Parece que fue ayer cuando aquella joven de melena platino empezó a comerse la pantalla, pero lo cierto es que el calendario no perdona y ya ha pasado un siglo desde que el mundo conoció a Norma Jeane. Este 1 de junio, la cultura global se ha puesto de gala para celebrar el
Aprovechando que la cifra es redonda, han brotado como setas homenajes de todo tipo que buscan desgranar quién era realmente la persona tras el personaje. Desde las exposiciones que analizan su faceta como lectora voraz de Dostoievski hasta los eventos populares que celebran su carisma, el legado de la actriz californiana se siente más vivo que nunca. Es curioso cómo alguien que sufrió tanto para ser tomada en serio ha terminado convirtiéndose en un símbolo de empoderamiento y en un objeto de estudio que va mucho más allá de sus míticas películas, demostrando que su inmortalidad es un hecho que ni el paso del tiempo ha logrado erosionar.
España se vuelca con la figura de Marilyn

En nuestro país no nos hemos quedado cortos a la hora de montar saraos para celebrar este siglo de historia. En la ciudad condal, concretamente en el mercado de Els Encants, se ha liado una buena con un programa que dura casi todo el mes de junio y que incluye desde conferencias sobre su relación con la moda hasta representaciones teatrales como «Monroe debe morir» de Ángels López. Es un planazo para los que quieran ver de cerca colecciones de muñecas inspiradas en sus vestidos más icónicos o disfrutar de un photocall que recrea la famosa escena de las rejillas del metro, algo que siempre triunfa entre el personal que busca la foto perfecta para sus redes.
Por otro lado, Zaragoza se ha apuntado un tanto con una exposición en el Centro de Historias que se podrá visitar hasta bien entrado septiembre. La muestra reúne más de cien instantáneas, destacando especialmente el trabajo de Milton H. Greene en la intimidad, donde se ve a una Marilyn mucho más relajada y alejada de la presión asfixiante de los estudios de Hollywood. Además, la televisión aragonesa se ha sumado a la fiesta emitiendo cintas que exploran su vida, permitiendo que hasta el que se quede en el sofá de su casa pueda participar en este homenaje colectivo a una mujer que, por cierto, tenía una relación muy especial con el perfume Chanel Nº 5.
Europa redescubre a la mujer tras el mito

Cruzando nuestras fronteras, Londres se ha vestido de largo con una exposición en la National Portrait Gallery titulada «Marilyn Monroe: A Portrait». Aquí la cosa se pone seria, ya que se exhiben obras de Andy Warhol o Richard Hamilton, quienes supieron captar esa dualidad entre el icono pop y la tristeza infinita que a veces asomaba por sus ojos. Es una oportunidad de oro para ver cómo la cámara se enamoraba de ella, ya fuera en los posados más glamurosos de los años cincuenta o en las fotos finales tomadas en la playa de Santa Mónica, poco antes de que su luz se apagara definitivamente.
París tampoco se ha querido quedar atrás y la Cinemateca Francesa le dedica un espacio donde se destaca su valentía al fundar su propia productora en 1954. Se nota que los franceses han querido subrayar su faceta como alumna aventajada del Actors Studio, recordando que Marilyn no era ninguna rubia tonta, sino una profesional que se formó con los mejores y que buscó desesperadamente papeles que estuvieran a la altura de su talento. Al mismo tiempo, la Galerie de L’Instant muestra el trabajo de Sam Shaw, un fotógrafo que fue su cómplice y amigo, ofreciendo una visión mucho más tierna y juguetona de la estrella.
Hollywood y el récord de las mil caras
Como no podía ser de otra manera, en la meca del cine se ha montado un revuelo impresionante. El Museo de la Academia en Los Ángeles ha inaugurado una muestra que incluye desde sus contratos originales hasta su propio maquillaje, intentando explicar cómo ella misma moldeó su imagen pública de forma consciente. Pero si hay algo que ha dejado a todo el mundo con la boca abierta ha sido el récord Guinness conseguido en Palm Springs, donde más de mil personas se disfrazaron de la actriz con su mítico vestido blanco para brindar con martini por su memoria, creando una estampa de lo más curiosa y festiva.
Para los que tienen la cartera más abultada, la casa Julien’s ha organizado una subasta que incluye casi doscientos objetos personales, desde guiones con anotaciones de su puño y letra hasta su carmín favorito. Es impresionante ver cómo, cien años después, cualquier pertenencia que rozara su piel sigue alcanzando precios astronómicos, lo que confirma que el interés por su vida privada no ha decaído ni un ápice. Entre rosas depositadas en el Teatro Chino y proyecciones especiales de películas como «Con faldas y a lo loco», Hollywood se ha rendido una vez más ante su soberana absoluta.
La trayectoria de esta mujer, que pasó de una infancia durísima en orfanatos a ser la persona más fotografiada del planeta, es una historia de superación y tragedia que sigue resonando con fuerza en la actualidad. A través de todas estas exposiciones y actos conmemorativos, queda claro que Marilyn Monroe no es solo un recuerdo del pasado, sino un referente cultural inagotable que nos obliga a reflexionar sobre la fama, la belleza y la vulnerabilidad humana. Al final, lo que celebramos en este centenario es la victoria de su talento sobre los prejuicios de una época, asegurando que su aroma a Chanel y su sonrisa eterna nos acompañen, al menos, otro siglo más.
