¿Cómo Educar a un Cachorro? y Trucos

Educar a un Cachorro de perro es un proceso para el cual hay que ser paciente y dedicado. No hay un método único y definitivo que asegure Cómo Educar a un Cachorro, ya que dicho proceso va a variar de acuerdo al animal, su capacidad de aprender o las repeticiones que les brindemos. Pese a ello, a continuación te ofrecemos unas pautas generales para que conozcas lo que hay que tener presente a la hora de educar a un cachorro.

Como educar a un cachorro

¿Cómo Educar a un Cachorro?

Luego de haber tomado la decisión de hacer crecer a tu familia con el ingreso de un hermoso cachorro canino, el primer paso que debes tomar es asesorarte acerca de cómo educarlo para una perfecta convivencia. A lo largo de este artículo te compartiremos una serie de lecciones que te serán de gran ayuda para el correcto adiestramiento del pequeño perro. Todo cachorro requiere de una serie de enseñanzas esenciales que no debes pasar por alto en su primera etapa y las cuales comienzan con las siguientes:

  • Enseñarle a Permanecer a Solas En Casa,
  • Enseñarle a Hacer sus Necesidades Dentro y Fuera de Casa,
  • Enseñarle a Pasear con la Correa,
  • Enseñarle a no Morder Todo,
  • Enseñarle a Dormir en su Lugar (y sin Llorar),
  • Enseñarle a Ser Feliz.

Antes de Comenzar

Tenemos que tener presente que los perros son animales con una vida larga, que pueden sernos de compañía de 15 a 20 años aproximadamente. Por tal razón, debemos asegurarnos de que podremos encargarnos de él a lo largo de toda su existencia y, en caso de algún percance, contar con una persona de confianza con quien dejarlo. Plantéate las siguientes interrogantes:

  • ¿Dispondrás del tiempo suficiente para educarle?
  • ¿Le llevarás de paseo al menos dos veces al día?
  • ¿Desde el punto de vista económico, podrás encargarte de él?
  • ¿Todos los integrantes de tu familia estuvieron de acuerdo?
  • ¿Te responsabilizarás de él hasta su último día?

Como educar a un cachorro

Si todas tus respuestas fueron positivas, estás presto para tener un cachorro. Este paso es de suma importancia tenerlo presente, ya que únicamente de esta forma podremos prevenir inconvenientes en su adiestramiento, mantenimiento y hasta un probable abandono. La superpoblación de animales y la cifra de perros abandonados a nivel planetario es un problema evidente, no posibilites que el tuyo sea un caso más.

Siendo ya el cachorro parte integrante del grupo familiar, deberá ser educado y adiestrado a cómo comportarse en las situaciones que habrá de enfrentar. De tal manera que podremos ir estimulando los hábitos correctos que le permitirán desarrollar una satisfactoria convivencia. Hay una serie de cuestiones que hay que tener en cuenta antes de la iniciación del cachorro.

  • La educación de un cachorro, indistintamente de su raza o tamaño, es un proceso prolongado. Los resultados no se ven de la noche a la mañana, por lo que no hay que frustrarse. Ten presente que es un animal chico que apenas va a aprender todo de la vida. Tu, por tu lado, debes procurar disfrutar el proceso, de tal manera que los instantes de distracción y alegría con tu cachorro te proporcionen la fortaleza para continuar adelante pese a que encuentra tomado tu zapato favorito como juguete
  • Para ser exitoso, es esencial ser paciente y persistente.
  • Infórmate: es de gran importancia que conozcas acertadamente como se debe cuidar y atender a tu cachorro. Requieres conocer cuales cosas son “normales” y cuáles no. De esta forma sabrás reconocer si existe alguna conducta extraña y podrás asesorarte tempranamente con tu veterinario o adiestrador canino.
  • Debes tener en cuenta que lo que no corrijas hoy, cuando aún es un cachorro, te tomará mucho más esfuerzo en corregir cuando sea mayor. A modo de ejemplo: Si hoy piensas que es encantador cuando te brinca encima a la hora de recibirte, debes tener presente que en unos meses cuando ya pese 30 kilogramos ya no te fascinará tanto.

Como educar a un cachorro

Las Etapas de Tu Cachorro

A lo largo de las semanas iniciales de su vida, nuestro cachorro necesitará aprender unas cuantas cosas de su entorno canino natural que comprende mamá, papá y hermanos. Lecciones que nosotros no podremos enseñarle aunque le pongamos la mayor voluntad. Esta etapa es conocida como lapso de socialización o de registro mental y abarca desde la semana 3 a la 12 de su existencia (3 meses).

Dado lo anterior, el tiempo perfecto para darle la bienvenida a un cachorro a casa es cuando cuenta con 8 semanas de vida. Puesto que, aunque aún se haya en fase de socialización, ya ha tenido sobrado tiempo para aprender numerosas lecciones de su familia canina, cuestiones que son fundamentales para su correcto desarrollo.

Es por ello, que las semanas iniciales en casa son esenciales para que se transforme en un perro seguro, pacífico y sociable. Con lo cual le evitamos futuros miedos, pero es particularmente relevante para que los dueños establezcan un nexo fuerte y así disfruten de una maravillosa vida juntos. Los primeros días de tu cachorro en casa son singularmente trabajosos, por lo que tienes que contemplar una multiplicidad de cosas.

A lo largo de dicho tiempo el cachorro admite los nuevos estímulos muy fácilmente, tanto los de índole benigna como maligna. De tal manera que es de gran relevancia lograr que todo lo que experimente tu cachorro sea positivo. Una vivencia negativa podría afectar su comportamiento por toda su existencia. Debes reconocer de forma temprana las situaciones que le ocasionan temor para poder evitarlas, hacerlas positivas y así impedir traumas inútiles.

Para que un cachorro no sienta temor es clave que a lo largo de la fase de registro mental haya contado con una apropiada socialización. Esto radica en que haya tenido contacto con todo aquello con lo que se relacionará el resto de su vida: Personas, otros canes, gatos, tráfico, ruidos, distintas superficies, patinetas, bicicletas y todo lo que conformará parte de su ambiente por toda su existencia.

Como educar un cachorro

Súper Importante

No debes olvidar que un cachorro es casi cómo un bebé, pese a que consideres que debe ser listo y seguir tus ordenes, en verdad únicamente deseará comer, jugar y dormitar. Así que debes tener mucha paciencia y nuca enfadarte con él si no te obedece. La totalidad de los perros son cachorros hasta que alcanzan los catorce a dieciséis meses de existencia, tiempo en el cual se les considera perros jóvenes. Hasta no llegar a los cinco o seis meses de vida, es absolutamente normal que te desobedezcan.

Pero ello no quiere decir que no debamos empezar a enseñarles cómo conducirse. Algunos empiezan su aprendizaje a los tres meses y otros a los seis. De cualquier forma, debes tener presente que será tu mejor compañero, por lo que debes tratarlo cómo tal. Y si aún no cuentas con un adorable cachorro, pero piensas en adoptar uno, ten presente que en numerosas agencias protectoras de animales hay millares aguardando por ser acogidos.

Ejercicio Práctico

Una de las formas en que podemos ayudar a que el cachorro vaya perdiendo el miedo es elaborar una lista de todo aquello que es parte de tu actividad cotidiana, de hoy en adelante. Por ejemplo, si aún no has tenido hijos pero piensas tenerlos, es de importancia que tu cachorro aprenda a rodearse de niños desde ahora. Pasea a tu cachorro por los parques, déjalo jugar con niños, visita a tus sobrinos que de forma segura quedarán encantados de jugar con él.

Toda vez que tengas elaborada la lista, puedes ir enfrentando de forma gradual al cachorro a los diferentes estímulos. Ten presenta que tiene que relacionarlo como algo bueno, positivo. No debes obligarlo, debes respetar sus tiempos y con perseverancia y paciencia se acostumbrará.

Enseñarle a Permanecer a solas en Casa

Es normal desear pasar el máximo de tiempo con nuestro cachorro. Pero existirán ocasiones es las que eventualmente los dejaremos solo. Ya sea para acudir al trabajo o por asistir a alguna cita a la que no se le pueda llevar. Por otro lado, pueden llegar a ser muy destructivos si al permanecer a solas se sienten abandonados o ansiosos, lo que les provoca morder cualquier cosa que consigan. Por ello es relevante enseñarles a quedarse a solas desde cachorros, para que ya en la adultez no destrocen la casa cuando no nos encontremos.

Como educar un cachorro

Ocurre en ocasiones que al dejar solo al cachorro, éste con sus lloriqueos o ladridos nos parten el corazón, a su vez que aturden a los vecinos. Para impedir situaciones como las anteriores, existen planes para que tu ausencia pueda sobrellevarla mejor y de manera positiva. De esa manera no presenciaremos uno de los problemas de conducta de más difícil solución: mal manejo de la ansiedad por alejamiento.

Ejercicios Prácticos

Para tal fin hemos de efectuar un entrenamiento gradual, muy simple y práctico. Dejaremos al cachorro en un sitio tranquilo y seguro de casa, con cama y agua a su disposición (con luz suficiente). Cuando decimos seguro queremos referirnos a que no tenga a mano nada que pueda hacerle daño, ni que puedan estropear, como sus zapatos favoritos.

Abandonaremos la casa por cinco minutos y retornaremos, le saludaremos y nos quedaremos un rato en casa con él. Repetiremos esta práctica tres o cuatro veces cada día. Al pasar de los días, iremos prolongando el tiempo que nos quedamos fuera de casa, de cinco a diez minutos, y en algunas semanas a quince, etc. Con este ejercicio lograremos trabajar su paciencia.

La mayor parte de los cachorros aprenden a permanecer a solas tras algunas sesiones de entrenamiento, pero si no es el caso del tuyo, siempre puedes ocupar su atención con algún juguete interactivo con los que se distraiga (algunos llevan comida dentro y se entretienen buscando como sacarla).  Ten presente que tales juguetes no deber ser tóxicos ni del tipo peluche, para que se habitúe a destrozar. O podrías dejar la televisión o la radio encendida, para que al escuchar las voces se sienta más tranquilo. Aunque parezca tonto, verdaderamente funciona.

Enseñarle a hacer sus necesidades dentro y fuera de Casa

Cuando el cachorro hace pis o caca dentro de casa no debes reprenderle, ni mirarle mal ni molestarte (ellos se dan cuenta). Sencillamente debes limpiar lo que ensució y proseguir con tu rutina diaria. Físicamente el cachorro no puede contenerse, por lo que no se trata de obediencia o no. Por lo que, no te debe enfadar que haga sus necesidades donde no debería. Puedes disponer de un sitio temporal para que realice sus necesidades al tanto no pueda efectuarlas en la calle. Es de importancia que este lugar tenga una superficie diferente al resto de la casa.

Enseñarle a nuestro cachorro a realizar sus necesidades fisiológicas fuera de casa es bastante simple, pero debemos ser pacientes pues no es algo que van a aprender en una o dos semanas. Toda vez que a nuestro cachorro le hayan sido aplicadas sus vacunas, podremos sacarlo de paseo y a enseñarle a hacer pipí y popó fuera de casa. Aquí es donde la paciencia y la perseverancia son relevantes. Siempre habrás de tener tu abrigo a mano ya que en más de una ocasión tendrás que salir a la calle con él para que tu hermoso cachorro aprenda a hacer allí sus necesidades.

Ciertos perros aprenden a hacer sus necesidades fuera de casa a los cuatro meses y otros a los seis meses, cada animal tendrá sus particularidades.  Al culminar de realizar sus necesidades debes congratularle y acariciarle y quizás darle un premio (una golosina canina, un pedazo de salchicha, etc.). De esta manera, tu cachorro vinculará hacer pis y caca fuera de casa como algo positivo por lo cual recibirá premio y en escaso tiempo, ya no hará sus cosas dentro de casa.

Ejercicios Prácticos

Evita accidentes no deseados, conduce con frecuencia a tu cachorro al sitio que hayas elegido para que realice sus necesidades. Existen los llamados “momentos estrella”, en los que con mayor probabilidad nuestra mascota desee orinar: luego de dormir, luego de comer y luego de jugar. Planea cuatro o cinco salidas diarias de al menos quince minutos (mañana, mediodía, tarde y noche), usualmente a las mismas horas para que se habitúe.

El truco reside en respetar las horas de salida y en proporcionarle siempre un incentivo, de tal manera que en escasas semanas aprenderá del todo. Ten presente felicitarlo y elogiarlo cuando culmine sus necesidades. mantente pendiente de el en todo instante. Es muy importante que te anticipes a todos sus movimientos, de tal manera que podrás llevarle al sitio adecuado, con lo que se evitarán percances.

Enseñarle a Pasear con la Correa

El tiempo que le dedicarás al paseo de tu cachorro se constituirá en una parte importante de su existencia, por lo que  hay que hace de tal actividad una experiencia positiva. Al cachorro le molestará que le coloquen un collar y aún más, una correa. Es como si les restringieras su libertad, algo que debemos comprender. Desgraciadamente, los perros no pueden dejarse sueltos por la calle, ya que pueden escabullirse pudiendo ser golpeados por algún automóvil o inclusive fugarse y perderse.

Al momento de colocarle el collar al cachorro, no lo aprietes mucho, guardando una distancia de dos dedos entre el collar y su cuello sin que resulte apretado. Recuerda que crecerá con rapidez, de tal manera que hay que estar pendiente que el collar no le apriete en ningún momento, por lo que debes ir ampliándolo cada cierto tiempo.  Se sugiere dejarle el collar siempre colocado, tanto fuera como dentro de casa, hasta que al llegar a la adultez ya se encuentre habituado. Así, pronto estará acostumbrado a llevar el collar y no procurará quitárselo insistentemente.

Por ello es recomendable que los meses iniciales se le lleve con arnés, pese a que use collar en casa. Para esta fase inicial no se sugiere el uso de correas extensibles, ya que además de ser muy riesgosas, el perro aprende a desplazarse sin percibir ninguna guía.  Una mejor alternativa es emplear una correa de posiciones, para que el control del cachorro sea mucho mejor  y además te proporcione libertad para la práctica de variados ejercicios de forma controlada.

Al abrir la puerta de casa, debes salir tu primero y después el cachorro pero solo cuando se lo señales y ordenándoselo con un “vamos” o “sal”. Al volver a casa, ingresa tu primero y después ordénale que entre él con un “vamos” o “entra”. Es muy importante que siempre seas tu quien primero entra y sale de casa, ya que si los habitúas desde cachorro, ellos lo tomarán como algo normal.

Tu cachorro deseará descubrir el mundo, mostrará curiosidad por cualquier cosa, y con seguridad los jalones no se podrán evitar. Ten presente que estará en fase de socialización y no deseamos que lo que asocie con otros canes, personas, sonidos, superficies, etc. no sea negativo.

Es de importancia que inicie su socialización apenas sea posible, regularmente toda vez que le hayan aplicado las vacunas (a los tres meses). La socialización le permitirá ser un perro tolerante con sus semejantes y humanos, es un proceso de gran relevancia. Cuando llegue la etapa de ponerle la correa, colócasela antes de salir de casa, te sugerimos usar una correa corta, no mayor de dos metros y que no se pueda extender. Nuestra meta es enseñarle a pasear, no a estar a sus anchas con una correa sumamente extensa.

Ejercicios Prácticos

Puedes comenzar practicando paseos dentro de casa, premiándole por el hecho de que se mantenga cerca de tu pierna. Al salir no podemos evitar que tu perro se sienta atraído por los diferentes estímulos que consiga en la calle y te jale para ir hacia ellos, lo cual vamos a impedir en la medida de lo posible. Todo es un mundo novedoso para él y todo le atraerá: otros animales, canes, aromas, movimientos, gente, niños, etc.

Hemos de ser nosotros quienes reconozcamos las probables distracciones en el camino y procuraremos que mantenga el foco en nosotros y habituarle a ello. No se trata simplemente de darle ordenes, sino de proporcionarle alternativas, por ejemplo, le haremos un llamado antes de que llegue a lo que le distrae o premiaremos que se mantenga a nuestro lado hasta que lleguemos a dicha distracción. Ésta es una de las fases de mayor dificultad en el adiestramiento de nuestro cachorro.

Debes habituarle a caminar a tu lado o tras de ti, jamás permitas que vaya por delante de ti, jalando. Sería como si le dijeses que él es quien manda, algo que no debes permitir que crea. Si empieza a caminar delante de ti, debes corregirle. A lo largo del paseo debes tenerle paciencia ya que los cachorros caminan de forma más lenta que tu y no es que les encante pasear, lo que les gusta es correr y oler cosas, por lo que se aconseja ir a un parque o sitio donde puedas liberarle para que corra y juegue, dejarle que se desfogue, que se fatigue y que goce de la vida. Al terminar cansado, antes de retornar a casa, es el momento ideal para pasearlo con mayor tranquilidad.

Enseñarle a no Morder Todo

Los cachorros descubren su mundo por medio de su boca y su nariz. Al igual que los bebés humanos, tocan todo lo que ven, nuestro cachorro querrá morderlo todo. En esta fase el cachorro muda los dientes, lo que le va a ocasionar molestias. De tal manera que tiene que contar con juguetes en los que pueda descargar su ansias. Tiene que ser de buena calidad, ya que ciertos juguetes podrían ser dañinos o soltar piezas diminutas que luego acaben en el estomago del animal.

Todo cachorro sienten la necesidad de mordisquear cosas, muebles, zapatos (los adoran), cables, sofás e inclusive a nosotros mismos. Es algo absolutamente normal, primordialmente cuando mudan sus dientes de leche por sus dientes definitivos, ya que ello les ocasiona bastante escozor y dolor.

Al morder el cachorro algo indebido, hemos de llamarle la atención. Pronunciando un “No!” o un “Shhhh!” en voz alta y rotunda debería ser más que suficiente. De inmediato, cogemos uno de sus juguetes y se lo colocamos en la boca para lo muerda. El propósito es que aprenda a no morder lo que quiera, con excepción de sus juguetes. De esta manera aprenderá con rapidez a respetar cualquier objeto de nuestro hogar y a nosotros mismos.

Ejercicios Prácticos

Un error muy frecuente en el que incurren los nuevos “padres” de cachorros es el de regañarles cuando consiguen algo mordido. Esto carece de sentido, ya que el cachorro no comprende a que se debe el regaño. Para una mejor educación de tu cachorro te proponemos proporcionarles juguetes que pueda mordisquear con toda tranquilidad y cada vez que lo veas mordiendo algo de casa, lo sustituyes por estos juguetes “aprobados”. Pero primero debemos desviar su atención, ya que si se los damos de inmediato cuando aún muerde los muebles, puede creer que le estamos premiando.

Por otra parte le habituaremos a que admita a nuestra manipulación como algo genial, no únicamente para que no se sienta amenazado sino para que le encanten nuestras caricias. Esto es que podremos tocarle, acariciarle, tomar su comida del plato, etc., y no sea problemático para ellos. De tener niños en casa, se recomienda que les acostumbres igualmente a esta clase de manipulación, para que tanto tus hijos como tu cachorro se comiencen a conocer y se respeten recíprocamente.

Por último, el tema de mayor importancia, tal vez, es el de morder tu mano como parte de un juego. Eso no debe ocurrir jamás. Es natural que nuestro cachorro desee jugar con nosotros como lo podría hacer con otro can, así que si en alguna ocasión nos muerde, nos quejaremos y no jugaremos más con él. Luego le daremos un juguete que sí puede morder. Una práctica que puedes implementar para enseñarle a controlar la boca es la del intercambio de juguetes: Le puedes ofrecer dos juguetes idénticos, y cuando suelta uno, premiarlo pero antes de que tome el otro, reforzándole así que lo importante es soltar.

Enseñarle a Dormir en su Lugar

A la hora de dormir y reposar, los perros eligen el sitio de la casa en el cual se sienten más a gusto y éste no siempre es el que les hemos asignado. Muchos dueños señalan que han invertido dinero en una casa o cama para el cachorro y luego su peludo amigo escoge dormir arriba de un cartón al lado del recipiente de basura. A otros les encantaría que  durmiese en su misma habitación o en otra habitación, como por ejemplo la sala, el comedor o la cocina.

Sea cual sea el lugar escogido se le debe colocar una cama para que duerma en las noches y otra en el sitio donde suele pasar el día, por ejemplo puedes disponerle una cama en tu habitación si dormirá allí siempre y otra en la sala, que es el lugar donde más tiempo pasa (y el contigo). De esa manera el podrá realizar siestas cuando lo desee sin tener que ir a otra lugar de la casa. Cuando son tan chicos, siempre desean estar contigo y frecuentemente estarán durmiendo.

Jamás lo habitúes a dormir contigo y luego, tras algunos meses, lo envíes a otra parte de la casa, ya que el considerará como un castigo por haber hecho algo malo. Por ello se debe decidir desde un inicio el lugar definitivo en el cual dormirá por las noches. Si su destino final para dormir no es tu habitación, es por ejemplo la cocina, podrás notar que en las noches iniciales, cuando le dejes a solas para dormir, empezará a llorar.

Ello es absolutamente normal y jamás debes acudir a calmarlo, ya que entonces comprenderá que cuando llora, tu vendrás. De esa forma no aprenderá nunca a dormir solo, no obstante, si lo ignoras las primeras noches, en adelante dormirá con tranquilidad y sin llorar, solo requiere habituarse. Obviamente, alístale una cómoda y acogedora cama donde duerma a gusto y déjale siempre disponible agua fresca y limpia. Si no cuentas con una cama, déjale una manta doblada para duerma sobre ella, de manera que jamás lo haga sobre un frío y duro suelo.

Ejercicios Prácticos

Al llegar la hora de dormir, llévalo fuera a dar una pequeña caminata para que realice su último pipí, apresta una bolsa de agua cálida y déjala en su cama junto a él, para que duerma más plácidamente. Para este ejercicio te invito a seguir a tu cachorro para que reconozcas qué tipo de sitios escoge para descansar. Después, puedes colocar allí una toalla o cama y poco a poco les vas pronunciando la orden “a tu sitio”. Para enseñarle le indicaremos “a tu sitio” y premiaremos el hecho de que el cachorro vaya efectivamente a su lugar.

Enseñarle a que Coma de Forma Debida

Un cachorro es muy tragón, siempre tiene deseos de comer y si se lo permites, se tragará el saco completo de alimento. Lo que primeramente debes saber, es cuál es la cantidad de comida que se le debe dar al día, que va a variar de acuerdo a su tamaño y peso. Si le suministras pienso comercial para perros, en alguna parte del saco estará indicada la dosis apropiada. Si le proporcionas comida natural cómo dieta BARF (Alimentación Cruda Biológicamente Apropiada), debes darle el equivalente al diez por ciento de su peso, de manera que su peso es de 3 kilos, le proveeremos en todo el día 300 gramos.

Los perros son criaturas de hábitos, por lo que debes darle su comida a las mismas horas todos los días. Y lo decimos en plural debido a que los cachorros requieren comer de tres a cuatro veces al día, de manera tal que si debemos suministrarles 300 gramos, le daremos tres porciones de 100 gramos ó cuatro de 75 gramos.

Colócale un recipiente con la comida muy próximo a donde tenga el agua, por si le da sed al tanto que come. Habitúale desde cachorro a que tu puedes introducir tu mano en su comida cuando lo desees, inclusive retirarle la comida, sin que se moleste. Puede que se enfade algo en las primeras ocasiones que le quites la comida en plena faena, pero prontamente se habituará. Esto no quiere decir que todos los días has de quitarle la comida, sino que debes demostrarle que tu como dueño, puedes meter la mano en su recipiente mientras come o quitarle la comida sin que se moleste.

Si tu cachorro come de forma sumamente rápida, hemos de enseñarle a que lo tome con calma. Están disponibles a la venta unos comederos extraordinarios, con bultos en su interior, que hacen difícil que el perro pueda comer rápidamente, forzándolo en cierto modo a que coma más despacio, algo bastante positivo. Algo que debemos recalcar,  es que el cachorro no debe tener mayor actividad física ni antes ni después de las comidas o podría padecer de torsión gástrica.

Enseñarle a Ser Feliz

Los cachorros son como niños que solo desean jugar y explorar el mundo. No te empeñes en un adiestramiento o educación forzada, permíteles crecer y defíneles una pautas simples como las que hasta ahora hemos citado en este articulo. Para empezar a adiestrar a un cachorro al menos debes aguardar a que alcance los seis meses de vida, siendo lo más aconsejable esperar que cumpla un año antes de iniciarle con el adiestramiento.

Los perros viven su presente, ya que todos los días desearán salir a correr, jugar, encontrarse con otros perros, dormir, etc, momentos que tu debes disfrutar con ellos, proporcionándoles mucho cariño y felicitándolos con bastante entusiasmo cada vez que hagan algo bien. Cuando hagan algo indebido, con un sencillo “no!” basta. Responsabilízate de tu cachorro, requerirá de vacunas y un expediente médico para cuando se enferme. Coloca al cachorro bajo control veterinario mantenlo siempre al día en cuestiones de salud. Una sana alimentación, una debida educación, ejercicios  diarios y bastante cariño es lo único que requiere un perro para ser feliz.

Y ten presente, que jamás sea cual sea el motivo, debes golpear o maltratar a tu cachorro. Ellos tienen muy buena retentiva y no lo olvidarán, además puedes generarles miedos y traumas de muy difícil corrección. Se cariñoso con tu cachorro y particularmente, respetuoso. Ser dueño de un cachorro no es sencillamente tener una mascota, tener un perro es agrandar tu familia y el será una de los integrantes más importantes, porque siempre requerirá de tus atenciones y compañía, no le defraudes, un perro es para toda la vida.

El Juego

Seguramente cuando te hablamos de jugar con tu cachorro, lo primero que te llega a la mente es ‘la pelota’. Son cuantiosas las actividades de juegos que puedes realizar con tu perro, muchos más de las que piensas. La parte más importante de cualquier juego para tu cachorro es que tu estés involucrado. Hacemos referencia a que a tu cachorro deseará jugar contigo, no tanto con el juguete. Puede parecer tonto pero realmente hace la diferencia. Tal y como se señalo previamente, esto fortalecerá tu vínculo con él.

Cosas a tener presente:

  • Primero debemos ordenar las cosas, lo que significa que tendremos una palabra para comenzar, como por ejemplo ¿jugamos?,  y otra para terminar como ¡Basta!.
  • Oblígalo a que vaya detrás del juguete no se lo coloques tú en su boca.. y particularmente prémiale cuando suelte no cuando agarre. Nos puede parece algo evidente, pero todos nos venimos arriba cuando comenzamos a jugar con ellos y únicamente premiamos que cojan del juguete. En este caso, lo correcto es justamente todo lo contrario: lo que debemos reforzar es que suelten el juguete cuando se lo solicitamos.
  • A partir del momento en que el cachorro llega a casa es de gran importancia que no existan conflictos por el hecho de quitarle cosas de la boca. Así que, se requiere de mucha práctica y de realizar numerosos intercambios con él.

Jugar con el cachorro no sólo te será de utilidad para pasar un buen rato, sino que igualmente podrás lograr que tu perro se centre en ti cuando existan otros estímulos en las cercanías.

Errores Comunes al Educar a un Cachorro

El arribo de un cachorro canino a casa es indudablemente un momento extraordinario para todo el grupo familiar. En efecto, es la ansiada llegada de un animal que vendrá a ser un integrante más de nuestro hogar. Pero para que su presencia sea una experiencia sumamente positiva, existen ciertos requerimientos que el cachorro debe cumplir. Para ello debemos conocer cuáles son los errores más frecuente a la hora de educar a un cachorro.

Destetar al Cachorro Prematuramente

Este es una equivocación atroz y muy grave. Cerca del mes y medio de haber nacido el cachorro comienza el destete de modo natural y gradual y éste usualmente finaliza del todo al perro haber alcanzado los dos meses de edad. No ser respetuoso con el lapso natural de destete por apresurar la llegada del cachorro, es una señal evidente de que no se tiene consideración por las necesidades del animal, sino que se le da prioridad al deseo del dueño.

Perturbar el Sueño del Cachorro

Nos deshacemos por mimar, acariciar, jugar y prodigar todo tipo de atenciones al cachorro, deseamos estimularlo de la mejor manera posible para que pueda crecer gozando de un completo estado de bienestar. Estas interacciones son indispensables, pero debes dispensarse cuando el cachorro esté despierto. Es un error muy frecuente (y usual cuando hay niños chicos en casa) que el sueño del cachorro sea alterado para colmarlo de afectos, lo cual implica trastornos  para su organismo, ya que los cachorros dormitan mucho ya que están en plena fase de crecimiento y requieren de toda su energía disponible.

Humanizar al Cachorro

Un cachorro requiere de numerosos cuidados, pero entre ellos no se encuentra el hecho que debamos acunarlo entre nuestros brazos, esto lo irrita y le provoca una sensación horrenda de inseguridad ya que pierde su apoyo al no encontrarse en contacto con el piso. Otro error es la práctica del permitirle dormir con nosotros. En sus noches iniciales el cachorro requerirá de un espacio muy cómodo, cálido e inclusive puede necesitar de una tenue luz y una bolsa de agua caliente para sentirse bien, pero de allí a meterlo en nuestra cama debe mediar una gran distancia.

Darle nuestra comida mientras nosotros comemos

Este tiende a ser el error más frecuentemente cometido indistintamente de la edad que tenga nuestra mascota. Si deseas que tu perro se alimente de comida casera (con la asesoría previa de un experto) perfecto, si deseas que se alimente con pienso y premiarlo ocasionalmente con comida humana, perfecto, pero proporcionarle comida cuando la familia humana está comiendo es un grave error. Ello favorece el sobrepeso y la obesidad en su adultez, ya que si sumado a su dieta habitual y los premios comestibles, diariamente le ofrecemos nuestro alimento cuando comemos, fácilmente llegará a tener un excedente de calorías.

Castigar y Regañar al Perro

Este es uno de los errores del adiestramiento canino más peligrosos. Si pretendes educar de forma apropiada a tu cachorro debes comprender algo muy esencial: al perro no se le reprende por sus errores, al contrario es premiado por sus aciertos. Esto es lo que se conoce como refuerzo positivo y todo el entrenamiento de tu cachorro debe estar basado en este sistema. No ocurriendo así, pueden desarrollarse temores en tu cachorro y en el futuro te lamentarás al verle cómo se comporta evasivo, alejado e inseguro.

No Socializar al Cachorro o Hacerlo Mal

La socialización del cachorro es indispensable para contar con una mascota de carácter equilibrado y puede ser definida como el proceso por el cual el cachorro mantiene contactos con humanos, otros perros y otros animales. No destinarle tiempo a la socialización te acarreará numerosos inconvenientes al pasar del tiempo, pero asimismo es peligrosa una mala socialización del cachorro, ya que puede conllevar que en el futuro se torne reactivo, huidizo o que, sencillamente, no sepa comunicarse con sus semejantes.

No Enseñarle Modales

Uno de los errores más frecuentes en la educación de un cachorro es, justamente, no educarle como le es merecido. Ten presente que él no sabe cómo conducirse y que solo comprende el lenguaje humano. Debe ser enseñado con suma paciencia en qué lugar debe orinar y que cosas son las que puede morder y cuáles no. Si omitimos esta clase de entrenamiento desde el inicio, es bastante probable que en el futuro no sepa cómo comportarse.

No Iniciar el Adiestramiento

Por último no debemos olvidar que será indispensable dar inicio al adiestramiento del cachorro cuando éste tenga de 4 a 6 meses de vida, que es el tiempo en que aprenden con mejor y mayor eficacia. Adiestrarle en las órdenes básicas para perros es esencial para su seguridad. Si no le son enseñadas las órdenes, además de no saber cómo comunicarnos con él, estaremos arriesgando su seguridad si en algún momento se llega a romper la correa.

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