Seguramente ya sabĆ©is que en las religiones politeĆstas es muy habitual que tanto dioses como diosas representen diversos aspectos de la vida cotidiana y de la naturaleza. Un concepto muy importante para el ser humano es el amor. Por ello no es de extraƱar que existieran deidades que representaran este bonito sentimiento de afecto. El ejemplo mĆ”s destacable es la famosa Afrodita, de la mitologĆa griega. ĀæPero sabĆ©is quiĆ©n es la diosa romana del amor?
Si no es asĆ, os recomiendo que sigĆ”is leyendo. Explicaremos quiĆ©n es la diosa romana del amor y cómo se suele representar. AdemĆ”s, hablaremos sobre los mitos mĆ”s importantes relacionados con ella y sobre cómo eran sus relaciones amorosas.
¿Quién es la diosa romana del amor?

Cuando hablamos de la diosa romana del amor, nos referimos a Venus. Esta deidad femenina no encarna Ćŗnicamente este bonito sentimiento, si no tambiĆ©n la fertilidad y la belleza. Fue una de las diosas mĆ”s importantes de aquella Ć©poca, siendo adorada y festejada en muchos mitos y fiestas religiosas romanas. De hecho, el mismĆsimo Julio CĆ©sar adoptó a Venus como su protectora.
Como bien es sabido, las deidades romanas se basan en las griegas, siendo las leyendas muy similares y en muchos casos idĆ©nticas, cambiando Ćŗnicamente el nombre de los personajes. En el caso de Venus, su equivalente en la mitologĆa griega es la famosa Afrodita. No obstante, segĆŗn Virgilio, un poeta romano, la diosa romana del amor no poseĆa una personalidad tan sensual y cruel como su homóloga griega, pero sĆ que compartĆan los mismos atributos y sĆmbolos, como por ejemplo la manzana dorada de la discordia.
Inicialmente, Venus fue la diosa romana de los campos y los jardines, hasta que empezaron a equipararla con la diosa del amor y la belleza griega, Afrodita, con la deidad de los fenicios, AstartĆ©, y con la diosa de los etruscos, UrĆ”n. A pesar de ser venerada en Roma, la historia tanto del nacimiento como de la vida de Venus tiene su origen en la mitologĆa griega y no ha sido modificada apenas.
Representación de la diosa romana del amor
A la hora de representar a la diosa romana del amor, es muy habitual verla sentada en un carro tirado por aves mientras lleva una corona de mirto y de rosas en la cabeza. AdemƔs, puesto que uno de sus mitos mƔs representativos es su nacimiento de una concha, es muy frecuente verla surgir de la misma.
En cuanto a las leyendas relacionadas con su personalidad, dicen que posee un temperamento vivo y un corazón inquieto. A parte de representar la fertilidad, la belleza y el amor, Venus también posee el poder de hacer inmortales a aquellas personas que estén enamoradas. Otro aspecto que se comenta sobre ella es que crecen y florecen plantas por donde ella pasa.
¿CuÔl es el mito de Venus?

Ahora que ya sabemos quiĆ©n es la diosa romana del amor, veamos cuĆ”l es el mito relacionado con ella. Hay dos leyendas que tratan sobre el nacimiento de esta deidad femenina. Uno de ellos habla de una gran concha de mar que se encontraba en las aguas del Mar MediterrĆ”neo, hasta que un dĆa el azar la llevó hasta las costas de la isla CitĆ©rea. AhĆ, el choque con tierra provocó la apertura de la concha y desde su interior surgió Venus. DespuĆ©s, esta deidad fue llevada ante la presencia de los demĆ”s dioses que habitaban en el Olimpo. Desde ese mismo instante, la diosa romana del amor fue cortejada y agasaja por todos ellos de una manera muy gentil.
La otra versión no es tan bonita, ni por asomo. Según el otro mito del nacimiento de Venus, Saturno, el dios de la agricultura y la cosecha, mutiló los genitales de su propio padre Urano, dios de los cielos. Estos cayeron en aguas mediterrÔneas y mezclados con la espuma de mar dieron lugar al nacimiento de Venus. Al igual que en la versión de la concha, la diosa romana del amor es llevada ante los dioses del Olimpo, que la reciben gentilmente.
La diosa romana del amor y sus relaciones
Sea cual fuere el origen de la diosa romana del amor, lo que recalcan las leyendas relacionadas con ella es que las deidades competĆan por su amor con el deseo ferviente de desposarla. Por este motivo, el dios principal de la mitologĆa romana, JĆŗpiter, ordenó que se casara con Vulcano, dios del fuego y herrero del Olimpo.
Sin embargo, Venus no estaba nada contenta con esta decisión del Padre de Dioses, puesto que despreciaba a Vulcano por ser cojo. AsĆ pues no es de extraƱar que le fuera infiel con una lista bastante larga de amantes, siendo el mĆ”s importante Marte, el dios de la guerra. De hecho, Vulcano atrapó un dĆa a los dos amantes con una red mientras estaban en la cama. El dios del fuego y la diosa romana del amor nunca sintieron afecto el uno por el otro y jamĆ”s tuvieron hijos juntos.
A pesar de ello, Venus sà que llegó a ser madre. Con su amante Marte tuvo varios hijos:
- Metus: Las personificación del terror.
- Timor: La personificación del miedo.
- Concordia: La diosa de la armonĆa.
- Los Cupidos: Los dioses alados que simbolizaban el amor, al igual que su madre.
La leyenda de TannhƤuser
Existe una leyenda medieval alemana que tuvo lugar mucho tiempo despuĆ©s de que el cristianismo desterrara el culto a Venus. SegĆŗn este mito, un poeta y caballero llamado TannhƤuser encontró una montaƱa llamada Venusberg, que contenĆa el hogar subterrĆ”neo de la diosa romana del amor. Este pasó un aƱo entero en esas cuevas adorando a Venus. Tras marcharse de esa montaƱa, TannhƤuser fue a visitar al Papa Urbano IV a Roma, para que este la absolviera sus pecados por los remordimientos que sentĆa. Urbano le dijo que era tan imposible como la floración de su bĆ”culo. Tres dĆas tras la marcha de TannhƤuser, el bĆ”culo del Papa floreció. Fueron enviados varios mensajeros para buscar al caballero alemĆ”n, pero nunca mĆ”s se volvió a ver.
Si os ha gustado esta información acerca de la diosa romana del amor, seguramente os resulte interesante conocer las diversas diosas de la belleza pertenecientes a otras culturas. Para ello, podĆ©is darle aquĆ. No sólo hablamos de Venus y de Afrodita, si no tambiĆ©n de las deidades relacionadas con el amor de otras culturas, como por ejemplo la nórdica y la egipcia.