Fotograma de Terminator 2: El Juicio Final
Fotograma de Terminator 2: El Juicio Final

La taquilla de Dark Fate ya huele a fracaso. La nueva entrega de Terminator ha tenido una taquilla mucho más baja de lo previsto en su primera semana de vida (30 millones de dólares en EE UU). A diferencia de lo que pasó con Génesis, no se espera que los cines extranjeros vayan a solucionarle esta vez la papeleta a Dark Fate. Ahora que el aire en torno a  la sexta Terminator está cargándose de mala manera hasta el extremo de poner en destino oscuro el futuro de la supuesta nueva trilogía de la saga, en Postposmo se nos ha puesto cara rara.

Fracaso de Terminator: Dark Fate: ¿por qué?

Por un momento hemos creído estar volviéndonos locos. Pero no. Esta cantinela ya nos sonaba de algo. Con el lanzamiento hace cuatro años de la quinta entrega de Terminators, la Paramount ya puso de manifiesto este empeño que luego tuvo que cancelar para después resucitar y quién sabe si de nuevo cancelar. Si de algo saben en Hollywood es de fracasos. Dark Fate acaba de sumarse a la lista.

Una cosa está clara, Arnold Schwarzenegger no mentía con el «I will be back». Con seis películas en su haber, la saga de películas Terminator es como ese primo ludópata que nos debe dinero y que vuelve y vuelve y vuelve. Y cada vez que regresa lo hace jurándonos que ahora sí. Que esta vez ha cambiado.

James Cameron, el director de cine que pretende traerle a la humanidad cuatro nuevas películas de Avatar a lo largo de la próxima década, es el productor de la nueva Terminator: Destino Oscuro, Terminator 6 para los amigos. Además de haber dirigido las míticas Terminator 1 y 2 (las buenas), Cameron es el hombre que, sin pretenderlo, mejor explica la razón de ser auténtica de la cinta que se acaba de estrenar en la saga:

«Creo que la mejor forma de pensar acerca de Terminator: Dark Fate es como una secuela directa de ‘Terminator 2’, como el tercer film de la serie, si quieres. Vamos a continuar la historia de Sarah, la historia de John, y vuelve el T-800; un T-800 diferente que juega un papel distinto respecto a lo que hemos visto antes.»

 

Traducción:  vamos a estar pulsando botones hasta que demos con el ganador. A pesar de Terminator Génesis (2015) y su Emilia Clark Targaryen (que ha declarado no querer saber nada de la saga). A pesar de Terminator Salvation, con ¡Christian Bale! de protagonista (e influido en parte por la presencia del hermano de Christopher Nolan, Jonathan Nolan, en su guión). Y a pesar de Terminator 3: La rebelión de las máquinas, única de las secuelas con implicación/protagonismo total de Arnold Schwarzenegger.

Nada, la secuela auténtica es la nueva de ahora, de verdad, parecen decirle al público. Las otras fueron como pasatiempos. Packs de expansión en la saga Terminator. El espíritu verdadero merecedor de la etiqueta Terminator 3 es Destino Oscuro.

Terminator Saga: resumen de películas

Por si no lo habían evidenciado ya las nuevas Star Wars, Indiana Jones y la miríada de reboots infestados de CGI de las películas Disney, el ala más fantasiosa de Hollywood está atravesando quizás el momento menos creativo de su historia. O nostálgico, si se prefiere. Por cuestiones de sentido común tocantes al dulce asunto de la esquisitez, solicitamos no incluir a Blade Runner 2049 en el saco. Qué buena es y qué poco se ha hablado de Blade Runner 2049.

Que las dos primeras entregas de Terminator fueron éxitos que dejaron su impronta en los códigos culturales de una época es algo indiscutible. Que haya demanda para una nueva trilogía de la saga más de treinta años después de su estreno es algo que, como mínimo, merece un artículo socarrón de web cultural.

El estreno en 2015 del quinto episodio, Génesis, vino precedido de un anuncio que, todavía por entonces, chocó por su sorpresa: «Será la primera de una trilogía de Terminator». Génesis fue una película que no gozó de un cálido recibimiento por parte de crítica o público, más aún si tenemos en cuenta la cantidad de cabos sin atar que dejó tras de sí la trama (¿quién envió al Terminator bueno al pasado para proteger a Sarah Connor?). No menos sorprendentes fueron los titulares (mucho menos voceados por Paramount) que siguieron a la cinta semanas después de su estreno: «El futuro del universo cinemático Terminator se pausa de manera indefinida». Terminator Génesis le costó a la productora Skydance Media más de 150 millones de dólares. Terminado su recorrido en las salas, las cuentas no salieron todo lo bien que debieran y los titulares esta vez anunciaron el fin definitivo de la saga Terminator.

Uno podría pensar que el fracaso comercial de Génesis pilló por sorpresa a sus responsables. Que era algo inimaginable de lo que no había precedentes en la saga de los robots.

Uno podría pensar.

Christian Bale, protagonista en 2009 de Terminator Salvation (cuarto episodio) ha confesado sentirse arrepentido de haber estado en esa película. Como Génesis y Destino Oscuro, los periódicos anunciaron que Salvation pretendía ser el inicio de una nueva trilogía que habría estado centrada en el John Connor del futuro, relegando el protagonismo de Arnold a la anécdota. Dicha trilogía nunca fue. ¿Suena familiar el esquema? A diferencia de las que le siguieron, Terminator 4 estuvo producida, como la 3, por Warner Bros.

«Queremos ser Marvel»

A lo nuevo novio galán repleto de planes, cada nueva pareja de baile que le ha salido a Terminator ha creído estar en posesión de EL PLAN. El reparto de productores/distribuidores de la franquicia Terminator de forma simplificada queda así:

1984 -- Terminator 1: Orion/Metro Goldwyn Mayer
1991 -- Terminator 2 El Juicio final: Tristar Pictures/Sony Pictures
2003 -- Terminator 3 La rebelión de las máquinas: Warner Bros/Columbia
2009 -- Terminator 4 :Warner Bros/Columbia
2015 -- Terminator 5 Génesis: Paramount
2019 -- Terminator 6 Destino Oscuro: Paramount/Walt Disney

David Ellison, CEO de Skydance Media, declaró al New York Times tras el estreno del reboot Terminator Génesis que su compañía ambicionaba con emular el modelo Disney-Marvel. Ellison, de 32 años, es hijo del billonario fundador de la compañía Oracle, Lawrence J. Ellison. Entre sus últimos movimientos está la creación de una línea de ropa y la compra de una compañía de videojuegos. A falta de un catálogo de 5.000 súper héores, a lo que su productora sí tiene acceso es a los derechos para sagas como Star Trek, Mission Impossible, Jack Ryan, Jack Reacher, la nueva Top Gun (estreno en 2020) y, por supuesto, Terminator.

Como curiosidad, y quizás motivo para explicar esta sucesión de fracasos, un integrante de la propia Marvel ha dicho algo al respecto. El creador de Deadpool, Rob Lefield, asegura que la franquicia Terminator está muerta porque los jóvenes de hoy en día no saben ni quién es: «Nunca hemos visto una película de Terminator», comentaron los compañeros de habitación de su hijo (19 años) el jueves pasado durante una conversación en Facetime. “Nunca he visto una película de Terminator contigo papá, agregó mi hijo. Me quedé estupefacto por la fría y dura verdad”, añade Lefield.

¿Y si resulta que al final era cierto aquello de que nada bueno trae la nostalgia?