Robert De Niro en Érase una vez en América y El irlandés
Robert De Niro en Érase una vez en América y El irlandés

Pagaríamos por saber qué es lo que se siente al ser Robert De Niro. Aprovechando los curiosos (y polémicos) efectos especiales de El irlandés, en Postposmo hemos hecho un breve vídeo con escenas de todos los De Niros de distintas edades que hemos podido ver no sólo en la cinta de Martin Scorsese, pero también hace 34 años en Érase una vez en América, de Sergio Leone.

En efecto, Martin Scorsese y Sergio Leone son dos directores que jugaron con el aspecto de De Niro. Uno, rejuveneciéndole, y otro poniéndole canas y nostalgia. Es con anécdotas como ésta con las que se pueden detectar las leyendas vivientes del cine.

No te pierdas nuestro vídeo recopilatorio en el que, de propina, ofrecemos una crítica un tanto exaltada sobre el cacareo incesante de los medios a cuenta de los efectos especiales de El irlandés:

Los paralelismos entre El irlandés Érase una vez en América resultan interesantes de analizar, pues son sutiles pero rotundos. Aparte del binomio De Niro-Pesci (con la trama centrada en De Niro), tenemos dos historias ampliamente extendidas en el tiempo y en las que el tema principal no es la violencia ni la mafia, sino la amistad. Y, más concretamente, la amistad entre hombres que, por oficio, están obligados a mostrarse fieros, rotundos e impenetrables. El irlandés dura tres horas y media y Érase una vez en América se nos va a las tres horas cincuenta minutos. Ojo.

En ambas películas se siguen estructuras cronológicas que van saltando de un lado a otro, dejándolo todo perdido de yuxyaposición, contraste y reflexión: «¿cómo habría actuado De Niro ante esa misma situación veinte años atrás», podrá preguntarse el espectador en un buen puñado de ocasiones. Las dos películas tienen momentos entrañables, momentos de humor y escenas que, por su crudeza, te persiguen para siempre (siendo la violación de Érase una vez en América una de las más brutales jamás vistas en una sala de cine junto a la de la francesa Irreversible).

Robert De Niro en Érase una vez en América y El irlandés
Robert De Niro de joven en Érase una vez en América y El irlandés

Si algo es seguro es que el presupuesto en efectos especiales de El irlandés es infinitas veces superior. El envejecimiento de De Niro en la cinta de Leone consiste apenas en una peluca, arrugas pintadas, gabardinas XXXL y pantalones anchos y de zancada trémula.

Érase una vez en América dedica una porción de metraje mucho más generosa para contarnos la infancia de Noodles, Deborah, Frankie y compañía mientras que El irlandés a ratos se pierde demasiado en las burocracias varias del sindicalismo y el matoneo. En términos generales, Leone cuenta su historia con unos elementos con los que es más sencillo empatizar. Tiene algo más de almíbar, días de vino y rosas y repertorio de melodías Además está el elenco, mucho mayor que el de la santa trinidad de Scorsese y con un inmortal James Woods en el papel de su vida.

Robert De Niro en Érase una vez en América y El irlandés
Robert De Niro en Érase una vez en América y El irlandés

Aún es temprano para poder determinar con exactitud cuál será el lugar de El irlandés en la historia del cine. Caso distinto es el de Robert De Niro, quien tiene (y desde hace años) una filmografía digna de leyenda viviente.

Qué transparente, certera y extraña, la honestidad del talento sin matices.

Grande Robert De Niro.