El Palmar de Troya a muchos les sonarĆ” a marca de galletas. Y bien estĆ” asĆ. Recientemente, varios estudios han cifrado en un 66% los jóvenes millenialsĀ que no tienen ni idea de lo que fue el Holocausto o de quiĆ©n es ese Auschwitz del que usted me habla. Y no hace falta remontarse tan atrĆ”s: uno de los artĆculos mĆ”s visitados de Postposmo es el que aclara que sĆ, que lo narrado el documental de NetflixĀ Donāt fuck with catsĀ es una historia real. Visto asĆ, pedazo de maratones que se avecinan para cuando a HBO le dĆ© por serielizar el exterminio judĆo de los nazis.
En este contexto de posverdad,Ā brĆŗjula averiada y desconocimiento de lo que otrora era/serĆa vox pópuli, el estreno de una serie documental sobre el palmario (y masivo) timo de fe [sic] que comenzó a finales de los sesenta en la aldea sevillana del Palmar de Troya es un win-winĀ de manual. MĆ”s aĆŗn si nos llega bendecido bajo el paraguas de Movistar + y el sello de calidad deĀ 100 Balas (Mediapro) y 93 metros, productora responsable de, entre otros documentales, EstrechoĀ para La Sexta yĀ ClandestinoĀ en Discovery Max.
El Palmar de Troya: un Wild Wild Country a la española
Aldea sevillana, dƩcada de los sesenta. Cuatro niƱas dicen haber presenciado un milagro. Del resto se encargan el visillo, la sed de esperanza del miserable y la astucia/malicia de unos pocos.
Aquellos a los que los papas del Palmar les suene a especialidad de reposterĆa andaluza harĆ”n bien en aguantarse las ganas de interrogar a Google. Importante polvareda de surrealismo la que les aguarda en el #0 de Movistar +.
A la iglesia del Palmar le ha llegado su hora, y lo ha hecho en forma de un documental serielizado del que cuesta entender y creer que no exista precedente. Mejor tarde que nunca. No, los feligreses clementinos no consagran las hostias con zumo de mandarina en lugar de vino. Pero tampoco es que vengan faltos de estampas aun mƔs rocambolescas.
Ā«Es muy complicado dar con un Ćŗnico punto de vista. Nadie tenĆa todas las piezas del puzzle hasta ahora, es la primera vez que se unen todas esas piezas y contamos la historia del PalmarĀ»
Israel del Santo, director de El Palmar de Troya en entrevista para Espinof
Movistar + estrena el jueves 6 de febrero el primero de los cuatro episodios de este documental serielizado con una factura que, para tratarse de producto espaƱol, todavĆa resulta tristemente exótica. A lo Making a Murderer, en lugar de azuzarnos con la deflagración nada mĆ”s empezar, El Palmar de Troya opta por ir desgajando poco a poco un pastel de sabor inimaginable; pero bueno, Āæesto ha pasado de verdad?
Louis Moulins, ex obispo de El Palmar de Troya, en un fotograma del documental realizado por 93 metros.
Los tĆtulos de cada episodio de El Palmar de Troya ya arrojan buenas pistas del intrĆngulis:
- Bendita tĆŗ eres
- Entre todas las mujeres
- Cuidaos de los falsos profetas
- Lobos con piel de cordero
No ficción española con importante despliegue técnico y humano
Si el espectador paciente se deja embaucar por la agil mezcla de testimonios, los fragmentos inéditos de hemeroteca y la puesta en escena de la muda recreación actoral (en su justo punto y bastante lograda), El Palmar de Troya ofrece gratificaciones casi instantÔneas.
Después de tres años de producción y ocho meses de convivencia vecinal en la aldea sevillana, El Palmar de Troya cuenta con un ajustado equilibrio de testimonios que nos ayudan a entender el mindset de las dos hinchadas. No tanto a empatizar. La denuncia de la naturaleza falsaria de la secta palmariana es aun menos sutil que la vista en el también reciente y muy celebrado documental de Netflix La tierra es plana. Ojito con los obispos fake.
Fotograma del documental de Movistar El Palmar de Troya, que cuenta con recreaciones de lo sucedido en la aldea sevillana hace 50 aƱos
El referente de Wild wild country se vuelve obligatorio. Aunque el mĆtico Osho (a.k.a The Rolls Royce guru) fue deportado de EE UU y tiene negada la entrada en 21 paĆses, sus libros siguen hoy bien visibles en la Fnac y Amazon. Algo parecido, salvando las distancias claro, puede decirse de la iglesia palmariana, todavĆa en activo y con el chiringuito a rebosar cuando toca misa.
Para entender cuan rocambolesco es que las campanas de la basĆlica palmariana sigan repicando a diario a las cuatro en punto de la tarde hay que sumergirse en los cuatro episodios de El Palmar de Troya,Ā lo mĆ”s cercano que jamĆ”s hayamos tenido a unĀ Wild Wild CountryĀ espaƱol.
El Palmar de TroyaĀ se estrena el jueves 6 de febrero en #0 de Movistar +.