Feria Internacional del Coleccionismo de Villanueva de la Serena: epicentro del coleccionismo en EspaƱa

  • La XV Feria Internacional del Coleccionismo reĆŗne a unos 200 expositores en el pabellón Juan Hidalgo de Villanueva de la Serena.
  • MĆ”s de 3.000 metros cuadrados, entrada gratuita y horario ininterrumpido para compra, venta e intercambio de objetos coleccionables.
  • Amplia oferta temĆ”tica: desde sellos, monedas o juguetes clĆ”sicos hasta camisetas vintage, cartas coleccionables y figuras 3D.
  • Se esperan alrededor de 20.000 visitantes y una ocupación hotelera casi completa, con asistentes de toda EspaƱa y varios paĆ­ses europeos y americanos.

Feria del coleccionismo en Villanueva de la Serena

La localidad pacense de Villanueva de la Serena se prepara para recibir una nueva edición de su ya consolidada Feria Internacional del Coleccionismo, una cita que, edición tras edición, se ha ido ganando el título oficioso de mayor encuentro especializado de España. Durante un intenso fin de semana, el pabellón municipal Juan Hidalgo se transforma en un gran mercado donde se mezclan nostalgia, curiosidad y auténtica pasión por las piezas únicas.

La feria, que celebra su decimoquinta edición, reunirÔ a alrededor de 200 expositores procedentes de prÔcticamente todas las comunidades autónomas y de varios países europeos y americanos. El evento no solo se ha convertido en un punto de encuentro imprescindible para coleccionistas veteranos, sino también en una puerta de entrada perfecta para quienes se acercan por primera vez a este mundo y quieren empezar una colección o redescubrir objetos de su infancia.

Fechas, horarios y ubicación de la feria

La XV Feria Internacional del Coleccionismo tendrÔ lugar los días 7 y 8 de marzo en el pabellón Juan Hidalgo, situado en el recinto ferial de Villanueva de la Serena. Se trata de un espacio que la organización ha ido ampliando de forma progresiva, hasta alcanzar los mÔs de 3.000 metros cuadrados dedicados a la compra, venta e intercambio de artículos de colección, incluyendo información sobre la venta de monedas antiguas, a los que se suman Ôreas anexas y zonas específicas para diversas actividades.

El horario estÔ pensado para que el público pueda organizar su visita con tranquilidad. El sÔbado, el pabellón abrirÔ de manera ininterrumpida de 10:00 a 21:00 o 21:30 horas, según la programación concreta que maneja la organización, mientras que el domingo el acceso serÔ de 10:00 a 14:30 horas. En todo caso, se mantiene la tónica de jornadas largas que permiten recorrer con calma los pasillos, negociar con los vendedores y participar en las zonas de intercambio.

Uno de los atractivos añadidos para el público es que la entrada es completamente gratuita y se permite la asistencia con mascotas, lo que facilita que la feria se convierta en un plan familiar para el fin de semana. Esta política abierta ha contribuido en gran medida a que el evento gane visitantes cada año y a que se consolide como una actividad de ocio mÔs allÔ del nicho estrictamente coleccionista.

El recinto ferial cuenta ademÔs con un amplio aparcamiento y zonas de restauración, algo que la organización considera fundamental para gestionar el flujo de miles de personas durante el fin de semana. El pabellón dispone también de red wifi para uso del público y de los comerciantes, una herramienta muy útil en un entorno donde se realizan consultas de precios, subastas en línea y comprobaciones constantes de catÔlogos y listados.

Un recorrido por 200 expositores y miles de objetos

En esta edición, la feria volverÔ a colgar el cartel de completo: no queda espacio libre para nuevos puestos y existe lista de espera de expositores interesados en participar. Según la dirección del certamen, se ha llegado al mÔximo que permite el recinto actual, de modo que el crecimiento futuro pasa por mejorar la calidad de la oferta mÔs que por seguir sumando metros sin control.

En los mÔs de 200 stands repartidos por el pabellón se puede encontrar prÔcticamente cualquier objeto que pueda considerarse coleccionable: sellos, monedas mÔs valiosas, billetes, cromos, cómics, tebeos, miniaturas, juguetes clÔsicos, calendarios de bolsillo, marcapÔginas, discos de vinilo, videojuegos, figuras de todo tipo o carteles de cine, entre muchos otros. La lista de especialidades es tan amplia que resulta complicado no descubrir alguna colección curiosa en cada pasillo.

La feria mantiene asĆ­ su carĆ”cter generalista dentro del mundo del coleccionismo, con espacio para aficiones muy consolidadas como la filatelia, la numismĆ”tica (por ejemplo, monedas de 2€ valiosas) o las tarjetas coleccionables, y tambiĆ©n para hobbies mĆ”s recientes, como las figuras de determinadas sagas o el merchandising de series y pelĆ­culas. Muchos comerciantes acuden con material difĆ­cil de ver en tiendas convencionales, lo que convierte la cita en una oportunidad para encontrar esa pieza que lleva tiempo buscĆ”ndose.

Para dar cabida a toda esta actividad se sigue aprovechando, ademÔs del pabellón principal, una carpa anexa de alrededor de 1.200 metros cuadrados, que permite sumar mÔs puestos y distribuir mejor las distintas Ôreas temÔticas. Esta ampliación responde a la fuerte demanda de los últimos años, en los que se habían quedado fuera numerosos profesionales y tiendas especializadas por falta de espacio.

La organización insiste en que uno de sus objetivos principales es cuidar la calidad de los expositores y de los productos, de modo que el visitante tenga la seguridad de encontrarse con material contrastado, bien conservado y correctamente identificado. Esta apuesta por la seriedad en las transacciones ha sido clave para que la feria se sitúe como referencia dentro del sector.

De los sellos a las camisetas vintage: quƩ se puede encontrar

Uno de los puntos fuertes de la Feria Internacional del Coleccionismo de Villanueva de la Serena es la enorme variedad de temƔticas presentes. En un mismo espacio conviven clƔsicos del coleccionismo como sellos, monedas, billetes o cromos con lƭneas mƔs recientes, muy ligadas a la cultura popular y a las nuevas generaciones.

En los pasillos es habitual toparse con mesas repletas de llaveros, pins, chapas, postales antiguas, minerales (por ejemplo, piedra confundida con oro), muñecas, figuras de Playmobil o Lego, así como con material de lotería, pegatinas, calendarios o scalextric. Muchos de estos objetos llegan desde colecciones particulares, tiendas especializadas o anticuarios que encuentran en la feria un escaparate ideal para contactar con un público muy segmentado.

La presencia de cómics, manga, figuras Funko, videojuegos retro y modernos refleja también cómo el evento ha ido adaptÔndose a los gustos de nuevas hornadas de coleccionistas. No faltan tampoco secciones dedicadas a muñecos reborn, juguetes de distintas épocas o series muy concretas, que atraen a quienes buscan artículos de nicho.

Entre las novedades que mÔs estÔn llamando la atención en las últimas ediciones destaca la incorporación de ropa deportiva vintage, especialmente camisetas de fútbol, baloncesto o rugby, muchas de ellas de equipos históricos o ediciones limitadas. Estas piezas, muy demandadas en los últimos años, se han convertido en un reclamo añadido para aficionados al deporte y a la moda retro.

Junto a ello han ganado peso las cartas coleccionables de diferentes juegos (TGC), figuras realizadas en 3D y espadas o sables inspirados en películas y series. Estos productos conectan con un público mÔs joven, familiarizado con los universos de ficción y con el coleccionismo vinculado al cine, las series y los videojuegos, lo que contribuye a renovar el perfil de los visitantes.

Zona de intercambio y quedadas de cromos

MÔs allÔ de la compra y la venta, uno de los espacios que mejor define el espíritu de la feria es la zona de intercambio libre entre coleccionistas, ubicada en la parte superior del pabellón. Allí se instalan mesas específicas para que aficionados de todas las edades puedan sentarse con sus Ôlbumes, carpetas o cajas y negociar trueques de forma tranquila.

Esta Ɣrea de intercambio estƔ pensada para recuperar el tradicional trueque que muchos asocian a su infancia, pero adaptado a un entorno mƔs amplio y organizado. Coleccionistas de cromos deportivos, cartas coleccionables, miniaturas o cualquier otro tipo de artƭculo aprovechan la cita para completar series, iniciar nuevas colecciones o simplemente conocer a otros aficionados con intereses similares.

Dentro de esta dinÔmica, la organización impulsa quedadas específicas de cromos y cartas coleccionables que se celebran en ambos días del evento, a partir de las 12:00 del mediodía. Estas concentraciones improvisadas son uno de los momentos mÔs animados del fin de semana, con pasillos llenos de Ôlbumes abiertos y montones de cartas sobre las mesas.

La idea, explican desde la organización, es que la feria funcione también como un gran punto de encuentro social para la comunidad coleccionista, mÔs allÔ del simple negocio de compraventa. Muchos visitantes acuden cada año a la misma zona del pabellón para reencontrarse con personas con las que llevan tiempo intercambiando material.

Esta combinación de mercado y espacio de convivencia ha sido uno de los factores que ha permitido consolidar la cita como una fecha fija en el calendario de coleccionistas de toda España, que reservan el fin de semana para viajar a Villanueva de la Serena y dedicar varias horas a sus aficiones.

Exposiciones temƔticas: Harry Potter, juguetes clƔsicos y mucho mƔs

AdemƔs de los puestos comerciales y de la zona de intercambio, la feria reserva un espacio destacado para varias exposiciones temƔticas de acceso libre, ubicadas tambiƩn en la parte superior del recinto. Estas muestras permiten al visitante acercarse a colecciones muy cuidadas que, en muchos casos, no estƔn a la venta y se muestran solo con fines divulgativos.

Entre las propuestas mÔs llamativas se encuentra una amplia exposición dedicada al universo de Harry Potter, con piezas relacionadas con libros, películas y merchandising de la saga. Esta muestra ha ido creciendo con los años y se ha convertido en una de las paradas obligadas para los seguidores del mundo mÔgico creado por J. K. Rowling.

Otra de las exposiciones que suele despertar mƔs interƩs es la centrada en juguetes clƔsicos de los aƱos 70, 80 y 90, un recorrido por muƱecos, juegos de mesa, coches, figuras y artƭculos que marcaron la infancia de varias generaciones. No son pocos los visitantes que se detienen aquƭ para seƱalar juguetes que tuvieron en casa o que recuerdan haber visto en escaparates.

Junto a estas propuestas, la feria incluye muestras especializadas como una colección de cactus y suculentas, en ocasiones con temÔtica específica como la de México, una impresionante selección de mecheros Clipper que supera las 10.000 unidades, y varias vitrinas dedicadas a muñecas Nancy y Barriguitas, iconos del juguete clÔsico español.

En el Ôgora del recinto se puede contemplar también una exposición de vehículos clÔsicos, que reúne coches cuidadosamente restaurados y muy apreciados por los aficionados al motor. Esta muestra aporta un aire diferente al conjunto del evento y atrae tanto a amantes del coleccionismo como a curiosos que se acercan a ver de cerca modelos poco habituales en la calle.

Un evento realmente internacional

La feria hace honor a su denominación y se ha consolidado como una cita verdaderamente internacional dentro del calendario europeo del coleccionismo. Cada año acuden comerciantes y visitantes de prÔcticamente todas las comunidades autónomas españolas, incluidas Baleares y Canarias, y de varios países del entorno.

Entre los expositores y asistentes confirmados destacan profesionales y aficionados procedentes de Portugal, Francia, Andorra, Bélgica, Alemania y Reino Unido, que encuentran en Villanueva de la Serena un punto de reunión cómodo para contactar con el público español. En los últimos años se ha sumado también la presencia de México, que añade un componente transatlÔntico a la cita.

Este carƔcter internacional se refleja tanto en la variedad de artƭculos puestos a la venta como en la diversidad de idiomas que se escuchan en los pasillos. No es extraƱo ver a comerciantes extranjeros con material difƭcil de conseguir en EspaƱa, desde emisiones filatƩlicas hasta productos de series o equipos deportivos menos conocidos aquƭ.

Para la organización, este salto internacional ha supuesto un reconocimiento al trabajo realizado a lo largo de quince ediciones, en las que la feria ha pasado de instalarse en un pequeño pabellón a ocupar por completo el Juan Hidalgo y sus espacios anexos. El director del certamen, Juan Carlos Ojeda, subraya en distintas intervenciones que el objetivo es seguir creciendo, pero sin perder el equilibrio entre cantidad y calidad.

La buena respuesta de comerciantes de fuera de España se traduce también en acuerdos y contactos que continúan mÔs allÔ del fin de semana, con ventas posteriores, intercambios de material y futuras colaboraciones entre tiendas y coleccionistas de distintos países.

Impacto económico y apoyo institucional

El crecimiento de la Feria Internacional del Coleccionismo no solo se nota en el número de expositores o visitantes, sino también en el impacto económico que genera en Villanueva de la Serena y su entorno. La organización y las autoridades locales calculan que se trata del evento que mÔs personas atrae a la ciudad desde fuera de la región a lo largo del año.

En las semanas previas al encuentro, la ocupación hotelera en la localidad y en municipios cercanos roza el 100 %, con reservas que se cierran con bastante antelación. A ello se suma el movimiento que se produce en bares, restaurantes, comercios y servicios turísticos, que aprovechan el fin de semana para ofrecer menús especiales, promociones o actividades paralelas.

Desde el Ayuntamiento de Villanueva de la Serena se destaca que la feria contribuye a proyectar la imagen de la ciudad como referente cultural y turƭstico, asociada a un evento singular que no compite directamente con otras citas mƔs masivas. La concejalƭa de Cultura subraya, ademƔs, que miles de personas aprovechan su estancia para conocer otros recursos de la zona.

El certamen cuenta con el respaldo institucional del Ayuntamiento, la Diputación de Badajoz y diversas empresas privadas que colaboran de diferentes maneras, desde el patrocinio económico hasta la cesión de servicios o infraestructuras. Este apoyo ha permitido, entre otras cosas, mejorar las instalaciones, reforzar la comunicación y consolidar la marca de la feria a nivel nacional.

El éxito de Villanueva de la Serena ha sido tal que la organización impulsa ya una segunda cita anual en Mérida, en el mes de octubre, bajo el mismo concepto de punto de encuentro para coleccionistas. De este modo, Extremadura se sitúa en el mapa como una región clave para este tipo de eventos, sumando dos fechas marcadas en rojo por aficionados y comerciantes.

Servicios para el visitante y ambiente familiar

Pensando en quienes se acercan a la feria desde otras zonas de España o del extranjero, el recinto ferial dispone de aparcamientos amplios, zonas de descanso y espacios de restauración integrados en el propio complejo. La presencia de cafetería, restaurante con terraza, merenderos y Ôreas de sombra ayuda a que la visita pueda prolongarse sin necesidad de salir continuamente del recinto.

En función de la meteorología, la organización habilita también espacios de ocio para los mÔs pequeños, como castillos hinchables u otras actividades infantiles, con el fin de que las familias puedan recorrer la feria mientras los niños se divierten en un entorno controlado. Esta combinación de coleccionismo y entretenimiento familiar ha ido ganando peso en los últimos años.

La cobertura wifi en todo el pabellón facilita tanto a visitantes como a expositores el uso de aplicaciones de pago, la consulta de catÔlogos en línea o la verificación de precios en tiempo real, algo que se ha vuelto casi imprescindible en un evento donde se manejan multitud de referencias y comparativas de mercado.

Al tratarse de un encuentro que no cobra entrada y permite el acceso con mascotas, el ambiente que se respira es el de una gran feria abierta, donde se mezclan expertos, curiosos y familias completas. Hay quienes llegan con listas detalladas de lo que buscan y otros que simplemente pasean entre los puestos, dejƔndose llevar por la nostalgia o por la sorpresa de encontrar objetos inesperados.

La organización anima tanto a aficionados veteranos como a personas sin experiencia previa en el coleccionismo a acercarse al pabellón Juan Hidalgo y dedicar un rato a explorar los stands. La idea es que cualquiera pueda descubrir algún artículo que le llame la atención y, por qué no, iniciar a partir de ahí una nueva afición.

Una cita de referencia para el coleccionismo en EspaƱa

A lo largo de quince ediciones, la Feria Internacional del Coleccionismo de Villanueva de la Serena ha pasado de ser una curiosidad local a convertirse en uno de los principales eventos del sector en España. El crecimiento en número de expositores, la ampliación del espacio y la llegada de visitantes de otros países son algunos de los indicadores de esa evolución.

El director y promotor del certamen, Juan Carlos Ojeda, suele destacar que la clave ha estado en escuchar tanto a comerciantes como a coleccionistas para adaptar la feria a las nuevas tendencias: desde incorporar productos como las camisetas deportivas vintage o las figuras 3D hasta reforzar las zonas de intercambio y las exposiciones temƔticas, que aportan un plus de interƩs al recorrido.

Otro de los elementos diferenciales de la feria es la edición anual de un matasellos personalizado de Correos con el logotipo del evento, que se estampa en sobres y postales conmemorativas a la venta en la mesa de la organización. Estos matasellos, junto con los sellos y pins oficiales de la feria, se han convertido con el paso del tiempo en una colección en sí misma, muy buscada por los seguidores mÔs fieles. AdemÔs, la mesa de la organización facilita a menudo información sobre la nueva moneda de 5 euros y otras novedades numismÔticas.

Tras haber alcanzado cifras en torno a los 20.000 visitantes en apenas día y medio en pasadas ediciones, la organización confía en mantener e incluso superar esos registros, apoyada en un programa que combina compraventa, intercambio, exposiciones y un ambiente que atrae tanto a especialistas como a quienes se acercan por simple curiosidad.

Todo apunta a que Villanueva de la Serena seguirÔ siendo durante este fin de semana el punto neurÔlgico del coleccionismo en España, un lugar donde se cruzan generaciones, aficiones y procedencias muy distintas pero unidas por la misma idea: encontrar, conservar y disfrutar de esos objetos que, mÔs allÔ de su valor económico, guardan historias y recuerdos que merece la pena preservar.

Monedas antigüas
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