Así como los humanos, los perros igualmente pueden padecer de una gran variedad de enfermedades a lo largo de su existencia. Gran parte de ellas pueden ser sanadas si son atendidas a tiempo, y sobre todo si consultamos al veterinario quien siempre recomendará el tratamiento adecuado para cada padecimiento. Al proseguir la lectura de este artículo te enterarás de mucho más acerca de las Enfermedades de Perros.

Enfermedades de perros

Las Enfermedades de Perros más Comunes

El conocer de modo general las enfermedades que más frecuentemente pueden afectar a nuestro perro contribuye a que cuidemos más apropiadamente a nuestra mascota y a reconocer prontamente cualquier manifestación de malestar. Hemos de tener siempre presente que una detección a tiempo favorece la efectividad de cualquier tratamiento.

A continuación les presentaremos un listado de cada una de las enfermedades que más comúnmente aquejan a nuestro perro, detallando, a su vez, las particularidades de cada una de ellas para su más fácil identificación. Igualmente reseñaremos cada uno de los parásitos (pulgas, garrapatas y mosquitos) y los trastornos más frecuentes como es el caso de la diarrea.

No podemos olvidarnos que la prevención es la mejor manera de impedir que tu perro padezca cualquier enfermedad. Busca información acerca del calendario de vacunación para canes y haz que se cumpla de modo riguroso, de esa manera prevendrás cualquier inconveniente de salud.

Enfermedades Parasitarias

Daremos inicio a este apartado acerca de las enfermedades de perros más comunes analizando a los parásitos que les aquejan, que pueden ser de manifestación interna o externa de acuerdo al lugar en el cual se alojen:

Enfermedades de perros

Parásitos Externos

  • Pulgas: las pulgas son parásitos muy diminutos que afectan frecuentemente a los cánidos. Pueden ser transmitidos con facilidad y se multiplican de una manera sumamente sorprendente. Se les puede observar con facilidad mediante una inspección minuciosa del manto canino.
  • Mosca del Establo: estos parásitos se encuentran siempre presentes en ambientes rurales y subsisten en base a la sangre de los animales, lo que usualmente ocasiona en estos últimos anemia grave si no es tratada de forma apropiada.
  • Garrapatas: hay numerosas especies de garrapatas diferentes entre sí y algunas son auténticamente peligrosas, pudiendo provocar un efecto paralizador en el perro. Jamás deben aplastarse ya podrían quedar restos del animal en la piel del can.
  • Leishmaniosis: estos parásitos son transmitidos por medio de un vector, el flebotomo, y se reproducen en las células blancas del perro. Las manifestaciones más usuales de la leshmania son el enflaquecimiento del can, fiebre, anemia, artritis… No hay un tratamiento efectivo para sanar la leishmaniosis, sin embargo, con una debida evaluación veterinaria se puede brindar una buena calidad de vida al perro que la sufre.
  • Ácaros de la Sarna: es un padecimiento de la piel ocasionado por ácaros. Hay dos tipos diferentes de sarna, la sarcóptica y la demodéctica. Se trata de una enfermedad parasitaria cuya transmisión ocurre con mucha facilidad pero es tratable. En casos muy graves puede quedar marcada la piel del perro por el resto de su vida.
  • Toxoplasmosis: es un parásito que se manifiesta a nivel celular. De modo general el riesgo que entraña es leve, ya que su tratamiento es muy simple, sin embargo, nos debe preocupar cuando aqueja a perras embarazadas. Se les puede reconocer por medio de síntomas neuromusculares, respiratorios y gastrointestinales. En la mayor parte de los casos se encuentra presente en perros de menos de 1 año.

Enfermedades de perros

Parásitos Internos

  • Tenias: son lombrices planas que se hospedan en el intestino canino, nutriéndose del mismo alimento que come el animal. Los perros usualmente se contagian al estar en contacto con heces contaminadas, carnes crudas o de poco cocimiento. En sus primeras etapas es de difícil reconocimiento.
  • Gusanos: hay varios tipos de gusanos que pueden aquejar a nuestro perro. Se puede advertir un contagio de parásitos por medio de las heces, que presentan pequeños gusanos similares a granos de arroz.

El veterinario nos será de ayuda en la prevención de cualquier infestación por parásitos por medio del seguimiento de un calendario de desparasitaciones. Hay numerosos productos existentes en el mercado para tal fin como pastillas, collares, pipetas, etc. Sin embargo, lo más significativo es que sean siempre productos que haya prescrito el veterinario. Sumado a ello, será esencial proseguir de forma rigurosa las indicaciones que nos aconseje el profesional.

Enfermedades Víricas

Dentro de las enfermedades que puede padecer un perro se encuentra aquellas que son ocasionadas por un virus como por ejemplo:

las Enfermedades de Perros

  • Coronavirus: es un padecimiento viral e infeccioso que aqueja a toda clase de perros, en particular a cachorros que no han sido vacunados. Puede ser reconocida al momento de notar que el perro manifiesta abundante diarrea, vómitos e inclusive al verificar que pierde peso. No hay una vacuna para el coronavirus canino, y habrá de ser el veterinario el indicado para ayudarnos a contrarrestar los síntomas que ocasiona dicha enfermedad.
  • Hepatitis: aqueja primordialmente al hígado y puede tener distintas causas, entre las cuales se encuentra la vírica. El tratamiento principal se fundamenta en atenuar los síntomas y en caso de no curarse se puede tornar crónica, ocasionando insuficiencia hepática.
  • El Moquillo: el moquillo es una dolencia muy contagiosa que aqueja primordialmente a canes jóvenes sin vacunar o ancianos. No se conoce tratamiento efectivo, de tal manera que el veterinario efectuará una serie de cuidados al perro afectado para paliar los efectos del moquillo, al que se reconoce esencialmente por secreción nasal sumado a otros síntomas como fiebre o deshidratación. Es mediante la vacunación a tiempo como mejor se  previene esta enfermedad.
  • Parvovirus: raramente afecta a perros adultos ya vacunados. Este virus letal se manifiesta particularmente en cachorros y se mantiene por unos 10 días en los que, de no recibir el perro un tratamiento apropiado, podría morir. Así como casi todas las enfermedades víricas no posee un antídoto específico, sino que su tratamiento se fundamenta en procurar atenuar los síntomas del paciente, como son la depresión, fiebre y deshidratación.
  • Rabia: Bastante conocida y muy temida, la rabia es un padecimiento sumamente mortal. Se contagia por medio de mordeduras o al contactarse directamente las mucosas o la saliva. Se reconoce por una violencia extrema del perro sin haber existido provocación previa. Hay una vacuna antirrábica que se debe suministrar cuando son cachorros, pues toda vez contagiado, al perro se le estima como condenado a muerte, ya que no hay vacuna que pueda tratarla. Hoy en día son pocos los casos de rabia de los que se tiene noticias y cada vez en menos cantidad de países.

Enfermedades Hereditarias

Dentro del grupo de enfermedades hereditarias o congénitas, las cuales son las que el perro recibe mediante la carga genética aportada por sus progenitores, las más frecuentes son:

  • Displasia de Cadera: es un padecimiento que se desarrolla a lo largo del tiempo iniciándose a los 4 o 5 meses de edad, aunque usualmente se manifiesta en canes de edad avanzada. Aqueja a perros grandes o enormes produciendo cojera o dificultad para desplazarse y, pese a que es una enfermedad hereditaria y degenerativa, ciertos factores que pueden agravarla se hacen presentes como un veloz crecimiento, la sobrealimentación o un intensivo ejercicio físico.
  • Artosis: la artrosis es otro padecimiento hereditario que implica un deterioro de las articulaciones del perro, lo cual le ocasiona inconvenientes al moverse y un fuerte dolor el cual se debe tratar con antiinflamatorios recetados por el veterinario.
  • Reumatismo: Esta dolencia degenerativa afecta a las articulaciones y al cartílago del cual se revisten. Su presencia se manifiesta mediante la rigidez, hinchazón y dolor. El experto puede prescribir glucosamina condoitina y otros medicamentos que serán de ayuda para aliviar y mejorar tal condición.
  • Glaucoma: Es una acumulación exagerada de líquido en el ojo del can, la cual se puede originar de modo espontáneo ya que es un padecimiento hereditario pero igualmente puede desarrollarse en perros que han padecido una excesiva presión en el cuello (usualmente relacionada al collar del animal).

Enfermedades Neurológicas

Este clase de dolencias son las que aquejan al sistema nervioso central y periférico, entre cuyos constituyentes se encuentran el cerebro, nervios craneales, raíces nerviosas, músculos. Si bien de de escasa frecuencia, su detección es de suma importancia:

  • Epilepsia: la epilepsia canina es un golpe electroquímico del cerebro que puede manifestarse en cualquier momento. Episodios como ese éste pueden repetirse prácticamente a lo largo de toda la vida del perro que la padece. Su aparición puede ser controlada  con el uso de la medicación que prescriba el veterinario.
  • Síndrome Vestibular: es un conjunto de síntomas que pueden afectan al oído interno, al nervio vestíbulo coclear, al núcleo vestibular y al tracto medio anterior y posterior del animal. Lo podremos evidenciar cuando el perro presenta problemas de equilibrio, la cabeza ladeada o que camina en círculos.
  • Meningitis: la meningitis es una hinchazón de las meninges, las membranas que revisten al cerebro. Es un inconveniente poco usual pero que ha de tratarse con urgencia ya que puede conllevar a la muerte del perro. La pérdida de coordinación del perro y una fiebre muy alta son los síntomas más usuales.

Enfermedades Bacterianas

Son aquellos padecimientos originados por bacterias, y los cuales pueden ser tratados mediante el uso de antibióticos:

  • Leptospirosis Canina: es una enfermedad transmitida mediante la orina y pueden portarla tanto perros como ratas quienes han almacenado la bacteria de forma crónica sin presentar síntomas. De no ser tratada a tiempo puede ocasionar la muerte. Entre algunos de sus síntomas se encuentran la fiebre, diarrea y vómitos con sangre y orina oscura.
  • Periodontitis: Es un padecimiento que se presenta en el periodonto (encía, tejido, hueso y ligamento) y es provocado por la acumulación de sarro y placa, lo que favorece la reproducción de bacterias. Estas logran invadir progresivamente el saco, la fosa en la cual se encuentra la raíz del diente y terminan produciendo infecciones severas o pérdida de dientes. El método más efectivo para evitar esta dolencia es la prevención.
  • Piómetra: es una infección bacteriana que se reconoce por la aparición de pus dentro de la concavidad del útero o matriz. Se llegar a reconocer a la piómetra por las excreciones de pus a través de la vagina. Años atrás su  tratamiento era exclusivamente quirúrgico mediante el cual se extirpaban los ovarios o la matriz de la perra. En la actualidad se cuenta con medicamentos que posibilitan su estudio antes de recurrir a la extirpación.
  • Cistitis: es un padecimiento ocasionado por bacterias que aquejan al sistema urinario del can al producir la inflamación de su vejiga. La cistitis se debe tratar los más prontamente para evitar que se torne crónica.

Otras Enfermedades de Perros

Sumado a los padecimientos ya citados, existen otras dolencias que pueden padecer nuestros perros entre las cuales se encuentran:

  • Cáncer: trastorno que puede aquejar a toda clase de perros aunque es usual que mayormente afecte a ejemplares de edad avanzada. Lo más frecuente es reconocerlo por la presencia de tumores en la piel del can pero pueden igualmente desarrollarse internamente. Es de suma relevancia asistir al veterinario para la evaluación respectiva.
  • Torsión Gástrica: el retorcimiento gástrico usualmente se produce al perro comer y beber de forma excesiva, realizar ejercicio luego de la comida o presentar un expediente de vólvulo gástrico. Es algo que se debe tratar de manera urgente para librar de riesgo de muerte al animal.
  • Alergias Cutáneas: así como las personas, los perros igualmente pueden padecer enfermedades de la piel como por ejemplo las alergias. Hemos de ser cuidadosos y consultar al veterinario si llegamos a percatarnos de que nuestro perro la padece.
  • Diabetes: como parte de los alimentos que no se le deben proporcionar al can se encuentra el azúcar, no solo debido a que promueve la aparición de ceguera sino porqué igualmente ocasiona diabetes. Sigue el consejo de tu veterinario con respecto al tratamiento que requeriría tu perro si llegas a observar sed extrema, enflaquecimiento, cataratas, mayor apetito y que orina frecuentemente.
  • Criptorquidia: se refiere al descenso no completado de uno o ambos testículos. Se ha de diagnosticar lo más pronto que se pueda y ha de requerir un procedimiento quirúrgico. En ciertos casos es de carácter hereditario.
  • Otitis: ocurre cuando se inflama el oído interno, el medio o el externo. Puede ser ocasionado por alergias, bacterias, parásitos o elementos extraños. El veterinario examinará los escozores, el enrojecimiento o la infección que pueda padecer tu perro, aseándola con sumo cuidado y brindándote un tratamiento de acuerdo al motivo que la haya producido.
  • Diarrea: es un inconveniente muy frecuente, particularmente cuando alteramos la dieta de nuestro can o le brindamos comida para humanos.
  • Resfriado: así como a las personas, los perros se pueden resfriar cuando se encuentran sometidos a temperaturas muy frías. El resfriado en perros es de muy fácil tratamiento pero de persistir los síntomas es importante consultar al veterinario.

Tus Problemas Personales Pueden Enfermar a tu Mascota

Las emociones tanto de naturaleza positiva como negativa que manifiesten los dueños pueden afectar no solo el modo en que se comportan nuestras mascotas sino quizás también su salud. Los animales de compañía ocupan un sitial de importancia dentro del grupo familiar. Expresan de muchas maneras su incondicionalidad, amor y lealtad, y, en numerosas ocasiones, colman espacios de soledad, lo que hace que se produzca un nexo particular entre amos y mascotas.

Esta asociación, adicionalmente, es fortalecida por la empatía que se expresa en nosotros cuando observamos a alguien con un dolor físico o emocional intenso, y sentimos que algo dentro de nosotros hace clic y empezamos a compartir su pesar. Pero ello no solo se manifiesta en los humanos: los animales igualmente pueden experimentar algo semejante.

Con seguridad te ha ocurrido que cuando estás alegre, tu perro usualmente lo está también, y cuando te sientes afligido, él se aproxima a ti para ladrarte, como si procurara animarte. En razón de lo anterior, es frecuente tener en la consulta veterinaria a pacientes con cáncer o hipotiroidismo y ver que ‘por coincidencia’ su propietario padece de la misma enfermedad. Quisimos profundizar algo más en este tema ya que todo ello tiene una explicación.

Que un animal padezca la misma enfermedad física o mental de su dueño está vinculado con algo denominado órgano exterior de somatización, esto es, aquella parte del cuerpo que asimila como una esponja los sentimientos  negativos o positivos de la familia y los somatiza. Esto puede originar cambios de conducta, síntomas de ansiedad, vómito, diarrea y rascado, e incluso, puede producir afecciones semejantes o iguales a las de las personas en su derredor.

Esencialmente, somatizar es transformar las alteraciones psíquicas en síntomas físicos. De acuerdo a la medicina alternativa, toda enfermedad un desencadenante emocional. Si toda vez que nos enfermamos pudiésemos reconocer qué fue lo que originó dicho malestar (disgusto, tristeza, etc.), entonces su sanación sería más fácil.

Los animales no están al tanto de ello, pero sí perciben los cambios de humor que nos ocurren, y cuando esto acontece por lapsos prolongados, pueden comenzar a padecer de la misma enfermedad que nosotros sufrimos. Por este motivo, en medicina veterinaria no se puede ver únicamente al paciente sin tener presente el entorno en el que vive, ya que en ocasiones es allí donde se encuentra la respuesta a la enfermedad.

En razón de ello, la consulta domiciliaria cuenta con un gran valor, ya que con ella se evalúa al perro en su ambiente, se puede ver el lugar donde duerme, el sitio donde come, si es apropiado o no, y así saber algo más acerca de las personas con las que vive. Un ambiente familiar puede alojar sentimientos negativos entre sus miembros, angustia, miedo, ansiedad o violencia, obteniendo como consecuencia una atmósfera de tirantez y estrés diario.

En la consulta veterinaria nos podemos percatar de que el perro se conduce como su amo, y esto no es mera coincidencia. Igualmente se ha demostrado que hay personas que han poseído distintos perros a lo largo de su existencia y todos han padecido de la misma enfermedad. Se han notificado casos en los que los animales se rascan o vomitan al presentarse en casa peleas entre sus amos, o casos de reyertas entre perros cuando sus dueños riñen acaloradamente.

Al estar el ambiente sobrecargado de sentimientos negativos, algún miembro se transforma en una «válvula de escape» y llega la enfermedad o el síntoma (diarrea, vómito, entre otros), en muchas ocasiones sin una explicación médica (bacteria, virus). Es común que este papel sea asumido por la mascota, ya que son completamente vulnerables, no son conscientes de cuanto le puede afectar ese ambiente y no cuentan con la alternativa de apartarse como lo haría el humano si así lo quisiera. En contraste, asimilan todo de forma muy rápida, llegando a ser víctimas de las desavenencias familiares.

Posibles Explicaciones de Este Fenómeno 

El Dr. José Tomás Zeberio, quien creó la disciplina de la antropología energética, da una explicación de cómo es afectado el ‘órgano externo de somatización’. En primer lugar, hay partículas tanto de índole positiva como negativa que proceden de los pensamientos y palabras que emiten a diario los seres humanos. Estas quedan suspendidas en el ambiente, y pese a que pueden no ser vistas, sí se perciben. Por ello, en numerosas ocasiones ciertos lugares nos ocasionan incomodidad o repudio, de los cuales solemos decir que tienen ‘mala onda’ ya que están cargados con dichas partículas.

Primordialmente se acumulan en los gatos, ubicándose en una franja magnética a lo largo de la espina dorsal, en la cual se almacenan las partículas positivas y negativas de su alrededor. Luego, éstas ingresan al organismo por unos conos y se emplazan en los distintos órganos, ocasionando la somatización, que va a depender de la naturaleza de la partícula (positiva o negativa).

Se ha de aclarar en este punto, que ésta no es el único motivo por el cual los animales se enferman; sencillamente debemos tenerlo presente para que seamos conscientes de que nuestras posturas diarias pueden verdaderamente  aquejar de forma negativa o positiva a nuestros mascotas y que éstas son esenciales para su recuperación. No nos transformemos en un impedimento para su restablecimiento.

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