El Coliseo Cuadrado: Guía Completa del Palazzo della Civiltà Italiana

  • Obra maestra de la arquitectura racionalista situada en el distrito EUR de Roma.
  • Diseño cargado de simbolismo que rinde homenaje al Anfiteatro Flavio.
  • Actual sede de la firma de lujo Fendi y centro de exposiciones culturales.
  • Construcción monumental revestida en mármol travertino con 218 arcos.

Coliseo Cuadrado

Si te escapas un poco del bullicio del centro histórico de la Ciudad Eterna, te vas a encontrar con una joya arquitectónica que te dejará boquiabierto: el Palazzo della Civiltà Italiana. Mucha gente lo conoce simplemente como el Coliseo Cuadrado, y no es para menos, ya que su imponente estructura y sus arcos recuerdan inmediatamente al famoso anfiteatro de los Flavios, aunque con un giro moderno y geométrico que lo hace único en el mundo.

Este edificio es la pieza central del barrio del EUR, una zona que rompe totalmente con la estética de las ruinas antiguas para ofrecernos un estilo racionalista y monumental. Es un sitio fascinante donde la historia del siglo XX se mezcla con el lujo contemporáneo, convirtiéndose en un punto imprescindible para cualquiera que quiera ver una faceta de Roma más allá de los típicos monumentos imperiales.

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Orígenes y el sueño de Mussolini

El proyecto nació en 1935, cuando Benito Mussolini decidió que necesitaba un edificio emblemático que sirviera de eje para la Exposición Universal de Roma de 1942. La idea era crear todo un distrito nuevo, la zona del EUR (Esposizione Universale Roma), para demostrar la potencia y la visión del régimen fascista. La construcción empezó en 1938 y, aunque la guerra hizo que la feria nunca llegara a celebrarse, el palacio se terminó en 1943.

El diseño no fue fruto del azar, sino que fue un trabajo coordinado entre tres arquitectos: Giovanni Guerrini, Ernesto La Padula y Mario Romano. Querían crear un homenaje directo al Coliseo Romano, ya que Mussolini estaba obsesionado con vincular su mandato con el esplendor del antiguo Imperio Romano, buscando proyectar una imagen de continuidad y grandeza.

Simbología y detalles arquitectónicos

Lo que hace especial a este edificio es la carga de simbolismo que esconde en cada esquina. El volumen es un cubo puro y contundente, revestido enteramente en mármol travertino, un material muy típico de Roma que le da esa apariencia sólida y eterna. Si te fijas en las fachadas, verás que hay una repetición hipnótica de arcos: en total son 218.

Hay una curiosidad muy comentada sobre la estructura: cada lado tiene 6 filas de 9 arcos. Se dice que estos números fueron elegidos a dedo para que coincidieran con las letras del nombre de Benito (6) y el apellido de Mussolini (9). Además, el edificio se eleva sobre una plataforma o zócalo masivo, al que se accede mediante dos escalinatas opuestas, lo que acentúa su sensación de enormidad y poder.

El homenaje al talento italiano

Si te acercas a la planta baja, notarás que bajo cada uno de los arcos de la primera hilera hay una estatua. Estas figuras, talladas en mármol de Ferrara y con una altura de unos 3,4 metros, representan diversas artes, ciencias y habilidades humanas. El objetivo era rendir tributo a la capacidad creativa de los italianos, mostrando que el país es referente en todas las disciplinas del saber y la industria.

Para rematar la composición, en los extremos de las escaleras que suben a la meseta de travertino, encontramos cuatro esculturas adicionales que actúan como guardianes, marcando los límites de este monumento al racionalismo que alcanza casi los 70 metros de altura.

Una segunda vida: de la política a la alta costura

Tras la caída del fascismo, el destino del Palazzo della Civiltà Italiana estuvo en duda. Hubo quien sugirió derribar todo el barrio del EUR por su carga ideológica, pero finalmente se decidió conservar el patrimonio y darle un uso civil. El barrio se transformó en una zona residencial y administrativa de primer nivel, convirtiéndose hoy en el distrito financiero de Roma, donde conviven obras de Renzo Piano y el famoso edificio de Fuksas conocido como «The Cloud».

El palacio pasó años funcionando como un espacio para muestras culturales y exposiciones artísticas. Sin embargo, en 2015 ocurrió un giro muy interesante: la firma de moda Fendi llegó a un acuerdo con el ayuntamiento de Roma. La marca de lujo alquiló el edificio por un periodo de 15 años, pagando una cantidad astronómica de 2,8 millones de euros anuales para establecer allí su sede corporativa.

A pesar de que Fendi controla la mayor parte del inmueble, la planta baja sigue siendo de acceso público. Aquí es donde se siguen organizando eventos y muestras bajo el sello «made in Italy», promoviendo la cultura y el diseño italiano. Es un contraste increíble: mientras arriba se gestiona la alta costura, abajo se celebra la identidad cultural del país.

El Palazzo della Civiltà Italiana sigue siendo un imán para los amantes de la fotografía y la arquitectura por su simetría perfecta y su blancura imponente. Desde su ubicación en el EUR, muy bien conectado por metro, este edificio demuestra cómo un espacio nacido de una ideología oscura puede reinventarse y transformarse en un icono de la elegancia y el arte moderno en la Roma actual.


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