no es muy tolerante a los encharcamientos, por lo que será ideal que el agua pueda drenar de manera correcta.

Riego

No es necesario realizar un riego demasiado frecuente, especialmente si este se encuentra plantado en tierra. Lo ideal es que se riegue al menos 2 o 3 veces por semana en el verano y los días más calurosos, durante el resto del año, se podrá regar 1 o 2 veces en la semana.

Se deberá usar un agua que no tenga una gran cantidad de cal y que su pH no sea superior a 7. Aunque la hiedra no es un planta acidófila, la cal se podría acumular en la parte superior de las hojas, lo que causaría un problema ya que los poros de la mismas terminarían tapados.

Abonado

Es de suma importancia realizar un correcto abonado durante los meses de primavera y en el verano, lo recomendable es usar abonos que sean orgánicos, pues la hiedra así los prefiere.

Abonado de la hiedra

En el caso de que se encuentre en un jardín, se le puede ir colocando cáscaras de huevo trituradas, cáscaras de plátano, pozo de café, bolsas de té, compost o estiércol. De eta manera, le estaremos dando nutrientes adicionales que le serán muy beneficiosos.

Ahora bien, en el caso de que se encuentre en una maceta, lo ideal es que se abone con abonos líquidos, puede ser usado aquellos que son químicos que podemos conseguir en los viveros y que son perfecto para estas plantas. Aunque también se puede hacer uso del guano.

Poda

Al ser una planta de crecimiento acelerado, l misma, puede llegar a crecer entre 10 y 20 centímetros por año, es por ello que, uno de los cuidados más comunes para esta planta es la poda.

Lo esencial es que se haga uso de tijeras que se hayan desinfectado de manera correcta con alcohol, esto debe realizarse en la temporada de invierno o durante el otoño, de esta manera, se puede tener controlado el crecimiento de la planta, especialmente si la planta se encuentra en el interior.

Además de ello, se deberán quitar y eliminar todos los tallos que se encuentren dañados, enfermos, secos o que tengan un aspecto débil que pueda perjudicar a toda la planta en general.

Plantación o trasplante

Primavera, es la época perfecta para plantar o trasplantar a un hiedra, esto debido a que en ese momento, es cuando ya no existe el riesgo de que hayan heladas que puedan afectar su desarrollo.

Cuando se tiene a una hiedra dentro de un recipiente o maceta, esta deberá ser trasplantada cada dos años, pues de esta manera no se verán reprimidas sus raíces.

Un tips que podemos darte para que la tierra no se salga por los agujeros de drenaje que tienen las macetas, es que se usen mallas antihierbas o alguna otra que tenga agujeros muy pequeños, de esta manera, se evita el escape de tierra que pueda luego ocasionar un gran daño.

Multiplicación

Cuando se habla de multiplicar a esta planta, se puede hacer por medio de semillas que se hará durante la primavera o por medio de esquejes, en las épocas de primavera-verano. Vamos a conocer lo que se debe hacer en cada uno de estos casos:

Por medio de semillas

Para hacer una plantación por medio de semillas, se deberá realizar los siguientes pasos:

  1. Lo primero que se deberá hacer es tomar el fruto, pelarlo y exponer las semillas que se encuentran en su interior. Un consejo que te damos, es que hagas uso de guantes.
  2. Ahora, se deberán lavar las semillas con agua, de manera que, queden bien limpias.
  3. Ahora, es el turno de tomar la maceta y llenarla con unos 10 y 11 centímetros de diámetros de sustrato de cultivo universal, luego de hacerlo, hay que hacer un riego para darle humedad al sustrato.
  4. Una vez realizado el paso anterior, es el turno de colocar un máximo 3 semillas en la superficie del sustrato, las mismas, se deberás colocar con una buena separación entre sí.
  5. Una vez colocadas las semillas, las mismas deberán cubrirse con una delgada capa de sustrato, lo ideal es que esta capa no sea demasiado gruesa, solo deberá ser lo suficientemente para evitar que el sol toque las semillas.
  6. Para finalizar, sobre la superficie del sustrato se deberá colocar cobre o azufre, de esta manera, se evita la aparición de hongos que puedan dañar las semillas. Una vez colocado, se deberá regar de nuevo para darle un poco más de humedad.

Tras el paso de dos meses, las semillas finalmente germinarán y comenzará el crecimiento de la planta.

Por medio de esquejes

Para realizar una multiplicación por esquejes, solo será necesario tomar tallos que tengan alrededor de 40 centímetros y mantenerlos introducidos en un vaso de agua, el agua de este vaso deberá ser cambiado de manera diaria.

Otra forma de poder hacerlo es colocando la base del esqueje con hormonas de enraizamiento, una vez hecho, se planta en la maceta y se espera para que la misma pueda comenzar a echar raíces.

Una vez que transcurran unas dos o tres semanas, estos esquejes comenzarán a enraizar y a desarrollarse.

Plagas y enfermedades

Así como ocurre con otras plantas, la hiedra no está libre de sufrir enfermedades o ataques de plagas que puedan perjudicar su salud. Vamos a conocer cuáles son estas:

Plagas

  • Araña roja: estos en realidad son ácaros muy pequeños, que no miden más de 0,5 centímetros, son de color rojo y tienen un aspecto muy similar al de las arañas, razón por la cual tienen su nombre. Estas plagas se alimentan delas células de las plantas, la forma de poder identificar si es esta plaga la que se encuentra molestando, es viendo si hay telarañas entre las hojas de la planta. La forma en que se pueden eliminar es con un insecticida o con productos naturales (aceite de neem o jabón potásico)
  • Cochinillas: existen dos tipos de cochinillas: algodonosas o planas. En el caso de que sean pocas las que se encuentran en la planta, las mismas se pueden quitar con una brocha o bastón de oídos que esté impregnado en alcohol de farmacia, sin embargo, en el caso de que hayan demasiadas, se puede usar tierra de diatomeas, el cual deberá tener una dosis de 30 gramos por cada litro de agua.
  • Pulgones: estos son parásitos muy pequeños, miden aproximadamente 0,5 centímetros, estos se alimentan de la misma manera que las arañas rojas, es decir, de la savia existente en las hojas y los tallos de la planta. Además de ello, también las podemos encontrar en las flores de la hiedra. Para poder combatir a esta plaga, se aconseja el uso de trampas cromáticas amarillas, las cuales las atraerán y harán que queden enganchadas en la misma.

Enfermedades

  • Bacteriosis: esta enfermedad se puede detectar ya que la misma se presenta en forma de manchas en sus hojas y por la presencia de chancros en el tallo. Para tratar esta enfermedad, es recomendable que se eliminen aquellas partes que se encuentren enfermas, se deberá hacer uso de tijeras desinfectadas con alcohol y las cuales deberán limpiarse por cada tallo que se vaya a cortar.
  • Antracnosis: esta enfermedad es también conocida como cancro o chancro, y es una enfermedad que se encuentra asociada a la aparición del hongo Colletotrichum o Gloeosporium. Esta enfermedad se puede detectar debido a las manchas de color marrón que aparecen en las hojas y alrededor de los nervios de la misma. Para el tratamiento, se deberá cortar y eliminar las zonas afectadas y aplicar fungicidas que sean a base de cobre.
  • Oídio: este es un hongo que ataca en especial a las hojas y los frutos de la planta, el ataque de esta enfermedad, generará una especie de polvillo blanco que quedará impregnado sobre la zona afectada. Para combatir esta enfermedad se deberá hacer uso de fungicidas a base de cobre.
  • Negrilla: esta enfermedad aparece como consecuencia de la invasión de las cochinillas. Se trata de un hongo el cual puede enfermar cualquiera de las partes de la planta, y al igual que ocurre con el oídio, se nota por la aparición de un polvo blanco en la zona afectada. Se trata por medio de la eliminación de las partes afectadas.

Usos que se le pueden dar a la hiedra

Existen dos tipos de usos que se le dan a este tipo de plantas, uno es ornamental y otro medicinal, vamos a conocer cada uno de ellos:

  • Ornamental: la hiedra es una planta extremadamente decorativa. Las hojas verdes con sus variedades de colores, son ideales para darle vida y belleza a cualquier lugar de la casa o el jardín. Son ideales para tener como hiedra de interior o en el exterior de los hogares. Son perfectos para cubrir espacios que no son llamativos, paredes, enrejados, celosías, troncos secos e incluso se puede usar como decoración en macetas como hiedra colgante.
  • Medicinal: las hojas de las hiedras, contienen una compuesto llamado saponina, la cual, se conoce por ser una sustancia que sirve como un espasmódico, expectorante y antitusígena. Sin embargo, para poder obtener esta sustancia de manera segura, deberá realizarse en un laboratorio especializado. Hay que siempre tener presente que la hiedra es una planta tóxica y no puede ser consumida de manera directa, la misma, puede ocasionar que quien la consuma tenga vómitos e incluso puede ser tan grave que puede ocasionar que caiga en un coma.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here