Cuáles son los 7 Sacramentos: ¿Qué son? y su Significado

¿Sabes cuáles son los Sacramentos de la Iglesia católica?, pues debes saber que son 7 y te vamos a hablar de cada uno de ellos en este interesante artículo, conócelos.

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¿Cuáles son los Sacramentos?

Los Sacramentos que se conocen de la Iglesia católica, son los signos que nos dan por la Gracia de Dios para poder tener la vida eterna y ser considerados Hijos de Dios. Los mismos se administran en momentos diferentes de la vida de una persona cristiana y por lo general abarcan toda la vida del mismo, comenzando con el bautizo hasta terminar con la Unción de los enfermos.

¿Qué es un sacramento?

Es una situación diaria de nuestras vidas en donde se puede sentir la presencia de lo divino. Su origen es del latín Sacramentum, pero este término no es encontrado en la Biblia ya que el mismo se determinó con ese nombre por los teólogos para poder establecer una definición de lo que era la doctrina cristiana, basados en la manera que establecía Dios para que consiguiéramos el camino de nuestra salvación, y que los mismos debían ser administrados por la Iglesia católica.

Se estableció que los sacramentos debían ser siete y que eran instrumentos que nos ayudaban a recordar y hacer la celebración de la vida de Jesucristo,  de cómo este puede actuar en todos nosotros, y que a través de ellos podemos hacer un afianzamiento de cuáles son nuestros deberes con la iglesia, como será nuestra vida de cristianos y cuál es la misión que debemos tener con el reino de Dios en el mundo.

Estos sacramentos hacen uso de elementos que nos unen en ese amor con Cristo y con Dios como son los santos óleos, el agua, la hostia, la consagración de los hijos, etc. Cada uno de los sacramentos tienen su aparición en algún momento en particular de nuestras vidas y en esos momentos también se encuentra a nuestro lado la presencia de Dios, haciendo su acto de aparición en movimientos naturales como lo son nuestro nacimiento, crecimiento, casamiento, obligaciones en la vida, enfermedades o pedir perdón.

Cada uno de los sacramentos es un símbolo de la gracia de Dios para nosotros, los otorga la iglesia y los frutos de su recibimiento son divinos, ya que entre ellos y las personas se crea un vínculo espiritual entre el sacramento y su significado en nuestras vidas para conseguir el sendero correcto para obtener la salvación que es la promesa de Dios.

Sacramentos en el Nuevo Testamento

Antes de denominarse sacramentos, el primer nombre con que los Padres de la Iglesia designaron estos rituales era Mysterion. Después se les dio el término Sacramentum en latín, con el cual se denominaron en la Vulgata. De acuerdo a muchos estudiosos la expresión provenía del judío y no del griego ya que indicaba no solo la divinidad sino también un secreto, y estaba en relación con la deliberación, los consejos, el propósito de la salvación y el juicio final.

En el Evangelio de Marcos 4,11 se habla de los Misterios del Reino de Dios, que se traduce en su voluntad para que todos los hombres consigan la salvación, y esta solo viene por Cristo a través de su muerte en la cruz.

San Pablo en sus cartas también usaba el término Mysterion, para nombrar al plan de salvación de Dios a través de la persona de Cristo, determinando así el fin de la historia, ya que no habría una nueva alianza con Dios, y por eso se debía recapitular en todo lo que tenga que ver con Cristo, lo que hizo para salvar a la humanidad y para ser el cuerpo místico de la Iglesia.

La Iglesia Católica interpreto los pasajes de la Biblia para dar a entender que todos los gentiles debían ser parte de este plan de salvación y de la iglesia. Hacen la interpretación del Mysterion o sacramentos como aquellos signos o prodigios que pueden hacerse por voluntad de Dios a fin de que los hombres se puedan salvar a través de la iglesia y  por eso actualizaron el signo de su fe principal en Cristo: su encarnación o nacimiento, su muerte y su resurrección.

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Sacramento en la Patrología

La patrología es un término que proviene del griego patris (Padre) y Logos (tratado), y tiene que ver con la patrística, que no es más que el estudio de la vida y obra de los padres de la iglesia. Esta se va desarrollando a través de los siglos y por supuesto también va cambiando.

Patrología Griega

Con este nombre se conoce una colección de textos griegos que fueron escritos por los Padres de la Iglesia, compuesto de 161 volúmenes. Para su conformación tomaron los trabajos del Padre Andrea Gallandi, y se tomaron en cuenta todos los escritos en latín, que se encontraron en Occidente en el siglo III, como escritos de los Padres Apostólicos, epístolas de Clemente, del Pastor Hermas, Eusebio, Orígenes, Basilio el Grande y otros más.

Tienen una traducción sinóptica en latín moderno, los 161 volúmenes se encuentran divididos en 166 tomos, el último de los tomos nunca se publicó y los moldes para la impresión fueron destruidos por un incendio en la imprenta donde se encontraban en el año 1868. Estos libros presentan un orden que va desde los primeros escritos de la iglesia primitiva hasta la caída de Constantinopla.

En los siglos I y II

En estos primeros siglos la palabra Mysterion estaba solo reservada para el hecho de la salvación. San Ignacio de Antioquia establecía que estos solo estaban destinados a los hechos de la salvación en la vida de Cristo, por el contrario San Justino aplicaba el término a todas las figuras y profecías que se encontraban en el Antiguo Testamento y hacia comparaciones entre ellos y los ritos de las religiones mistéricas. Para San Ireneo de Lyon esta palabra no la usaba para no confundirla con el gnosticismo.

El término mysterion se sigue usando para establecer una relación oculta entre la imagen y el modelo que se puede revelar a una persona iniciada través de una enseñanza, de esta manera se usaron para hacer referencia a los hechos de la salvación de los hombres y a los ritos cristianos, siempre manteniendo los designios de Dios adelante para la salvación y también para interponer las figuras que la misma liturgia ofrecía.

Para Clemente de Alejandría el uso de los mysterion era para indicar los rituales de los cultos, paganos o cristianos y Orígenes utilizó el término con un sentido más platónico para determinar los símbolos de la historia de la salvación que tenían que ver con Cristo, él fue quien los definió como los signos reales y sensibles que se unen con una realidad invisible, que fue usado siglos después por San Agustín.

En los Siglos IV y V

Como el paganismo estaba decayendo, el término mysterion se estaba haciendo más popular, ya que se diferenciaba mucho de los cultos del gnosticismo. Fue San Atanasio el que lleva el término de salvación usado en el pasado a las liturgias. Muchos santos de este siglo establecían que el mundo había tenido una intervención divina, y de allí la elevación de la realidad del mundo a través de Cristo en su encarnación, el pentecostés y la eucaristía.

Con Cirilo de Jerusalén se comienza a hacer uso del mysterion en sus catequesis mystagógicas a través de tres ritos principales: el Bautismo, la Unción y la Eucaristía. Posteriormente esa identificación se integra a los ritos de la iglesia de manera sistemática, y se define el mysterion como todas las actividades rituales por las que la Iglesia invoca al Espíritu Santo, la gracia de la salvación de Dios y de cómo estas actúan en las personas y en las cosas, señalando en ellos tres puntos determinantes:

  • Consagraciones: Bautismo, Comunión y Unción
  • Consagrantes: obispos, sacerdotes y diáconos
  • Consagrados: inferiores, purificados, terapeutas o monjes

Patrología Latina

Este término hace referencia a una gran colección de libros cristianos de la antigüedad, Antiguedad tardía y de la edad media, con escritos de los padres de la iglesia, muchos de ellos están escritos en latín. Entre 1844 y 1855 fueron reunidos y publicados por Jacques Paul Migne.

En el Siglo III

Fue en este siglo hacia el norte de África que se comenzó a hacer uso de la palabra Sacramentum como un derivado del mysterion, a la vez que se usaba el latinizado de mysterium. Para Tertuliano esta expresión se derivaba de la cultura romana establecida como el juramento de ser fiel en algo religioso, y fue aplicado al bautismo, ya que este es el primer pacto entre Dios y la persona que recibe el bautismo. Después se le sumó el término mysterion a otros ritos cristianos, y fue Cipriano de Cartago el que al final les dio el orden eclesial cuando establece la relación entre el obispo y el bautizado.

En los siglos IV y V

Para estos siglos la palabra Sacramentum ya se usaba al igual que el mysterion para referirse a ciertos actos que se hacen en el culto de la iglesia, Ambrosio de Milán establecía que estos hacían referencia a la historia de la salvación y como llegar a Jesucristo. Para Agustín de Hipona este término se usaba para designar los rituales que usaban el pueblo elegido y la iglesia, las figuras o símbolos de Cristo que aparecen en el Antiguo Testamento y lo que se llamaría el depósito de la fe, todo ellos se entendía como lago oculto o escondido.

Por eso hace una amplia teología sagrada con una influencia platónica, estas reflexiones se usaran en la posterior teología sacramental. Pensaba que estos signos sagrados tenían elementos materiales y una palabra que permitía que se aplicaran en una idea de memorial del culto hebreo, esta lo relaciona en su Carta a Januario en donde establece los sacramentos como conmemoraciones. Para él era Cristo el garante de que estos sacramentos tengan eficacia y estos deberían administrarse a través de un culto.

En su disputa con los donatistas hace la diferencia para separar de una vez cuan valido es un sacramento sin tomar en cuenta la eficacia. Desde entonces se le llamaba signum o signo siendo un elemento externo de validez a la gracia conexa. Otros literarios como León I el Magno o Gregorio Magno tomaban los términos como si fueran sinónimos.

Sacramento de la Escolástica

Para la primera Edad Media y luego de muchas invasiones germánicas, fue la filosofía neoplatónica la que se afianzo como la base para que los Padres fueran perdiendo su poder en la iglesia. El término de Mysterion ya solo era usado para hacer referencia a una verdad que se revelaba pero que también requería de un asentimiento de fe. Sacramento se designaba para señalar un signo concreto por el cual Dios actúa.

Este concepto de signo se fue perdiendo en su consistencia filosófica y se usaba como una referencia, pero comenzaron a surgir problemas sobre cómo se debía comprender el dogma de la presencia de Cristo en la Eucaristía. Entonces se comenzó a reflexionar de manera más contundente cual era el concepto de sacramento que se podía establecer de manera adecuada.

Berengario de Tours definió de una manera mejor como la forma visible de una gracia invisible, en donde la palabra forma se refiere a una presencia real. El primer tratado sobre los sacramentos fue realizado por Hugo de San Víctor, De sacramentis christianae fidei.

Con el pasar del tiempo los sacramentos comenzaron a convertirse en ritos, se comienza la reflexión de que era esencial en una ceremonia o que no debería faltar para que le sacramento se considere válido, fue entonces cuando se tomó en cuenta la noción de causa y lo que distingue la materia y la forma para hacer más reflexiones sobre los sacramentos.

A través de la noción de la causa se hace nuevamente la introducción de la eficacia del sacramento, con lo cual se fijan en siete los mismos, pero muchos coinciden en que este número se debió más bien a una elección de conveniencia.

Tomas de Aquino hizo un tratado más amplio de los sacramentos, asume que el sacramento es una medicina del pecado, pero la llena con el acto del culto a la vez que los propone como un elemento para comunicar y aplicar la salvación de Cristo para que los hombres sean santificados, por eso se ayuda de la filosofía de Aristóteles.

Los determina como un signo, con causa y les devuelve su eficacia sobrenatural, colocando la causa eficiente en tres niveles:

  • El nivel de Dios que causa la gracia
  • El nivel de la humanidad de Cristo que logro conseguir la salvación
  • El nivel del ministro a través del sacramento.

En su aplicación determinó una diferencia entre materia y forma, dándole más valor a la forma traducida en palabras y dejando la materia no como elementos sino como acciones. Un sacramento tiene eficacia dependiendo de la medida de la fe, siendo en menor nivel para aquellos que reciben el sacramento en un acto de culto, lo que para Tomás de Aquino era el carácter sacramental.

Determino el mismo número de sacramentos, siete, tomando como base una reflexión antropológica que tiene que ver con el hombre: nacer, crecer, alimentarse, enfermarse, tener vigor, propagarse y gobernar. Para el Segundo Concilio de Lyon se afirmó esta profesión de fe, hasta que después comenzaron las discusiones de las escuelas franciscanas y dominicas sobre la causalidad del sacramento.

El Concilio de Trento y la Época Postridentina

Para los protestantes comenzó la controversia sobre la justificación, entonces en el Concilio de Trento el pensamiento se dirigió a este tema aunque la intención no era hacer una elaboración de tratados sistémicos sobre los problemas que se trataron.

La Reforma

En la reforma se hace la negación de la eficacia del sacramento con lo que tiene que ver con la gracia, ya que piensan que esta es una acción de los seres humanos que no tiene una dependencia divina, basándose en una lectura propia de la Biblia, en donde no hay una existencia que los sacramentos este contenidos de manera específica en ella.

Fue Martin Lutero quien afirmó que los sacramentos eran medios para que la fe aumentara, sobre todo en aquella persona que nos dio la salvación, no hay ningún signo que pueda cambiar la fe de una persona cristiana, y por tanto luego de estudiar la Biblia redujo a solo dos los sacramentos, los cuales fueron ordenanzas de los Evangélicos, el Bautismo y la Comunión o Santa Cena.

En cambio Juan Calvino sostenía como base una teoría de predestinación y pasividad en los actos de fe, en los cuales el sacramento se da valor dependiendo del testimonio externo o de una prueba que hay una verdadera acción de Dios en el alma de las personas.

Ordenanzas

Tanto los protestantes como los evangélicos sostenían que las ordenanzas representaban un símbolo del mensaje o enseñanza del evangelio de Cristo, el cual vivió, murió y resucitó de los muertos, subió al cielo y que algún día volverá a reinar en la tierra. Las ordenanzas eran ayudas de tipo visual que servían para entender de una mejor manera la acción de Jesús para salvarnos a través de su redención, y también que se aprenda a apreciar esa acción. Las ordenanzas se determinaron por tres causas:

  • Fueron establecidos por Cristo
  • Fueron enseñados a los apóstoles por el mismo Jesús
  • Fueron practicadas en la iglesia primitiva.

Los dos únicos ritos que pueden incluirse en estas tres causas son el Bautismo y la Comunión, así que solamente deberían haber dos ordenanzas, y ninguna de ellos son requisitos para que podamos tener la salvación.

El Concilio de Trento

En la sesión siete del Concilio de Trento se trató arduamente este tema de los sacramentos, no se fijó un concepto como tal de que es un sacramento, pero aceptó la definición hecha por Berengario de Tours: una forma visible de una gracia invisible.

Aquí se establecen que son siete los sacramentos, aunque hubo muchas peleas y discusiones entre los obispos y los teólogos, si llegaron a aceptar entre todos que los sacramentos eran instituidos por Jesucristo, y aunque tenían un origen común, no había ninguna posibilidad que su sustancia fuese cambiada o que ellos fueran iguales en cuanto a lo que se refiere en dignidad.

También se afirmó, contrario a la reforma que los sacramentos eran eficaces siempre que la persona que los recibiera no pusiera barreras para recibirlos. Así que para no caer en discusiones con los grupos ortodoxos se comenzó a usar la expresión que contenía la gracia y no que causaron la gracia, para indicar que esta eficacia provenía de manera sobrenatural, no obstante pusieron como condición que esta debía sujetarse a la acción del ministro y que este quisiera hacer con los sacramentos lo que quisiera la iglesia y hacer solamente lo esencial en cada sacramento.

Determinaron que solamente tres sacramentos eran los que daban carácter y que solo se recibieran una sola vez en la vida de la persona: el bautismo, la confirmación y el orden. La iglesia lentamente comenzó a reconocer este regalo de Jesús y además debió precisar cómo debían ser dispensados, de la misma manera como lo hicieron con el canon de las Santas Escrituras y con la Doctrina de la fe, siempre siendo fieles a la acción dispensadora de los misterios de Dios.

Quedo establecido que estos sacramentos eran de la iglesia, existen por y para ella, por ella porque la iglesia es la acción de Cristo que hace su obra gracias al espíritu Santo, y para ella porque son parte fundamental de la iglesia y se manifiestan y establecen una comunicación entre los hombres con Dios a través de la eucaristía, y la comunión.

La Contrarreforma

Los teólogos de la contrarreforma conceptualizaron los sacramentos, el carácter de causalidad de la gracia en ellos y el entorno de la gracia sacramental, el Papa Alejandro VII determinó que un ministro tenía el poder de interceder y hacer lo mismo que hace la iglesia no solo de una manera externa haciendo el rito tal cual como está escrito sino también hacia lo interno, afirmando lo que la iglesia quiere con ellos.

La Ilustración

Con la aparición del racionalismo se originó una gran separación en la teología de los reformistas que fueron dejando sin espacio al simbolismo. Los católicos reaccionaron haciendo ver lo razonable de tener actos de fe, pero con ellos también impusieron exigencias de que era ideal para la práctica sacramental, la cual se fue reduciendo.

Sacramento en la Teología Católica Contemporánea

Esta materia corresponde desde Casel hasta nuestros días, y en ella se puede ver como se ha trabajado la materia de los sacramentos se vuelve a encontrar con un estimulo para estar presente en el marco teológico, para ellos se debían superar ciertos elementos intelectuales y racionales en donde se hace énfasis  en la acción litúrgica sacramental.

El Concilio Vaticano II

Este concilio se vio influenciado por los movimientos litúrgico y patrístico, por estas dos tendencias, se recuperó lo que era el concepto de mysterion que había aplicado la iglesia, y fue el tema de mayor discusión en este concilio. En el mismo también aporto mucha información sobre los sacramentos la teología de la historia, cuando se nombra un aspecto histórico y súper importante en el cristianismo, que los sacramentos se vean como actos de salvación.

Al verse nuevamente de esta forma se igualaron con los hechos que se narran en el Antiguo Testamento sobre la vida del pueblo de Israel, el pueblo elegido. Para el teólogo Jean Daniélou, es importante que se retomara de la mitología patrística griega la idea que los sacramentos debían tener u sitio en el orden de la restauración de todo lo que tenía que ver con la vida de Cristo, a lo que se llamó escatología, y hacer memoriales de la Pascua de Cristo.

Los participantes de este concilio asumieron todas las reflexiones teológicas que existían en la Constitución Sacrosanctum Concilium y en Constitución dogmática Lumen Gentium. Luego de este concilio Vaticano II surgen tres posiciones de reflexión:

  • Profundizar la manera en que cada uno de los sacramentos debía tener relación con Cristo.
  • Reunir los mismos en el centro de la Eucaristía.
  • Establecer una relación entre los sacramentos y la sacramentalidad de la iglesia católica.

En el Catecismo de la Iglesia Católica

En el catecismo se colocó la explicación antropológica de porque había ese número de sacramentos, estableciendo que los sacramentos fueron institucionalizados por Cristo y los define como los signos sensibles en palabras y actos que acceden a la humanidad para realizar de manera eficaz la gracia que están signadas por la virtud de la labor de Cristo y el poder del espíritu Santo.

Estos fueron confiados a la iglesia para que puedan dar la vida divina o eterna, cada uno de los rituales en los cuales se celebran los sacramentos tienen un significado y se hacen por las gracias propias de cada uno de ellos para dar frutos a aquellas personas que los reciben con sus respectivas disposiciones.

Teología Católica: Los siete Sacramentos

Son siete los sacramentos que celebra la Iglesia Católica: Bautismo, Confirmación al que también llaman Crisma, Reconciliación o penitencia, Unción de los enfermos, Orden y Matrimonio. Todos ellos están ordenados para ser dados en Eucaristía, es a través de ella que el misterio pascual se renueva, actualiza y de la misma manera se renueva la salvación de los seres humanos.

Todos los sacramentos para los fieles católicos se dan a través de actos rituales, con ellos los fieles reciben una gracia de Dios, y tienen sacralidad de ciertos momentos y situaciones en su existencia como cristiano. Establecieron que los mismos fueron enseñados por Jesucristo como signo de gracia para conseguir la vida divina y la salvación, y que estos se confiaron a la iglesia para su administración y otorgamiento.

Es por medio de estas señales que Cristo actúa y se comunica a través de la gracia, sin que tenga intervención la santidad de quien administra el sacramento y los frutos que se den del mismo solo van a depender de la persona que recibe el sacramento.

La iglesia otorga el sacramento a través de una celebración usando palabras y utilizando ciertos elementos propios del ritual, con ellos nutre, dice y hace más fuerte la fe de la iglesia y la fe de cada uno de los fieles. Cada vez que se administra una de estas gracias hace que la persona se sienta más unida a la vida cristiana de cada persona. Por eso los sacramentos son muy importantes, ya que estimulan la fe en la salvación de los creyentes, como la gracia de Dios, ya que perdona los pecados, nos hace Hijos de Dios, nos hace parte de Cristo y de la Iglesia.

En todo este proceso está presente el Espíritu Santo, ya que es quien hace la preparación para que los sacramentos sean recibidos a través de la palabra de Dios y por la fe que tiene las personas que reciben la palabra, y para ellos deben tener disposición en sus corazones, de allí que ellos sean los que hacen que la fe se fortalezca y que también se exprese, haciendo que los frutos de la vida sacramental sean también frutos personales y de la iglesia.

Para aquellos que creen en la iglesia estos frutos son para tener una vida al servicio de Dios en Jesús y para la iglesia es un aumento de caridad y en su misión de ser testigos de la fe. En resumen los sacramentos son señales de Dios en la vida de una persona que cree y esta es expresada de manera simbólica y espiritual y por tanto son:

  • Señas sagradas ya que provienen de una realidad sagrada y espiritual.
  • Señas eficaces porque son el símbolo de un efecto que se produce en la realidad.
  • Señas de la gracia ya que nos dan los dones de la gracia de Dios.
  • Señales de fe, ya que no solo aumentan la fe en la persona que los recibe, sino que también los alimenta, los hace más fuertes y son la expresión de la fe.

Los Siete Sacramentos

Los sacramentos de la iglesia católica son los que marcan diversos momentos en la vida de un cristiano creyente, los mismos han sido divididos en tres categorías:

Sacramentos de la Iniciación Cristiana: conformados por el Bautismo, confirmación y la Eucaristía, son los primeros que hacen la base de una vida cristiana, un fiel renace a través del bautismo, se fortalece en la confirmación y se alimenta a través de la Eucaristía.

Sacramentos de Curación: están conformados por la Penitencia y la Unción de los enfermos.

Sacramentos al servicio de la comunión y la misión: son el Orden y el Matrimonio

Otros teólogos prefieren agruparlos en dos categorías únicamente:

  • Los que tienen un carácter permanente y marcan a la persona que lo recibe, pero que se administran una sola vez en la vida de la persona creyente: Bautismo, Confirmación, Matrimonio, Orden y Unción de los enfermos.
  • Los que tienen una administración reiterada: Penitencia y Eucaristía.

Hacer o recibir estos sacramentos de la vida cristiana, forma parte de las bienaventuranzas que Jesucristo nos dio para seguir el camino hacia Dios, mantener una comunión con él todos los días, siempre comenzando confiados en su amor, orando con mucha fe para tener un buen día en la vida.

Cuando se hace la oración debemos estar en armonía con el Espíritu Santo, y pedirle la luz celestial en cualquier momento y a cualquier lugar que vayamos para que nos cubra con su manto, sobre todo en aquellos momentos en que nos sintamos decaídos o que estemos necesitados.

Bautismo

Este sacramento es el que permite que se abran las puertas a una vida como cristiano a una persona, haciendo que este se incorpore a una comunidad católica, que sea parte del cuerpo de Cristo y de la iglesia. Se hace por lo general con agua y es un rito de iniciación cristiana, el agua puede ser por inmersión, efusión o aspersión. De acuerdo al Compendio de Catecismo de la Iglesia Católica en este rito se debe sumergir en agua al candidato o verter agua sobre su cabeza invocando el nombre del padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

Al hacer la sumersión en agua se lleva a la persona a la muerte de Cristo y a su resurrección en Cristo como una nueva persona. Con él se perdona el pecado original, y todos los pecados y castigos que se deriven de ellos. Una vez recibidos la persona puede hacer vida en la trinidad de Dios con gracia de fuerza y con la incorporación en Cristo y en su iglesia.

Con el bautismo también se dan las dignidades teologales y las gracias del Espíritu Santo, cuando se recibe la persona ya es un Hijo de Dios y un integrante de la iglesia, además de pertenecer en vida a Cristo. También puede compartir con Cristo:

  • La misión de ser profeta o de predicar la palabra de Dios a aquellos que aún no lo conocen
  • Sacerdotes para ofrecer los servicios a Dios en una vida diaria, esto implica hacer actividades que les pueden gustar y otras que no les agrade, pero siempre haciendo un ofrecimiento de sus intenciones personales y recordando que son para la gloria de Dios.
  • Ser Rey ocupándose tal como hizo Jesús con aquellos que más necesitan o los que han sido olvidados: los pobres, enfermos, presos, siempre haciendo oración por ellos si la ayuda física es imposible de dársela.

Siendo un sacramento esencial para la salvación, los catecúmenos, los que mueren por la fe (bautismo de Sangre), los que tienen un impulso por la gracia sin tener conocimiento de Cristo ni de la iglesia, buscan de una manera sincera a Dios y hacen todos los esfuerzos por hacer cumplir su voluntad (bautismos de deseo), en todos estos casos pueden tener la salvación sin haber recibido el bautismo, ya que para la iglesia católica Cristo murió en la cruz para darnos la salvación a todos nosotros.

También los niños que no han sido bautizados y mueren, la iglesia puede hacer una liturgia y confiar sus lamas a la misericordia de Dios, la cual no tiene límites y es infinita. El bautismo lo establece Jesucristo cuando envía a los apóstoles para que a través de su nombre hicieran la proclama en todas las naciones de la forma de convertirse para obtener el perdón por los pecados.

Y que además hicieran más discípulos otorgándoles el bautismo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, por tanto la misión del bautismo es sacramental y está inmersa en la misión de la evangelización, ya que fue realizado a través de la palabra de Dios y la fe que es la que otorga consentimiento a la palabra. (Lc 24,47 y Mt 28,19)

Edad

En cuanto a la edad tanto niños como adultos pueden ser bautizados el Código de Derecho Canónico prevé que el bautismo se haga con agua bendita, los niños pequeños reciben el bautismo con la aprobación de los padres, pero si tiene más de 7 años debe tener una preparación previa al igual que los adultos, estos tienen que manifestar el deseo de adquirir el sacramento, por eso debe tener una educación previa en la fe y hacer todas las acciones cristianas, además de haberse arrepentido de todos sus pecados.

Pero la iglesia Católica requiere que el bautismo se dé en los niños cuando están pequeños ya que nacen con el pecado original, y necesitan ser libres del poder del demonio, para estar en un reino libre como Hijos de Dios. A causa de ello es que recomiendan que todas las personas deben hacer lo posible para evitar que una persona que no hay recibido el bautismo muera sin recibir esta gracia.

De esta manera así el sacramento lo haga un sacerdote, cuando se trata de una persona enferma de muerte que no se haya bautizado, cualquier persona puede bautizarlo diciendo “Te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” y con el pulgar de su mano derecha le hace el signo de la cruz en la frente, la boca y el pecho.

En la Biblia se establece que este sacramento deber hacerse a una persona que ya tengo conocimiento de lo que es bueno y lo malo, que debe hacerse una sumersión completa en agua, para imitar la muerte de Jesús y su sepultura como Cristo. Además con esta da conocimiento de cuál es el propósito de su fe, porque ya conoce que ha nacido con el pecado, pero que en definitiva no es un pecador.

Por lo general se administra el bautismo en niños pequeños recién nacidos, porque aunque no están iniciándose en la vida cristiana por su voluntad, se requiere que lo haga para que después puedan hacer la confirmación que es otro sacramento, y a esa edad ya tienen conocimiento para hacer su propia profesión de fe y ya deben saber si quieren o no seguir en la iglesia católica.

De querer seguir entonces hacen la confirmación de la decisión tomada por sus padres para bautizarlos cuando eran bebes, y así hagan la confirmación de su fe a través del Crisma o Confirmación, y sigan o no en la iglesia, el bautismo es para siempre.

Símbolos

En este ritual del bautismo encontramos varios símbolos, pero solo hay cuatro que son principales: agua, aceite, la túnica blanca y la vela. Cada uno de ellos tiene un misterio en la vida de quien recibe el bautizo. A través del rito romano se establece que también debe haber sal, pro el mismo es usado en algunas ramas pastorales de iglesias particulares.

Agua: es la representación del camino de la vida pagana al renacer de una nueva vida, el agua es el medio de purificación con el cual se nos lava del pecado original.

Aceite: el aceite u oleo sagrado es la fuerza del Espíritu Santo, en la época de los gladiadores el aceite se usaba para que los músculos se hicieran más rígidos al momento de la lucha y poder ganarle a su oponente, con el aceite en el bautismo el bautizado va a adquirir una nueva vida con la cual se reviste a la persona para que haga frente a las luchas diarias que se encontrará con el demonio o maligno.

Túnica blanca: es la nueva vida que se toma a través del bautismo, así cuando en la vida diaria tomamos un baño nos ponemos ropa limpia, el bautismo funciona de la misma manera, nos lavan con el agua bendita y nos visten con una nueva vida.

Vela: la vela o cirio pascual tiene dos funciones, una representa al Espíritu Santo y la segunda es el don de la fe que estamos recibiendo. Cuando somos bautizados estamos recibiendo muchas gracias y la primera de ellas proviene del Espíritu Santo, por eso seguiremos en unión con Dios para que seamos santificados y esto solo es posible por el Espíritu Santo. La fe es una gracia que recibimos en nuestras vidas por la cual podemos conocer a Dios para seguir recibiendo sus gracias.

Crisma o Confirmación

El Crisma o la confirmación del Bautismo es el acto mediante el cual un bautizado renueva su fe en Cristo, y se hace a través del ungimiento en una ceremonia y recibiendo los siete dones que otorga el Espíritu Santo, esta unción la hace un Obispo o sacerdote autorizado usando para ello un aceite que se bendice en Jueves Santo. Al igual que el bautismo la confirmación es para imprimir carácter y solo se puede administrar una vez en la vida.

Este es el segundo de los sacramentos de iniciación cristiana y que lo reciben aquellos que han sido bautizados y se integran en una comunidad católica. Este sacramento une más a un bautizado con la Iglesia y los va nutriendo y fortaleciendo a través del Espíritu Santo. La ceremonia o ritual como tal es una renovación de la promesa bautismal, la cual hace un obispo, a través de una serie de preguntas en voz alta y en donde toda la comunidad cristiana, empezando con los confirmados deben responder.

De todas formas si la persona decide no hacer la confirmación y no renueva los compromisos adquiridos en el bautismo, puede en cualquier momento solicitar recibir los mismos. Así el Crisma, es un sacramento dependiente, es decir que complementa el bautismo, y no se puede administrar si no ha sido bautizada la persona.

El óleo sagrado se le llama Crisma y con él es que se nos da la confirmación a través de poder del Espíritu santo, se nos une a Jesucristo que es el único ungido, el Mesías. La confirmación nos aporta un crecimiento en nuestras vidas que comenzó cuando recibimos la gracia del bautismo, por eso es que nos une más a Cristo, a la iglesia y nos aporta más fuerza espiritual con la cual podemos hacer la difusión y defender la fe, para proclamar el nombre de Cristo y nunca en nuestra vida sentir pena o vergüenza de la cruz.

Para que se reciba la confirmación es necesario que los fieles tengan una preparación previa, en donde reciban una buena orientación que los lleve a su unión hacia Cristo de manera personal y que se despierte en ellos su sentido de estar en pertenencia con la Santa Iglesia.

Eucaristía

Esta es la celebración que se hace para conmemorar a Cristo en su última cena, la pasión, muerte y resurrección, en la misma el cristiano recibe la hostia consagrada, este sería el sacramento cumbre de los fieles en donde se les da la oportunidad de tomar físicamente en su boca el Cuerpo de Cristo, que se transformó en un pan consagrado por un sacerdote, así como el vino que viene a serla sangre de Cristo.

Esta hostia consagrada es colocada en la lengua de los fieles y se ingiere de manera lenta y respetuosa. Para poder recibir la misma la persona tiene que estar en un estado de gracia, es decir debe haber hecho su confesión de pecados ante un sacerdote y tener el perdón divino que se otorga con la Confesión y hacer la respectiva penitencia, no obstante la persona si considera que no tiene pecados de gravedad o mortales puede hacer la comunión.

La consagración de la hostia se hace en la misa, al cual se le llama Santo sacrificio, y consisten en hacer una recreación de los últimos momentos de la última cena de Jesús con sus apóstoles, en donde el mismo sirvió el pan y el vino, indicándoles que ese era su cuerpo y su sangre.

Para la iglesia cuando un sacerdote dice las palabras de Esto es mi cuerpo, cuando se refiere al pan y esta es mi sangre, para referirse al vino, estamos en un elemento llamado transubstanciación, es decir, es una sustancia de tipo material real que se convierte en cuerpo y sangre de Cristo.

La Biblia da estas palabras de Cristo de una manera figurativa, tal como siempre daba sus explicaciones haciendo comparaciones o en parábolas, para que solamente aquellos que pudieran lograran entender sus palabras, en este caso de la última cena solamente está con sus discípulos pero les hizo énfasis en que ese era su cuerpo y su sangre.

Cuando el pan es transubstanciado, se puede hacer distribución entre los fieles que se encuentran en la Eucaristía, para que la puedan ingerir, y que ellos sientan que están ingiriendo el cuerpo de Cristo, por eso la eucaristía es un ritual o sacramento para dar gracias.

La eucaristía no es un banquete es un memorial de la última pascua de Jesús, en donde dio la parte central de su misterio de salvación, no es solo para recordar, sino también para dar, es decir para ser parte del sacramento y vivir la pasión, muerte y resurrección de Cristo. Cuando vemos esto como una cena debemos ver también la acción de la salvación de Dios para nosotros, Jesús se hace el pan de nosotros en donde nos da todo su amor y misericordia para que nuestro corazón sea renovado, al igual que nuestras vidas, nuestra relación con Dios y con nuestros semejantes.

Al acto de la Eucaristía se le dice comúnmente comulgar o recibir la comunión, que no es otra cosa que recibir el poder del Espíritu Santo y ser parte de la mesa que nos une a Cristo, para comer con Dios Padre en un banquete celestial, en el cual debemos contemplar a Dios.

Confesión, Reconciliación o Penitencia

Este es el acto en donde los fieles confiesan sus pecados ante un sacerdote, el cual una vez escuchada la misma establece una penitencia, que cuando es cumplida por el creyente hace que exista una reconciliación con Cristo. Este sacramento le da una oportunidad a todos los cristianos para que reconozcan personalmente cuales han sido sus pecados o faltas, que se arrepientan de corazón y por supuesto que se comprometan a no volver a pecar y tener el perdón de Dios Padre.

Cuando se hace el reconocimiento de las faltas, es el sacerdote el que confiere a los fieles el perdón y le da la paz a través del ministerio de la iglesia. Para hacerlo la persona que se confiesa debe arrodillarse ante el sacerdote, el cual se llamara el confesor, y decirle cuales han sido las faltas cometidas para que Dios le pueda dar el perdón. Una vez que el sacerdote le escucha su confesión, este le debe dar una serie de consejos, bien sea censurándolo, orientándolo y darle confort a quien se confiesa, para dar después la recomendación de la penitencia que debe cumplir.

La penitencia consiste en hacer una serie de oraciones de acto de arrepentimiento, el padre o sacerdote debe dar el perdón y bendecir al penitente, el cual debe después ir a arrodillarse y cumplir la penitencia. Este acto es para la iglesia una purificación, pero debe hacerse antes de hacer la Eucaristía, así el creyente puede tomar la hostia con el alma purificada, y limpia ya que ha sido perdonado de los pecados cometidos.

El acto debe verse como un beneficio para el alma cada vez que se realice, en cambio para el sacerdote este sería el deber más duro y recto que debe cumplir ya que la iglesia le exige que este debe ser un secreto de confesión, lo que implica que en ningún momento y bajo ninguna circunstancia debe, es decir que es lo que está oyendo de los fieles cuando está en el confesionario, si este secreto es violentado el sacerdote está cometiendo un pecado grave el cual es duramente penalizado por las autoridades de la Iglesia.

Este sacramento debe verse como una reconciliación o una curación, cuando una persona se confiesa es porque busca una manera de sanar, no solo en cuerpo sino en alma, en corazón, por algo que se hizo mal y que no era correcto, este acto se puede ver en la Biblia cuando se da el perdón al paralitico, el mismo Jesús se reveló en este episodio como un médico del espíritu y del cuerpo.

Este sacramento sale del misterio pascual, ya que en la tarde del día de pascua, el Señor se apareció a sus discípulos, que estaban en un cenáculo y les da el saludo de paz, y además les da a ellos el soplo para que recibieran al espíritu Santo, y a aquellos que les den el perdón sus pecados serán de verdad perdonados, el perdón de los pecados no nos lo podemos dar nosotros mismos, este debe pedirse a otra persona y es a través de la confesión que podemos recibir el perdón, porque mostramos arrepentimiento ante Jesús, así que el perdón es un regalo que nos da el espíritu Santo.

Unción de los enfermos

Dios nos dio la vida como un regalo muy valioso al cual enriqueció dándonos el don de la fe, esta vida es alimentada a través de su palabra, haciendo oración, cumpliendo los sacramentos y establecer un compromiso con nuestros semejantes a través de ritos, acciones y expresiones.

En este sacramento el fiel creyente no va a la iglesia a que le administren el mismo, sino que el sacerdote debe ir donde está el enfermo para ungirlo y rezar con él, estimular su curación mediante la fe, escuchar cuáles son sus lamentaciones y darles el perdón de Dios. El mismo se puede administrar a cualquier persona que esté en una enfermedad grave, no solamente a quienes están en peligro de muerte inminente.

Este sacramento puede permitir que con el toque de la mano compasiva de Dios, se toque a una persona. En la antigüedad se le llamaba Extremaunción, ya que era vista para dar consuelo espiritual ante la llegada inminente de la muerte, se le cambió el nombre a unción de los enfermos ya que nos permitía ver una nueva experiencia ante las personas que estaban pasando por un grave momento de enfermedad y estaban en sufrimiento, de esta manera se amplió el horizonte de la misericordia Dios, no solo para dar un último perdón y morir en paz, sino también para tener fe en la curación.

Este acto se puede ver en la vida de Jesús cuando da alivio a los enfermos, los fortalece, les renueva la esperanza y les ayuda, además que les perdona los pecados, estos pasajes de la vida de Jesús son hermosos ya que nos muestra su misericordia, en los momentos más doloroso del ser humano y en la enfermedad debemos contar con alguien que nos consuele, que nos diga que no estamos solos, y esta es una misión de un sacerdote, estar presente para hacer la unción de los enfermos.

Orden Sagrado

El Orden Sagrado, es un sacramento que permite tener autoridad para hacer las funciones y los ministerios de la iglesia en cuanto a culto a Dios y la salvación de las almas de los fieles, este puede tener tres niveles:

El Episcopado

En el cual se otorga una plenitud de orden y se elige el candidato legitimo para ser sucesores de los apóstoles, los cuales le son destinados todos los oficios que tiene que ver con enseñanza, santificación y regimiento.

El Presbiterado

Son las figuras de Cristo como sacerdotes y buenos pastores, ellos pueden actuar en el nombre de Cristo como la cabeza del culto de la divinidad.

El Diaconado

En este caso se confiere a los candidatos la orden para prestar servicio a la iglesia, en el culto, predica, orientación y la caridad.

Con este sacramento se otorga la habilidad para que se haga el ejercicio del ministerio, que el mismo Jesús confío a sus apóstoles, estos deben cumplir la misión de atender al rebaño con la ayuda del espíritu y el corazón, los sacerdotes, obispos y diáconos deben saber llevar a su rebaño por el camino del amor, si este no está presente entonces el rebaño no ha dado resultados.

Por eso los ministros se eligen y se consagran para estar al servicio en el tiempo y en presencia de Jesús, a través del espíritu Santo, en nombre de Dios y con el amor. Los que llegan a la ordenación deben estar al frente de las comunidades, no para dar órdenes sino para estar en servicio, un obispo o sacerdote que no esté al servicio de la comunidad no está haciendo su labor para lo que fue ordenado y está en una equivocación de vocación.

Matrimonio

Este sacramento es el que define y santifica una unión entre hombre y mujer, para la conformación de una familia en el cristianismo. Un matrimonio es cuando se casan un varón y una mujer y que se hace en una iglesia, es santificado, indisoluble y se jura fidelidad entre ambos.

Lo que diferencia este sacramento de los otros es que el mismo no lo oficia un sacerdote sino la pareja que contrae matrimonio, dentro de una iglesia en donde piden y reciben del mismo una bendición para crear una nueva familia.

Para Dios la mejor imagen era la de una pareja compuesta por Hombre y mujer, tal como estaban Adán y Eva en el Paraíso, esta es una alianza que representa al mismo Dios, todos somos seres creados por Dios para amar, somos su reflejo. Cuando un hombre y una mujer se unen en matrimonio están realizando un acto de reciprocidad y de comunión de tener una vida plena y única al lado de Dios, él se refleja en ellos.

Te dejamos este vídeo en la cual se indica cual es la importancia de cada uno de los siete sacramentos de la Iglesia católica:

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