Tara, es la diosa budista protectora, es una de las divinidades femeninas, se le asocia con la rama tĆ”ntrica de los budistas, que aĆŗn se prĆ”ctica en el TĆbet. Es virtuosa y ayuda a obtener el Ć©xito laboral, y cumple con las hazaƱas mĆ”s complicadas que se pueden hacer.

Diosa Budista Protectora, Tara
En este planeta llegamos para recibir la enseƱanza del amor, o por lo menos este es el principio rector de prĆ”cticamente todas las corrientes religiosas, pero en la prĆ”ctica lo que predomina entre los seres humanos es el desamor. Algunos de nosotros hemos pasado por perĆodos de tristeza, de dolor, de desamor y a lo mejor por eso al ver a otros sumidos en el sufrimiento sentimos pena. Si quieres aprender mĆ”s sobre esos interesantes temas espirituales puedes leer quĆ© es meditar.
Lo otro que hay que considerar, es que cada vez que miramos nuestra propia forma de ser, nos damos cuenta que tampoco estÔn plenas de conductas amorosas, allà nos damos cuenta que tenemos que hacer un mayor esfuerzo para alcanzar ese estado tan noble. A lo mejor nuestro amor y nuestra compasión, nuestra capacidad de perdonar y de ayudar son muy limitados.
Todos estamos necesitados de este amor abundante, eso es un estado totalmente trascendente, y se logra con esas pequeñas dosis amorosas que podemos dar. A lo mejor, si nos observamos con detenimiento nos demos cuenta que lo que nos hace falta es la total aceptación, vivir el presente, desapego de lo material, y darnos cuenta que el Amor nos llega desde las estrellas.
Ese amor necesario estĆ” de forma natural en todo, en los bosques, las colinas, el ocĆ©ano. Viene desde lo mĆ”s profundo de la madre tierra, lo podemos encontrar en todas las plantas, en sus frutos, el viento lo susurra a nuestro oĆdo, las aves nos lo dicen con sus trinos, el amanecer lo enaltece y el atardecer lo atesora, por donde miremos veremos el amor en su forma pura.
Cuando acudimos a la diosa protectora del budismo, ella nos ayudarĆ” a ver ese amor puro y perfecto, esta es la mayor virtud de Tara. La diosa protectora del budismo, es la que debemos esperar que se compadezca de nosotros y nos trate con el mayor desapego, ella es el espĆritu de lo sabio.
Ella logra equilibrar la sabidurĆa con el amor, la primera es frĆa sin amor ni consideración razón pura y dura, mientras que el amor es desenfreno sin mayor razonamiento, no entiende razones ni verdades es pura pasión. Ambos se desarrollan con la templanza. Y Ā el aspecto de la Diosa Tara, es la llamada al corazón a conocer sus dos caras.
Formas principales
Esta diosa protectora del budismo, tiene muchas representaciones o formas, en cada una de ellas tendrƔ poderes o dones diferentes. Las formas mƔs conocidas son:
- ą¤¶ą„ą¤Æą¤¾ą¤®ą¤¤ą¤¾ą¤°ą¤¾ ÅyÄmatÄrÄ o redentora oscura: tambiĆ©n llamada TÄrÄ verde, ella es la que se considera como la budista de la iluminación en el hacer, ayuda a superar problemas, evita trabas en la reflexión o en las cotidianidades que nos toquen, es la mĆ”s apreciada en asociación con la TÄrÄ blanca.
- सिततर sitatÄrÄ redentora blanca: tambiĆ©n llamada TÄrÄ blanca, ella es sinónimo de acciones compasivas, prolonga la vitalidad, sana los males y tranquilidad; ademĆ”s es la portadora de el chinta-chakrao circunferencia de conceder solicitudes.
- ą¤ą„ą¤°ą„ą¤ą„ą¤²ą„ą¤²ą¤¾ kurukulla: es tambiĆ©n llamada TÄrÄ roja, su carĆ”cter es mĆ”s violento, de allĆ su aspecto, ella tiene como don gobernar la atracción tanto de bienes materiales como de un amor carnal.
- aTÄrÄ negra: Esta se asocia con las posiciones de poder.
- bTÄrÄ amarilla: Se asocia con los bienes materiales en abundancia y con la prosperidad.
- cTÄrÄ azul o ekajati: Esta es la encargada de cambiar las situaciones violentas o de ira.
- ChintĆ”mani TÄrÄ: Esta es quizĆ”s la forma que mĆ”s se pone en prĆ”ctica de la diosa budista protectora, esta es utilizada en los estatus mĆ”s elevados del Tantra Yoga en el budismo del TĆbet, descrita como la diosa budista protectora verde, y muy a menudo integrada con la TÄrÄ verde.
- Khadiravani- TÄrÄ: Ella es asociada con los bosquecillos de acacia, esta diosa budista protectora fue una aparición que tuvo NÄgÄrjuna en un bosque de Khadiravani ubicada en la zona sur de la India, esta es en algunas ocasiones mencionada como la Ā«VigĆ©sima Segunda TaraĀ».
Con respecto al número de formar de la diosa budista protectora, existen algunas tendencias que dicen que hay veintiún Taras. Como en todo lo referente a las religiones, siempre existirÔn interpretaciones diferentes para los mismos eventos, las aquà presentadas son las que son comunes a todos.
Surgimiento como Deidad Budista
En el entorno de la prÔctica del budismo, la diosa budista protectora, es tratada como una buda de piedad y labor. Ella es la parte femenina de Avalokiteshvara (Chenrezig) y en unas cuantas narraciones, sobre la aparición de esta diosa, ella salió con el llanto de aquel. Esta diosa es reconocida como una redentora, como una deidad celestial que oye las lamentaciones.
Tiene la capacidad de escuchar los problemas de todos los que sufren por carencias en el samsara. La forma de la diosa budista protectora, viene del hinduismo, aquà existe la deviTara, que es una de las muchas transfiguraciones de la deidad madre junto con Sarasvati, Laksmi, Parvati y Sakti. En el siglo sexto, en la época de la era del imperio Pala, Tara fue adoptada en el panteón budista.
Como se puede ver no es simple casualidad, que la adopción de esta diosa ocurriera algunos siglos luego de la venida de PrajƱÄpÄramitÄ-sÅ«tra que es lo a la larga es el budismo mahÄyÄna de la India. Esto deja ver que el principio femenino hizo su primera aparición en el budismo como la Ā«madre de la perfecta sabidurĆaĀ» y mĆ”s tarde Tara llegó a ser vista como una expresión de la sabidurĆa de la perfecta compasión.
AdemÔs, hay casos en los que la diosa es mencionada como la progenitora de los otros budas, que se debe interpretar como lo que es conocido de iluminación del budismo, en lo que esta se acerca a las otras deidades del budismo, se desaparecen los mÔrgenes como si fueran fronteras entre una creencia y la otra, ya no puede verse como la contraparte de ninguna otra diosa o dios.
Todas las formas de la diosa budista protectora, pueden considerarse como expresiones de la combinación universal de las energĆas, que son formas divinas que danzan a su antojo en el infinito vacĆo del universo. Sin importar como se le considere, Tara comenzó a ser asociada con las cualidades maternas de compasión y la misericordia, se le dio una forma de madre. Otro artĆculo interesante sobre este tema es mantras para meditar.
Por supuesto, el comĆŗn de los seguidores de esta religión sea en la India, o en el Tibet, la diosa es cercana a todos y en ella tienen una fuerte fe.Ā La mirada de esta diosa, que es la representación de la sabidurĆa es algo que se debe contemplar. QuizĆ” sea mĆ”s fĆ”cil alabar a una diosa cuyos ojos miran hacia afuera con compasión infinita y que tiene una dulce sonrisa.
Esta diosa es muy solicitada para ser venerada, y se utiliza mucho entre los que ponen en prĆ”ctica las conductas tĆ”ntricas hace algunos siglos. Cuando la adopta el budismo tibetano, ya entonces se cambia un poco la forma en que es venerada, ya que la adaptaron a la prĆ©dica budista. Independientemente de si se la clasifica como deidad, buda o bodhisattva, Tara se mantiene muy popular en el TĆbet y Mongolia.
AdemĆ”s de lo ya dicho, otra razón para que sea tan popular, es que esta diosa en el budismo puede ser invocada sin influencia de los guĆas mayores, cualquiera puede acudir a ella, ningĆŗn lama o monje, hacen falta para estas invocaciones.
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Algo curioso de esta deidad es que fue aceptada dentro de los rangos altos de los bodhisattvas del budismo, y al mismo tiempo se hizo muy buscada por las personas comunes y corrientes, ya que ellos la podĆan invocar en cualquier necesidad de la vida; es muy popular entre los laicos y monjes menores, como una entrada a la comprensión de la compasión y la misericordia como parte del camino de evolución personal dentro del budismo.
Diosa Budista Protectora como Salvadora
Tara asimismo representa varias de las maneras del principio femenino, por lo que se la reconoce como la seƱora de la piedad y la clemencia. Ella es el principio, el talante femenino del cosmos, lo que da origen a la espontaneidad, la piedad y el consuelo del karma negativo, experimentado por los seres comunes durante su existencia cĆclica.
Ella es la generadora y el alimento de toda la creación, aporta vitalidad, y tiene mucha empatĆa con todas las personas, es tal cual una progenitora con sus pequeƱos vĆ”stagos. Por esto es que es considerada como la diosa budista protectora, de todo lo vivo. En muchas ramas de la religión tratan de convertirla en la progenitora de todo, pero la mayorĆa coincide en que su real poder es el de la protección, y es por esta cualidad que se genera la confusión.
La forma de la Tara verde, tiene el don de ofrecer auxilio y ayuda, sea cual sea la ocasión en la que se le invoque, ayuda en las situaciones desafortunadas, que ocurren en el mundo espiritual del samsara. Si queremos protección de la maternidad se debe invocar a la Tara blanca, ella protege a las madres y al embarazo, tambiĆ©n consuela a los lastimados o que han sufrido daƱo fĆsico o psicológico.
Si queremos ayuda en cuanto a la conciencia, de ello se ocupa la Tara roja o Kurukuka, ella se ocupa de los fenómenos del espĆritu, transforma los problemas de compasión y pasión. Cuando se quiere proteger, y amparar el linaje se debe acudir a la Tara azul, llega a ser una protectora, que expresa una energĆa femenina feroz e iracunda, cuya invocación destruye todos los obstĆ”culosĀ y engendra buena suerte y promueve el despertar espiritual.
Como Divinidad TƔntrica
Esta diosa es una divinidad de las prĆ”cticas tĆ”ntricas, y se puede ubicar ya desde el perĆodo de Padmasambhava. Cuando se dio esta clase de prĆ”ctica por parte del Kurukula, se le dio a la diosa Tara roja, ella es asociada a las prĆ”cticas diseƱadas por Padmasambhava y Yeshe Tsogyal. Ćl le pidió a ella que lo ocultara como tesoro. No fue hasta este siglo que un granĀ lama nyingma, Apong Tertƶn lo redescubrió.
Este reconocido por todos, lama fue reencarnado, como su tantĆsimo Sakya Trizin, que es el nuevo lĆder de la rama Sakyapa. Este es un guĆa espiritual, que estuvo con Apong Tertƶn, y pudo con su virtud reconducirlo a su santidad Sakya Trizin, y el mismo monje tambiĆ©n se lo dio a Chagdud Tulku RinpochĆ©, quien lo difundió a sus discĆpulos occidentales.
PrƔcticas Espirituales
Cuando se trata de las prĆ”cticas espirituales, donde la diosa budista protectora es la encargada de la meditación, puede ser grande y larga o pequeƱa y breve. Es gran medida, muchas de ellas incluyen alguna oración u ofertorio, para convocar la presencia de la deidad y pedir su refugio. Luego se entona un mantra especĆfico, y se hace una visual de la diosa, ya sea en su forma fĆsica o con alguna luminaria del color de la forma invocada.
Se continúa la entonación del mantra hasta que la visualización se diluya en nuestra mente. Posteriormente se le recitan sus méritos, que ha hecho en la prÔctica de las personas sintientes. Para mayor efecto se pueden recitar plegarias, de cosas que se deseen y también; se puede solicitar larga vida para el Lama que originó la prÔctica. Para saber mÔs sobre este interesante tema puedes leer mantras de sanación.
La mayorĆa de las sadhanas de esta diosa, se tratan como ritos iniciales entre los seguidores del budismo; solo que durante las visualizaciones de la diosa se logra invocar, las mejores y grandiosas enseƱanzas de esta religión. En estos casos, por medio de la fase de creación de la diosa, ella es vista con tanta realidad como cualquier otro fenómeno percibido por la mente.
Cuando se dice el mantra, y se visualiza a la diosa, se debe hacer delante o por encima de la cara del que visualiza; se debe tener la mente clara para recibir las energĆas de la compasión y la bondad. Luego de un rato el que practica, comparte algunas de estas cualidades; se vuelve imbuido con su ser y todo lo que representa. Al mismo tiempo todo esto es visto como emanando de la vacuidad.
Las visualizaciones de la diosa budista protectora, son transparentarse como un arco iris. Es asĆ, que en gran nĆŗmero de oportunidades, se puede visualizar a uno mismo como que si fuera la diosa en una de sus formas. La persona al mismo tiempo, que la diosa aparece, se une a ella, y en ese instante se tienen todas sus cualidades; sin embargo, en paralelo se puede notar el vacĆo en el que se encuentra, cosa que es propia de la diosa.
Una unión como esta solo puede ocurrir al final de la meditación. Es como que si el cuerpo fĆsico se disuelve en la forma creada por la diosa; y asĆ mismo, se puede observar todo lo la persona considera como propio de su personalidad. Simula una creación de la propia mente y carece de existencia inherente de largo plazo.
Es esta la parte de la meditación que prepara al practicante, para que sea competente para enfrentar su disolución durante la fase de su fallecimiento; y para que pueda lograr un acercamiento, por medio de varias etapas de la meditación a la Vacuidad; la realización de la verdad Ćŗltima como un vasto despliegue del vacĆo y la luz.
Plegarias a la Diosa Budista Protectora
Son muchas, y muy variadas las plegarias que se recitan regularmente, para invocar a la diosa budista protectora. Estas plegarias se hacen para visualizar y lograr que ella se una a nosotros para el logro de los objetivos. PrÔcticamente todas las religiones, incluyen formas de oración o plegarias en sus ritos; esto se considera la mejor manera de llamar la atención de la deidad en cuestión. Aquà algunos ejemplos que pueden servir de modelo para orar.
Ilustre diosa, acudo a ti suplicante, para que junto con toda tu corte, recuerdes con mucho cariƱo por mĆ; tu juramento que hiciste en el pasado, y me hagas libre para vivir sin temor, asĆ como a todos los seres que tenemos vida. Desgasta las ideas y pensamientos oscuros, que me aquejan cada vez que sufro un revĆ©s. ConcĆ©deme que pueda retoƱar a la armonĆa, y que nos otorgues los siddhis, tanto el comĆŗn como el que es superior. Om tare tu tare ture sojĆ”.
Tara Kwan Yin
Tara kwan yin, es una de las formas de la diosa budista protectora; que mĆ”s popularidad tiene, ya que se considera la mĆ”s compasiva de ellas. Los practicantes de esta religión, aseguran que esta forma de la diosa, llegó al estado iluminado o estado de buda; y decidió dejarlo para poder estar entre las personas vivas, y de esta forma darles paz a sus espĆritus. Es de esta forma que comienza el reiki.
Esta es una estirpe que ve, en esta forma de la diosa, una guĆa espiritual por excelencia. Se le invoca con un mantra que tiene un gran poder de sanación, este es: om tare tuttare ture suaja. Esta recitación sirve ademĆ”s para todas las otras formas conocidas de la diosa budista protectora; pues a pesar de tener diferentes dones, se considera que son la misma diosa.
Cuando se procede a la recitación de un mantra, sea para quien sea, realmente se estĆ” invocando la energĆa de la diosa; esto es una especie de sonido precursor en sĆ”nscrito, debe ser un sonido puro. El mantra realmente activa ciertas chacras de energĆa psĆquica en el cuerpo de la persona recitante. Esto desata los nudos de energĆa psĆquica que ataban al practicante impidiĆ©ndole desarrollar un cuerpo.
Este cuerpo, o chakra, es vital para poder avanzar en la prÔctica de la visualización de la forma de la deidad; y asà poder llegar a los estados mÔs elevados de la meditación. Incluso si lo que se estÔ haciendo es una sencilla sadhana de Tara estÔn tomando lugar una serie de eventos invisibles; tanto internos como externos y existen muchos trabajos como Yoga divino, los cuales exploran todas las ramificaciones del trabajo en las prÔcticas tÔntricas.
Si estas prĆ”cticas, se desarrollan correctamente, se podrĆ”n observar resultados inesperados y muy energĆ©ticos. Por ejemplo, se reducirĆ”n sustancialmente las fuerzas negativas, que nos pueden inducir a tener mal karma, enfermedades, tristezas por klesha y otros obstĆ”culos y oscuridades. El mantra ayuda a generar mentalidad bĆŗdicaĀ en el corazón del practicante y purifica los canales psĆquicosĀ en el cuerpo permitiendo una expresión mĆ”s natural.
Estos ritos atraen conductas generosas y compasivas, que pueden venir desde el centro de nuestra propia alma. Se puede experimentar una forma impoluta de la diosa, cuando el practicante se hace consciente de su propia perfección como ser humano; o sea de la intrĆnseca naturaleza de Buda la cual estĆ” tapada por oscuridades y nuestra inclinación; a ver los fenómenos dualĆsticos como verdaderos y permanentes.
En resumen, la diosa budista protectora, Tara; es la mejor representación de la pureza impecable, que se puede encontrar en el vacĆo, o la vacuidad budista; ella es la que puede tener plena conciencia y una enorme compasión. Cuando logramos meditar de forma adecuada, y recitamos los mantras correctos, podemos mirarnos en su rostro tal y como nos vemos reflejados en un espejo. Para aprender mĆ”s sobre temas espirituales puedes leer reencarnación.
La meditación en la diosa budista protectora, es un real medio que permite fluir, con energĆas de renovación y de mucho positivismo. Es la forma de librarnos de cualquier ilusión de falsa euforia; nos permite absorber los dones de la diosa y alejarnos de todas las influencias negativas; que son las generadoras de karmas negativos. Esta meditación nos libera y nos hace sanar en cuerpo y espĆritu.






