La Catedral de Santa María de Tui celebra ocho siglos desde su consagración con un completo programa religioso, cultural y institucional que se prolongará durante todo un Año Jubilar. La efeméride sitúa a este templo, único de la provincia de Pontevedra, en el centro de la atención del patrimonio gallego y del ámbito eclesial europeo.
Autoridades civiles, eclesiásticas y culturales han subrayado el valor histórico, artístico y espiritual de la catedral tudense, que se levanta sobre una colina rocosa dominando el Miño. Las celebraciones, lejos de limitarse a los actos litúrgicos, buscan revitalizar la ciudad, reforzar los lazos con Portugal y poner al día la conservación y difusión de su rico patrimonio.
Un templo con 800 años de historia viva
La actual catedral comenzó a configurarse en el siglo XII, sobre los restos de una antigua basílica paleocristiana de los siglos V-VI. Con el paso del tiempo, el edificio se ha convertido en un auténtico resumen de la historia del arte europeo, al conjugar elementos románicos, góticos, renacentistas y barrocos en un mismo conjunto monumental.
Uno de los espacios más singulares es su claustro, ligado a la historia del monacato cristiano, donde se conserva la colección epigráfica y heráldica del complejo catedralicio. Muy cerca se encuentra la Sala Capitular Románica del siglo XII, considerada la más antigua de Galicia, un detalle que resume la importancia del templo como referencia arquitectónica en el noroeste peninsular.
La Portada Occidental, terminada hacia 1225, despliega en piedra un auténtico retablo exterior gótico dedicado a la vida de la Virgen María y su papel en la historia de la salvación. Este conjunto está protegido por un pórtico de arcos apuntados del siglo XIII, en el que destacan las estatuas-columnas que flanquean el acceso principal, además de decoraciones procedentes de diferentes épocas históricas.
En el lateral, la Portada Norte es la mejor muestra del románico en la catedral, reconocible por la original disposición de sus tres arcos de descarga. En el interior, el Retablo de la Expectación de la Santísima Virgen, obra del maestro de Redondela Antonio del Villar (siglo XVIII), da cuenta de la continuidad devocional y artística del templo a lo largo de los siglos.
Entre los espacios más apreciados por especialistas y visitantes sobresalen también la Sala Capitular del siglo XII y la Capilla de las Reliquias. Esta última debe su nombre al importante número de reliquias allí custodiadas, bajo una bóveda nervada con pinjantes y un altar-relicario presidido por la imagen de San Pedro González Telmo, patrón de la ciudad y figura clave en la identidad religiosa local.

Arranque del Año Jubilar y ceremonia central
El pistoletazo de salida del 800 aniversario de la consagración se ha marcado con una misa solemne que llenó la catedral y que estuvo presidida por el arzobispo de Santiago de Compostela, monseñor Francisco José Prieto. En su homilía, describió el templo como «esa madre que nos acompaña y acoge» y recordó que, ocho siglos después, la catedral sigue en pie «no solo como una obra de arquitectura, sino como símbolo de una fe que atraviesa los siglos».
Junto a él concelebraron el obispo de la Diócesis de Tui-Vigo, Antonio Valín, el obispo emérito Luis Quinteiro, el arzobispo de Braga y los prelados de otras diócesis gallegas, además del arzobispo emérito de Tánger. Entre los cargos civiles y militares destacó la presencia del presidente del Parlamento de Galicia, el conselleiro de Cultura, el director de Turismo de Galicia, así como el alcalde de Tui, Enrique Cabaleiro, y representantes de municipios vecinos, incluida la Cámara de Valença.
Con el rezo final se abrió oficialmente el Año Jubilar, el primero vinculado expresamente a la Diócesis de Tui-Vigo y concedido por la Santa Sede. Este jubileo, que se prolongará hasta finales de 2026, coincide con el Año Jubilar 2025 de la Iglesia católica, lo que multiplica la relevancia espiritual y pastoral de la conmemoración para fieles y peregrinos.
Tras la celebración principal, el obispo Antonio Valín presidió el Jubileo del Clero diocesano, una de las primeras peregrinaciones jubilares previstas. En sus palabras, animó a la comunidad a no quedarse solo en el agradecimiento por la historia recibida, sino a «seguir construyendo, piedra a piedra, el templo espiritual» que la catedral representa, apostando por una Iglesia de la misericordia que se exprese en gestos concretos.
Durante la procesión posterior, sacerdotes y fieles se dirigieron al altar de las Reliquias, abierto de forma extraordinaria para estas celebraciones. Allí, ante los restos de San Telmo y de otros santos, se recitó la oración compuesta por el cabildo para el VIII centenario, subrayando el vínculo entre memoria histórica y compromiso presente.

Un programa lleno de música, cultura y participación
El inicio oficial de las celebraciones incluye un amplio abanico de actividades litúrgicas, sociales y culturales que se desplegarán entre este año y el próximo. El Concello de Tui ha diseñado una programación que busca implicar tanto a la ciudadanía local como a visitantes de toda Galicia, del resto de España y de Portugal.
Entre los primeros actos destaca el “Concerto centenario”, previsto como uno de los momentos clave del arranque del aniversario. Este recital, de entrada libre hasta completar aforo, reúne a intérpretes de proyección internacional vinculados a la zona, como la violinista tudense Sara Areal y el guitarrista Samuel Diz, acompañados por un ensemble de músicos procedentes de distintos países.
El programa musical combina sonatas barrocas de Arcangelo Corelli con estrenos contemporáneos específicamente compuestos para la efeméride. La obra “Catedral atlántica”, del compositor gallego Fernando Buide, está escrita para violín y guitarra y busca conectar, a través del sonido, el pasado y el presente del templo. Para sus intérpretes, se trata de una ocasión única para poner la música al servicio de la memoria colectiva.
La soprano tomiñesa Elsa Roldán participa con el aria «Laudamus te» de la Gran Misa en Do menor de Mozart, aprovechando la acústica particular de la catedral, muy apreciada por los músicos. El cierre del concierto corre a cargo de “Os fogos de San Telmo”, obra del puertorriqueño Hermelindo Ruiz Mestre, dirigida por el maestro Roselín Pabón y concebida como un puente sonoro entre Galicia y Puerto Rico tomando la figura de San Telmo como nexo.
Esta misma pieza, inspirada en un fresco de la iglesia más antigua de San Juan de Puerto Rico, también se interpreta en la apertura del Año Jubilar, reforzando ese diálogo atlántico que vincula Tui con otras regiones del mundo. Desde la organización se recalca que la música se convierte así en lenguaje universal para celebrar los 800 años del templo y para acercar el patrimonio a públicos diversos.

La visión del deán y la responsabilidad de conservar el patrimonio
En pleno ajetreo organizativo de la efeméride, el deán de la catedral, José Diéguez, reconoce que vive estos meses con una mezcla de estrés y emoción. Como presbítero que preside el cabildo catedralicio, es el responsable de coordinar buena parte de los preparativos, desde las celebraciones litúrgicas hasta la gestión del patrimonio y la acogida de visitantes.
Diéguez insiste en que el valor de la catedral va mucho más allá de su dimensión religiosa. La describe como un tesoro cultural de primer orden, fruto del genio creativo de generaciones que han dejado su huella en la piedra, los retablos, las esculturas, la orfebrería, la pintura y los archivos que custodia el templo.
El propio deán recuerda que la iglesia es un edificio de transición entre el románico y el gótico, enriquecido después con retablos renacentistas, piezas barrocas y un importante archivo musical e histórico. Este último conserva documentos generados a lo largo de siglos en los que la catedral tuvo, además de su función religiosa, un papel civil relevante, ya que en determinados momentos los obispos de Tui fueron también señores de la ciudad por delegación de la Corona.
Ser custodio de un patrimonio de esta magnitud, admite Diéguez, es motivo de orgullo pero también fuente de «gran responsabilidad y a veces preocupación». Recuerda que han recibido un legado que deben conservar y mantener en las mejores condiciones para que todo el mundo pueda disfrutarlo, algo que requiere inversiones continuas y una gestión cuidada.
El deán destaca que, en los últimos años, la administración pública ha reforzado su apoyo mediante distintas intervenciones, y que el propio cabildo genera recursos gracias a la puesta en valor de las visitas culturales. Con esos fondos se financian, por ejemplo, la restauración del retablo de Santiago o trabajos en el órgano, actuaciones que no siempre coinciden en el tiempo con los grandes hitos conmemorativos, pero que resultan esenciales para la preservación del conjunto.
Un proyecto clave: el futuro Museo Catedralicio Diocesano
Uno de los grandes hitos asociados al 800 aniversario es el impulso definitivo al Museo Catedralicio Diocesano de Tui. En paralelo al inicio de la programación conmemorativa se encuentra en proceso de licitación el proyecto para la museografía y el montaje expositivo de este nuevo espacio, cuya apertura se prevé a corto plazo.
La intervención está dotada con un presupuesto de 640.000 euros y pretende reforzar el carácter divulgativo del conjunto catedralicio. La idea es facilitar una comprensión más completa de su relevancia histórica, religiosa, patrimonial y turística, tanto para la ciudad de Tui como para el conjunto de Galicia, integrando colecciones que hasta ahora se encontraban dispersas.
El proyecto contempla el suministro y fabricación de elementos museográficos, así como el diseño y montaje de los contenidos expositivos. Entre las actuaciones previstas se incluyen nuevos sistemas de iluminación, producción de material audiovisual, elaboración de maquetas y recreaciones, instalación de paneles interpretativos y elementos de orientación, además de equipos de sonido y mobiliario especializado para exhibir y conservar piezas delicadas.
Este esfuerzo museográfico está cofinanciado al 60 % por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), dentro del Programa Galicia FEDER 2021-2027. El objetivo del programa es proteger, desarrollar y promover el patrimonio cultural y los servicios asociados, de manera que la catedral no solo se beneficie en términos de conservación, sino que mejore también su capacidad de acogida y mediación con el público.
El conselleiro de Cultura, Lingua e Xuventude, José López Campos, ha recordado que la catedral forma parte del Plan Catedrais de la Xunta, que agrupa a los principales templos gallegos para garantizar su conservación a largo plazo. En sus palabras, la catedral de Tui es «una de las joyas del patrimonio cultural gallego», y este nuevo museo supondrá un salto cualitativo en la forma de contar su historia.

Implicación institucional y lazos con Portugal
El aniversario ha servido también para poner sobre la mesa la implicación de las diferentes administraciones. El alcalde de Tui, Enrique Cabaleiro, ha reclamado en diversas ocasiones una mayor concreción de los apoyos por parte de la Xunta y del Gobierno central para las actividades programadas, si bien recientemente se han producido contactos para cerrar la colaboración.
Cabaleiro ha defendido que la catedral es un «edificio extraordinario, omnipresente en el paisaje» y un símbolo vivo de las relaciones entre Galicia y Portugal. En sus intervenciones, ha recordado la célebre descripción de Unamuno, que la definió como «un balcón abierto a un paraíso», y ha insistido en la idea de que el templo actúa como faro de la historia compartida a ambos lados del Miño.
La efeméride tiene una marcada dimensión transfronteriza. Históricamente, buena parte del norte de Portugal, especialmente lo que hoy es la diócesis de Viana do Castelo, perteneció a la antigua diócesis de Tui. Esa herencia se traduce ahora en una estrecha colaboración con las autoridades lusas, visible tanto en el Comité de Honor —copresidido por los Reyes de España y el presidente de la República de Portugal— como en el programa conjunto de actividades.
El deán subraya que la conmemoración «va más allá del río Miño» y que el calendario de actos está pensado para reforzar los vínculos culturales, pastorales y turísticos entre ambos países. El propio alcalde ha planteado que Tui pueda acoger una futura Cimeira Hispano-Lusa, aprovechando el tirón del aniversario para situar a la ciudad en el mapa de los grandes encuentros bilaterales.
Por su parte, el obispo Antonio Valín insiste en que la catedral funciona como signo identitario para creyentes y no creyentes: para unos es referencia religiosa; para otros, historia, arte, cultura y paisaje. De cara al futuro, plantea el aniversario como una oportunidad para profundizar en las raíces cristianas, pero también para renovar el compromiso con los sectores más vulnerables de la sociedad y con la realidad concreta del territorio.
Las celebraciones del 800 aniversario de la catedral de Tui combinan memoria y proyección de futuro: rescatan la trayectoria de un edificio que ha acompañado a la ciudad durante ocho siglos, impulsan nuevas herramientas de difusión como el Museo Catedralicio Diocesano, refuerzan la cooperación institucional y estrechan la relación con Portugal, todo ello con la intención de que este templo siga siendo, muchos años más, un referente espiritual, cultural y patrimonial en Galicia y en el conjunto de Europa.