Crecidas importantes en los ríos de la margen izquierda del Ebro por la borrasca Oriana

  • La CHE prevé crecidas importantes en los ríos de la margen izquierda del Ebro, desde el Nela hasta el Gállego, por la borrasca Oriana.
  • Los mayores incrementos de caudal se esperan en Nela, Jerea, Omecillo, Bayas, Ega, Arga e Irati alto, con previsión de caudales próximos a la crecida máxima ordinaria en el Ebro.
  • Los embalses como Yesa, Mansilla y Barasona están laminando las avenidas mediante vertidos controlados para reducir el riesgo de desbordamientos aguas abajo.
  • Se recomienda un seguimiento constante a través del SAIH Ebro y extremar la precaución en zonas inundables, especialmente en la cuenca alta y media del Ebro.

Crecidas importantes en los ríos de la margen izquierda del Ebro

La llegada de la borrasca Oriana ha encendido todas las alertas en la cuenca del Ebro, donde las autoridades hidrológicas prevén un episodio de crecidas relevante en buena parte de los ríos de la margen izquierda. Tras varios días de lluvias persistentes y el progresivo deshielo en las cotas más bajas, el sistema fluvial se encuentra muy cerca de su capacidad habitual para esta época.

La Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) ha avanzado que, a lo largo de este viernes y sábado, se esperan incrementos notables de caudal especialmente en los afluentes que desembocan en el Ebro por su margen izquierda, desde el Nela hasta el Gállego. Aunque el escenario entra dentro de lo considerado como crecida ordinaria en muchos tramos, se mantiene una vigilancia estrecha ante la posibilidad de desbordamientos puntuales en las zonas bajas y más expuestas.

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Ríos de la margen izquierda con mayores crecidas previstas

Ríos de la margen izquierda del Ebro con crecidas

Según la información remitida por la CHE, la borrasca dejará lluvias abundantes y persistentes en la franja más septentrional de la cuenca, lo que se traducirá en crecidas destacadas en varios ríos que vierten por la margen izquierda del Ebro. Los cauces donde se esperan las mayores avenidas son los ríos Nela, Jerea, Omecillo, Bayas, Ega, Arga e Irati alto, todos ellos muy sensibles al aporte rápido de precipitación y al deshielo.

En una segunda línea de intensidad, pero también con repuntes significativos, se sitúan los ríos Zadorra, Irati bajo, Aragón, Gállego, Najerilla y Jalón. En estos casos, las crecidas se mantienen, en principio, dentro de los valores ordinarios para episodios de borrasca invernal, aunque sin descartar puntas de caudal más elevadas en determinados tramos si las lluvias superan las previsiones iniciales.

La CHE subraya que estas crecidas llegan tras varios días de precipitaciones débiles o moderadas repartidas por toda la cuenca: en el Pirineo, Prepirineo y Sistema Ibérico occidental se han recogido entre 10 y 20 litros por metro cuadrado en las últimas 24 horas, mientras que en el resto de la cuenca los acumulados no han alcanzado los 10 litros. Esa base de humedad en el suelo, junto con la pérdida de vegetación y la importancia de la reforestación de cuencas, facilita que la nueva tanda de lluvias se traduzca con rapidez en aumentos de caudal.

Además, la fusión de la nieve acumulada en las cotas más bajas ha contribuido ya a generar crecidas ordinarias en ríos como Aragón, Gállego, Alcanadre, Vero, Cinca, Ésera, Najerilla y Jalón. En todos estos cursos se han registrado recientemente los caudales máximos de este episodio previo y, en estos momentos, el nivel se encuentra en fase descendente, lo que ofrece cierto margen de maniobra antes del pico asociado a la borrasca Oriana.

Precipitaciones previstas y distribución por la cuenca

Lluvias y crecidas en la cuenca del Ebro

Los modelos meteorológicos con los que trabaja la Confederación apuntan a que, entre este viernes y sábado, la borrasca Oriana dejará entre 50 y 120 litros por metro cuadrado en la franja norte de la cuenca, desde la cabecera del Ebro hasta la cuenca del Gállego. Es precisamente en esta zona donde se ubican varios de los ríos de la margen izquierda llamados a experimentar las crecidas más importantes.

En el entorno de la Ibérica occidental y el Pirineo oriental se manejan cifras de 30 a 50 litros por metro cuadrado, mientras que en el resto de la mitad norte de la cuenca se esperan acumulados de entre 10 y 20 litros. La mitad sur de la cuenca del Ebro, en cambio, quedaría más al margen del episodio, con precipitaciones que no superarían los 10 litros por metro cuadrado y un impacto mucho menor en términos de caudales.

Otro factor a tener en cuenta es la evolución de la cota de nieve. La previsión indica que, a lo largo del día, esta cota descenderá desde los 1.500 metros hasta alrededor de los 1.000 metros sobre el nivel del mar, e incluso podría bajar algo más. Este descenso implica que una parte de la precipitación que en días anteriores caía en forma de nieve lo haga ahora como lluvia, lo que acelera la entrada de agua en los cauces y favorece la aparición de crecidas, en vez de ir almacenándose de manera más gradual como nieve.

La CHE matiza que, aun con ese escenario de lluvias intensas en el norte, en algunos sectores no se espera superar el umbral de 50 litros por metro cuadrado, especialmente en la parte altoaragonesa de la cuenca del Ebro. Pese a ello, la situación sigue considerándose delicada porque se suma a un periodo previo de precipitaciones continuadas y suelos muy saturados.

En conjunto, la distribución de las lluvias y el comportamiento de la nieve sitúan a los ríos de la margen izquierda en un contexto de respuesta hidrológica rápida, con posibles crecidas ordinarias generalizadas y puntualmente importantes en aquellos cauces con menor capacidad de desagüe o con tramos encajonados.

El papel de los embalses y vertidos controlados

La Confederación Hidrográfica del Ebro resalta la función clave que están desempeñando los grandes embalses de la cuenca en este episodio. Gracias a su capacidad de almacenamiento, una parte sustancial de las crecidas está siendo absorbida o regulada, lo que reduce de forma considerable el impacto de las avenidas aguas abajo.

Para gestionar esta situación, varios pantanos han optado por realizar vertidos controlados con el objetivo de laminar las puntas de caudal y ajustar al mismo tiempo los volúmenes embalsados. Entre los ejemplos más destacados figuran Yesa, con unos 400 metros cúbicos por segundo liberados, y Mansilla y Barasona, con vertidos en torno a los 100 y 150 metros cúbicos por segundo, respectivamente. Estas maniobras permiten preparar capacidad adicional ante las lluvias previstas.

El llamado efecto laminador de las presas resulta especialmente relevante para el Ebro aguas abajo de grandes embalses, al suavizar las crecidas y retrasar sus picos. La CHE subraya que este papel regulador será determinante para mantener, en lo posible, los caudales dentro de los márgenes ordinarios y limitar el riesgo para los núcleos urbanos situados junto al río.

Aun así, se recuerda que, pese a la labor de regulación, en episodios de borrascas activas como Oriana siempre existe la posibilidad de repuntes locales de caudal, sobre todo en afluentes más pequeños o en zonas donde se registren tormentas o chubascos más intensos de lo inicialmente previsto. Por ello, se insiste en mantener la atención en tramos tradicionalmente conflictivos.

En cualquier caso, el organismo de cuenca insiste en que estas operaciones de desagüe se realizan de forma planificada y supervisada, con coordinación entre los servicios de explotación de presas y los sistemas de previsión, lo que permite adaptar las decisiones casi en tiempo real a la evolución de la borrasca y de los caudales en los distintos puntos de control.

Caudales previstos en el Ebro y sus principales afluentes

En relación con el cauce principal, la CHE prevé que el Ebro alcance valores cercanos a la crecida máxima ordinaria entre Miranda de Ebro y la confluencia con el río Aragón. A partir de ese tramo y hasta la desembocadura, los caudales se situarían, en principio, por debajo del umbral de máxima crecida ordinaria, aunque sin descartar algún nuevo repunte inferior a los ya registrados en días anteriores.

Entre los caudales más significativos que maneja el organismo destacan varios puntos de control repartidos por la cuenca: para el Ebro en Miranda se estiman entre 400 y 600 metros cúbicos por segundo, con el pico previsto en la madrugada del domingo. En el río Ega, a la altura de Estella, se esperan valores de entre 150 y 250 metros cúbicos por segundo durante la tarde del sábado.

En el Arga, a su paso por Echauri, los modelos apuntan a un rango de 600 a 800 metros cúbicos por segundo en la tarde del sábado, mientras que en el Irati, en el punto de aforo de Liédena, se manejan previsiones de 200 a 400 metros cúbicos por segundo también hacia la tarde del sábado. Estos afluentes de la margen izquierda jugarán un papel importante en la configuración de la avenida total del Ebro en los tramos inferiores.

Más aguas abajo, en el Ebro en Logroño se contemplan caudales de entre 800 y 1.000 metros cúbicos por segundo en la mañana del domingo, y en Castejón se calcula que el río pueda circular entre 1.500 y 1.800 metros cúbicos por segundo durante la tarde del domingo. Estas cifras reflejan la suma de los aportes de los principales ríos de la margen izquierda en un contexto de lluvias intensas y deshielo parcial.

En varios puntos del eje alto del Ebro, los ayuntamientos y servicios de protección civil siguen de cerca la evolución de los caudales. En zonas donde el río se aproxima a los umbrales de desbordamiento, se han activado dispositivos de vigilancia específicos, con atención especial a áreas tradicionalmente vulnerables, como ciertas riberas urbanas y terrenos agrícolas en las vegas bajas.

Recomendaciones y seguimiento ciudadano

La Confederación Hidrográfica del Ebro recomienda a la población y a los usuarios del dominio público hidráulico extremar la precaución en las próximas jornadas, especialmente en los entornos de los ríos de la margen izquierda del Ebro donde se esperan las crecidas más notables. Se insiste en evitar el acceso a zonas inundables, badenes, sendas fluviales y orillas inestables durante el paso del episodio.

Para disponer de información actualizada, la CHE anima a consultar de forma periódica la web del SAIH Ebro (Sistema Automático de Información Hidrológica), donde se pueden revisar en tiempo casi real los datos de precipitación, así como los niveles y caudales observados y previstos en las estaciones de aforo repartidas por la cuenca. También se muestra la evolución de la reserva embalsada en las principales presas.

Las autoridades recuerdan que las previsiones hidrológicas se actualizan de manera continua en función de la evolución real de las lluvias y de los caudales, por lo que los rangos de caudal indicados pueden ajustarse en las próximas horas. De ahí la importancia de seguir los comunicados oficiales y no confiarse en estimaciones anteriores si la situación meteorológica cambia.

En paralelo, los servicios municipales y autonómicos responsables de protección civil mantienen activados sus protocolos de seguimiento de avenidas, con especial atención a los tramos donde la crecida máxima ordinaria puede quedar cerca de superarse. La coordinación entre estos servicios y la Confederación resulta fundamental para reaccionar con rapidez ante un eventual empeoramiento del escenario.

La combinación de lluvias intensas, deshielo parcial y embalses trabajando a pleno rendimiento coloca a los ríos de la margen izquierda del Ebro ante un episodio de crecidas que, aunque en muchos casos se mantendrá dentro de la normalidad hidrológica, obliga a no bajar la guardia. La respuesta de la cuenca en las próximas horas será decisiva para confirmar si las previsiones más conservadoras se cumplen o si es necesario adoptar medidas adicionales de prevención.