Quién era el Dios Eolo: Dios Griego de los Vientos

Conoce más de la historia del dios Eolo, uno de los nombres más característicos de la mitología griega. Eolo puede referirse a tres personajes diferentes y muchas veces se puede llegar a confundir entre sí. Hoy hablaremos del dios Eolo hijo de Helén, dios Eolo hijo de Poseidón y dios Eolo hijo de Hípotes.

DIOS EOLO

Dios Eolo

En la mitología griega encontramos muchos nombres de personajes famosos que se han encargado de marcar historia y hoy estaremos conociendo a uno de ellos como lo fue el dios Eolo. Ciertamente cuando escuchamos hablar del nombre Eolo o Éolo, se nos viene a la mente la representación no de uno ni de dos sino de tres personas completamente diferentes.

Eolo no hace alusión a un solo personaje de la mitología griega, sino que se refiere a tres personas con diferentes características. Los datos ofrecidos por los mitógrafos han llevado incluso a que se confunda uno con el otro. Por un lado encontramos a Eolo, hijo de Helén, a Eolo, hijo de Poseidón y por último está Eolo, hijo de Hípotes. Aprendamos más de ellos en el siguiente artículo.

Dios Eolo: Hijo de Helén

Hablemos en primer lugar acerca del dios Eolo, hijo de Helén. Este personaje nació de la unión entre Helén y la ninfa Orseís. Fue hermano de Doro y Juto. Está considerado por muchos como el rey de Eólida, que con el tiempo fue denominada Tesalia. A Eolo, hijo de Helén, también se le atribuye la fundación de la rama eólica de la nación helénica.

Eolo, hijo de Helén, fue quién se encargó de desposar a Enárete, hija de Dímaco, con la que procreó varios hijos, aunque hasta ahora nunca se ha podido descifrar la cantidad exacta de hijos que tuvo y los nombres de esos hijos suelen cambiar mucho dependiendo de un autor u otro.

Hay algunos autores que aseguran que entre los hijos del dios Eolo se encuentran Creteo, Sísifo, Deyoneo, Salmoneo, Atamante, Parieres y posiblemente Magnes y Etlio. También el dios Eolo tuvo varias hijas con Enárete, entre quienes se pueden nombrar a Cálice, Cánace, Pisídice, Perimede y Alcíone.

Aunque no se confirma con claridad, muchos autores han llegado a asegurar que Macareo también fue otro de los hijos que tuvo el dios. Recordemos que Macareo sostuvo en infinidades de ocasiones relaciones amorosas con su propia hermana Cánace. Furioso por lo sucedido, Eolo envío a Cánace una espada para que se quitara la vida. Macareo también se quitó la vida y tiró al hijo incestuoso a los perros.

DIOS EOLO

Eolo, hijo de Helén, también tuvo una hija que nunca reconoció y que llevaba por nombre Arne, aunque muchos la conocían con el nombre de Melanipa. Esa hija de Eolo nació de la relación que él mantuvo con Hipe, la hija del centauro Quirón. Se especula que Arne sería la madre del segundo Eolo (hijo de Poseidón), de quién conoceremos más en la próxima parte.

Hijo de Poseidón

El segundo dios  de quién los autores hacen referencia es precisamente éste, el hijo que tuvo el dios Poseidón con Arne. La historia reseña que tuvo como gemelo a Beoto. Al momento de que Arne le reveló a su papá que estaba esperando un hijo de Poseidón, este no le creyó ni una sola palabra y ordenó a un extranjero de la ciudad de Metaponto que se llevará a Arne a su ciudad.

Fue así como Eolo y su gemelo Beoto nacieron en otra ciudad y fueron adoptados por otro hombre de Metaponto, de quién se sabe no tenía más hijos. Una vez que Eolo y Beoto crecieron, tomaron el control absoluto sobre el reino durante una revuelta. Luego ocurrió una disputa entre Arne y Autólite, quien era la mujer del metapontio.

Como era de esperarse, Eolo y Beoto salieron a la defensa de su madre Arne y procedieron a asesinar a Autólite. Al enterarse el metapontio de lo ocurrido, los gemelos se vieron obligados a equipar unas naves y escapar de la ciudad, junto a su padre Arne y otros amigos cercanos.

Beoto se trasladó al país de su abuelo Eolo. Con el tiempo se convirtió en su sucesor y se comunicó con su madre Arne para que se mudara a ese país. Eolo, mientras tanto, se marchó hasta un grupo de isla en el mar Tirreno, las cuales recibieron en su honor el nombre de Islas Eolias. Así mismo se le atribuye la fundación de la ciudad de Lípara.

Hay otras versiones en la que se les da un nombre diferente a ciertos personajes, especialmente a la madre de los gemelos, Arne. En algunos textos se le nombra Melanipe, hija de Desmontes o de Eolo. En esas versiones se dice que la mujer fue encadenada por su padre y fue un rey de Icaria de nombre Metaponto quién se habría hecho cargo de los gemelos que había sido abandonados.

La mujer de Metaponto, a quién en esta versión llaman como Teano, había concebido otros hijos y le llenó la mente a sus hijos para que atacaran hasta matar a Eolo y Beoto, sin embargo cuenta la historia que en el combate los gemelos salieron victoriosos y, tras ser notificados por Poseidón de que su verdadera madre estaba en prisión, corrieron a liberarla.

Hijo de Hípotes

También existe un tercer y último dios  en la mitología griega. Este último se dice que es hijo de Hipotes, que según cuenta Diodoro Sícuro en su Biblioteca histórica, era hijo de Mimante, uno de los hijos del Eolo Helénida. En algunos textos se narra la manera en la que al llegar a la isla de Lípara, donde gobernaba el rey Líparo, éste ayudó a apoderarse de la zona de Sirrento, mientras él contrajo matrimonio con la hija del rey Cíane.

Después de ese casamiento, Eolo se convirtió en rey de la isla. Lo describen como amable, cariñoso, luchador de justicia y piadoso con los extranjeros. El dios también se encargó de enseñar a los navegantes acerca del manejo de las velas y se llegó a decir que tenía el poder de predecir los vientos. En estas historias también se dice que Eolo tuvo seis hijos en total.

De acuerdo a lo expresado en la Odisea, el dios Eolo hijo de Hipotes estaba considerado como el Señor de los Vientos. Su lugar de residencia se encontraba ubicado en la isla flotante de Eolia, donde vivía en compañía de sus hijos. La historia cuenta que el dios Zeus fue quién le entregó el poder de controlar los vientos.

Eolo ejercía poder sobre los vientos. Era Él quién decidía cuándo liberarlos o apresarlos. En una ocasión intentó ayudar a Odiseo, que lo visitó al regresar a Ítaca. Eolo le ofreció un trato amable y le dio un viento favorable, además de un odre que contenía todos los vientos y que debía ser usado con mucho cuidado.

DIOS EOLO

No obstante quienes iban en la tripulación pensaron que en el interior de la bolsa había oro y procedieron a abrirla, lo que desató una inmensa tempestad. La nave se vio obligada a retornar a las costas de Eolia debido a los fuertes vientos presentados. En esta oportunidad el dios  no quiso ayudarlos de nuevo.

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