Todos los cristianos conocemos de alguna manera cual es el sermón de la Montaña en donde Jesús dijo las Bienaventuranzas, pero sabes realmente ¿Cuáles son las Bienaventuranzas y su significado?, pues si no lo sabes aquí te las vamos a explicar, así que sigue leyendo para que las puedas comprender.

cuales son las bienaventuranzas

¿Cuáles son las Bienaventuranzas?

Las bienaventuranzas son una introducción de conocido Sermón de la Montaña que Jesús realizo delante de sus discípulos y muchos de sus partidarios y que se encuentra en la Biblia en el Evangelio de Mateo 5:3-12, en ellas Jesús hace la descripción de cómo deben ser sus discípulos en carácter o actitud y cuál es el premio que van a recibir por ello.

La palabra bienaventurado se traduce como dichoso, y se debe leer para describir a una persona que tiene privilegios, no es que vayan a tener ese privilegio en un futuro sino que ya lo tienen desde ese mismo momento, en la actualidad se tiene la creencia que una persona dichosa era aquella que tienen muchos bienes materiales, pero en el tiempo de Jesús la visión que da el mismo es diferente.

Las Bienaventuranzas y su Significado

En la bienaventuranzas se refleja un rostro de Jesús en donde se ve claramente su don de caridad, la vocación que deben seguir sus fieles para que sigan su muerte y resurrección, las actitudes que debe tener una vida cristiana y a la vez son promesas llenas de esperanza ante los momentos de mayores problemas en donde se anuncia a los discípulos muchas bendiciones y recompensas.

Cada una de ellas está destinada a una parte especial de la población los cuales tienen la cualidad que se menciona en ellas, y con ellas se espera que se desarrolle un tipo de carácter que es el que Dios desea en cada uno de sus hijos. Por eso a cada grupo se le hace una promesa específica, con la cual tendrán una recompensa.

Primera Bienaventuranza

Esta dice que “bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos”. Son bienaventurados los que pueden reconocer su pobreza espiritual y que saben que necesitan de Dios para que sea su salvador. Una persona pobre de espíritu tiene un corazón humilde ante Dios y tiene la capacidad de suplicar que sea misericordioso y le otorgue el perdón.

Este es el primer paso para seguir a Jesús y caminar a su lado reconocer que no tendremos la salvación por nuestros méritos sino a través de Dios, ya que él es misericordioso y nos dará la gracia. Un pobre de espíritu quiere verse reflejado en una parte esencial del carácter de Jesús y en su gloria, sabe vivir con humildad ya que se somete a la voluntad de Cristo y su recompensa en ganarse el Reino de los cielos, el cual ya le pertenece, es decir no debe esperar este reino a futuro porque puede vivir desde ya en ese reino, y por eso puede comenzar a transformar su vida.

En esta bienaventuranza Jesús hace una invitación a dejar el abandono y pide a aquellos que tienen menos a que abran su corazón y no dejen que la codicia los llene, una persona pobre de espíritu sabe desprenderse de las cosas superfluas para darle a aquellos que necesitan más. Esta es una práctica cristiana que se ve a través de la virtud de la caridad, es la forma en que socorremos a otros y los amamos como hermanos desde el primer momento en que nos privamos de algo para dárselos a los más necesitados. Aquí se habla de honradez y de justicia en la misma medida en que la probidad y el respeto que debemos tener por los derechos ajenos provocan un empobrecimiento.

Segunda Bienaventuranza

«Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consuelo». En este grupo se encuentra mucha relación con el primero, ya que habla del arrepentimiento y de llorar por los pecados que se cometen, por la manera en que ofendimos a Dios y por la falta de comunicación que tenemos con él. En este caso son personas que pueden ver su necesidad de reconocer a Jesús y le claman por tener un corazón lleno de arrepentimiento.

San Pablo en su segunda epístola a los Corintios, decía que la tristeza que viene de Dios es la que causa el arrepentimiento que nos dará la salvación. Es verdad que en ocasiones debemos pasar por situaciones que nos causan tristeza en nuestra vida y Dios es quien nos puede dar consuelo y paz a nuestras almas tribuladas, pero esta es la bienaventuranza de aquellos que lloran por tener un dolor muy hondo por los pecados que ha cometido y por eso recibirán consuelo.

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Los que tenemos confianza en Dios sabemos que hasta los días malos nos traen alguna alegría, los hombres saben que se entristecen pero no logran comprender o no aceptan que están tristes. Pero un buen cristiano nunca abandona a su Padre, ya que sabe que es él quien decide, quien distribuye el día y la noche, pero Dios no hizo al hombre para que fuera como Dios y esa es la alegría de los cristianos.

Tercera bienaventuranza

Bienaventurados los pacientes porque ellos tendrá de herencia la tierra. A las personas pacientes también se les puede llamar los mansos. La mansedumbre se aplica a las personas que tienen varias cualidades que van desde la paciencia a la sumisión. Esto no implica que los mansos sean blandos, o que se tenga un temperamento determinado, o de ser apático o indiferente, debe ser vista como una virtud y un acto de fortaleza, en ocasiones una persona que se ve tranquila y que sonríe, quiere decir que ha sido severa consigo misma.

Esta bienaventuranza se asemeja al salmo 37:1-11 en donde se habla de las pronas que tienen plena confianza en Dios y no se dejan manipular por otras personas o por los actos injustos que suceden a su alrededor. Una persona con un espíritu manso y humilde no tiene actitudes impulsivas ante alguna situación sino que tiene la paciencia de estar en la dirección de Dios para hacer su voluntad.

En otras palabras una persona mansa o humilde sabe que Dios tiene todo el control, sabe confiar en él y sigue a su lado fiel a sus promesas. Sabe esperar sin tener dudas que la confianza que tiene en Dios será cumplida ya que nunca falta a sus promesas para sus hijos y su recompensa es la que tierra será su herencia.

Cuarta Bienaventuranza

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. En este grupo se habla de las personas que quieren justicia y que esta provenga de Dios para que se haga manifiesta en la Tierra, nos es un deseo sino una fuerza para querer la justicia, por eso se acercan a Dios para conseguirla no solo de manera personal sino también por todo lo que les rodea. Esta hambre y sed de justicia, que se vive en silencio, solo es calmada por Cristo y la mantiene como una gracia hasta que las mismas se logran saciar de una manera definitiva cuando se unen en el cielo.

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Por eso se reconoce que la justicia de verdad proviene de Dios y la misma ya se ha experimentado, recalca que se recibe el perdón y luego le sigue la santidad y la obediencia, dentro de toda la injusticia que existe en el mundo en algún momento la justicia divina legara y esta es una certeza que nos impulsa y la promesa que Jesús nos hace es que todos los que estemos en esta situación seremos saciados y veremos una manifestación de la verdadera justicia de Dios.

Quinta Bienaventuranza

Bienaventurados los compasivos porque ellos obtendrán la misericordia. La misma es un acto de justicia para todos. Un corazón se transforma a través del amor y del perdón de Dios, el cual será quien nos enseñe su misericordia y nos de su compasión, por eso es que nos podemos identificar con el dolor de otras personas y tener compasión por ellas y por supuesto que se tendrá una recompensa, cuando tienes compasión por otras personas también recibirá la misma cuando la necesite.

Si seguimos el ejemplo de Dios, podemos expresar la compasión, la cual será la que nos llevara el camino hacia la vida eterna, ya que podemos tender una mano hacia otras personas, seremos mejores seres humanos e hijos de Dios.

Cuando una persona tiene compasión sabe cómo entender un problema sin ignorar los errores que se hayan cometido, tiene los elementos necesarios para descubrir el potencial que Dios ha colocado en cada uno y mantendrá los ojos en Dios con firmeza para seguir lo que él quiere que hagamos y no cometer errores.

Sexta Bienaventuranza

Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios. Cuando se habla de tener un corazón limpio es que hay una inclinación a hacer cosas que son agradables a Dios, son personas que tienen santidad y no se han dejado manipular o contaminar con sentimientos o actos que causen tristeza a Dios. Un corazón es puro cuando está dedicado a Dios y lo coloca en primer lugar en todas las cosas, es decir es su Rey el que hace todos los dictámenes y reina en cada uno de sus sentimientos y de su manera de pensar y por eso su recompensa es ver a Dios.

En el Salmo 24:3-4 dice que solo pueden subir al Monte del Señor, que es un lugar santo, el que tenga las manos limpias y el corazón puro, la persona que no adora falsos ídolos ni hace juramentos a falsos dioses. Un cristiano puro hace obras cristianas en cualquier circunstancia, sabe ser fiel a sus palabras y sus convicciones y no aceptar que se le sujete a compromisos, en otras palabras todas sus actitudes y acciones lo hacen ser un cristiano.

Su actitud es diferente de la que se puede ver en la mayoría de las personas de hoy día que se caracteriza por conformarse con lo que la mayoría diga. No es que esto no haya existido en tiempos de Jesús, sino que en nuestra era es cuando más se puede ver y cuando más se ha desarrollado debido a la publicidad.

Séptima Bienaventuranza

Bienaventurados los que trabajan por la paz porque ellos serán nombrados como los hijos de Dios.  Esta bienaventuranza es para las personas que trabajan para favorecer los procesos de paz, no aquellos que están viviendo en paz, o los que se aíslan para evitar problemas. Esta paz es la que hace referencia a la paz interna, la que da conocer que somos hijos de Dios y que tenemos una reconciliación con él a través de la misión de Jesús y su muerte en la cruz.

Los pacificadores tienen la misión de buscarla reconciliación en el mundo, entre hermanos y con Dios para que puedan vivir todos en paz, es por eso que recibirán el nombre de Hijos de Dios porque de una u otra forma están expresando los sentimientos del corazón de Dios Padre.

En las bienaventuranzas que se mencionaron anteriores a esta, se menciona la liberación de los obstáculos que traen el dinero, el orgullo, corazones que se endurecen a través del sufrimiento y que terminan con personas llenas de mediocridad, por eso es que la paz de Cristo se desarrolla en todas las personas desde lo interno para que después se irradia al exterior y acceda a las personas que están a nuestro alrededor.

Octava Bienaventuranza

Bienaventurados los que son perseguidos por causa del bien, porque de ellos es el reino de los cielos. Se les llama bienaventurados ya que están siendo perseguidos porque trabajan a favor de la justicia, son personas que no callan cuando ven que una persona indefensa está siendo maltratada, son los que pueden elevar su voz y actuar para que se respeten los derechos de aquellos que no saben o no pueden defenderse porque saben que cada vida humana tiene un valor ante los ojos de Dios.

Estas son personas que buscan trabajar para conseguir como solucionar que todas las personas puedan vivir en paz y sobre todo que sean respetadas, de la misma manera que aquellos que son pobres de espíritu también les pertenecen el Reino de los cielos y esta es su recompensa, porque cuando el Reino este cerca todos los bienaventurados serán llevados por la justicia que viene de Dios.

Aquellos que son perseguidos serán dichosos por la causa de Jesús (Mateo 5:11-12), ya que serán insultados, perseguidos y se levantaran contra ellos cualquier clase de insulto, por ese deben alegrase y llenarse de júbilo porque su recompensa está en el cielo ya que de la misma manera fueron perseguidos los profetas que estuvieron antes que todos nosotros.

Todos aquellos que sufran de persecución por el evangelio tienen esta recompensa por eso vemos que tenemos muchos hermanos hoy día que no pueden reunirse con libertad en una iglesia o tan solo tener en su hogar una Biblia.

Muchos son obligados a vivir la fe del evangelio en soledad y sin que nadie sepa que son cristianos, otros esta detenidos, sufriendo, pero saben que su recompensa está en el cielo para toda la eternidad. Pero también sabemos que tenemos algo más que no tuvieron los profetas y Moisés, tenemos a Cristo que regreso del mundo de donde no regresan los vivos.

Tenemos a Jesús, el hijo de Dios que se hizo hombre, para que fuéramos parte de su unión divina con Dios. Todo lo que Jesús predicó se dirigía a tener una nueva vida, que sería eterna y que se entregaría a todos los que en él creyeran. Por eso Jesús era retado continuamente as que diera pruebas de las palabras que decía, pero este siempre respondía que solamente había una palabra, por eso paso por la muerte y regreso de ella con viuda en la resurrección para que todos los hombres que quisieran regenerarse participaran en la unión con Dios en su nueva alianza.

En resumen, tomando en cuenta el evangelio de Lucas 6: 17-26, las bienaventuranzas fueron un llamado de esperanza que estaba dirigido a todas las personas que habían sido olvidadas en el mundo, comenzando con los más pobres quienes serían los herederos del reino de Dios, es decir de sus promesas.

Por eso es que se considera que Dios, en la persona de Jesús buscaba mostrar la misericordia a los más pobres y los despreciados. Quería enseñarle cuál era su evangelio y que ellos fueran los primero que colaboraran en su obra en el mundo. Por eso busco a los pobres ya que ellos serían los primeros en propagar sus enseñanzas y su buena nueva, sobre todo cuando habla de la justicia y de la paz, en personas que se consideraban en su época como desheredados u olvidados.

Lucas aclara que los ricos y los satisfechos eran personas que se encontraban ciegas ya que no reconocían a Dios cuando este se manifestaba y por eso andaban caminando tranquilos, pero su existencia y sus méritos están llenos de falsedad cuando se presentan ante el evangelio de Jesús. La versión que da Mateo en su evangelio está desarrollada de manera diferente, pero en si el mensaje es que Jesús quiere traer felicidad a los más desdichados del mundo.

En la época de Jesús los más desdichados eran los pobres y los esclavos, y no solamente el sufrimiento de ellos era agradable a los ojos de Dios sino que también era una actitud de vida y de espíritu. Por eso dice que bienaventurados los que son pobres de espíritu, los puros de corazón, los pacificadores y los pacientes.

También menciona que de ellos será el reino de los cielos, esto hace referencia al Reino de Dios, ya que en tiempos de Jesús, Dios no podía ser nombrado, por eso se hace referencia al reino de los cielos, porque Dios vive en el cielo, no es que después de la muerte nuestra recompensa será el cielo sino que el Reino de Dios llegara a nosotros en la tierra, en el tiempo final.

Las bienaventuranzas de Jesús tienen una forma de Letanía, ya que el Reino de los cielos, o Reino de Dios está en la tierra, la que le prometió a Abraham y sus hijos. Los que tengan hambre de justicia es que van a recibir el pan y la santidad de parte de Dios ya que la justicia significa estar en gracia con Dios.

Los que reciban el consuelo es que verán que dios los atiende y sobre todo que los ama, tendremos consuelo cuando Dios escuche nuestras suplicas y peticiones y cuando sepamos que una cruz tiene un valor y un sentido. Tendremos consuelo cuando veamos que los pasos que se dan en el mundo para tener justicia y reconocer que la dignidad de las personas no puede ser despreciada.

Las personas que lloran son aquellas que han tenido paciencia y que están esperando una ciudad llena de justicia para todos, ya que Dios quiere satisfacer las necesidades y peticiones de muchas personas, sin egoísmo ya que quiere la salvación de todos nosotros. Aquellas personas que sufren de persecución a causa de su fe son bienaventuradas, ya que en su época era imposible hacer la divulgación de este evangelio sin que fueran perseguidos.

En la actualidad las palabras de Jesús y su obra han sido aceptadas por muchas sociedades, pero muchas veces no entienden cual es esta palabra que nos da Dios. Pero cuando se busca la ayuda necesaria para entenderlas se crea una especie de revolución y se comienzan a transformar a los seres humanos de acuerdo a lo que desea el Espíritu Santo de Jesús, esta persecución no es llevada solo a nivel político sino a diversas formas de la sociedad y de la cultura.

La obra de Jesús en su época no era bien entendida, no sabían que quería decir con la felicidad, ya que él no llegó como otros profetas a que recordaran lo que decían los mandamientos antiguos para imponer unos nuevos, su principal misión era hacer la proclama que estaba terminando una etapa de la historia para comenzar una nueva en el reino de Dios.

En otras palabras que se estaba terminando la historia sagrada en donde los hombres se quedaban esperando y Dios actuaba solo para dar ánimo, el prometía un mundo mejor, pero este mundo debía ser trabajado a través de la justicia y de mejores conductas por parte de los seres humanos.

La felicidad que Jesús indicaba era porque Dios estaba presente entre nosotros, la iglesia ya no sería igual si no tomaba en cuenta la palabra justicia, que Dios había llegado a los hombres y que ahora seriamos reconciliados con él, y que ya no solamente seriamos llamados Hijos de Dios sino que somos los Hijos de Dios.

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