Si buscamos en la literatura una fuente de cuentos de terror inventados probablemente lo primero que nos salte a la cara sea un Gato negro de Poe o su reconocido Cuervo; sin embargo, junto a estos clÔsicos se sigue creando mucho en este género literario, aquà les traemos unos cuantos ejemplos.

Terror de fin de mundo
Los zombies son una de esas representaciones de futuros apocalĆpticos que nos han infundido mucho miedo en cuanto a los aƱos venideros de la humanidad y si tantas enseƱanzas cinematogrĆ”ficas no nos vienen como referencias ahora, sin duda es porque tenemos tan integrado el miedo que ya ni lo notamos; sin embargo, de todo debemos aprender lecciones por eso te invitamos a leernos tambiĆ©n en nuestro artĆculo sobre moralejas.
Algo de esto se ha visto reflejado en el cine como por ejemplo, en pelĆculas como Guerra mundial Z y aunque este sea uno de esos cuentos de terror inventado por la humanidad, desde hace muchos aƱos no parecen agotarse esos repertorios de escenarios donde por una razón o por otra, la raza humana estĆ” en peligro.
Un dĆa extraƱoĀ
Anoche me costó mucho quedarme dormido, estuve dando vueltas en la cama por horas, el calor aumentaba y la habitación parecĆa un horno. Tanto que hacĆa, que a pesar de que yo estaba agotado, no podĆa conciliar el sueƱo, cuando por fin pude pegar los ojos, en ese microsegundo cuando estamos entre el sueƱo y la vigilia, el despertador sonó avisando que era hora de activarse.
Que terrible sensación no pude descansar nada y ya tenĆa que ir a trabajar de nuevo, la noche fue calurosa y la maƱana estaba empezando a ponerse tan frĆa como si estuviĆ©ramos en un congelador; ademĆ”s, cuando me asomĆ© por la ventana despuĆ©s de lo difĆcil que fue salir de la cama, me di cuenta que afuera estaba nublado.
Tal vez las personas se sientan mal y por eso no salieron hoy, pero incluso asĆ, tampoco siento el bullicio matutino, la gente despertando, haciendo cafĆ©, asomĆ”ndose por las ventas, de pronto esta ciudad se siente tan sola y silenciosa, ni siquiera los perros ladran y eso que yo tengo cinco, Āædónde estarĆ” Luna?
Era un dĆa que definitivamente empezaba muy extraƱo parecĆa un cuento de terror inventado, nada mĆ”s por ese gris y desolado paisaje, Āæpor quĆ© estaba tan sola la calle?, si alrededor de mi casa hay tres escuelas y tambiĆ©n un parque industrial deberĆa haber mĆ”s movimiento, mĆ”s circulación, como siempre a pesar de que sea temprano.
Nada de esto me estÔ gustando, me empiezo a sentir muy nervioso y algo ahogado, no puedo respirar muy bien, me parece que sucede algo raro, incluso fui a tocarle la puerta a mis hermanos y a mi madre y ninguno abrió, no parecen haber salido de casa porque las llaves estÔn en el puesto donde las dejamos y el celular de mi madre estÔ en la mesa del comedor. Tal vez⦠tal vez salieron de emergencia, pero me hubieran llamado, ¿por qué no me llamaron?, voy a salir a buscarlos.
Si pasó algo deben haber recurrido a la vecina porque ella siempre nos ayuda dÔndonos un aventón si lo necesitamos, voy a ir a su casa, que no tienen como llamarme porque dejaron los celulares. Solo debo cruzar el pasillo, bajar una escalera, pero voy corriendo porque el miedo empieza a invadirme. Ya en la casa de Petra, ya va, ¿qué?, ¿qué es esto baboso en mis zapatos? es como si fuera mucho moco, una especie de plasma.
ā Ā”Petra!, Ā”Luis!, ĀæSaben algo de mi familia? Nadie responde, se ve que el carro de la vecina estĆ” en el estacionamiento, todos los carros estĆ”n ahĆ, esa materia babosa estĆ” en varios apartamentos, voy a entrar a la casa me respondan o no. Pero ĀæQuĆ© es esto? la puerta, la puerta estĆ” abiertaā¦
ā ĀæHola? Ā”Ahh!, asco.
AquĆ hay tanto plasma que casi no puedo caminar y ademĆ”s⦠unos capullos en todos lados, hay capullos y ya no quiero seguir gritando, porque nadie responde y creo que mejor que nadie aparezca menos lo que hizo todo esto posible. Voy a abrir uno de esas extraƱas crisĆ”lidas creo que un palo puedo⦠lo logrĆ©, abrĆ uno y dentro encontrĆ© a mi vecina, su piel estaba tan pĆ”lida que casi era transparente juro que se podĆa ver a su bebĆ© en su vientre.
No sé qué hacer, estoy tan confundido, hay muchos capullos, ¿mis padres?, ¿mis hermanos?, ¿ellos?, ¿ellos estarÔn aqu�, espero que no, Dios por favor que no. En este sitio hay tanta baba que hasta cae del techo, es horrible, voy a seguir rompiendo capullos.
DespuĆ©s de abrir tres o cuatro capullos y encontrar a mis vecinos muertos doy con uno en donde dentro habĆa cierto movimiento, la mujer que estĆ” aquĆ estĆ” peleando por vivir Ā”Respira! Ā”La oigo respirar!
Tranquila todo va estar bien ā le digo aunque no estĆ© seguro que vaya a ser asĆ.
Al cabo de unos segundos la mujer empezó a vomitar y al principio creĆ que con eso mejorarĆa, pero botaba un lĆquido verde y el mismo empezó a moverse hacia mĆ de forma muy rĆ”pida, estĆ” trepando por mi pierna y me envuelve Ā”Quiere meterme en un capullo!, logrĆ© safarme y me lo quitĆ©,
Me voy, debe haber alguna forma de escapar, pero cada vez que me acerco mÔs a la entrada del edificio oigo mÔs y mÔs gritos humanos. Estamos siendo atacados por una especie de monstruos de color gris como el cielo nublado, que abren con las garras estos capullos que se generan y sacan a los humanos moribundos que estÔn dentro, a ellos también los abren y de ahà extraen unas larvas dientonas, luego de que usan los cuerpos de los humanos los trituran con un mazo.
EscuchĆ© un grito de mi hermana que por suerte todavĆa no estĆ” en un capullo, no soporto estos gritos, tengo que salvar a mi hermana. Me he ido acercando sigilosamente para que estos obesos monstruos no me vean, pero en el camino ya la metieron en un capullo, apenas se descuide el que vigila los capullos agarrare el de Sonia que no lo he perdido de vista.
Ya tengo el de mi hermana, se mueve solo porque se ve que estÔ peleando para no morir, los monstruos casi me agarran pero pude escapar, soy mÔs fuerte de lo pensaba o ellos solo me dejaron correr porque saben que cuando la intente sacar de ahà me puede transformar a mà también⦠Es terrible, tengo dos opciones, o la dejo morir ahà dentro o la trato de salvar, de todas formas es mejor que muera conmigo a que su cuerpo terminé por ser triturado.
HarĆ© lo posible y lo imposible por llegar al apartamento desde allĆ podemos ver todo, me di cuenta que alimentan a las larvas con la gente triturada, es horrible, el sol es lo Ćŗnico que parece poder ayudarnos, que por lo menos ya estĆ” saliendo y con sus rayos esos monstruos parecen no estar cómodos, por eso se alejan, pero se van llevĆ”ndose consigo a los capullos ĀæTendrĆ”n a mis padres? al resto de mi familiaā¦
Este es un dĆa tan extraƱo parece un cuento de terror inventado Ā”Algo peor! Ā”Es una invasión terrible! Ahora no sĆ© dónde estĆ” mi familia, ni puedo sacar a mi hermana de ese capullo, aunque creo que lo mejor serĆ” hacerlo y alejarme para que no vĆ©rmelas con el vómito verde, no quiero que vuelva a estar nublado nunca mĆ”s.
La semilla
Paola yĀ CĆ©sarĀ eran una pareja de reciĆ©n casados que estaban por cumplir un aƱo en la bĆŗsqueda de un embarazo, sin embargo, ella tenĆa miedo porque desde hacĆa cuatro generaciones para atrĆ”s en su familia se habĆan venido presentado complicaciones para tener hijos, sobre todo cuando llegaban las mujeres al cuarto mes, murieron muchas y las pocas que sobrevivieron desarrollaron grandes tumores, no siempre malignos.
Los hijos por su parte cuando nacĆan y sobreviven en las incubadoras en su crecimiento eran: muy delgados; de ojos rasgados; sus cabezas tenĆan formas muy extraƱas y grandes; eran pĆ”lidos; se enfermaban con facilidad; su inteligencia era superior a la normal y tenĆan ciertas manĆas extraƱas. En una ocasión un tĆo aseguró a su sobrina Paola haber notado que uno de sus sobrinos asesinaba aves, las abrĆa e investigaba y luego las enterraba en el patio.
Pero nada de esto detuvo a la pareja, estaban buscando a su bebĆ© porque tenĆan esperanza y despuĆ©s de algunos exĆ”menes y suspender los tratamientos anticonceptivos consiguieron su cometido. Prestaron mucha atención y cuidado para disminuir cualquier factor de riesgo que pudiera contravenir el embarazo, estaban muy emocionados, pero al cuarto mes exacto Paola empezó a presentar sĆntomas de parto.
CĆ©sar fue a buscar el telĆ©fono para llamar al hospital y preparar todo de emergencias pero, cuando volvió a la habitación Paola parecĆa estar desmayada, como pudo la llevó al hospital a pesar de eso y con la mayor premura esperando que todo se mejorarĆ” y saliera bien.
La conciencia de su esposa iba y venĆa, pero se encontraba en otra parte, sabĆa que habĆa sido abducida por una nave espacial que llenó su habitación de luz y la hizo levitar hasta llegar de repente a una mesa frĆa y plateada, estaba rodeaba por personas o algo parecido a personas que atendieron su parto e incluso, entre desmayarse y reaccionar vio cómo sacaron a su bebĆ© y lo pusieron en una especie incubadora con un lĆquido naranja.
Cuando despertó estaba en un hospital junto a CĆ©sar y preguntando por su bebĆ©, pero le dijeron que habĆa sido un aborto y ella insistió en lo que habĆa visto pero nadie le creyó, el personal de salud le explicaba a la pareja que era una alucinación por los medicamentos.
Eso fue difĆcil para ellos por lo cual estuvieron un aƱo sin intentar buscar otro bebĆ©, pero las ganas reaparecieron y tras una noche romĆ”ntica Paola vio otra vez esa extraƱa luz que ya antes habĆa aparecido en su cuarto, su esposo no despertaba del sueƱo por mĆ”s que ella lo llamaba y otra vez la mujer empezó a elevarse en la habitación hasta que estuvo de nuevo en esa camilla plateada con los seres que habĆa visto un aƱo atrĆ”s.
Esa vez pudo ver mejor a los seres, aunque entonces no lo sabĆa esa noche quedó embarazada y ellos al darse cuenta la adujeron para implantar el código genĆ©tico en el embrión, de este modo se podĆan reproducir con órganos reproductivos humanos ya que esta raza no contaba con los mismos y por ende, tenĆan que recurrir a estas implantaciones.
TenĆan cuarenta aƱos experimentando con las mujeres de esta familia porque no todos los genes aguantan el ADN de estos humanoides grises; de ojos rayados o negros; cabezones; sin testĆculos u ovarios; muy inteligentes y curiosos. Al despertar sabĆa que en cuatro meses vendrĆan por su hijo, estos extraterrestres se gestaban en cuatro meses dentro del embrión humano, en los mejores casos el cuerpo lo lograba absorber e integrar el gen extraterrestre dando lugar a seres como los primos de Paola.
La noche en dĆa, abducción
Los cuentos de terror inventados y todo el gĆ©nero en general, es uno que se puede mezclar muy fĆ”cilmente con temas extraterrestres he ahĆ que surjan pelĆculas como Aliens, eso deberĆa saberlo Felipe un paciente del hospital psiquiĆ”trico de nuestra ciudad del cual nos contaron sus amigos una historia muy particular.
FelipeĀ cada vez mĆ”s huraƱo y retraĆdo ha pasado varios aƱos en el hospital luego de empezar a decir sin parar que vio a unos extraterrestres, como nadie le creyó se volvió loco, pero la narración de terror tiene bastante consistencia si nos permiten opinar. En el Ćŗltimo aƱo de prĆ”cticas como ingeniero agrónomo en la finca donde Felipe terminarĆa de titularse empezaron a ocurrir fenómenos extraƱos.
Desaparecieron cabezas de ganado cada noche y no eran dos o tres, no, eran docenas de vacas que sin el menor ruido de repente desaparecĆan. Sin duda era algo extraƱo, pero no estaba pasando solo allĆ en las otras haciendas ocurrĆa de manera similar. Los ganaderos y Felipe empezaron a hacer guardias de 24 horas de vigilancia seguidas y todo empezó a mejorar hasta que llegó la primera liderada por el joven estudiante.
Empezaron a escuchar como cuando una navaja pasa cortando el aire pero no podĆan ver nada ya que los sonidos no eran fĆ”cil de percibir, menos con los perros ladrando tan alto y al parecer con tanto miedo. El alboroto de los perros despertó a los otros peones de la hacienda y hasta algunas mujeres se alertaron, tomando todos palos y antorchas para ver quĆ© estaba pasando.
Se internaron en grupo a la siembra siguiendo la dirección hacia donde apuntaban los ladridos de los perros y entre matorrales no se podĆan ver los unos a los otros pero se podĆan comunicar a travĆ©s de gritos, uno de ellos advirtió que habĆa encontrado a alguien y todos siguieron la voz de esta persona. Acto seguido perseguĆan a lo que parecĆa ser un humano pero que no movĆa las plantas cuando corrĆa alrededor de ellas.
En un momento al parecer lo alcanzaron y rodearon metido entre unos matorrales al que cinco de los hombres entraron, pero para alarma de todos empezaron a gritar terrorĆficamente y de ellos uno solo salió vomitando para desmayarse frente al resto. Alguien disparó algo que pareció ser una salva al aire y el cielo se iluminó por unos momentos, mientras las pupilas se acostumbraron a este cambio de luz aparecieron muchos seres humanoides que rodearon al grupo de hombres y mujeres.
Eran grises, delgados, altos, de dedos largos, sin ropa y en cuyos ojos sólo se podĆan ver unos grandes ojos negros, uno de los hombres intentó inĆŗtilmente apuntarles con un rifle pero en ese momento el arma fue desarmada y atraĆda por una fuerza extraƱa que emano uno de ellos.
Como en la anterior historia de terror, empezaron a aparecer unas luces que los hicieron elevarse pero al cesar las mismas estaban ahora en camillas individuales rodeadas de estos mismos seres, pero con otras caracterĆsticas. ParecĆan estar investigando con ratas de laboratorio, tomaban muestras de órganos, uƱas, cabello, saliva, inyectaban lĆquidos que quemaban por dentro y hacĆan lĆneas en el cuerpo, tal vez sólo querĆan estudiar su ADN.
Llegó un punto en el que Felipe se desmayó y de ahĆ en adelante solo recuerda que cuando despertó estaba desnudo en un campo de trigo muy lejos del estado en el que se encontraba anteriormente, con lĆneas de huecos en la cabeza y tatuajes que eran lineales y de colores entre verde y azul claros.
Felipe es un seƱor muy mayor ahora y sus tatuajes se confunden con las manchas de la edad por todo su cuerpo, ha gozado de longevidad, Āæque estarĆan buscando esos seres?, Āætal vez a la tatarabuela de una mujer como Paola?, Āælo del ganado fue una trampa?
La predicción de un vagabundo
Un joven llamado Pedro llegó a su casa entrada la noche, tenĆa alquilado un apartamento en una calle de la ciudad y se quedaba hasta tarde leyendo en la biblioteca pĆŗblica mĆ”s cercana. Eso de tocar el papel de un libro mientras vas pasando las hojas es un placer que por buenas que sean las lecturas por Internet no conciben.
Empezó a subir las escaleras del edificio donde vivĆa cuando de pronto un bulto que se encontraba en el primer escalón, de abajo hacia arriba, se incorporó y resultó tratarse de un hombre que se habĆa puesto de pie para agarrarlo del brazo. El cuerpo de Pedro se tensó mucho y aquel otro hombre del que solamente venĆan sonidos lastimeros de repente pronunció las siguientes palabras:
ā El fin estĆ” cerca chico, los he visto entre nosotros, los he visto con estos ojos que se han de comer los gusano ĀæTienes monedas? Porque me debes dinero por advertirte.
Pedro volvió a relajarse despuĆ©s de esto, conocĆa a la persona que le habĆa dado monedas un par de veces como lo hizo en esa oportunidad, luego se fue a su casa. Vaya susto, todavĆa se reĆa incluso despuĆ©s de llegar a su casa y preparar todo para acostarse, no podĆa creer lo que ese hombre decĆa porque ya lo habĆa escuchado varias veces decir lo mismo y ya solo le parecĆa una tĆ”ctica comercial.
A la maƱana siguiente un olor azufre con gas despertó a Pedro, fue a la cocina para ver si se trataba de una fuga de gas pero con las hornillas y las tuberĆas todo estaba bien. Que no era el caso con sus oĆdos puesto que las cosas parecĆan no sonar, el mundo estaba apagado. Se asomó por la ventana y todo empeoró aĆŗn mĆ”s habĆa un gran barullo de personas corriendo de un lado a otro, mucha gente se reunĆa en el parque de la comunidad, incluso en pijamas y nuestro joven no entendĆa quĆ© pasaba pero decidió salir.
Cuando llegó al parque se encontró con mĆ”s descontrol, pero cuando trataba de hablar con alguien la gente negaba con la cabeza y se encogĆan de hombros como respondiendo que tampoco sabĆan nada. Solamente habĆa mucho viento y el cielo estaba rojo, por un momento todos vieron hacia el mismo punto en el horizonte y Pedro sin entender la razón hizo lo mismo, de allĆ llegó una especie de onda que entre tantas cosas le devolvió la audición al joven y luego vieron la explosión.
Se sucedieron una tras otra varias explosiones y con cada una aparecĆan mĆ”s seres que se llevaban el alma de cada vez mĆ”s y mĆ”s personas dejando solo sus cuerpos, allĆ empeoró el descontrol, otra vez gritaban y corrĆan por todos lados, Pedro estaba absorto en la contemplación de las explosiones parecĆan hechizarlo o confundirlo al grado de inmovilizarlo, un amigo agarró por el brazo a Pedro y fue cuando este reaccionó.
Pedro y su amigo se refugiaron en su casa y mientras pasaba todo el desastre afuera recordaba las palabras del viejo la noche anterior, los vio caminar entre nosotros, el fin es inminente, el fin ha llegado. De repente el mismo seƱor de anoche golpeó la ventana, Pedro vivĆa en un primer piso desde donde podĆa verse la calle casi a ras del suelo, el viejo le dijo que era hora de despertar y aunque eso lo hizo sonreĆr, no, no habĆa otra realidad.
Cuentos de terror inventados con magia negra
Otra narrativa de los cuentos de terror inventados son aquellos que involucran prĆ”cticas de magia negra en la que pertenencias o mĆ”scaras muy antiguas aĆŗn tienen vida y dan incluso vida, todos estos misterios los asociamos a hechicerĆa tan antigua que ya estĆ” perdida en los anales de la historia.
El agua de vida
Un dĆa llegó al buzón de correo de Gerardo MuƱoz una carta donde recibĆa una herencia que jamĆ”s pensó ostentar, era de un pariente muy lejano que ni siquiera pudo conocer y consistĆa en una enorme casa que habĆa sido dejada a su nombre tras la muerte de un familiar. La casa estaba en un enorme campo a las afueras de la ciudad, era muy grande y costosa, mucho mĆ”s de lo que Ć©l y su pareja pudieran pagar, pero estaba un poco descuidada; sin embargo, no dudaron en mudarse.
La idea era mudarse y remodelar con el dinero obtenido de la venta de su anterior casa, con una buena remodelación podrĆan vender esa otra casa por mucho mĆ”s dinero y comprar otra en la ciudad. En su primer dĆa allĆĀ la tarea fue recorrer la casa para enterarse de cuĆ”nto iban a invertir, como habĆa pocos muebles ya esto les arrojaba el dato de que iban a comprar mueblerĆa; sin embargo, cuando llegaron al sótano encontraron que este era mucho mĆ”s grande que la casa y que estaba lleno de barriles de vino y licor.
Probaron con gusto, tanto que se quedaron dormidos en mitad del sótano pero a media noche se despertaron, porque las luces de este y de toda la casa se prendĆan y apagaban como si hubiera una especie de cortocircuito.
Aunque trabajaron en la remodelación por dĆas estos bajones de luz persistĆan y solo por esto parecerĆ” que este es uno de esos cuentos de terror inventados, pero se calmaron porque el resto de las cosas en la casa estaban bien y cada vez se veĆan mejor.
Cuando ya la remodelación estaba casi lista empezaron a hacer fiestas con sus amigos y con posibles compradores, para ellas sirvieron vino de los barriles y en la primera noche, se acabaron mĆ”s de seis y cuando se terminó la celebración estaban muy felices con las ofertas recibidas. En la tercera fiesta uno de los meseros le dijo a Gerardo que no habĆan podido sacar los barriles porque estaban muy pesados y que para hacerlo necesitaban ayuda, por eso Gerardo y dos amigos bajaron a ayudar a dos de los meseros.
De verdad estaban tan pesados que era difĆcil levantarlos, incluso el primero que trataron de levantar se les cayó y se rompió por lo que adentro pudieron ver el cuerpo de una jovencita. Rompieron algunos otros barriles y encontraron mĆ”s cuerpos, todos con la misma posición acurrucada como si fueran bebĆ©s en un vientre, las fechas marcaban desde el 1500 hasta el 2000.
Gerardo estaba muy asustado pero mantuvo la compostura con sus invitados y lo único que cambio esa noche fue que se encerró en una biblioteca donde estaban un montón de pertenencias del antiguo dueño.
En ella encontró un diario donde se explicaba que por mĆ”s de 500 aƱos gracias a esa supuesta agua de vida hecha por Ć©l mismo misterioso familiar de Gerardo, habĆa logrado sortear a la muerte en cientos de ocasiones y que con la cantidad que habĆa reservado podĆan vivir familias enteras.
La siguiente reunión sólo contemplaba a la esposa de Gerardo y a los que habĆan presenciado lo ocurrido con los barriles, les ofreció a cambio de su silencio que iban a compartir el elixir de la vida y todos aceptaron a excepción de uno de los meseros que fue asesinado por el resto para formar el primer barril de la nueva generación, hecho por ellos mismos con la antigua receta y asĆ han estado viviendo estas cuatro familias ĀæQuiĆ©n sabe por cuĆ”ntos aƱos?
La casa aunque no embrujada, era un lugar para la magia negra porque el elixir de la vida era hecho gracias a ella y asĆ pasaron muchos aƱosĀ conviviendo con la idea de que en el sótano se guardaban los cuerpos y quizĆ”s hasta todas las almas de esos seres entre el mismo y esta casa que es parte de los cuentos inventados mĆ”s terrorĆficos.
La mƔscara
Una tarde de verano por los dĆas de abril estaba sumamente feliz porque mis padres iban a salir de fiesta y asĆ fue, llegada la tarde-noche ya estaban listos y en la puerta de la casa para ir a divertirse. Al fin, despuĆ©s de tanto tiempo desde el entierro de la abuela iba a poder ver un baĆŗl que le perteneció a ella, que mi madre mantenĆa en el Ć”tico y me daba mucha curiosidad poder verlo.
Para mĆ significaba mĆ”s que solo intriga, representaba reencontrarme con ella, es decir, tenĆa muchas preguntas sobre ella que nadie respondĆa. Nuestra abuela habĆa dejado ese baĆŗl como herencia antes de morir hace dos aƱos y mi madre solo lo habĆa guardado sin dejarme ver el contenido, no sĆ© si la curiosidad me la avivó mĆ”s todas las advertencias de no tocarlo que hizo mi madre o que lo poco que conocĆ de mi abuela me parecĆa tan distinto.
ĀæQuĆ© habrĆ” en un cofre de una persona tan ausente, tan artĆstica, tan estrafalaria?, las preguntas iban y venĆa incluso las llegue a olvidar por meses, pero cuando supe que saldrĆan mis padres y yo me quedarĆa con una niƱera fue como si algo me hiciera recordar de golpe todo lo que habĆa pasado en torno al extraƱo baĆŗl y a la abuela.
Los vi partir desde la ventana de mi cuarto, iban muy alegres, entonces yo de inmediato subĆ las escaleras para abrir ese misterioso cofre de madera que tanto llamaba mi atención, nunca he creĆdo en los cuentos de terror inventados por eso entrar a un Ć”tico no me da miedo. Mi objetivo era claro, conocer a mi abuela. En principio me pareció que era una gran amante del teatro o una gran actriz, porque tenĆa dos hermosos vestidos de Ć©poca muy bien confeccionado, vistosos, brillantes, elegantes y luego encontrĆ© una mĆ”scara.
La mĆ”scara era verde, pero no como la de la pelĆcula, tenĆa muchos adornos que parecĆan hechos por manos expertas y un poderoso atractivo sensual habĆa en ella porque me quedĆ© viĆ©ndola por un tiempo, era como si me hubiese atrapado. No se me ocurrió mejor idea que llevarla a mi habitación porque querĆa tenerla conmigo, era un recuerdo de mi abuela que querĆa conservar, cerrĆ© el baĆŗl y al pararme me empezó a parecer mĆ”s pesada. OjalĆ” hubiese captado esa seƱal.
DebĆa esconderla de mi madre, no podĆa saber que estaba conmigo, el camino a mi cuarto se me hizo mĆ”s largo de lo habitual, algo andaba mal. El lugar perfecto para guardar la mĆ”scara sin que mi madre se diera cuenta era el armario, asĆ que la metĆ allĆ entre algunas sĆ”banas y me fui a dormir contenta porque habĆa conocido a mi abuela, ya no tenĆa tantas dudas, era una actriz seguro estaba de gira todo el tiempo y por eso casi no la veĆa.
ā Un vasoā¦
ĀæMe estaba volviendo loca? ā como dije ya no era una niƱa, ya no creĆa en cuentos de terror inventados en los libros,Ā pero estaba segura de haber escuchado un pequeƱa voz, muy tenue, venir del armario y decir, ĀæquĆ©?, Āæun vaso?, tal vez estoy cansada terminĆ© de entrar en la cama y de repente escuchó algo quebrarse en la cocina.
BajĆ© a ver de inmediato, los cuentos de terror inventados no son reales mi padre siempre me lo dice, pero si se podĆa haber metido algĆŗn ladrón a la casa. El vaso que habĆa dejado en el mesón de la cocina ahora estaba en el suelo y roto, quizĆ” lo deje muy a la orilla, tomĆ© un triĆ”ngulo de pizza con un plato y subĆ con cierta tensión en la espalda que cada vez crecĆa mĆ”s junta a algunos escalofrĆos.
Apenas habĆa pasado la puerta cuando escuche provenir del mismo lugar y ahora una voz mĆ”s clara como una mujer decĆa:
ā Un platoā¦
De inmediato el plato salió volando de mis manos y se estrelló contra una pared que estaba al frente, en ese momento el miedo se apoderó de mĆ, una risa macabra provenĆa del armario y aunque estaba asustada me fui acercando poco a poco pero, cuando ya estaba cerca la puerta se abrió bruscamente y me golpeo la nariz tan fuerte que empecĆ© a sangrar. De adentro salió flotando la mĆ”scara, como que los cuentos de terror si existen, tenĆa una sonrisa como la del sĆmbolo del teatro cuando estĆ” feliz, antes no tenĆa esa sonrisaā¦
Me sentĆa observada por esos dos huecos donde deberĆan ir los ojos de la persona que la vaya a usar, y de repente sonó al parecer proviniendo de la mĆ”scara que se dijo:
-La niƱaā¦
De inmediato empecĆ© a sentirme ahogada, no podĆa respirar, habĆa un humo verde a mĆ alrededor que olĆa a azufre, era horrible me estaba ahogando y la mĆ”scara se reĆa cada vez mĆ”s fuerte. Por suerte mis padres regresaron antes de tiempo y aunque yo perdĆ la conciencia, porque prĆ”cticamente me desmayĆ©, me di cuenta cuando mi mamĆ” entró a la habitación y de un almohadazo descolocó a la mĆ”scara.
ā Hija tu abuela murió atrapĆ”ndola en ese baĆŗl y ahora tĆŗ la liberasteā¦
Mi madre tenĆa una cara de molestia y decepción, que aunque me dio miedo y tristeza no me infundió tanto temor como el hecho de que la mĆ”scara al salir, rompiendo la ventana, dijo que se iba a vengar. Esa amenaza no sĆ© si solo va en mi contra, en contra de mi madre o de toda la familia. Otra vez vuelvo a no saber nada, porque mi mamĆ” no quiere hablar de este tema, solamente veo que me desaprueba y siente una angustia terrible como la que yo siento por el miedo de que esa mĆ”scara vuelva.
Ā ĀæApariciones o esquizofrenia?
Sabemos muy bien que uno de los principales motores de toda la producción literaria, mĆtica y artĆstica en cuanto al gĆ©nero del horror tienen mucho que ver con las condiciones de vida como la esquizofrenia que hace que aquellos que la sufren vean apariciones; sin embargo, hay muchas otras cuentos de terror inventados no solo por los pacientes psiquiĆ”tricos sino tambiĆ©n por personas aparentemente normales que tienen pesadillas y desagradables sueƱos recurrentes.
Mientras dormimosĀ
Cualquiera puede tener una mala noche y no por eso significa que estĆ© inmerso en unos cuentos de terror inventados, pero hay noches de noches en las que todo parece sacado de una pelĆcula de Tim Burton o incluso, todavĆa mĆ”s macabra. Son el caso de aquellas noches de pesadilla en las que la persona por mĆ”s que se intenta despertar no se puede, porque parece que una fuerza ajena a la voluntad propia controla el cuerpo.
Es sentir la impotencia en carne y hueso cuando simplemente no puedes reaccionar ni para huir, ni para pedir ayuda, te lleva a sufrir de un terrible desconsuelo y desprotección cuando en las pesadillas se pierde el control, que la ilusión de la vida nos hace creer que tenemos y entonces estamos a merced de nuestro pensamientos asà como son, sin los filtros de la razón. Pero se complica todo aún mÔs cuando notamos que en este trance entre el sueño y la vigilia, somos mÔs receptivos a todos los seres tridimensionales a nuestro alrededor.
Es este un largo instante, el momento en el que estamos durmiendo y en el que estamos segĆŗn algunos cuentos de terror inventados mĆ”s propensos a que nuestro cuerpo fĆsico sea invadido por diferentes seres que se quedaron habitando en la tierra o simplemente que nunca fueron humanos y quieren usar nuestros organismos como vehĆculos para hacer de las suyas.
AsĆ como existen cuentos de terror inventados que sostienen estas aseveraciones tambiĆ©n existen posturas de otras corrientes que plantean que este solo es un perĆodo de descanso y que nuestro cuerpo estarĆ” protegido, pero lo que tambiĆ©n es cierto es que mientras dormimos dejamos de tener Ā«controlĀ» sobre nuestro cuerpo y para algunos muy sensibles, esto puede implicar una gran cantidad de visiones terrorĆficas.
EspĆritus con caras de hombres cuyos rostros se desfiguraron como velas derretidas; manos o garras frĆas que agarran y jalanĀ por los pies a las personas que intentan dormir; sombras que no corresponden a ninguna figura dentro de la habitación; sombras en nuestras cabezas, Āæen nuestras mentes?; intranquilidad, desasosiego, tristeza; la sensación de que en cualquier momento seremos devorados, atrapados, asesinados y no podremos siquiera hacer nada para defendernos porque tenemos una especie de parĆ”lisis de sueƱo.
https://youtu.be/8g3kKfHr_mg
Algunos dicen que estos estados son alucinógenos, pero hay mĆ”s en el mundo de lo que la lógica permite ver, muchos otros pueden jurar que han percibido cualquier cantidad de seres cuando se encuentran en ese limbo de inacción que muchos mĆ©dicos han comparado con una especie de muerte y mecanismo de sobrevivencia repentina del cuerpo, como cuando tienes una pesadilla en la que estĆ”s cayendo por un risco y de repente antes de llegar al suelo despiertas de golpe, algo asĆ, asĆ de crispante.
El pozo
En este cuento, parte tambiĆ©n de los cuentos de terror inventados, encontraremos a una familia compuesta sólo por dos personas: la seƱora Leticia, una viejita que ya de por sĆ arrastraba un enfermedad severa; junto a su nieto Marcelo, un joven de 14 aƱos que tambiĆ©n tenĆa una condición de salud muy particular que no le permitĆa moverse con la fluidez que se mueven los niƱos de esta edad puesto que, tenĆa una especie de parĆ”lisis moderada en las piernas.
Ambos personajes, o personas en su momento, sobrellevaban lo mejor que podĆan sus enfermedades o condiciones con los pocos recursos a los que tenĆan acceso desde una pobreza extrema que hacĆa de sus vidas senderos muy trajinados. VivĆan en la vĆa a un pueblo perdido del Viejo Mundo, Europa, y su casa se encontraba retirada de fuentes de agua por eso la abuela por muchos aƱos tuvo que caminar largas distancias hasta llegar al rĆo mĆ”s cercano.
Toda esta historia o cuento de terror empezó y terminó un dĆa en el que se resumieron una gran cantidad de desdichas, la abuela habĆa empeorado con un asma que ya tenĆa dĆas afectando su salud, llegó un punto en el que fue necesario que alguien buscara agua y esto le correspondió a Marcelo, ya no era tan niƱo como para perderse, pero el problema era que por su condición iba mucho mĆ”s lento que cualquiera, pudiendo tomar para Ć©l hasta dos horas un camino de 45 minutos.
Sin embargo, el joven no se amilanó y decidió emprender el viaje para ayudar en la casa y a su abuela, se amarró el balde con una cinta a la espalda y tomó dos muletas que incluso siendo humilde habĆa podido adquirir, y se encaminó hacia el rĆo, pero ya habiendo emprendido el camino que conocĆa a medias y por seƱas de Leticia notó un gran cansancio que lo hizo sentarse en una piedra al borde el camino.
HabrĆa avanzado poco mĆ”s de 500 metros cuando ya habĆan pasado una hora y media, pero el sol estaba inclemente y las gotas de sudor en su cara dificultaban su visión cuando se concentraban en la zona de sus ojos, mismos que no podĆa enjuagar con facilidad para evitar perder sus muletas improvisadas. Se sentó en la piedra con sumo cuidado a descansar y al momento de levantarse dio un traspiĆ©s que lo hizo terminar rodando colina abajo por un camino un poco inclinado hasta que chocó contra un Ć”rbol.
Se despertó muy mareado y entre sus desvarĆos pudo escuchar la voz de la abuela llamĆ”ndolo a gritos, ĀæserĆ” que no me alejĆ© tanto?, pensó el pobre Marcelo, con mucho esfuerzo logró ponerse de pie, habĆa conservado el balde y una de las muletas a pesar de la caĆda. Fue corriendo hacia el lugar de donde escuchaba provenir los gritos de la abuela, pero al llegar solo vio un pozo y los gritos cesaron.
Se asomó al pozo y vio que tenĆa agua hasta la mitad, sus papilas gustativas deliraron al ver el reflejo del agua, se le activó la sed, trago grueso, querĆa tomar agua. Accionó la polea con gran ilusión de amarrar su balde en el extremo del mecanismo y lo lanzó pensando que ya estaba lista la mitad de la encomienda, pero en el camino notó que el envase se soltó del amarre que habĆa hecho y como veĆa el pozo medio lleno, decidió lanzarse a buscar el balde y pensó que luego podrĆa subir escalando las piedras.
Lo siguiente que pasó fue que despuĆ©s de un tiempo indeterminado, porque el cuento no lo revela, pasó un seƱor caminando por la carretera y escuchó unos gritos que parecĆan ser de un joven, se acercó a ver de dónde venĆan y resultó ser de un pozo que hacĆan mĆ”s de cincuenta aƱos no habĆa sido usado. Al asomarse vio en el fondo seco de este, el cuerpo destrozado y agonizante de Marcelo Sifuentes, un niƱo que vivĆa con su abuela a unos 15 minutos del pueblo y a unos 45 minutos del rĆo.
El diablo en el espejo
A continuación, nos enfrentaremos a uno de los cuentos de terror inventados que puede ser uno de los mĆ”s conocidos de esta serie, sobre todo a nivel de personas jóvenes de entre 25 y 30 aƱos puesto que, recuerda incluso mitos urbanos que han estado presentes en la cultura en los Ćŗltimos aƱos. Se trata de la famosa historia de la invocación del diablo a cierta hora de cierto dĆa del aƱo que junto a otras leyendas, como que si pronuncias la palabra tres veces este aparecerĆ”.
Todo esto puede encontrarse entre las ideas que la sociedad tiene sobre espiritualidad, hay quienes le temen a estas creencias, a otros no les importa enterarse y muchos que no las conocen, pero como en este artĆculo te queremos contar la versión de los que mĆ”s se adentran a estas artes, te contaremos la historia de un grupo de amigos que en una noche del 20 de diciembre del aƱo 2013 estaban compartiendo tragos, conversaban y narraban cuentos de terror inventados.
Algunos de ellos esperaban que llegaran los silencios para saltar y dar un grito para asustar al resto del grupo, otros estaban tan ebrios que ni se enteraron del asunto, pero tres de ellos en especial estaban especialmente presentes, escuchando y contando cuentos. Alejandro, Daniel y Pedro, este Ćŗltimo era el mayor del grupo, tenĆa unos 17 aƱos, le estaba contando a todos como invocar al diablo.
https://youtu.be/d8jagTwccJo
Pedro: El diablo solo puede ser visto en la tierra a las 12 de la noche del 24 de diciembre.
Alejandro: ¿Por qué?
Pedro: ¿No sabes? a esa hora hace inspección personal en la tierra.
Daniel: Ah el diablo inspector, pues.
Pedro: No te lo tomes a juego mira que es serio.
Alejandro: Y ¿cómo se hace?
Pedro:Ā Ah⦠quieres saber. Bueno parĆ”ndose frente al espejo del baƱo cuando se hacen las 12 de ese dĆa junto con unas doce velas.
Alejandro: CuƩntame bien.
Al final entre tanta curiosidad y pregunta tras pregunta, Alejandro supo cómo hacer la invocación, pero no solo eso sino que quedó retado a hacerla y su testigo iba a ser Daniel. Faltaba poco para la fecha asà que pareció una buena idea, Daniel pasó las navidades en casa de Alejandro, ninguno de los dos dijo sus verdaderos planes a sus padres, pero cuando llegó el momento de la verdad Daniel se acobardó y se quedó afuera del baño esperando que Alejandro saliera o pasara algo.
Cuando se acercaban las doce de la noche Alejandro fingió un dolor de barriga para que sus padres le dejaran ir al baƱo a esa hora sin preocuparse tanto porque su hijo no estaba para darse el abrazo de navidad, Daniel lo acompaƱo, pero espero afuera. Ya habĆan pasado las 12 y Alejandro no salĆa, Daniel se estaba poniendo nervioso al ver que del cuarto de baƱo solo salĆa un olor a azufre. Hasta que a las 12:05 am, no aguanto mĆ”s y entró por la fuerza, pero el seguro ya no estaba pasado.
Cuando entró y prendió la luz sólo vio comoĀ se disipaba un humo espeso y Alejandro estaba en el piso acostado con la mano en el corazón, los ojos muy abiertos y una cara de terror, lo Ćŗnico que decĆa era:
Lo vi, lo viā¦
Los padres de Alejandro llegaron alarmados y como notaron todos los sĆntomas de un paro cardĆaco se lo llevaron al hospital, antes de llegar Alejandro se estaba recuperado fĆsicamente, pero no psicológicamente. MĆ”s nunca volvió a ser el mismo chico de antes, incluso hoy por hoy es un hombre, solitario, amargado y triste que a veces se queda callado en medio de las conversaciones.
El tatuaje
El Puro mĆŗsculo era un chico un poco revoltoso que segĆŗn un cuento de terror inventado, que contó alguna vez un motorizado de una banda, era uno de esos hombres que van por ahĆ tratando de encajar en algĆŗn lado hasta que consiguió un grupo muy sórdido en el que se morĆa por estar, estas personas habĆan formado una especie de familia o clan de chicos y chicas que hacĆan robos, fiestas alocadas y otros desórdenes.
Puro mĆŗsculo creĆa que si lo rechazaban en ese grupo nunca mĆ”s iba a poder entrar a ninguno, porque era este el Ćŗnico que se parecĆa a Ć©l y habrĆa hecho cualquier cosa que le pidieran para poder pertenecer al mismo. Observando se dio cuenta que los hombres y las mujeres estaban tatuados desde la punta del dedo chiquito y otros incluso hasta la frente, por lo que decidió hacerse su primer tatuaje en la piel libre de tinta que tenĆa.
Pero no podĆa ser cualquier tatuaje tenĆa que ser un tatuaje impactante que le diera miedo a todo el mundo hasta a ese montón de desadaptados con los cuales se queria juntar hasta para perder el tiempo, Puro mĆŗsculo entró a la biblioteca de su abuelo un lugar donde este seƱor se la pasaba antes de morir y consultó un libro que le habĆa visto leer al don un par de veces, siempre despuĆ©s de muchas previsiones y hasta preocupado.
El abuelo de Puro mĆŗsculo le habĆa pedido que nunca revisara ese libro pero este como querĆa pertenecer al grupo de sus sueƱos por eso rompió la promesa que habĆa hecho con el padre de su padre y leyó el libro, pero no conforme con eso buscó la imagen mĆ”s aterradora y le tomó una foto porque ese serĆa su primer tatuaje.
La imagen era de un demonio bicĆ©falo, es decir, con dos cabezas; con una cola larga como un lĆ”tigo; que estaba de pie sobre una montaƱa de calaveras y tenĆa unas alas de murciĆ©lago quemadas como si del propio Ćcaro se tratase. Esta es una figura mitológica de los griegos cuyas alas se queman camino al sol. La tatuadora del estudio de tatuajes le preguntó si estaba seguro de lo que estaba haciendo, tal vez por verlo tan moldeable, manipulable e inexperto, pero Puro mĆŗsculo le respondió:
ā Te pago para que rayes no para que hagas preguntas.
Puro mĆŗsculo era un patĆ”n irrespetuoso, pero dentro de todo era muy inocente porque realmente como intuĆa la tatuadora ni siquiera sabĆa quĆ© significaba lo que se estaba tatuando en la piel, ni el mal que le podĆa hacer, pero despuĆ©s de una respuesta como esa prosiguió sin cuidar al cliente ya que este no se querĆa ni cuidar a sĆ mismo, cuando menos se conformó con advertirle de la imprudencia que estaba cometiendo.
Cuando llegó a donde sus supuestos amigos lo Ćŗnico que cosechó fue puras burlas porque para los integrantes de ese grupo tener un demonio tatuado en la piel era algo comĆŗn y de todos los dĆas, una moda y una diversión, pero para Puro mĆŗsculo este rechazo supuso un gran dolor y se fue para su casa insultando su tatuaje, diciĆ©ndole que no habĆa servido para nada y que lo habĆa hecho perder su dinero.
Puro mĆŗsculo tenĆa una hora de haber llegado a su casa y el tatuaje empezó a quemar su brazo por dentro, primero pensó que era la picazón normal del primer dĆa, despuĆ©s que se le habĆa infectado y luego ya no pudo pensar mĆ”s, porque las llamas y la transformación habĆa comenzado. Hay un libro que se llama la Metamorfosis de Kafka, donde el protagonista se convierte en un insecto, pues, Puro mĆŗsculo cual sujeto metamorfoseado se convirtió en una especie de hĆbrido entre el diablo y un joven torpe, muy torpe.
Pero la transformación no estarĆa completa hasta estar frente a los que hasta hace un momento habĆan sido sus amigos, cuando volvió a llegar al punto de reunión de esos otros seres humanos les dijo que venĆa a vengarse y los arropó con sus alas que empezaron a surgir mientras ellos se seguĆan burlando creyendo que ese era una especie de truco de un niƱo de mami, pero que al final perecieron, quedando calcinados y vueltos cenizas.
Por ahà anda Puro músculo, dicen que se encuentra en grupos grandes de quienes tienen malas conductas y que mata con un rencor amargo a quienes se burlan de él, aunque también dicen que cambió y ahora lo que mÔs le gusta es contar cuentos de terror inventados como este que escuchamos alguna vez a un motorizado de una banda.
El mendigo de navidad
Friedrich Nietzsche uno de los filósofos de la filosofĆa del Nihilismo, que en resumidas cuentas se trata de dudar de todo y cuestionarlo, sostenĆa que estar frente a un mendigo es un dilema porque cuando les damos nos sentimos miserables, estafados quizĆ”, pero cuando no les damos tambiĆ©n nos sentimos miserables, egoĆstas seguramente. ĀæQuĆ© habrĆa pensado este pensador acerca de los cuentos de terror inventados que disfrazan al diablo de mendigos que tocan la puerta una noche de fiesta?
Esta narración se desarrolla en torno a una abuela que se llama doƱa Parchita, decĆan los rumores que esta era la seƱora mĆ”s noble de todo aquel pueblo fronterizo y frĆo que se llamaba Ragonvalia, en casa de la doƱa nadie pasaba hambre porque ella era muy generosa y del mismo modo habĆa enseƱado a sus hijos a ser de esa manera, por eso tenĆan muy buenas amistades en todo el pueblo y eran conocidos por ser mediadores y cariƱosos.
Ahora, en la noche de navidad de un aƱo que se pierde en los anales de la historia de los habitantes de este pueblo, estaban compartiendo en familia cada grupo en su hogar y durante la tarde previa a ese momento se habĆa visto a un viejo mendigo tocar cada puerta y recibir una secuencia de rechazos en cada casa del pequeƱo pueblo, Ć©l solicitaba ayuda, cobijo y alimento.
Pero casi todo el pueblo habĆa dado las mismas respuestas cargadas de declaraciones de escasez para el viejo y para sĆ mismos como familia. Ā«No puedoĀ», Ā«no tengoĀ», Ā«estoy ocupado u ocupadaĀ».
En lugar de decir no quiero, decĆan no puedo o una frase todavĆa peor Ā«pasa mĆ”s tardeĀ» y luego cuando volvĆa a pasar el seƱor no le abrĆan la puerta, lo dejaban afuera pasando frĆo como a un vendedor de neveras por catĆ”logo, esto fue asĆ en casi todas las casa hasta que llegó a la casa de la doƱa Parchita.
Al seƱor lo trataron como rey en la casa de la doƱa, aunque esta familia no era la mĆ”s adinerada de todo el pueblo desde su corazón lo hicieron pasar a comer con doƱa Parchita, conversaron, compartieron un cafĆ© y los hijos de la doƱa hasta le regalaron ropa vieja de entre sus propias pertenencias. Este seƱor se fue de allĆ sabiendo que tenĆa las puertas abiertas para quedarse por mĆ”s tiempo.
En cada casa que este seƱor habĆa visitado, que no fueron todas porque la de doƱa Parchita lo ocupó mucho tiempo, habĆa aparecido una X al cabo de un rato de su partida y los habitantes comentaban esto con preocupación hasta algunos de ellos se reunieron en la plaza para comentarlo, porque les preocupaba que por mĆ”s que intentaban borrarla o limpiarla la marca no se iba o si se iba volvĆa al cabo de un momento.
Cuando se hicieron las doce salió de casa de doƱa Parchita con una sonrisa de agradecimiento y luego de eso desapareció porque ya era el tiempo en el que la inspección del diablo habĆa terminado y se venĆan a dar las conclusiones, en cada casa marcada con la X empezó a arder un fuego que quemó las construcciones pero no a las personas, era un fuego solo para lo material, muchos quedaron desahuciados a excepción de doƱa Parchita, su familia y algunos otros que no recibieron la visita del inspector rabudo.
El campanario
ĀæSabes lo que dicen no? pueblo chiquito infierno grande asĆ mĆ”s o menos es en mi pueblo, todos nos conocemos y convivimos perfectamente desde hace aƱos. El panadero ha sido el mismo panadero por 50 aƱos y de forma similar ocurre con el carnicero, el pescadero, el herrero, el enterrador, etc. Pero, eso sĆ, no nos gustan para nada los reciĆ©n llegados, siempre traen problemas los forasteros como, por ejemplo, con el caso del padre VillaseƱor que vino a sustituir a nuestro queridĆsimo padrecito GodĆnez.
El problema con VillaseƱor es que vino con aires de grandeza y eso le molesta todo mundo, antes con GodĆnez la iglesia se solĆa llenar completa, pero con VillaseƱor todo era muy diferente, las abuelas del pueblo y los demĆ”s feligreses estaban abiertos a conocerlo los primeros dĆas hasta aquella vez que en una ocasión mientras oficiaba una misa dijo las siguientes palabras:
Villaseñor: Veo que el señor se ha olvidado de este lugar y lo entiendo, porque son todos parte un rebaño descarriado, lo que se ve en su mala educación, menos mal he llegado yo para traerles la fe perdida y las buenas costumbres de los cristianos.
Este es uno de los cuentos de terror inventados donde no sabemos si fue mÔs la obra de las fuerzas espirituales o del hombre la que entretejió el misterio que aquà se deshilacha. Al finalizar aquella ceremonia, se le acercó a Villaseñor Lencho el capataz de una de las haciendas del respetable señor don Gabino y le dijo en tono de amenaza:
Lencho: Oiga curita vaya con cuidado mire que dicen las malas lenguas que desde que murió el queridĆsimo padrecito GodĆnez por esta iglesia anda por las noches el mismĆsimo diablo.
Villaseñor: -riendo a carcajadas respondió- montón de ignorantes, brutos, nada mÔs me lo dices para asustarme, ¿crees que me va a dar miedo los cuentos de terror inventados como esos?
Lencho: Yo nada mĆ”s le digo curita, que no tiente a la suerteā¦
Iban pasando mes tras mes y cada vez menos personas asistĆan a esa iglesia, las personas que vivĆan cerca de ella preferĆan irse a la siguiente mĆ”s cercana antes escuchar a VillaseƱor, la casa del seƱor se iba despoblando y una noche con mucha lluvia cuando el cura se dirigĆa a su habitación empezó a escuchar provenir del pĆŗlpito un extraƱo sonido el cual fue a investigar.
Por mĆ”s cerca que se mantenĆa no lograba descifrar el murmullo, cuando estuvo mĆ”s cerca todas las velas se apagaron aunque no habĆa viento y de entre las sombras empezó a ver una figura que tenĆa cuernos y orejas puntiagudas, VillaseƱor empezó a rezar todos los rezos que se sabĆa, esperando que Dios lo salvara.
Pero, lo esperaba un funesto desenlace y ya no podĆa remediarlo, a las 3 de la madrugada del 3 de octubre, pocas horas despuĆ©s de lo sucedido el campanario empezó a sonar tal y como cuando muere alguien importante, un feligrĆ©s de los que aĆŗn iban entró al recinto y vio colgado de las sogas del campanario al seƱor VillaseƱor, antiguo cura de una iglesia de algĆŗn perdido pueblo de cuyo nombre no quiero acordarme.
Una plƔtica inesperada
Tengo un vecino muy raro se llama JuliÔn, llegó hace un par de años al vecindario y su casa estÔ justo al lado de mi casa, mis padres me han dicho en varias ocasiones para que sea su amigo, pero no me agrada para nada el tipo, dice que ve gente muerta, que habla con el diablo y que este le da órdenes de hacerle daño a las personas.
Ese tipo de cosas me dan miedo, hace unos meses sus padres no se vieron por el vecindario durante una par de semanas y yo pensĆ© que seguro mi extraƱo vecino los habĆa matado y tenĆa guardados en el congelador, mientras se baƱaba con su sangre o algo asĆ, estĆ” loco.
Me disgustarĆa que matarĆ” a sus padres, son gente agradable no sĆ© cómo tuvieron un hijo tan loco, a veces lo veo parado en la ventana en la madrugada solo viendo como planeando matar a todo el vecindario y tal vez, hasta se le ocurra empezar por nosotros que somos los mĆ”s cercanos. Pero lo que no entiendo es cómo a veces entra con chicas a la casa, chicas lindas, ĀæquĆ© le ven? si Ć©l es tan indiferente ante la vida, incluidas ellas.
Debo confesar que le tengo un poco de envidia, dentro de todo lo raro que es también es muy afortunado sus padres lo llenan de regalos, ”ahgr!, y esas chicas. A mà ni mis padres me prestan atención, hace meses que no me dirigen la palabra y ni se preocupan de si he comido o no. Cometà el error de chocar un carro que me regalaron en mi cumpleaños, pero no es tan grave como para que después de eso no me hablen siquiera.
En la escuela me pasa algo similar, mis amigos me ignoran cuando les hablo y es como si no existiera, los profesores deben estar hartos de mà porque aunque levantó la mano para intervenir no me prestan atención. A veces todo esto me rebosa y quisiera estar muerto, y solo conozco a alguien que puede ayudarme en eso, ese es JuliÔn.
Apuesto que ni en sus mejores cuentos de terror inventados ha cumplido la fantasĆa de matar a alguien que vaya a ponerse al frente de Ć©l y decirle que puede hacerlo con confianza. Supongo que ya tendrĆ” un plan preestablecido puesto que, ha planeado uno por cada persona que conoce.
Gustavo: Ā”JuliĆ”n! ”¿JuliĆ”n?! ā se ve un poco asustado o vamos JuliĆ”n si tĆŗ eres el que asusta.
JuliĆ”n: ĀæQuĆ© haces aquĆ? ā con cara de sorpresa.
Gustavo: Vine a darte el gusto de tu vida, quiero que me mates.
JuliÔn: No puedo Gustavo, tú ya estÔs muerto. Moriste hace meses cuando chocaste tu carro.
El apartamento nĆŗmero seis
El amarillo en mis paredes me tenĆa cansado asĆ que decidĆ hacer una remodelación, me comuniquĆ© con algunos pintores, pero los precios que me presupuestaron eran muy elevados y por eso puse mis manos a la obra para hacer por mi cuenta la nueva imagen de mi hogar, estuve varios dĆas yendo a almacenes donde venden los necesario para el mantenimiento del hogar, buscando hacer la mejor inversión posible.
QuiĆ©n iba a creer que de entre mamposterĆas, galones de pintura, brochas, rodillos, puertas, baƱos y ese tipo de cosas iba a surgir uno de los peores cuentos de terror de mi vida.
EmpecĆ© forrando tanto pisos como muebles con la intención de protegerlos y me puse a pintar las paredes de un bonito azul celeste que habĆa encontrado en la tienda y en cuanto lo vi no dude en comprarlo, a las dos horas ya habĆa pintado toda la sala.
Entonces llegó el momento del descanso que despuĆ©s se extendió hasta mĆ”s allĆ” de la cena e incluso, cuando ya habĆa decidido postergar la labor para el dĆa siguiente y me disponĆa a acostarme fue cuando ocurrió lo inesperado, fui a mi alcoba y mi gata Matilde se acurrucó en el piso, al lado de la cama y caĆ de inmediato en un sueƱo profundo por el cansancio.
De repente empecĆ© a escuchar un alboroto en la sala, empiezo a buscar a Matilde y no la veo asĆ que asumĆ que era ella ya que, se oyen maullidos frenĆ©ticos, apenas salĆ del dormitorio notĆ© su desespero y como maullaba hacia todas partes, de nuevo algo repentino ocurrió, una figura humanoide empezó a aparecer. Era un ser luminoso que cada vez se acercaba mĆ”s hacĆa mĆ, me dio miedo y no me dio miedo al mismo tiempo, quise correr pero mis piernas no respondieron.
Este episodio se continuó repitiendo durante todo el fin de semana, la figura aparecĆa y desaparecĆa hasta que el domingo en la noche mostró su rostro. Era BartolomĆ© y si no por lo menos era idĆ©ntico a Ć©l, mi vecino del apartamento nĆŗmero seis justo a mi lado ya que yo soy el del nĆŗmero 5, salĆ corriendo a buscarlo pero al tocar la puerta esta se abrió sola, no la habĆan cerrado.
No lo pensĆ© dos veces y entrĆ©, lo que sea que estuviera pasando tenĆa que ver con BartolomĆ©, en su apartamento habĆa un fuerte olor como a podredumbre que se hacĆa cada vez mĆ”s fuerte conforme me acercaba a su habitación. Lo primero que pensĆ© fue que Ć©l ya estaba muerto cuando vi sus pies sobresalir de debajo de su cama, pero me llevĆ© una sorpresa al percatarme de que todavĆa respiraba.
En cuestión de minutos la ambulancia estaba en el edificio gracias a mi llamada, siempre pensaré que fue su alma que salió de su cuerpo para avisar que algo andaba mal y bueno aunque todo esto fue un cuento de terror por lo menos se salvó el vecino.
El hombre de negro
En una ocasión a un grupo de jóvenes que estaban en un ambiente de fiesta porque pasaban por un periodo de vacaciones que les permitĆa reunirse con tranquilidad y disfrutar de un descanso prolongado, no sabĆan ellos que en alguna de esas salidas pasarĆan a ser parte de uno de esos cuentos de terror inventados que se pueden leer en un blog como EnergĆa Espiritual un dĆa cualquiera por la tarde, en compaƱĆa de amigos y con las luces apagadas.
El lugar que eligieron estos amigos para escribir esta historia con sangre, sudor y lĆ”grimas fue un campo abierto un poco alejado de la ciudad en un campo de fĆŗtbol que hacĆa poco habĆa sido cerrado porque se quedaba sin energĆa regularmente, los jóvenes terminaron de tumbar con el carro la cerca que ya desfallecĆa y metieron el automóvil hasta el centro de la cancha entre bromas y risas tanto de muchachos como de muchachas.
Era una camioneta grande que por detrĆ”s estaba descapotada por lo cual podĆa albergar a muchas personas y ellos eran un grupo grande universitario que tenĆa chicas, alcohol, Shalalala y Rock and Roll. Estaban en el maletero ya compartiendo la mayorĆa mientras los que venĆan en los asientos adentro iban bajando la mĆŗsica, la comida y las bebidas, hablaron allĆ por lapso aproximado de dos o tres horas y pasado este tiempo fue cuando una de las chicas empezó a llorar desconsoladamente.
Pensaron que se habĆa puesto a llorar por su vida amorosa como una de esas borracheras en las que brotan los despechos pero no, ella temblaba y era un manojo de nervios, cuando por fin pudo pronunciar una palabra juro que habĆa visto a un hombre vestido de negro en las gradas y que era un fantasma, no le creyeron aunque cuando empezaron a reĆrse una de las luces del estadio parpadeo pero no le prestaron mucha atención.
Le dijeron que irĆan a las gradas a ver el fantasmita para se diera cuenta de que no habĆa nada ahĆ, asĆ hicieron se acercaron al lugar y se dieron cuenta de que no habĆa nada, entonces ella se calmó un poco y siguieron con la fiesta, prendieron una fogata en medio del campo para prevenir que se quedaran sin iluminación, bailar alrededor y tocar la guitarra cerca del fuego.
DespuĆ©s de terminar la fogata otra de las chicas empezó a llorar por el mismo motivo y esta vez a los chicos no les pareció gracioso, por lo tanto decidieron aplicar la misma tĆ”ctica pero cuando llegaron al sitio apareció un hombre vestido de negro tal como lo habĆa descrito las chicas, la Ćŗnica diferencia con las personas normales es que este ser estaba flotando en el aire y no tenĆa las piernas completas sino que se desvanecĆan desde sus rodillas hacia abajo.
El hombre no movió los labios pero todos los chicos escucharon la palabra «corran» y empezaron a correr, esta figura misteriosa los empezó a perseguir y aunque avanzaba rÔpido no pudo alcanzarlos, o tal vez solo no quiso, tal vez solo los estaba asustando, la primera chica que lo vio se cayó antes de llegar a la camioneta y empezó a sangrar por la nariz, esto hizo que los demÔs se retrasaran un poco mientras la ayudaban.
En ese tiempo pudieron ver como el Ć”nima habĆa avanzado y estaba por llegar a donde la chica, cuando este grupo empezó a correr y el chofer de la camioneta dio reversa para montarlos en la maleta. El joven que manejaba pudo agarrar a los tres que faltaban y aceleró hacia adelante, pero si seguĆa por ahĆ solo pararĆa en el bosque, en ese momento se fue la luz completamente, dio vuelta en U y salió hacia la carretera.
Se dice en los cuentos de terror inventados de esa localidad de Nuevo MĆ©xico que eso hace este fantasma llamado el hombre de negro, aparece frente grupos de jóvenes primero de uno en uno y luego a todos, supuestamente no ha hecho mucho daƱo ademĆ”s de un susto y luego un par de ocasiones en las que las vĆctimas no pudieron evitar soƱar con fantasmas.
La niƱa del escondite
Los cuentos de terror inventados por los viejos y el cine parecen perseguir a los jóvenes en coches y que quieren ir a una fiesta, pero esta noche todo eso se nos olvidó a mĆ y a mis amigos porque habĆamos quedado para salir a divertirnos y no querĆamos pensar en esas advertencias que hacen los adultos mayores. Nosotros Ćbamos todos juntos un poco apretados en el mismo coche, pero felices y divirtiĆ©ndonos que es lo importante.
Casi nos morimos, pero de la risa, entre bebidas y buenas bromas se nos iba pasando el tiempo antes de llegar a la fiesta a la que Ćbamos, sólo por unos minutos hubo un silencio, pero no fue un silencio incomodo era solo que entre tanta risa tenĆamos que descansar un poco y en ese momento fue cuando voltee a ver por la ventana y lo vi, el reflejo de una niƱa, fue tan fugaz que creĆ que simplemente lo que yo habĆa visto no era la realidad.
Pero desde ese momento notĆ© que ese reflejo no desaparecĆa y le pedĆ al conductor el favor de bajar un poco la velocidad, cuando lo hizo pude distinguir claramente a la niƱa plasmada en el cristal, pero no podĆa aceptarlo y ya. Mi mente empezó a crear razones, reflexiones y cuestionarĀ lo que veĆa, seguro eran: los reflejos, la posición, la embriaguez, aunque yo habĆa tomado muy poco.
La niƱa se fue desvaneciendo hasta desaparecer y yo pude concentrarme otra vez en mis amigos que dentro de poco llegarĆamos al club, al que por mala suerte no pudimos entrar porque estaba lleno de policĆas investigando un caso. Entonces recurrimos a nuestro Plan B, fuimos a un juego de bĆ©isbol en los espacios deportivos de la comunidad, creo que hasta resultó mejor porque encontramos muchas otras personas conocidas y entre ellas a unas chicas.
Cuando terminó el juego y toda la gente se fue, nos quedamos un poco mĆ”s en las gradas comiendo pizzas que fueron a comprar apenas terminó el juego, la noche era joven y nosotros tambiĆ©n tenĆamos todo el campo de juego para nosotros y un bosque mĆ”s allĆ” del mismo que se comunicaba con Ć©l, ademĆ”s estĆ”bamos acompaƱados y no se nos ocurrió otra idea que jugar al escondite.
Si, esa fue la mejor coartada que se nos ocurrió para hacer sentir a las chicas seguras con nosotros y ademĆ”s, asĆ no irnos a nuestras casa y ya despuĆ©s de comernos las pizzas, lo mĆ”s probable era que nos terminamos asustando los unos a los otros aprovechando la ocasión y lo extenso del terreno, pero ya en una de esas ocasiones en las que me escondĆa empecĆ© a sentirme un poco diferente, como pesado o mareado.
La Ćŗltima vez nadie se escondió cerca de mĆ y eso me causaba grandes nervios, me sentĆa solo en una porción de bosque, pero de igual manera me sentĆa acompaƱado, descubrirĆa a continuación que mi compaƱĆa no era humana. Estaba nervioso, volteaba a ver constantemente a todos lados para ver quĆ© habĆa ahĆ, quĆ© estaba en ese lugar conmigo. Esperaba que me encontraran, pero sentĆ que ya era demasiado tiempo y decidĆ entregarme, no soportaba la tensión y fue cuando escuche unos suaves pasos detrĆ”s de mĆ.
ĀæYo tambiĆ©n puedo jugar? Escuche mientras me giraba para ver que estaba acercĆ”ndose a mĆ y ahĆ estaba la niƱa del cristal. Por mi parte yo quedĆ© helado, no podĆa ni pensar, ella me miró de una forma muy fija y me dijo sonriendo que si iba siempre a donde yo iba, ya era hora de que le hiciera un poco de caso. Desde entonces siempre la veo en todos lados, tenĆa razón siempre va conmigo, pero lejos de los cuentos de terror inventados es aterradora porque sĆ que existe.
El Protector
Los cuentos de terror inventados (o no) en los que aparecen niƱos o espĆritus de niƱos tal vez sean de los que generan mayores dudas y cuestionamientos porque, Āæcómo el alma de un niƱo va a quedar vagando en la tierra si ellos son inocentes? Entonces vemos que cuentos como este, que relataremos a continuación, cuentan las razones de tales situaciones porque muestran como a los pequeƱos pueden haber muerto y esto se compagina con intenciones de protección que mantienen los mismos.
Es como ese lado negro del sĆmbolo del Yin y Yang en el que vemos que en todo evento que llamarĆamos negativo hay algo positivo y viceversa. Tanto El protector como La niƱa del escondite revelan que, a pesar de no saber el porquĆ© de esto, hay cierta energĆa infantil en las Ć”nimas o que aĆŗn puede haber en ellas esperanza, confusión y ganas de estar acompaƱado y acompaƱar.
La iglesia católica probablemente explicarĆa este fenómeno con el hecho de que es posible que estos niƱos no hayan sido bautizados, pero sin intenciones de determinar nada presentamos esta muestra de la imaginación o este cuento de terror inventado que es mĆ”s que un ejemplo de lo que el inconsciente colectivo crea y cree en torno a este tema.
El Protector inicia cuando Xiomara y sus cuatro hijos llegan a una casa que compraron de rebajas porque el dueƱo querĆa salir de inmediato de esa casa, esta mujer venĆa de una relación de maltrato donde sufrió mucho y buscaba un lugar para empezar su vida nuevamente, no encontró mĆ”s que esa casa de energĆa tensa y portazos sin explicación. La familia, reconstruida, pasaba el dĆa y la noche juntos porque no le gustaba separarse en esa casa frĆa y con las paredes que se veĆan y sentĆan sucias aunque las limpiaran.
En esa casa sonaban cosas, habĆan gritos pero ellos ya iban a cumplir un mes en la casa y habĆan decidido acostumbrarse, tal vez es mejor para cuatro hijos escuchar algunos rasguƱos sin sentido en lugar de ver como el padre golpea a la madre, el hijo mayor de la familia se llamaba Gabriel, por el arcĆ”ngel, y rondaba los 13 aƱos.
Tan frĆa, que dentro de la casa hacĆa mĆ”s frĆo que afuera de la misma, una tarde la situación en la casa se volvió insoportable por las condiciones de la misma, la mama, las niƱas y Gabriel estaban muy asustados porque sentĆan que algo los iba atacar. Fue entonces cuando Gabriel empezó a ver al Protector que era una especie de niƱo translĆŗcido o transparente que estaba cubierto de vendas como si lo hubieran momificado y de las que solo sobresalĆa un ojo rojo.
La familia estaba prĆ”cticamente atrapada en el cuarto del fondo de la casa, las niƱas lloraban y de repente apareció El Protector,Ā los llevó hasta la entrada, solo asĆ pudieron salir pero cuando el chico iba a salir el fantasma le cerró la puerta y le dijo que le tenĆa que contar la historia de la casa. En ese momento no solo El Protector estaba presente, alrededor de los dos habĆa un montón de espĆritus.
Resulta que en esa casa habĆa vivido un asesino que los mato a todos y habĆa hecho experimentos solo por morbo con sus cuerpos tanto en vida como en muerte por rabia, resentimiento y dolor esos espĆritus seguĆan en la casa, pero tambiĆ©n porque ese hombre no los habĆa enterrado sino que solo cubrió sus cuerpos de cal y con ellos formó las paredes como si acaso fueran bloques de cemento.
Eran unos atormentados y no se iban a ir hasta que los enterrasen, asĆ que Gabriel empezó a sacar los muertos de donde el fantasma le iba diciendo y cuando tuvo la mayorĆa afuera, los otros fantasmas quisieron lastimarlo por eso El protector lo arrojó por una de las ventanas diciĆ©ndole que no se dejara atrapar por ellos y que le prendiera fuego a la casa, como podemos ver este es uno de esos pocos cuentos de terror inventados donde los espĆritus ayudan a los vivos.
La posesión
ĀæHas visto la Ouija? Este que viene a continuación, es uno de esos cuentos de terror inventados que se parecen mucho a la mencionada pelĆcula, en ella se narra la historia de un par de jovencitas que una tarde-noche aburridas en su casa tuvieron la poco brillante idea de ponerse a consultar el tablero de la Ouija, de este modo con lo poco aprendido en las pelĆculas y los comentarios de pasillo que escuchaban estas niƱas, Karla y Marcela, empezaron la prĆ”ctica del espiritismo.
Ninguna de las dos jóvenes entendĆa que el tĆ©rmino jugar con la Ouija estĆ” realmente muy mal entendido puesto que este no es un juego, ellas colocaron sobre una mesa letras con cartones hechos por ellas mismas, hicieron un cĆrculo al que rodearon de velas dejando adentro un vaso que les debĆa ir indicando respuestas obtenidas. Pero el proceso al parecer fastidio a Karla porque al principio no obtenĆa ninguna seƱal de que funcionara y por eso se levantó muy molesta queriendo destruir todo aquello.
Pero Marcela la detuvo alegando que habĆa que hacerle mĆ”s preguntas para ver si funcionaba, a lo que Karla accedió pero no si antes negociar que si no funcionaba, Marcela la dejarĆ” destruirlo, pero justo en ese momento un viento frĆo le causó escalofrĆos a ambas y en la madera se escuchó un cierto roce que les llamó la atención inmediatamente, el vaso se estaba moviendo hacia la palabra no lo que respondĆa a la intención de romper la Ouija.
Ya la chicas no estaban tan molestas como al principio, una que otra risa compartĆan entre pregunta y pregunta al ver que su invento habĆa funcionado, ya otra vez en la mesa preguntaron imprudentemente, ĀæestĆ”s vivo?, la respuesta fue que no, un no por cierto dado muy rĆ”pido. Luego de esto Karla dijo algo de lo que tal vez se arrepentirĆa mucho mĆ”s tarde, pues en tono burlón pidió una manifestación de aquello que les estaba respondiendo.
DespuĆ©s de esta sentencia un inmenso silencio se instaló en la sala, habĆa tensión en el ambiente, el viento abrió una ventana con mucho estruendo y vieron pasar una sombra que las hizo correr hasta la puerta, pero en ese momento entró el novio de Marcela que se habĆa escabullido a la casa junto a un amigo. Ellas viendo esta coincidencia se echaron al piso a reĆr, Karla le dijo al amigo que la acompaƱara a la cocina para hacer cotufas mientras los novios se saludaban.
Pasaron unos minutos que se hicieron eternos por lo que Marcela decidió ir a buscar a su amiga, pero solo encontraron un charco de sangre sobre el que yacĆa el amigo del novio, el chico aun temblaba y trataba de hablar, pero estaba tan ahogado de sangre que no salĆa palabra. El visitante solo veĆa hacia el techo con miedo y esta fue la razón por la que Marcela y su novio voltearon para allĆ” y vieron a Karla pegada en la pared como si fuera una araƱa.
Los otros dos jóvenes lograron huir, pero no sin algunas heridas de cuchillos que les propinó Karla, misma joven quien ahora se encuentra internada en un hospital psiquiĆ”trico donde por momentos de lucidez no recuerda nada de sus episodios violentos y luego en otros como posesiones de aquel espĆritu quiere asesinar a todo el que estĆ© cerca.
A travƩs de la cerradura
A travĆ©s de la cerradura, es uno de esos cuentos de terror que mezcla lo bizarro con lo terrorĆfico, ya veremos el motivo, el mismo se desarrolla en una pensión para seƱoritas que son estudiantes de carreras universitarias, la dueƱa de la pensión se llama DoƱa Martha y es una seƱora que en su propiedad puede recibir entre 20 y 30 jóvenes por periodos de entre 3 a 5 aƱos dependiendo de si las jóvenes terminan la carrera o no.
El caso es que en la posada circulan esa cantidad aproximada de mujeres jóvenes en esos lapsus de tiempo, esta gran capacidad de albergue sumado a bajos precios y un trato muy amable de DoƱa Marta, hace que esta sea una de las residencias estudiantiles femeninas mĆ”s populares de toda La Paz. En una ocasión dos chicas que llegaban a la capital desde el interior del paĆs llegaron a la residencia, Sandra iba a estudiar BiologĆa y Ana iba por IngenierĆa.
Ellas se conocieron en la residencia y se hicieron grandes amigas, en una ocasión Ana vagaba por el edificio porque tenĆa insomnio pasó cerca de la oficina de DoƱa Marta y la escucho pelear con un hombre, lo que le pareció raro porque la Ćŗnica regla con que la casera si era muy estricta era con que la entrada de hombres a la pensión estaba terminantemente prohibida.
Ana no quiso investigar tanto esa noche porque le dio miedo, la pelea sonaba dura pero controlable, parecĆa ser algo de dinero y solo se conformó con decirle eso a Sandra al dĆa siguiente, a lo que su amiga le respondió sarcĆ”sticamente que seguramente ella si podĆa infringir su propia regla porque ella era la dueƱa, cosa que le parecĆa muy injusta.
La noche siguiente Ana tampoco podĆa dormir y salió de la habitación a volver a caminar, pero esta vez escuchó la pelea ponerse un poco mĆ”s violenta por lo que corrió hacia la oficina y antes de golpear o entrometerse algo la detuvo encontró un orificio en la cerradura, se quedó solo observando por ello, efectivamente era un hombre, pero un hombre joven que le gritaba a DoƱa Martha.
Pasaron algunos dĆas sin que Ana escuchara gritos, pero al cabo de un tiempo una de las chicas de la residencia murió en condiciones muy extraƱas, decĆa haber tenido una mala noche y al dĆa siguiente se desangró por el vientre, a otras dos chicas les ocurrió de manera muy similar pero no llegaron a morir.
Otra de esas noche en que Ana tenĆa nuevamente insomnio volvió a vagar por la casa y cerca de la oficina sintió otra vez la misma tensión de hace algunos dĆas atrĆ”s, pero cuando se asomó por la cerradura vio a una de las inquilinas desmayada y amarrada en el piso, junto a ella DoƱa Marta y el hombre misterioso cuya silueta no se alcanzaba a ver muy bien estaban hablando, el hombre parecĆa feliz y dijo algo que Ana llegó a escuchar:
ā Muy bien madre ahora quiero a la que se asoma por la cerradura.
Por cierto te invitamos a una reciente entrada que hicimos con respecto a los mitos de Bolivia, para ahondar mucho mĆ”s en esta vasta mitologĆa, muchas veces compuesta por cuentos de terror.
El carrito de madera
Este es uno de esos cuentos de terror en donde se mezclan tantos las interpretaciones de las personas acerca de los espĆritus como la imagen de la inocencia o los comportamientos infantiles, toda esta narración comienza cuando una familia capitalina de la ciudad de Buenos Aires va a pasar vacaciones con la abuela materna a la provincia de Rosario, llega el esposo, la madre y dos hijos varones de entre 5 y 7 aƱos a la casa de la seƱora Martina.
Era una casa grande de dos pisos y por eso los niƱos estuvieron el primer dĆa recorriendo la casa de arriba para abajo, entrando y saliendo de cuartos dejando desorden por aquĆ y por allĆ” y curucuteando todo lo que podĆan, entre todo esto hay un dĆa en el que la abuela pasa la noche afuera de casa, no se sabe muy bien por quĆ©, pero esto coincide con que esa noche las cosas se iban a poner muy tensas en la casa.
Como si fuera parte de una pelĆcula o un cuento de terror, los niƱos de repente empiezan a gritar en una de las habitaciones y los padres aparecen, ven que el niƱo menor estaba suspendido en el aire con el cuello apretado y pataleando, que por mĆ”s que el mayor trataba de ayudarlo e incluso, los mismos padres tampoco pudieron cuando lo intentaron, parecĆa que nada podĆa salvar al niƱo.
Pero todo cesó cuando de repente un juguete que era parte de un carrito de madera se cayó del bolsillo del niƱo, entonces este tambiĆ©n se desplomó en el piso pero ya sin ninguna fuerza ajena atacando su vida, de repente se escuchó una voz que decĆa Ā«Es mĆoĀ» y el carrito de madera se fue rodando de la habitación.
Cuando llegó la abuela al dĆa siguiente contó a la joven familia que estaba muy asustada, que hace algunos aƱos habĆa vivido en esa casa un primo que tenĆa una condición especial que hacĆa que aunque su cuerpo creciera hasta parecer tener 30 o mĆ”s aƱos, su mente seguĆa siendo la de un niƱo de tres aƱos y en ocasiones el espĆritu de este ser aparecĆa por la casa o por el barrio jugando con un carrito de madera que cuidaba mucho porque era en vida su juguete favorito.
La preocupación
Otra de esas narraciones terrorĆficas en las que las animas se quedaron vagando por la Tierra es la de La Preocupación, una madre que tuvo muchos hijos y a todos seguĆan cuidando como si fueran uno bebĆ©s a pesar de que ya estaban grandes y algunos hasta casados.
Esta seƱora tenĆa 85 aƱos y su hijo menor tenĆa 60, pero su alma no se enteró porque estaba tan acostumbrada a que el centro de su vida era atender a los demĆ”s. Notó de que estaba muerta un dĆa que sus hijos se reunieron en la cocina para discutir el hecho de que su mamĆ” seguĆa estando en la casa como espĆritu y eso los asustaba, pero en ese momento apareció la madre y les dijo que no hicieran nada para sacarla que solo se dejarĆ”n atender por ella .
Una de las esposas de los hijos dijo que la seƱora no se iba por la preocupación de que nadie los atendiera como ella y efectivamente la doƱa era machista y pensaba en vida que ninguna de las esposas de sus hijos servĆa para nada, cuando estas urdieron el plan de hacerse presentes en la casa para mostrarle que se podĆa ir en paz, la seƱora les tiraba la comida y sonaba una voz que decĆa:
-«No sabes cocinar»
Esta situación llegó a un punto en el que ninguna de esas mujeres querĆa ir y lo hijos tambiĆ©n lo hicieron, esto le dolĆa mucho al espĆritu en pena de esa madre que solo habĆa vivido por los demĆ”s y nunca para sĆ misma, por ende no tenĆa nada que hacer a no ser que se tratara de atender a su hijo menor que si se habĆa quedado en casa y al que cuidaba como un tierno bebĆ©.
Los querubines
Los querubines es una historia que se desarrolla gracias a los personajes de Patricia, Mariana y Dana que eran tres jóvenes estudiantes del mismo centro educativo de secundaria o bachillerato y que tenĆan personalidades muy marcadas: Patricia era una especie de mediadora que convivĆa y congeniaba con muchas personas sin juzgar a nadie; Mariana en cambio aunque tenĆa una gran amistad con PatriciaĀ era mucho mĆ”s agresiva, criticona y prejuiciada; y Dana era, o Āæes?, lo que llaman una chica Dark.
Un dĆa Dana se fue molesta del salón porque la estaban acusando de ladrona y haciendo un bullying tremendo por mĆŗltiples razones que no estaban justificadas y durante esa misma tarde, aunque parece que los eventos no tienen conexión a Patricia, le ocurrió algo inexplicable en casa. La chica coleccionaba querubines y estos cobraban vida de vez en cuando, pero justo el dĆa que lastimaron a Dana esos querubines se rompieron a montones.
Esto se lo contó a Mariana al dĆa siguiente y ella le dijo que probablemente habĆa sido Dana haciĆ©ndole embrujos para vengarse porque, aunque Patricia no le habĆa hecho nada, tampoco la habĆa defendido o dicho algo a su favor. Patricia fue a hablar con Dana en el recreo y para su sorpresa lo que le dijo fue:
ā CuĆdate mĆ”s de las personas que no entran a tu cuarto a menos que les des una invitación formal que de mĆ Patricia.
Esto a Patricia le quedó dando vueltas en la cabeza, puesto que no sabĆa quiĆ©n hacĆa eso ya que las personas solĆan entrar y salir de su habitación con tan solo tocar la puerta y esperar que ella los viera, incluso a veces su madre o los seres de su familia o de su vida no tenĆan que esperar mucho, solo entrar y ya.
Esa tarde MarianaĀ fue a casa de Patricia y ella decidió hacer la prueba, no dio nunca una invitación formal a que Mariana pudiera entrar a la habitación y ella al principio con mucha naturalidad hablaba desde el marco de la puerta como si nada, pero de repente empezó a pedir que le dijera que podĆa pasar pero Patricia nunca accedió y Mariana terminó botando baba por la boca de la rabia pero sin poder entrar, era como si una pared invisible la detuviera.
Esto al parecer segĆŗn los cuentos de terror inventados se debe a que Mariana era la causante de los males que sufrĆa Patricia con sus querubines y en algunos otros aspectos de la vida, tenĆa el espĆritu de la envidia incorporado y por esto estaba creando mala energĆa para Patricia.
Historias inventadas con fenómenos extraños
En esta sección de cuentos de terror inventados vamos a encontrar todas aquellas anécdotas e historias que estÔn repletas de finales alternativos y dudas, no nos quedan nunca claras si las razones por las que los protagonistas viven los reveses que viven de verdad son aquellas por las que creen sufrir tanto. En ellas la ambigüedad tiene un gran peso y no queda nunca ausente de estar presente en el desarrollo de los textos.
Al cruzar el puente
EstĆ”bamos terminando de volver de las vacaciones de Semana Santa cuando a unos profesores de la escuela se les ocurrió organizar una excursión. La misma se convirtió en una acampada de una semana a un espacio natural abierto con mucho bosque, pero tambiĆ©n muy vigilado por los guardaparques. Esta vigilancia hacĆa que yo y mis amigos nos sintiĆ©ramos igual de limitados a como si estuviĆ©ramos en clases y quisimos liberarnos de ese yugo cuando surgió la idea de explorar sin compaƱĆa de ningĆŗn profesor.
Nos fuimos Roberto, Daniel y yo, escapados de los docentes la tercera noche de esa semana a curiosear alrededor del campamento y encontramos una casa vieja a la que solo se podĆa llegar si cruzĆ”bamos un puente. El primero que se empezó a asustar fue Daniel cuando vio que el puente era de tablas unidas con soga y ademĆ”s, estaba sobre un riachuelo. Yo los alentaba para que no tuvieran miedo porque igual no estĆ”bamos en uno de esos cuentos de terror inventados.
QuerĆa explorar y por eso me arriesgue a ser el primero que pasó por el puente en dirección a la casa, me siguió Roberto y luego Daniel se animó, el puente se bamboleaba, eso los debe haber asustado mucho porque empezaron a gritar, creo que antes Daniel y Roberto empezaron a decir que se iban a devolver y cuando voltee a decirles que siguiĆ©ramos ya era demasiado tarde, ya se habĆan caĆdo, o habĆan desaparecido, no sabĆa dónde estaban, no estaban en el riachuelo, ni alrededor, en ningĆŗn lado.
Me devolvĆ y cuando volvĆ a pasar por esa zona del puente no vi que se hubiera caĆdo alguno de los travesaƱos que lo componĆa. Al principio pensĆ© que me habĆan tomado el pelo y ya iban corriendo al campamento, pero tendrĆa que haber sido todo demasiado rĆ”pido y cuando llegue no los vi, no los vi mĆ”s nunca, al dĆa siguiente los profesores los fueron a buscar y llegaron sin ellos.
El dĆa que mi vida cambió
Nunca sabes cuando uno de tus dĆas se puede convertir en alguno de esos cuentos de terror inventados, desde que salĆ del consultorio me empezaron a pasar una serie de sucesos que son tan extraƱos que podrĆa escribir un libro y empiezan con una simple inyección. Solo habĆa ido al mĆ©dico por mi consulta anual, aunque tambiĆ©n me estuve sintiendo mal los Ćŗltimos dĆas pero no le preste mucha atención.
Mi doctor de cabecera de toda la vida me habló de una nueva vacuna contra los virus como el H1N1 y me dijo que debĆa colocarla de acuerdo con mi historial mĆ©dico, pero de repente apareció una enfermera con una inyectadora mĆ”s grande de lo normal para vacunas y cuyo interior estaba lleno de un lĆquido naranja.
La enfermera me la aplico y me dolió mucho mĆ”s a comoĀ duelen todas las vacunas, luego me hizo sentir muy mal y mareado, el doctor me dijo que esta era una nueva fórmula que se estaba experimentando, pero por esa misma razón serĆa mucho mĆ”s económica.
Luego camino a mi casa me sentĆa cada vez peor no podĆa estar consciente del todo, conducir fue un gran embrollo y al llegar una llamada perdida de Sonia, mi novia, no podĆa cancelar porque en las Ćŗltimas tres veces yo habĆa cancelado por estar indispuesto, estaba sobre avisado y por eso atendĆ, confirme nuestra cita. Al anochecer la fui a buscar a su casa en el coche y aunque tenĆa momentos de mejorĆa y ese era uno, apenas Sonia entró al carro y justo despuĆ©s de besarla empezó a despertarse en mĆ un malestar, una energĆa diferente.
PerdĆ el conocimiento y lo siguiente que recuerdo es que el carro estaba todo lleno de sangre y de mis dedos salieron garras, que me dolĆa la mandĆbula y que al final de todo lo Ćŗnico que quedaba de mi novia era la cabeza, la cual estaba sobre el asiento del copiloto, pero sin el cuerpo.
Lobo
Las casas antiguas y sobre todo las que se encontraban en campos solĆan contar con una gran cantidad de espacio y por ende eran sumamente grandes, cuenta uno de esos cuentos de terror inventados o imaginados que en una de estas casas de los aƱos 1800 en algĆŗn pueblo del norte de Europa, habĆa un caso especial en el que un lobo merodeaba el lugar dĆa y noche, pero no se le veĆa todos los dĆas sino esporĆ”dicamente.
A todo esto eran rumores, los integrantes de la familia no habĆan confirmado nada y tal vez los propietarios actuales aĆŗn no lo sepan pero una de las niƱas de la familia, que hasta podrĆa ser mi tataratatarabuela o la tuya, una noche fue al baƱo y vio algo extraƱo. En esas casas loS baƱos se encontraban afuera y por eso para llegar a ellos las personas debĆan recorrer grandes distancias, sumĆ”ndole los espacios de las habitaciones, las escaleras, las salas y cocinas.
La noche que esa niƱa vio a un lobo caminando en dos patas era de luna llena y ocurrió en el momento que trataba de volver a entrar a la casa por la puerta de la cocina, de repente aquellas sombras y aullidos lejanos, aquellos jadeos de los que no habĆa visto razón tuvieron nombre, habĆa un lobo muy alto viendo por la ventana de la cocina.
Ella tenĆa la llave en la cerradura pero empezó a temblar, volteo a la izquierda y ahĆ estaba, todo fue muy rĆ”pido y este o esta no lastimo a la joven pero cuando se fue, ella podrĆa jurar segĆŗn la historia y como lo hiciera mĆ”s adelante que en lugar de patas tenĆa manos y pies.
La casa nunca ha sido vendida, no sabemos a estas alturas si fue remodelada, aunque seguro metieron el baƱo si fue asĆ, pero el caso es que ha pasado de generación en generación y cada tanto los niƱos dicen haber visto algo parecido a un lobo humano que aparece y desaparece, sin hacerle daƱo a nadie pero no dejĆ”ndose ver mucho tiempo.
Pamela y la esclava
Este cuento de terror empieza con la historia de Pamela y su novio Daniel, ellos eran una pareja de Ecuador que tenĆa algunos aƱos viviendo juntos sin casarse; sin embargo, su relación era muy estable y estaba llena de amor, se acercaba su segundo aniversario y Daniel estaba en un mercado con un amigo pensando que podĆa regalarle a su novia, justo en ese momento pasaron por el frente de un cuadro enorme que tenĆa un duende sonriente.
Daniel pensó en llevarle este cuadro de regalo a Pamela y se lo comentó a su amigo, quien creyó que era un regalo inadecuado y ojala le hubiera hecho caso a su amigo, pero no, lo que dijo Daniel fue:
ā Ya vas a ver que si le va a gustar, a ella le gustan los temas de esoterismo.
Esa misma noche le darĆa el regalo pero, mucho antes para celebrar compartieron toda la tarde juntos, fueron al cine, comieron y cuando llegaron a la casa se intercambiaron los regalos en la puerta tal como si fueran dos novios jóvenes que se despiden en la entrada porque el chico va a dejar a la chica. Ella le dio una esclava, que es una especie de collar de eslabones gruesos, que decĆa Ā«Te amoĀ» y el saco de un escondite improvisado el cuadro que a ella le encantó y entendió el porquĆ© de su regalo.
Con el pasar de los dĆas Daniel empezó a observar cambios en el cuadro que le habĆa regalado a su novia y le decĆa en broma que no habĆa comprado un duende tan amargado, pero ella lo veĆa igual de sonriente como el primer dĆa, entonces Ć©l le decĆa que tal vez estaba celoso de Ć©l y por eso le ponĆa caras, ambos reĆan y bromeaban con respecto a eso, pero no le prestaban tanta atención.
Una noche como cualquier otra se fueron a acostar pero a la maƱana siguiente cuando Daniel despertó no vio a Pamela y pensó que tal vez habĆa salido al supermercado. Le pareció raro eso, pero no se alarmó, es decir, simplemente salió sin avisar y seguramente volverĆa con una sorpresa pero, pasó todo el dĆa y no volvió. Al anochecer la mamĆ” de Pamela llamó y le dijo a Daniel que iba camino para allĆ”.
Cuando llegó y preguntó por su hija, pero vio que no estaba, y en todo el dĆa no se habĆa reportado se empezaron a preocupar, el telĆ©fono de Pamela estaba en la casa asĆ que la idea de que estaba en el mercado le empezó a parecer extraƱa. La mamĆ” empezó a dudar del novio de su hija y pensó que la habĆa lastimado y por eso habĆa desaparecido o algo peor que la habĆa escondido, buscó por toda la casa a su hija. Ya cerca de la media noche y encontró la pijama con que Pamela se habĆa acostado la noche anterior.
Daniel reconoció esa ropa y se asustó mucho ademĆ”s, estaba agujereada, roĆda y llena de sangre. Su suegra pensó que la habĆa matado y escondido, Ć©l no sabĆa quĆ© hacer pero creĆa que todo esto tenĆa que ver con el duende. Nunca apareció Pamela y Daniel terminó en la cĆ”rcel, pero no hay forma de demostrar que es culpable o que es inocente.
La posada
La posada es uno de esos cuentos de terror inventados a orillas del camino como es el caso de lo que le pasó a MarĆa, quien iba manejando hacia La Colonia Tovar y el carro empezó a fallar por lo que se orilló, se trataba de un neumĆ”tico, pero por mĆ”s que intentó cambiar la llanta no logró mucho. Uno de los mayores miedos de la chica era que algĆŗn dĆa le pasara algo como esto y nadie la ayudara y lamentablemente pasó, llamó a sus amigos mĆ”s cercanos pero ninguno pudo ir a buscarla.
De todos modos tenĆa la opción de una posada que quedaba muy cerca, ademĆ”s, al parecer esa posada era muy bonita segĆŗn el cartel que habĆa visto justo frente al coche y por eso se dispuso a caminar hacia allĆ”. Al llegar prĆ”cticamenteĀ intercambio un par de palabras con el recepcionista cuando ya tenĆa una habitación disponibleĀ que debĆa pagar al dĆa siguiente.
Se relajó al entrar a la habitación, todo era sencillo pero muy bonito y también campestre, fue a bañarse antes de acostarse para quitarse el estrés del problema con el carro y en ese momento escuchó que tocaron la puerta.
ā ĀæSerĆ” el servicio? ā pensó MarĆa.
Al dĆa siguiente el cuerpo de la joven fue removido del sitio del accidente en el que habĆa perdido la vida por un choque que de acuerdo a lo que dijeron las fuerzas policiales ocurrió a raĆz de que se quedó dormida; sin embargo, segĆŗn los cuentos de terror inventados de la localidad el cartel de esa posada parece aparecer y desaparecer en ese camino a los conductores desprevenidos.
Humo en el viento
Fernando era un niƱo que nació en el seno de una familia amorosa pero que tendrĆa un destino fatal, sus padres murieron en un accidente y el niƱo quedó huĆ©rfano y al cuidado de un tĆo que lo trataba con regaƱos e indiferencia. Fernando creció bajo la tutela de su tĆo Pancracio y nunca recibió de Ć©l mismo alguna muestra de afecto, ademĆ”s de la responsabilidad de darle alimento, vestido, techo y educación.
Fernando pasó su educación en internados e instituciones tan frĆas como su tĆo Pancracio, hizo obligado carrera militar y cuando por fin terminó, llegó a la mansión de su tĆo nuevamente despuĆ©s de muchos aƱos y aunque sabĆa lo amargado que era, decidió saludarlo con afecto. No pidió que lo anunciaran y fue directo al despacho de don Pancracio, un excelente profesional, uno de los abogados mĆ”s buscados del paĆs, pero pĆ©simo tĆo.
Fernando: TĆo Pancracio he llegado, despuĆ©s de cuatro aƱos en la milicia, he vuelto.
Pancracio: Pero sigues siendo un maleducado, no te haces anunciar y entras sin tocar las puertas, ve a cambiarte y nos vemos en la cena ā dijo sin siquieraĀ apagar el puro o voltear a verlo.
Fernando planeó la muerte de su tĆo como un accidente porque de lo contrario no habrĆa podido recibir la herencia, a los dĆas el seƱor Pancracio fue encontrado muerto tras haberse tropezado con unos libros mal puestos en la parte superior de una escalera. Fernando disfrutó por un aƱo completo de la herencia; despilfarraba; iba a fiestas; gastaba mucho dinero innecesariamente solo por capricho; no estudiaba; no trabajaba; solo bebĆa y una noche.
Empezó uno de esos cuentos de terrorĀ en su vida, aunque este es un cuento corto, esa fue desde hacĆa mucho la Ćŗnica velada en la que no habĆa salido y estando en su cuarto sin hacer nada, de repente la cerradura se cerró sola pero Fernando no se dio cuenta de esto, solo notó que algo estaba pasando cuando empezó a sentir el olor a humo de tabaco, ese olor le recordaba a alguienā¦
Empezó a pedirle perdón a su tĆo desesperadamente y lloraba, pero, cada vez era mĆ”s difĆcil hasta respirar asĆ que para acelerar su suerte decidió suicidarse y asĆ fue como de una forma muy extraƱa murió Fernando Smith, un joven millonario cuya vida fue muy parecida a uno de esos cuentos de terror inventados, sobre todo considerando que su Ćŗnica familia fue un tĆo amargado.
Terror que proviene de Estados Unidos
En este paĆs es en donde surgieron grandes pelĆculas de terror que han asustado a generaciones enteras desde hace muchos aƱos, ĀæquiĆ©n ha olvidado El Tiburón? En ese film se mezclaron muchas cosas con la sangre y una de las que destacó fue el gĆ©nero del miedo, es por eso que no nos parece raro que se creen cuentos de terror inventados en la gran nación donde estĆ” Hollywood y que ademĆ”s vio a nacer a Spilberg y Freddy Krueger.
En Halloween ”NO!
Se entiende que Stanford es la mejor universidad del mundo segĆŗn tres de los rankings internacionales mĆ”s confiables, por eso miles de jóvenes quieren ingresar a estudiar a esta prestigiosa institución, pero, al contrario de lo que se podrĆa esperar entre intelectuales en esa gran casa de estudios aĆŗn sigue habiendo espacio para lo paranormal y los cuentos de terror inventados.
El que descubriremos a continuación es precisamente uno de esos cuentos de terror inventados en donde un estudiante sufre alguna mala pasada por fuerzas espirituales desconocidas. Tal vez la población joven es un blanco para estas energĆas o serĆ” que por la curiosidad que en ellos mismos se despierta terminan en la mayorĆa de los casos metidos en situaciones difĆciles de explicar.
En Halloween los estudiantes de la universidad se reunĆan en masa para contar historias en los campos y espacios abiertos (incluso algunos iban a los salones) contando cuentos de terror inventados y reales, atrĆ”s habĆan quedado esos aƱos de tocar a la puerta en sus respectivos vecindarios para preguntar:
ā ĀæDulce o truco?
En definitiva esos aƱos de la infancia les habĆan dejado buenos recuerdos sobre Halloween aunque esas no eran las historias que se contaban en esas reuniones, sino aquellos cuentos de terror inventados que contaba una chica como, por ejemplo, Patricia cuya amiga Mariana habĆa casi convulsionado a la entrada de su cuarto por tener adentro el espĆritu de la envidia o como contó un chico que venĆa de Argentina al cual un fantasma casi lo mata cuando era niƱo.
Muchas historias iban y venĆan en esas reuniones, todas eran contadas solo a la luz de las velas y si la naturaleza en ese lugar era espesa mucho mejor, porque podĆa haber mĆ”s oscuridad. Entre toda esta algarabĆa por el terror era posible encontrar sus escĆ©pticos, sobre todo en una universidad, pues, habĆa estudiantes que no daban crĆ©dito a nada de lo que escuchaban y pensaban que todo tenĆa una explicación lógica.
Pero el mĆ”s incrĆ©dulo de todos era uno llamado FabiĆ”n, este chico era estudiante de QuĆmica pura y leĆa libros tan rĆ”pido como un adolescente comĆŗn podĆa dar por terminadas diariamente las noticias del inicio de su Facebook o cualquier red social.
FabiĆ”n no solo creĆa sino que estaba seguro de que sus compaƱeros se dejaban engaƱar por cuentos y que solo estaban permitiendo eso porque no tenĆan explicaciones cientĆficas a los eventos, aunque incluso en la ciencia se estudien estos temas. Ćl definitivamente no se sentĆa un cazador de fantasmas esa noche; ni iba a sacar un radar para medir la radiación en el campus esa noche y, no, no creĆa para nada lo que escuchaba solo estaba harto de escuchar cuentos de terror inventados.
Era una persona con una mente muy cerrada, pero esa noche despuĆ©s de muchas crĆticas e insultos a sus compaƱeros fue finalmente corrido de las reuniones, no podĆan entender porque si de verdad no creĆa ninguno de los cuentos de terror inventados que estaba escuchando FabiĆ”n se quedaba solamente para desmentir y decir que todos eran unos chiquillos que creĆan cualquier información.
AsĆ que le dijeron que se fuera de cada cĆrculo que visitó porque ya tenĆa esa fama de aguafiestas tenebrosas que nadie querĆa en un ambiente como este, entonces FabiĆ”n se encontraba solo en Halloween y despotricando o insultando toda la situación esa celebración, los cuentos de terror inventados y a sus compaƱeros, pero, sobre todo a los supuestos fantasmas.
Camino a la residencia estudiantil empezó a escuchar unos pasos seguirle y pensó que obviamente le estaban queriendo hacer una broma. Entonces empezó a gritar que no creĆa en los fantasmas y que lo dejaran en paz, pero los pasos no cesaban y ya habĆa caminado un largo trecho, sentĆa y oĆa cada vez mĆ”s cerca esos pasos, tanto que mĆ”s de una vez creyó tenerlos a su lado derecho pero cuando volteaba no habĆa nadie.
FabiĆ”n: Que buena broma estĆ”n haciendo estos tontos ā dijo para sĆ mismo el chico.
Luego como si se tratara de uno de esos cuentos de terror inventados o una pelĆcula del gĆ©nero, los colores del lugar donde se encontraba, Ćngrimo y solo, empezaron a cambiar. FabiĆ”n hubiera querido que fuera una abducción extraterrestre, pero no, a continuación iba a evidenciar que los fantasmas si existen.
Sobre todo porque tuvo la impresión de que uno le cortó la cabeza con un hacha, pero no parecĆa haber sido una ilusión, sintió que su cabeza literalmente salió volando y bueno como esta persona era mĆ”s razonable que emocional, empezó a razonar, porque estaba convencido de no estar en uno de aquellos cuentos de terror inventados por sus amigos y compaƱeros.
Las cabezas separadas del cuerpo pueden sobrevivir de 3 o 5 minutos aproximadamente, eso dicen los biólogos ā pensó la cabeza de FabiĆ”n mientras veĆa desplomarse su cuerpo y ver desaparecer al segador como si de un holograma se tratara.
Luego, antes de que se acabara el tiempo que le quedaba y como si se tratara del cadĆ”ver de la novia, sintió que unas manos de mujer con dedos alargados lo tomó y lo colocó sobre sus piernas, pudo ver un rostro algo azulado y esquelĆ©tico que tenĆa un tocado de flores en su cabeza y un velo blanco, la mujer empezó a clavarle agujas en el cuello, en ese momento se dio cuenta que los supuestos cuentos de terror inventados no eran tan inventados.
Al cabo de un momento estaba reaccionando de lo que la lógica pudiera decir fue un desmayo o una alucinación llegando a las afueras de la universidad y dónde empezaba uno de los bosques, se tocó el cuello y estaba bien, no habĆa ninguna cicatriz. Seguro habĆa sido una alucinación, no estaba dispuesto a estar viviendo cuentos de terror inventados porque eso no existĆa.
FabiÔn se puso de pie a toda velocidad pero cuando empezó a correr se dio cuenta que lo poco que avanzaba era comparable con una tortuga y que su cuerpo se iba hundiendo en una tierra que no era arena movediza.
FabiÔn pudo escapar, aunque nadie sabe muy bien esa parte de los cuentos de terror inventados que se cuentan en la universidad, aunque son puras especulaciones, porque supuestamente él no la ha contado en esas noches de Halloween en las que los amigos se reúnen a contarse historias de terror inventadas y otras de la vida real.
FabiĆ”n: Lo Ćŗnico que aprendĆ a partir de esa noche fue que Ā”En Halloween no! ā responde cuando le preguntan por el final de la historia.
El niƱo de hieloĀ Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā Ā
Otra de estas historias de terror es la de El niño de hielo y aunque ya hemos hecho mención anteriormente a algunos cuentos que involucran historias de almas de niños detenidas en su proceso de ascensión hacia Dios y a pesar de que nos sigue pareciendo extraño por la pureza de esos seres en el imaginario colectivo se siguen viendo creaciones narrativas en las que encontramos la protección, presencia o incluso, los berrinches de los niños.
Es el caso de una historia que se dio en Alaska, uno de los estados de Estados Unidos, este es un lugar muy frĆo porque estĆ” extremadamente cerca de uno de los polos; sin embargo, con la calefacción adecuada es posible formar una vida en el lugar aunque al parecer no son muchos los niƱos que nacen en Alaska, por eso su población no es tan grande como la de otros estados.
Hay mucho trabajo en Alaska, sobre todo en casos como campamentos de investigación cientĆfica ya que allĆ” abundan y hacen mucha mayor la diferencia poblacional entre las personas jóvenes y las maduras de la sociedad. En una ocasión un cientĆfico que trabajaba en un proyecto para la NASA tuvo que pasar una temporada en Alaska para llevar a cabo la investigación en uno de sus campamentos.
Los pagos que se recibĆan en Alaska eran buenos por eso nuestro protagonista se sentĆa satisfecho al estar trabajando y conociendo un lugar nuevo, aunque le costó adaptarse pero con el pasar de los dĆas el problema ya no era vivir en Alaska, sino la presencia de un niƱo en el campamento que aparecĆa y desaparecĆa pero del que nadie hablaba.
Nuestro protagonista no entendĆa el motivo de este niƱo en molestar a todos los integrantes del equipo de investigación, quienes vivĆan juntos en una especie de urbanización de varias casas que eran parte del campamento. AparecĆa como desaparecĆa y les arrojaba hielo, los molestaba, interactuaba con todos, pero nadie hacĆa nada.
Un dĆa nuestro cientĆfico decidió seguir al niƱo cuando se dio a la fuga en una de sus travesuras y terminó por llegar a un almacĆ©n de carros, buscando entre los vehĆculos vio un charco de agua que se supone no deberĆa estar dentro del recinto a menos de que hubiera una fuga de agua, pero cuando detallo bien vio aparecer al niƱo.
El niƱo no se veĆa ya como un niƱo normal, sino que de su piel salĆan lĆneas como copos de nieve, vistos con un microscopio, que estaban encrespados como en una especie de advertencia o de amenaza que recuerda a la piel de los gatos se engrincha cuando se asustan.
El niƱo empezó a lanzar hielo filoso y muchas de esas mini navajas rozaron al cientĆfico provocandole heridas en la cara; luego el hombre solo se fue corriendo y al fondo escuchaba llorar a un niƱo. Al pasar de los dĆas vio que sus amigos tambiĆ©n tenĆan esas nuevas cicatrices que Ć©l se habĆa ganado por ir a ver quiĆ©n era ese niƱo.
Nuestro estudioso decidió irse, apuro el contrato para poderse ir mĆ”s rĆ”pido, hizo la investigación en menos tiempo y logró salir de Alaska en menos tiempo del que habĆa destinado para estar ahĆ, ningĆŗn trabajo vale la paz mental de las personas ā pensó.
Historia de terror que le debemos a MƩxico
Para los mexicanos, sobre todo desde sus tribus originarias, la muerte no es mala, ni debe ser dolorosa. Ellos suelen decir que cuando alguien muere solo se adelantó porque todos vamos a morir al fin y al cabo, por ende, la muerte es lo Ćŗnico seguro que tenemos, desde esta visión tan particular sobre la misma que no se repite en ninguna otra sociedad tan desarrollada encontramos que se han establecido dĆas para celebrar la muerte.
El 2 de noviembre es el dĆa de los muertos en MĆ©xico, en la noche de este dĆa despuĆ©s de varias celebraciones matutinas ellos visitan las tumbas de sus antepasados y crean hermosos altares con flores y comidas para que el muerto venga a visitarlos. SegĆŗn sus creencias es el Ćŗnico dĆa que pueden tocar la tierra otra vez porque un puente se tiende entre el inframundo y nuestro mundo, tal como en la pelĆcula de Coco, el Ćŗnico pasaje que se debe pagar de allĆ” para acĆ” es que los vivos coloquen en un altar fotos de las personas que desean traer por ese dĆa.
https://youtu.be/GcmQmNgRQCo
Historias como estas nos dejan ver que la Ćŗnica muerte real es el olvido y que si queremos podemos seguir manteniendo vivo el fuego de vida de una persona en nuestras mentes y en nuestros corazones, tan solo con recordar su vida, de allĆ que existan cuentos de Āæterror? inventados como el siguiente.
El visitante del dĆa de los muertos
Un dĆa Juan un hombre de Tijuana se encontraba caminado por lo que entonces era su pueblo e iba pateando todo lo que encontraba a su paso, porque una discusión en el trabajo lo habĆa hecho molestar, entre tanto caminar paso por frente a un cementerio, pero no muy consciente de esto seguĆa pateando cualquier cosa que sobresaliera en el camino como piedras, chapas, tapas, etc.
Hasta que de pronto creyendo que habĆa pateado una piedra resulta que pateó una calavera y esto lo asustó mucho, por lo que tomó la calavera con respeto y le pidió perdón, pero tambiĆ©n decidió llevarla al panteón de donde provenĆa para que no estuviera rodando a la deriva lejos de su cuerpo.
Atino a dar con la tumba de donde creĆa podĆa venir, porque era la Ćŗnica cerca del camino que estaba entreabierta y se veĆa muy abandonada. Depositó la calavera allĆ con sumo cuidado y le dijo lo siguiente al espĆritu de esta persona:
Juan: Chale⦠parece que tus familiares te han abandonado y por eso andas escapĆ”ndote de tu aposento, pero no te preocupes te espero el dĆa de los muertos, para convidarte de la ofrenda que cada aƱo preparamos mi seƱora y yo, no lo olvides ahĆ te espero-
Por ese entonces estaban a mediados de octubre, por lo que el dĆa de los muertos estaba muy cerca y Juan y su esposa Paula, fueron preparando como todos los aƱos un festĆn con buena comida para sus muertos y para los otros muertos que no estaban siendo honrados. AquĆ comienzan siendo parte de los cuentos de terror inventados, cuando de repente ya llegó el dĆa y en la casa de Juan aparece una mujer tocando la puerta.
Visitante: Hola seƱora, su esposo el seƱor Don Juan me invitó hoy a comer. ā dice la desconocida despuĆ©s de que se le abrió la puerta.
Paula: Claro doƱita, pase usted, tenemos las puertas abiertas para todo aquel que nos haga el favor de visitarnos. ā responde la mujer desde el marco de la puerta.
La esposa de Juan, la seƱora Paula, le sirvió una comida caliente y sabrosa que tenĆa una gran variedad de platos mexicanos como chiles, jalapeƱos y tortillas, la mesa estaba servida para la visitante, podĆa comer frutas, tomar bebidas y sentirse satisfecha con la abundancia. Luego de un momento anunció que ya se iba y Paula que seguĆa en la cocina un poco ajetreada, pero atendiendo y hablando desde allĆ, solo salió a despedirse
ā SeƱora Paula quedo muy agradecida de usted y su esposo don Juan, gracias por la invitación, su comida me hizo sentir salvada de los cuentos de terror inventados.
Pero cuando Paula va a recoger la mesa se da cuenta que la seƱora de todo lo servido no probó bocado y fue a decirle a Juan sobre aquella experiencia a lo que Juan le respondió, que debĆa ser el espĆritu de una calavera que habĆa pateado sin querer a mediados de octubre cuando iba camino a casa. Esto no asustó a la pareja, no les pareció algo extraƱo como para ser parte de uno de esos cuentos de terror inventados, en lugar de eso agradecieron la visita y bendijeron el bien.
Cuentos de terror inventados para niƱos
La infancia es una etapa donde la curiosidad estĆ” a la orden del dĆa, en ella es donde se forman todos los esquemas mentales que vamos repitiendo, desaprendiendo y modificando durante el desarrollo adulto, por eso si conoces a algĆŗn niƱo que pregunte mucho con respecto a temas de horror le puedes contar estas historias y darles una visión amigable acerca de los cuentos de terror inventados.
Las tres sardinas
Readaptación venezolana de un antiguo cuento proveniente de la India que originalmente se llama Las tres truchas, que son peces muy parecidos a las sardinas tanto por apariencia como por forma de vida.
Prudenciana, Dubitativa y Siemprecansado eran tres sardinas que vivĆan en un estanque de criadero de peces pero ellas no lo sabĆan, pensaban que ese era el mar, las aguas eran cristalinas y desde siempre habĆa comida. Los tres eran muy parecidos solo alguna que otra marca hacĆa posible diferenciarlos, pero en lĆneas generales eran muy parecidos: mismo color, mismas escamas, misma edad, pero, eso sĆ, sus personalidades eran muy diferentes.
Prudenciana como su nombre lo indicaba, tenĆa una gran cualidad que era la prudencia. Esa era la sardina mĆ”s seria y previsiva que jamĆ”s hubo en el mundo de las sardinas, no habĆa otra tan sensata y tan responsable que ella. Desde que Prudenciana era bien pequeƱita, como el niƱo o niƱa que descubra esto, pensaba que para vivir mĆ”s y mejor debĆa evitar los peligros.
Por eso siempre estaba en estado de alerta, atenta a lo que sucedĆa a su alrededor, el refrĆ”n de Ā«pez precavido vale por dosĀ» parecĆa estar hecho para ella, era muy asustadiza y nunca querĆa arriesgarse a hacer cosas nuevas que no estuvieran previamente planificadas. Lamentablemente este estado le provocaba ansiedad, pero ese es otro cuento.
Dubitativa tenĆa un carĆ”cter mĆ”s jovial y una actitud de mayor apertura ante los retos de la vida; era un poquito alocada y daba gusto estar con ella, pero el rasgo que la distinguĆa por encima de esas caracterĆsticas es que tenĆa la capacidad de pensar. Gracias a esto tenĆa mucha seguridad en sĆ misma porque cuando se encontraba en problemas en su vida de sardina le bastaba con pensar, pensar, pensar y llegar asĆ a una decisión que la hiciera sentir bien.
Siemprecansado no por ser el hombre del grupo pero su rasgo distintivo es que era un poco simplón y aburrido, pero las chicas lo querĆan mucho aunque hablar con Ć©l les diera sueƱo. Este sardino solo se interesaba por sĆ mismo y a veces era huraƱo y despistado. Una caracterĆstica suya con la que podĆa hacerse daƱo a sĆ mismo era que elegĆa malgastar su vida, que solo vagaba sin aportar nada al cardumen de sardinas.
Un dĆa en el que el almanaque de pesca indicaba que estaba por llegar la temporada de sardinas los tres pececitos estaban nadando tan felices como siempre cuando, de repente, se asustaron por la presencia de un hombre. Era la primera vez que veĆan uno pero ninguno de ellos sabĆa quĆ© hacĆa allĆ, ni cuĆ”les eran sus intenciones, esto las hacĆa sentir en uno de esos cuento de terror inventados por sus amigas.
Cada sardina reaccionó diferente, Prudenciana estaba en tensión y aunque pensó que tal vez solo venia por flores o un chapuzón decidió esconderse, ni siquiera se detuvo a comprobar si era asĆ, solo bajó hasta el fondo donde se resguardo entre unas piedras.
A Dubitativa no le pareció tan peligroso y sacó la cabeza del agua para detallar al humano, vio su gigante cara malhumorada, su cesta de mimbre y cuando notó que el hombre sacó una red y estaba desenredandola viendo hacia donde ella estaba fue cuando sĆ se asustó de verdad, se sentĆa parte de uno de esos cuentos de terror inventados que contaban los ancestros.
ā Esto es lo que nuestras abuelas llaman un pescador ā pensó Dubitativa.
Y aunque tenĆa miedo y se sentĆa en uno de esos cuentos de terror inventados, pero empezó a crear un plan para salvarse de la bestia. TenĆa que ser cautelosa porque si salĆa mal, iba a terminar siendo el relleno de una arepa, pensó, pensó, pensó y recordaba todo lo que las abuelas habĆan dicho tantas veces de estos hombres, pero, sin embargo siempre confió en que su inteligencia la sacarĆa de este embrollo.
ā Creo⦠creo que ya se lo que voy a hacer. SĆ, me voy a hacer la sardina muerta.
Si algún cazatalentos la hubiera visto ese hubiera sido su salto a la fama, porque esa muerte fingida fue espectacular: panza arriba; cara de muerta; hasta parece que se le salió una última lÔgrima antes de girar los ojos para ponerlos en blanco. Daba pena verla.
Cuando el pescador la vio otra vez dijo:
Ā”Puaj, quĆ© asco!⦠una sardina muerta, seguro hay una enfermedad en este estanque mejor pesco en otro ā y se fue.
Dubitativa al ver esto se alegró mucho porque habĆa logrado salvarse y salvar a todo su cardumen de sardinas, aunque habĆa tenido miedo, su plan dio resultados positivos, asĆ que estaba muy feliz. Entre todo esto Prudenciana estaba escondida y Siemprecansado ni se habĆa enterado de lo que habĆa pasado, porque creyó que solo era un humano que se iba a baƱar y se fue porque no lo querĆa ver.
Y asà termina este pequeño cuento de terror que nació en la India y ha recorrido todo el mundo mostrando que tal como le pasó a estas sardinas en la vida real es importante ser prudente, pero si en algún momento te falla la intuición para alejarte de un peligro inminente siempre hay opciones para salir bien librada o librado, teniendo: entereza, determinación y poniendo en marcha la inteligencia para salvarte y salvar a todos en tu cardumen, ”oh! perdón, en tu entorno.
El Dragón rojo
El siguiente es el último cuento de la serie y va dirigido también a niños, en este cuento el terror es un elemento que aunque se habla no se presenta como el fin del mundo. La historia viene originalmente de China y la presentamos a continuación, como una adaptación del original llamado Ogro rojo.
Ćrase una vez una historia en la que se cuenta que hace muchos aƱos en un pueblo muy lejano del mundo asiĆ”tico habĆa un Dragón rojo, en esa localidad todavĆa era posible ver dragones puesto que todavĆa los humanos no habĆan hecho la encomienda municipal donde solicitaban que se mantuvieran alejados. Esta separación se dio porque aunque no los quisieran, los dragones eran muy problemĆ”ticos y podĆan terminar quemando toda una aldea por un simple accidente, esto molestaba y entristecĆa a los humanos.
Por eso los dragones y otras figuras mĆticas se estaban alejando y cada vez compartĆan menos con los humanos. Sobre todo de los dragones, la gente de la comarca pensaba que eran seres malignos y una amenaza constante, especialmente para los niƱos, pero estaban muy equivocados porque los dragones tambiĆ©n eran seres muy nobles y de protección.
El Dragón rojo que todavĆa andaba por ahĆ no estaba muy enterado de todas esas riƱas jurĆdicas que los dragones y humanos estaban teniendo y seguĆa visitando la comarca de vez en cuando. Como este dragón era uno enano, casi como una lagartija, no causaba tantos problemas y las personas lo fueron dejando entrar porque lo mĆ”s que podĆa pasar era que quemara una olla de lenteja o dos.
Pero con la creciente ola de impopularidad de los dragones ni siquiera al Dragón rojo le siguieron abriendo las puertas para convivir y esto lo tenĆa muy afectado porque Ć©l querĆa hacerse amigo de todo el mundo, tanto de humanos, como dragones y otros seres mĆticos, pero no sabĆa muy bien cómo usar sus herramientas de socialización.
No le quedó mĆ”s remedio que quedarse en casa durante unos meses para evitar asustar, desagradar o incluso ser pisado por un humano. AsĆ pasó un tiempo y el pobre Dragón rojo que ya no podĆa aguantar la soledad decidió tener una iniciativa en defensa de los dragones y empezó a hacer pancartas en las que escribĆa frases como:
NO ME TEMAS.
NO QUEMAR GENTE.
La idea era muy buena, pero en cuanto puso un pie afuera con ellas dispuesto a entregarlas entre sus amigos dragones, unos chicos que estaban cerca se asustaron mucho por ver unos carteles moviĆ©ndose solos y creyeron que eran fantasmas, pero el Dragón rojo pensó que solo lo habĆan rechazado Ć©l otra vez.
Desesperado, quemó el cartel, se metió en la cama y comenzó a llorar amargamente, todos sabemos que algunas lĆ”grimas de dragones tristes tambiĆ©n queman y por eso hasta podrĆa haber incendiado su casa cuando de repente, pasó por ahĆ un dragón muy bello, grande, azul y le preguntó:
ā ĀæQuĆ© pasa, amigo?
ā Estoy triste dragón azul, los humanos no nos quieren para nada, nos rechazan, nos temen y yo que quiero ser su amigo tambiĆ©n, me temen y me echan.
āĀ Bueno, bueno, calma, no te preocupes, yo voy a ayudar.
El Dragón rojo sintió un rayito de esperanza en el corazón, se enjuagó las lĆ”grimas y una tĆmida sonrisa se dibujó en su mandĆbula fogosa y capaz de ser las causante muchos cuentos de terror inventos, pero que no dan tanto miedo.
āĀ ĀæAh, sĆ?⦠Pero ĀæCómo lo harĆ”s?
āĀ Ā”A ver, hagamos un plan!: yo me acercarĆ© al pueblo y me pondrĆ© a volar amenazantemente por eso los humanos van a pensar que los voy a atacar y de repente apareces tĆŗ como el gran salvador, con eso te verĆ”n como su hĆ©roe y no te lastimaran.
ā ĀæDragón azul fingiremos una pelea?
ā Exacto Dragón rojo.
ā Ā”Pero yo no quiero lastimarte! Ā”Amigo debe haber otra solución!
ā Ā”Tranquilo Dragón rojo serĆ” pura actuación, ya verĆ”s cómo funciona!
AsĆ pues, aunque al principio el Dragón rojo no estaba muy seguro, el Dragón azul lo convenció de hacer su plan tal como lo habĆan hablado y de inmediato el Dragón azul empezó a sobrevolar por encima del pueblo con cara de malas pulgas.
Por lo que la gente empezó a correr asustada por las callejuelas buscando donde esconderse y ponerse a salvo, todo parecĆa ser parte de uno de esos cuentos de terror inventados que dan tanto miedo.
El Dragón rojo, siguiĆ©ndole el juego, sobrevoló tambiĆ©n el pueblo pero mĆ”s cerca de los humanos para que asĆ vieran quiĆ©n se iba a enfrentar a aquel enorme Dragón azul y cuando se aseguró de que lo hubieran visto bien, se dirigió a los cielos para fingir la riƱa que era de mentira aunque nadie en el pueblo sabĆa.
Tratando de no hacerse daƱo mutuamente empezaron a lanzarse llamaradas de fuego, de las cuales el Dragón rojo siempre podĆa escapar pero el Dragón azul quedaba afectado, el Dragón rojo era rapidĆsimo y esa velocidad lo aventajaba en tamaƱo a comparación de su contrincante que supuestamente volaba lento.
Los dos eran muy buenos actores porque los hombres y mujeres del pueblo se creyeron todo el cuento, hasta los que presenciaron la pelea celestial desde sus refugios se quedaron con la boca abierta y se creyeron que el Dragón rojo los habĆa venido a defender.
āĀ Ā Ā”Vete de aquĆ, Dragón azul, y no vuelvas nunca mĆ”s o tendrĆ”s que volver a pelear conmigo Ā”Canalla! ā gritó el Dragón rojo mientras bajaba al pueblo despuĆ©s de que el Dragón azul le picara el ojo y se fuera.
Inmediatamente despuĆ©s de llegar se llenó la plaza de personas y todos los pueblerinos aplaudieron para vitorear aupando al Dragón rojo. Era esta una historia de salvación no como aquellos cuentos de terror inventados donde todos los dragones eran malos, el pequeƱo dragón se habĆa convertido inmediatamente en un hĆ©roe a partir de ese mismo dĆa y escuchaba como lo llamaban por su nuevo nombre:
Ā”Mushu!, Ā”Mushu!, Ā”Mushu! ā gritaban los humanos.
Desde ese dĆa el Dragón rojo fue considerado un ciudadano ejemplar y admitido como uno mĆ”s de la comunidad, podĆa entrar y salir al pueblo cuando quisiera; tenĆa muchos amigos y era muy feliz. Su vida se volvió increĆble, conversaba con los dueƱos de las tiendas; contaba cuentos de terror inventados a los niƱos; era querido y tambiĆ©n respetado por adultos y niƱos, ya no era el villano de uno de esos cuentos de terror inventados.
Su felicidad era casi absoluta hasta el momento en que pensaba en su amigo el Dragón azul que ahora no sabĆa ni dónde podĆa estar, pensar esto lo llevaba a sentirse en un cuento de terror inventado, ese dragón que se sacrificó por Ć©l y nunca se lo pudo agradecer, pensaba el Dragón rojo lo siguiente:
āĀ Ā Ā”Ay, gran amigo!, Āæpor dónde andarĆ”s? Gracias a ti y a tu ayuda ahora tengo esta vida maravillosa, llena de otros amigos y en la que todos me quieren pero fĆjate ni siquiera pude darte las gracias.
El Dragón rojo no se quitaba ese pensamiento de la cabeza, tenĆa al Dragón azul todo el tiempo en la cabeza como si de su propia cresta se tratase. Se sentĆa en deuda con ese escupe fuego que un dĆa decidió ayudarlo desinteresadamente, asĆ que una tarde, preparó un petate con comida y salió de viaje decidido a encontrarse con su amigo.
Estuvo mucho rato volando por los cielos de China hasta que pudo ver un castillo de dragón que era de colores, sobre todo aƱil y por esto sin duda debĆa ser del Dragón azul, porque el aƱil es un antiguo tono de azul. Descendió hasta Ć©l y vio en la gran entrada como de cuentos de terror inventados con el siguiente mensaje.
Querido amigo Dragón rojo,
SabĆa que vendrĆas algĆŗn dĆa a darme las gracias, si viniste y estĆ”s leyendo esto, te agradezco mucho que lo hayas hecho. Me gustarĆa compartir contigo nuevamente, el problema es que ya no vivo aquĆ, pero tranquilo que estoy muy bien, no vivire uno de esos cuentos de terror inventados.
Me fui porque las ordenanzas municipales cada vez son mĆ”s estrictas con nosotros los dragones Ā”Rawwwr! Por eso algunos hemos decidido migrar a otras tierras mĆ”s onĆricas, es decir, esas en donde se pueda soƱar.
Sigue con tu nueva vida que yo voy a explorar otros paisajes.
Suerte y hasta siempre.
Tu amigo que cada dĆa que pasa te quiere mĆ”s y siempre piensa en ti:
El Dragón azul.
El Dragón rojo se quedó sin palabras, por primera vez en meses la emoción lo desbordó, aunque ya no se sentĆa en uno de esos cuento de terror inventados que antes era su vida. Sin embargo, empezó a llorar pero esta vez las lĆ”grimas no quemaron nada porque eran de felicidad y habĆa comprendido el verdadero significado de la amistad.
Su amigo el Dragón azul se habĆa comportado de manera muy generosa despues de hacerles vivir a los aldeanos una especie de historia como de cuentos de terror inventados, demostrando que a pesar de todo si hay seres buenos en este planeta azul y en quienes podemos confiar, jamĆ”s olvidarĆa al Dragón azul que tanto habĆa hecho por ayudarlo.
Si te gustó esta historia de entre los cuentos de terror inventados donde una supuesta enemistad entre dragones causó miedo a un pueblo o quizĆ” hasta te asustaste tras observar las terrorĆficas situaciones en donde estuvieron inmersas cada una de estas personas y personajes, entonces seguramente te puede gustar y leer el siguiente artĆculo de juegos de inteligencia emocional para niƱos.















































