¿Era necesario que Estrella Morente defendiese la tauromaquia en OT?/ Dibujo de Lydia Kiernan Art
¿Era necesario que Estrella Morente defendiese la tauromaquia en OT?/ Dibujo de Lydia Kiernan Art

Estrella Morente se equivocó ayer noche en la gala de Operación Triunfo al realizar un alegato a favor de los toros y la tauromaquia durante su interpretación de Volver junto a Nia. Por mucho que la hija de Enrique Morente saltase a la fama con esta canción (en 2006 gracias a la película homónima de Pedro Almodóvar), no debemos olvidar que el compositor original del tango es Carlos Gardel. Y ojalá la controversia acabara ahí.

Estrella Morente se ha equivocado porque OT se emite en una cadena de televisión pública que, como tal, debería permanecer neutral en aspectos de esta índole. Y esa era la pretensión: ni TVE ni la productora de Operación Triunfo sabían antes de la emisión en directo de la sexta gala de OT que Estrella Morente (casada con el torero Javier Conde) iba a realizar semejante defensa de la tauromaquia. Falta de respeto inadmisible.

Ni el torero mata al toro, ni el toro mata al torero

Ni el torero mata al toro, ni el torero mata al toro, ni el toro mata al torero, los dos se juegan su vida a un mismo azaroso juego. no trafiques con su alma, no trafiques con su alma, no le perdonéis la vida al toro bravo en la plaza, que es un ‘mata cobardía’. Robadle al toro su muerte, a solas y en su agonía.

Versos de José Bergamín cantados por Estrella Morente en la gala OT del 23 de febrero de 2020

¿Ni el torero mata al toro ni el toro mata al torero? ¿Perdona? Ni falta hace entrar en datos estadísticos acerca del porcentaje de corridas que se saldan con la supervivencia del animal. Vayamos a lo básico: no, el toro y el torero no juegan en una situación de igualdad porque (¿de verdad hace falta decirlo?) el torero tiene opción pero el toro no. De azaroso el juego tiene bastante poco, Estrella. Al toro nadie le da la posibilidad de no jugarse la vida en el ruedo, Estrella.

La que has liado, Maialen, con tu crítica del toreo

Esto es lo que pasa cuando insertas en una cadena pública el componente de aleatoriedad y show de un realityla desvirtualización de la lógica y del sentido común. En teoría, esta intro de Morente en defensa del toreo respondería a las palabras espontáneas emitidas por una de las concursantes, Maialen, muy crítica con el toreo. Esto fue lo que dijo en un programa que, recordemos, se emite en directo las 24 horas del día:

«Hostias, es que es muy nazi. Ostras hay que ser muy psicópata mucho», dijo. Y más tarde añadió. «Y encima te vienen y te dicen que da mucho dinero. No me sé las cifras porque no me las sé, pero si haces la comparación de lo que me cuesta a mí la tauromaquia, limpiando mierda para poder mantener mi vida y me quitan dinero y la meten en la puñetera tauromaquia, porque la cogen de mis impuestos»,

Maialen tiene derecho a expresar su opinión, Estrella no. Maialen ha aceptado formar parte de un tinglado que, durante unos meses, tiene carta blanca para registrar y difundir todo cuanto la joven diga y haga dentro de la academia donde vive aislada del mundo. Parte importante del atractivo de OT (como negocio audiovisual) reside en la exposición de las diferentes personalidades de los concursantes que se dan cita en el certamen.

Estrella Morente, por su parte, ha aceptado interpretar una canción y estar de cuerpo presente durante unos minutos en un programa de televisión en directo. Lo único que se le pedía era que cantase y, si acaso, que le diese palabras de ánimo a los concursantes. Pero que nadie se confunda:  el fregao de los toros, sin duda, es un win-win para todos.

Estrella Morente consigue pulicidad. TVE, OT y su productora, Gestmusic Endemol Shine, consiguen audiencia y batiburrillo mediático. Cualquier crítica hacia la violación de la neutralidad por parte del ente público viene derrotada de antemano con las declaraciones de Tinet Rubira, director de la productora del programa: «nos ha pillado completamente por sorpresa». El gran derrotado, el de siempre: el sentido común. Todo el mundo sale ganando con la jugada y el único que sigue perdiendo (y muriendo) es el toro.

Todo por el espectáculo. Show must go on.

Ni Calamaro.