El Guacamayo: Características, Alimentación y Más

El Guacamayo es una de las aves más llamativas por su hermoso plumaje, cuyos vistosos y variados colores contrastan con el fondo verdoso del bosque. Su poderoso y gran pico funciona como útil herramienta a la hora de alimentarse. En muchos hogares se puede observar de cerca la gran belleza de esta frágil ave. Entérate de otras muchas cosas al proseguir la lectura de este artículo.

Guacamayo

El Guacamayo

El guacamayo (Ara) es un ave de gran fama, que forma parte del orden Psittaciformes y de la familia Psittacidae. Se reconocen por lo llamativo de su plumaje, cuyos colores son apropiados para lugares como las selvas tropicales de Centro y Sudamérica, colmadas de copas verdes y coloridas frutas y flores. Pese a que pertenecen a la misma familia de los loros, los guacamayos son unas criaturas con unas características particulares y distintivas. 

Características

El guacamayo es un ave robusta con una cabeza enorme, un pico grueso y poderoso y una cola larga en relación al tamaño de su cuerpo. Los guacamayos se distinguen en su físico de otros loros en que son de mayor tamaño, con una cola extraordinariamente larga. Claro que los tamaños son propios de cada especie específica: las más pequeñas puede medir de 40 a 60 centímetros de largo, entre tanto que las de mayor tamaño pueden alcanzar hasta los 90 o 95 centímetros.

Por ello, sus pesos igualmente varían mucho, ya que las variedades más grandes logran un peso de más de un kilo y medio mientras que las más modestas usualmente solo llegan a pesar unos 300 gramos. Poseen un pico en forma de gancho sumamente largo y unas garras de cuatro dedos, dos hacia el frente y dos hacia atrás, con uñas curvadas que les posibilitan aferrarse a las ramas de los árboles, a las barras de la jaula, o a cualquier objeto.

Los guacamayos tienen una existencia larga ya que se conoce de ejemplares que han superado los 50 años de vida. Igualmente sobresalen por su inteligencia, ya que tienen un rápido aprendizaje; a los 7 meses reiteran palabras y al año pueden comprender relativamente lo que se les dice. Pueden alcanzar un vocabulario de unas 30 palabras.

Su plumaje exhibe un colorido intenso y diverso, pese a que las plumas de su rostro son de menor vistosidad; sus ojos están rodeados de parches blancos. El color reluciente de sus plumas es típico de esta especie, las cuales usualmente son de color verde, rojo o amarillo y azul.

Guacamayo

Apenas se presentan diferencias entre sexos, ya que tanto la hembra como el macho cuentan con plumajes muy similares y no se puede afirmar que un sexo sea de mayor tamaño que el otro. Los especímenes más jóvenes pueden contar con plumas de un color más leve o ser de menos tamaño, pero ya de adultos logran un tamaño y un plumaje muy parecido.

Alimentación

Los guacamayos tienen una alimentación del tipo omnívora, deben comer todo tipo de alimento para alcanzar una dieta propia para su organismo y que cumpla con sus requerimientos alimenticios de calidad. No obstante, su dieta ha de estar basada en frutas y semillas, y puede que igualmente atrapen insectos o gusanos. Siendo libres, los guacamayos van en busca de las mejores semillas, las cuales logran partir con la ayuda de sus poderosos picos.

Asimismo pueden salir de cacería observando una conducta social que les posibilita compartir la comida cuando un integrante de la bandada, como las hembras que incuban, no la pueden conseguir por su propia cuenta.

No obstante, en cautiverio o como mascotas, los guacamayos no pueden lograr el alimento deseado, por lo que ha de dárseles un pienso de calidad y adecuado a su especie, que les proporcione todos los nutrientes que requiera. Se les pueden ofrecer trozos de fruta o verdura fresca para suplementar el pienso, así como casi cualquier cosa que tú comas, a excepción de chocolate, perejil y aguacate, que les pueden intoxicar. 

Los frutos secos o semillas, como pipas de girasol y calabaza, conforman un importante entretenimiento para estos animales tan talentosos. Asimismo se les puede recompensar con juguetes como estimulo a su inteligencia.

Comportamiento

El guacamayo es un ave muy talentosa y sociable que frecuentemente se congrega en bandadas de 10 a 30 ejemplares. Sus estridentes llamados, graznidos y gritos retumban a través del bosque. entretanto se alimentan o se acicalan, solo están en silencio cuando cuidan sus crías. Se les debe enseñar debidamente para que no chillen, ya que pueden molestar mucho. Los guacamayos usan su voz para comunicarse con la bandada, demarcar territorio y reconocerse unos a otros.

Su sociabilidad hace resaltar algunos hechos de interés sobre ellos, como la automedicación, cuando ciertas especies comen tierra húmeda o arcilla la cual les ayuda a neutralizar los componentes químicos en su dieta frutal y calmar sus estómagos, o  el mimetismo, mediante el cual simulan la voz humana y otros sonidos de su entorno o la monogamia, siendo uno de los escasos animales que conserva el mismo compañero de cría por toda su existencia y compartiendo el alimento entre sí para fortalecer su vinculo.

Utiliza la lengua para explorar objetos en su entorno y para la extracción del alimento, para lo cual la lengua está compuesta de una serie de huesos. El guacamayo jacinto cuenta con una lengua negra con rayas amarillas relucientes. Las bandadas dormitan sobre los árboles por las noches, y en la mañana vuelan largas distancias para comer frutas, nueces, insectos y caracoles.

Salud y Reproducción

No es usual que los guacamayos se enfermen el trastorno de salud que ocasionalmente podrían tener se debe a malestares intestinales ocasionados por microorganismos, o cuando sienten soledad se arrancan las plumas, así como cuando no se sienten cómodos en el lugar donde habitan.  Se deben evitar las corrientes de aire en el sitio en el que se encuentren ya que podrían producirles pulmonía.

Su reproducción es ovípara y por fertilización interna y los pormenores de la reproducción cambian entre especies. En gran parte son criaturas monógamas. La hembra libera de de 2 a 3 huevos, habitualmente en un agujero de un árbol, en el cual se incuban por unas 5 semanas. Los polluelos emprenden vuelo del nido cerca de 90 días luego de la eclosión, y posteriormente abandonan totalmente a sus padres un año después. Su madurez sexual ocurre cerca de los 5 años de edad.

Variedades de Guacamayo

Estas aves exóticas son de gran cotización y su caza sin control ha ocasionado que ciertas especies de guacamayos se hallen en riesgo de extinción. Como suelen volar en grupo las posibilidades de que sean atrapados se facilitan.  Hay 17 variedades distintas, ocho de las cuales se han extinguido o se encuentran en riesgo crítico de desaparición.

Por muchos años fueron clasificados en apenas cuatro géneros, pero la ciencia ha estado y prosigue revisando esto. En tiempos recientes se han agrupado en 6 géneros, pero inclusive eso algo confuso y puede ser reajustado. La mayor parte de los guacamayos mascota proceden de las agrupaciones Ara, Diopsittaca y Primolius. La clasificación que ofrecemos a continuación es de acuerdo a su género y tamaño.

Género Ara

Este género comprende 8 de las 17 variedades. Los que se reconocen más fácilmente son los guacamayos de gran tamaño y colorido. Entre ellos destacan:

  • Guacamayo azul y dorado (Ara ararauna): Es el más buscado de los guacamayos, con tamaño de unos 80 centímetros y pesa de un kilo. Sus plumas son de color azul por el área superior, su pecho y vientre son amarillosos, su barbilla azul oscura, y la frente verde. Su rostro blanco con modestas plumas en negro que parecen rayas es llamativa. Es uno de los de menor chillido, por lo que se le estima como la perfecta mascota exótica.
  • Guacamayo de alas verdes (Ara chloropterus): Esta variedad es de las de mayor tamaño con unos 95 centímetros y un peso que va de los 950 a los 1700 gramos. Sus alas se componen de tres colores, azul, verde y rojo, entretanto que su cuerpo es rojo, a excepción de un círculo de color blanco y sin plumaje que circunda el ojo.
  • Guacamayo Escarlata (Ara macao): Es otra de las variedades de gran tamaño con una longitud promedio de unos 90 centímetros y un peso de cerca de un kilo. Su cuerpo es rojizo con alas tricolores, rojas en la parte de los hombros y con una banda amarilla, los dos colores que conforman su nombre. Los extremos  de sus alas son de un color azul muy profundo.

Otras variedades de guacamayos grandes en esta agrupación igualmente son grandes mascotas, pero de menos vistosidad en su coloración. Estos son:

  • Guacamayo militar (Ara militaris).
  • Guacamayo de Buffon (Ara ambigua).

Por último, el pájaro más pequeño en este grupo, al cual generalmente se le estima como un mini guacamayo:

  • Guacamayo severo o guacamayo de frente castaño (Ara severus).: Usualmente mide unos 46-50 centímetros con un peso de 300-350 gramos, predominado el color verde en su plumaje con excepción de las alas, cuyo interior es color rojo con las plumas exteriores azules. Su cola es de colores rojo y azul.

Género Primolius

Los guacamayos de esta agrupación son tres de los guacamayos de menos tamaño. Tiempo atrás se les incluía en el grupo Ara, y posteriormente en el grupo Propyrrhura. Fue recién que se les incluyó en este grupo, pese a que ello se encuentra en debate. A causa de los patrones de nomenclatura puede existir precedencia otorgada al grupo Propyrrhura, por lo que es probable que se llegue a otro cambio de nombre. Las variedades de guacamayos que hoy se congregan en este grupo son:

  • Guacamayo de cuello amarillo (Primolius auricollis): Es otra de las variedades más pequeñas, con 39 centímetros y peso de 250 gramos. Su nombre procede de un área amarilla que circunda su nuca y que se hace más intensa con los años. El restante de sus plumas son verdes y su cabeza negra, a excepción del área de los ojos que es blanca. No es considerado por algunos como una especie de papagayo por su reducido tamaño.
  • Guacamayo de Illiger o guacamayo de alas azules (Primolius maracana): Pese a su diminuto tamaño de unos 40 centímetros ésta especie produce mucho ruido. Pesa 300 gramos y es casi toda verde, a excepción de la frente y el vientre que son rojos. El área sin plumas alrededor del ojo es blanca, su pico negro y los ojos naranja.
  • Guacamayo cabeza azul (Primolius couloni): Es uno de los guacamayos del cual menos se conoce. Tiene una longitud de unos 40 centímetros y un peso de 280 gramos, con un plumaje verde oliva y cabeza y de color azul. El área superior de su cola es marrón con manchones verdes y azules y la inferior posee un tono verdoso combinado con amarillo.

Género Diopsittaca

Aquí se reúnen tres de las especies más pequeñas o mini guacamayos. Estos pájaros igualmente se consiguen frecuentemente en la lista del grupo Ara. Esta agrupación comprende tres subespecies propuestas de la especie de guacamayo de hombros rojos Diopsittaca nobilis, que son:

  • Guacamayo de Hahn (Diopsittaca nobilis nobilis), la variedad nominada más diminuta.
  • Guacamayo noble (Diopsittaca nobilis cumanensis): Es el más diminuto de todos los guacamayos; de unos 30 centímetros y un peso de 150 gramos. Debido a su tamaño y carácter pacífico es la variedad predilecta de los criadores. Esta ave, así como el restante de su especie tiene una larga cola. Su cuerpo posee plumas verdes, que al aproximarse a la cabeza se hacen más oscuras hasta hacerse azules. Sus ojos son de color naranja, y el área alrededor del pico no posee plumas. En su adultez sus hombros modifican su plumaje a color rojo.
  • Guacamayo de alas largas (Diopsittaca nobilis longipennis).

Género Anodorhynchus

Los guacamayos de este conjunto son aves bajo gran amenaza o en riesgo crítico de extinción. Este grupo incorpora:

  • Guacamayo jacinto (Anodorhynchus hyacinthinus)
  • Guacamayo común (Anodorhynchus glaucus)
  • Guacamayo de Lear (Anodorhynchus leari), igualmente referido como guacamayo índigo.

Género Orthopsittaca

Apenas existe un mini guacamayo en este grupo. Igualmente se le colocaba en el grupo Ara, pero la mayor parte de las autoridades actualmente lo ubican en el género Orthopsittaca. A pesar de que este guacamayo es de fácil captura, su mantenimiento en cautividad es sumamente difícil a causa de una alimentación de alta especialización no fácilmente reproducible.

Fue catalogado como En Peligro en 2007, UICN, pero desde el 2009 ha sido colocado en la categoría de Preocupación Menor. Al parecer, estos guacamayos parecen abundar más de lo pensado en estado salvaje, no obstante su hábitat aún está en peligro:

  • Guacamayo de vientre rojo (Orthopsittaca manilata): Una parte de su rostro es de un color amarillo muy típico y carece de plumas. Tiene un tamaño de unos 50 centímetros y un peso de 300 a 350 gramos. Su plumaje es verde y muestra una mancha roja en el vientre de la cual obtiene su nombre. De hombros y frente azul y pecho que se aproxima al color gris. Además de su singular zona amarilla en el rostro, igualmente presenta ese color la parte interna de las alas y la cola.

Género Cyanopsitta

Este género comprende apenas una especie, la cual además de ser muy rara se encuentra bajo amenaza critica:

  • Guacamayo de Spix (Cyanopsitta spixii), se le conoce asimismo como guacamayo azul.

Hábitat del Guacamayo

El hábitat natural de los guacamayos se encuentra en territorios y bosques tropicales como los de América, particularmente los de Sudamérica, entretanto que unas pocas variedades se localizan en Centroamérica,  extendiéndose algunas hasta México. El espacio en el que se han concentrado gran parte de los guacamayos corresponde con la cuenca del río Amazonas, los limites de Colombia con Panamá y diversos territorios de Brasil. Igualmente tiene presencia en Perú, Bolivia e inclusive Ecuador.

Aun así, la variedad más conocida, el guacamayo rojo, se expande por Centroamérica hasta el Amazonas. Un caso singular es el del guacamayo verde, ya que cuenta con una distribución muy irregular, ya que se localiza en México, en zonas de Venezuela y en Argentina, quizás debido a que las actividades humanas han fraccionado y separado su población. 

Los hábitats de los guacamayos dentro del mismo bosque lluvioso cambian entre especies, por ejemplo, los guacamayos escarlata moran en las tierras bajas, entretanto que los guacamayos de vientre rojo se localizan en áreas pantanosas.

Los guacamayos jacintos se desplazarán con las estaciones, moviéndose de las copas abiertas de los bosques lluviosos a los bosques maduros de palmeras, y después a un espacio más abierto de ciénagas herbosos. Existen casos de guacamayos, como los de frente rojo, que moran en áreas semidesérticas en las cuales anidan en agujeros u hoyos en las paredes de los desfiladeros y el guacamayo de cuello amarillo que vive en praderas.

Depredadores

El momento en que están aves enfrentan la depredación es cuando se encuentran en pleno vuelo. Las aves de mayor tamaño son las principales culpables de ello. Entre los más comunes depredadores de los guacamayos  encontramos a los halcones de pecho naranja (Falco deiroleucus), las águilas halconeras (Nisaetus cirrhatus) y las águilas arpa (Harpia harpyja).

Gente Depredadora

Aparte del mundo de las aves, los humanos igualmente son depredadores habituales de los guacamayos azules y dorados. La gente va en busca de estas variedades, a saber, por su vistoso plumaje y carne, siendo utilizada ésta última con fines alimentarios. Asimismo es frecuente que los humanos los atrapen de manera ilegal para comercializarlos como mascotas.

Árboles y Depredadores que Esquivan

Los guacamayos azules y dorados habitualmente instalan nidos en los agujeros de los árboles, para lo cual son proclives a utilizar árboles de considerable elevación, lo cual es una manera de permanecer ocultos ante cualquiera de sus más importantes desafíos depredadores. Igualmente se esconden frecuentemente en los troncos vacíos de los árboles sin vida. Los guacamayos azules y dorados son especies de gran cautela, que al apenas sospechar del más mínimo indicio de peligro, emprenden vuelo de inmediato hacia arriba entretanto graznan de forma continua y ruidosa.

Como Animal de Compañía

En cautiverio estas aves son animales muy pulcros que se encargan de su propia higiene. Apenas hemos de dotarles de un envase con agua tibia para que ellos mismos se duchen y se aseen cuando lo estimen necesario. Jamás se debería frotar o limpiar en persona a un ave de esta clase, ya que podríamos estropearle sus plumas. Los guacamayos son unos de los pájaros más hermosos que existen merced a los vistosos colores de su plumaje. Son animales de gran inteligencia y que, pese a que pueden vivir en libertad, igualmente se transforman en adorables mascotas.

Generalmente, la cría en cautiverio de estos animales no es sencilla, pero cada vez es más exitosa. Primeramente la pareja seleccionada ha de tener buena relación, ya que de no ser así podrían generarse peleas entre ellos. Para promover la armonía se les puede colocar en jaulas anexas por cierto tiempo para su familiarización.

Sus jaulas debe contar con suficiente espacio y una caja nido de al menos 60 x 60 x 90 centímetros o un tronco de árbol hueco. Al momento de la reproducción y ser aceptado el nido por la pareja, ésta le darán forma por medio de sus picos y harán la entrada cuando lo deseen para empezar el proceso. Estas aves ponen en promedio unos tres o cuatro huevos, los que incubara la hembra en un lapso de alrededor de 24 a 28 días. Tras tres o cuatro meses los pollitos emergerán del nido y sus padres les darán de comer.

Estado de Conservación

La condición de todas las variedades de guacamayos vivos en el medio salvaje es preocupante. Varias de ellas son pájaros con elevada amenaza y amenazadas con desaparecer. A partir de una mezcla de factores, en los que se incluyen la devastación de los bosques cálidos y sus entornos naturales, la caza y la recolecta para la comercialización de mascotas, la totalidad de los guacamayos son objeto de conservación y aparecen en la Lista Roja de Especies Amenazadas del IUNC.

Algunas variedades de guacamayos están desaparecidas, y cierta pareja no ha sido observada en numerosos años y se considera que han desvanecido o están próximas a la extinción. Todas exhiben signos de merma de sus poblaciones, por lo que se estiman como aves bajo riesgo, amenazadas, indefensas o preocupantes. Hoy día la Lista Roja de Especies Amenazadas del IUNC señala que 2 de las variedades de guacamayos están En Riesgo Crítico (CR), 3 En Riesgo (En), 1 Casi Amenazado (NT), 2 Indefensas (VU), y 9 de Menor Preocupación (LC).

La crianza de guacamayos en cautividad es de ayuda para preservar ciertas especies y para aminorar la cantidad  de aves silvestres atrapadas. No obstante, estos pájaros son monomórficas, lo que quiere decir que su sexo no puede ser definido por sus marcas o el color de su plumaje. Para una reproducción con éxito, el sexo de estas aves puede ser reconocido por medio de una sonda quirúrgica, una endoscopia, una prueba de ADN o un estudio cromosómico.

Relación con los Humanos

A los guacamayos se les tiene como extraordinarias mascotas, ya que cuentan con un gran atractivo no únicamente por su aspecto vistoso, sino debido a que son juguetones y tiernos. Igualmente poseen una larga existencia útil y son muy vigorosos. No obstante, sus vocalizaciones pueden ser muy fuertes, y les agrada masticar cualquier objeto que puedan alcanzar. La totalidad de los guacamayos están requeridos de una buena socialización y un entrenamiento continuo para ser magníficos animales domésticos.

Al escoger un ave como mascota, lo que primeramente se debe tener presente son las variedades de guacamayos y definir cuáles son los más apropiados para su estilo de vida. La contextura del guacamayo y la instalación que necesitará, el costo de procurarlo, y los costos de conservarlo son consideraciones de  importancia. Las variedades de menor tamaño, aunque poco coloridas, requieren de un menor espacio y sus costos asociados igualmente pueden ser inferiores que los de las variedades grandes o las híbridas.

Otra cuestión de relevancia es su condición de conservación. La cantidad de guacamayos está creciendo en razón de la avicultura, no obstante no todas las variedades de guacamayos en el medio salvaje son motivo de preocupación y la mayor parte son pájaros en riesgo de extinción. Los guacamayos que son aves con elevada amenaza y que no están establecidos con firmeza en cautividad, no deben ser conservados de manera individual  como mascotas.

En lugar de ello, estos guacamayos habrían de ser emparejados con intenciones reproductivas para ayudar en el aseguramiento de la sostenibilidad de estas variedades en el futuro. Los que se encuentran con elevada amenaza son, a modo general, sumamente raros y regularmente muy costosos, y algunos sencillamente no se encuentran disponibles.

Historia de su Domesticación

Los guacamayos se han establecido ampliamente como mascotas por décadas, y ciertos registros señalan que el guacamayo de alas verdes pudo haber sido mantenido como tal desde inicios del siglo XVII o antes. Lyndon L. Hargrove reseña las primeras vinculaciones con guacamayos en su Osteología Comparativa de Guacamayos Mexicanos, redactada en 1970. Hace alusión a los indígenas de 1536 que residían en regiones que actualmente  son Nuevo México y Arizona, por haber «canjeado la pluma de loro por piedras verdes en el norte».

Para 1716, un religioso español, el Padre Verlarde, relató que numerosos loros «los indígenas Pima se levantan por sus bellas plumas… que les arrebataban a los pájaros en primavera para decorarlos». Otros escritos tempranos igualmente señalan que otras tribus como los indígenas criaron guacamayos y utilizaron sus plumas como ornamento. Asimismo advierten un significado cuasi religioso entre un centinela indio y un guacamayo, insinuando que una persona de poco carácter moral no podría conservar un guacamayo rojo.

https://www.youtube.com/watch?v=YB9KQjABjS0

Quizás una de las crónicas de mayor interés de los guacamayos es la de los pobladores de Brasil. Un siglo atrás, los nativos le arrebataban una pluma roja y contagiaban la zona con el líquido de una rana o sapo. La próxima pluma que nacería sería una naranja reluciente o amarilla. A pesar de que hubo ciertos daños provisionales en el mango de la pluma, la nueva pluma era de elevado valor.

Enormes cantidades de guacamayos han sido llevados a los Estados Unidos y Europa en los cuales han sido conservados como mascotas desde inicios del siglo XX. Diversas especies de guacamayos eran de gran popularidad al comenzar los años 1900, pero a causas de que estas aves usualmente se comercializaban por separado y era difícil determinar su sexo, la reproducción no fue una prioridad al principio. Este lapso igualmente pudo ver como ascendía y descendía el interés por los loros grandes con las vueltas en los acontecimientos nacionales.

La crianza de loros se vio impactada tanto por las dos conflagraciones mundiales como por varios episodios de brotes de enfermedades relativas a las aves. Tras la Segunda Guerra Mundial, con transporte aéreo económico, las importaciones crecieron. Mantener a los loros grandes nuevamente se vuelven muy favorable. Loros de toda clase arribaron en abundancia a los Estados Unidos, alentando la avicultura y la cría en cautividad. Actualmente la importación de aves está muy limitada, pero numerosas especies se crían en cautiverio exitosamente y se puede acceder a los guacamayos con facilidad.

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