Conceptos de capitalismo, socialismo y sus diferencias

La mecanización de los procesos de fabricación impulso lo que conocemos como la Revolución Industrial que dio espacio a dos importantes sistemas económicos y corrientes de pensamiento en competencia:  Capitalismo y socialismo. ¡Conozca todo lo relacionado a estos tan discutidos modelos!

CAPITALISMO Y SOCIALISMO

Capitalismo y socialismo

Los términos capitalismo y socialismo se emplean para describir doctrinas económicas y políticas, además de dos escuelas específicas de pensamiento económico, siendo una de las diferencias fundamentales entre ambos, el alcance que tiene la injerencia gubernamental dentro de una economía.

El modelo económico capitalista se basa en las condiciones del  libre mercado para la obtención de riquezas y la producción de bienes y servicios se basa en la oferta y la demanda del mercado general, lo que se conoce como economía de mercado.

Por otro lado el modelo económico socialista, propone la producción de bienes y servicios pero esta es parcial o totalmente regulada por el gobierno, lo que se conoce como planificación central. Este tipo de estructura se denomina economía dirigida.

La mayoría de los países son economías mixtas, que se ubican en algún lugar del espectro entre el capitalismo puro y el socialismo puro.

El capitalismo

En una economía capitalista, la propiedad y los negocios son privados y están controlados por individuos. La producción y los precios de los bienes y servicios los establece la cantidad de demanda que generan y la dificultad para producirlos.

Teóricamente, esta dinámica impulsa a las empresas a fabricar los mejores artículos por el menor precio posible para posicionarse en el gusto de los clientes y por lo tanto en el mercado.

El capitalismo tiene como idea principal impulsar entre los propietario de empresas y fábricas la constante innovación, para elaborar mejores artículos, optimizando procesos y disminuyendo los costos. Esto permite que el consumidor tenga muchas opciones al momento de comprar: productos de diferentes precios y calidad.

CAPITALISMO Y SOCIALISMO

Este énfasis en la eficiencia tiene prioridad sobre la igualdad, generalmente la distribución equitativa de bienes y servicios entre todos los miembros de una sociedad es de poca importancia dentro de un sistema capitalista.

Las teorías económicas que sustentan el capitalismo, afirman que ciertas desigualdades son las que fomentan la innovación, que se traduce en progreso en materia económica. En una economía capitalista, el estado no emplea directamente a la fuerza laboral.

Para ilustrar un poco lo que significa capitalismo le traemos este simple ejemplo: José, Sophia y Victorina invierten 100.000 dólares cada uno en la creación de una empresa que pretende ofrecer un producto innovador para ciclistas.

Una vez establecida la empresa y luego de descontar los costos de producción y distribución, en el primer año obtiene en ganancias un millón de dólares, monto que es dividido entre los tres socios.

Sophia con su parte de esas ganancias re-invierte en la misma empresa para financiar el desarrollo de una segunda línea de productos, Victorina utiliza su parte para ayudar a otra empresa emergente en el sector alimenticio y José decide invertir en un inmueble. Esto básicamente es el capitalismo, producir y obtener ganancias, que puedes reinvertir.

Tipos de capitalismo

A lo largo de la historia son muchos los tipos de capitalismo que se han desarrollado, de los cuales algunos siguen vigentes:

  • Mercantilismo.
  • Libre mercado o laissez faire
  • Economía social de mercado.
  • Capitalismo corporativo.
  • Economía mixta.

CAPITALISMO Y SOCIALISMO

Historia del capitalismo 

Aunque el desarrollo del capitalismo como sistema se remonta al siglo XVI, existían antecedentes de algunas ideas e instituciones capitalistas en el mundo antiguo y estuvieron también presentes durante la última etapa de la Edad Media europea. El desarrollo del capitalismo estuvo encabezado por el crecimiento de la industria textil inglesa durante los siglos XVI, XVII y XVIII.

La característica principal de esta etapa, con respecto a los sistemas de las anteriores, fue que el capital acumulado se empleó para ampliar la capacidad productiva y no se invirtió en empresas y obras económicamente improductivas, como monumentos y templos.

Esta situación fue alentada por varios hechos históricos, por ejemplo, la ética fomentada por la Reforma Protestante del siglo XVI, que disminuyó el desdén tradicional por el esfuerzo adquisitivo y se fomentó el trabajo duro y la frugalidad. Además, se justificó la desigualdad económica con la idea de que los ricos eran más virtuosos que los pobres.

Otro factor que contribuyó fue el aumento de la oferta de metales preciosos por parte de Europa y la consiguiente inflación de precios. Los salarios no subieron tan rápido como los precios en este período y los principales beneficiarios de la inflación fueron los capitalistas.

Los primeros capitalistas entre 1500 y 1750, disfrutaron de los beneficios del surgimiento de estados nacionales fuertes durante la era mercantilista.

Las políticas de poder nacional implementadas por estos estados, proporcionaron las condiciones sociales básicas para el desarrollo de la economía y el cambio de la iniciativa pública a la privada. Algunas de estas políticas fueron: sistemas monetarios uniformes y códigos legales.

A partir del siglo XVIII en Inglaterra, la atención del sistema capitalista pasó del comercio a la industria, por lo que los capitales acumulados en las décadas precedentes se invirtieron en la aplicación del conocimiento técnico durante la conocida Revolución Industrial.

La ideología del capitalismo de ese entonces quedó sintetizado y expresado en la obra: La riqueza de las naciones, del escritor y economista Adam Smith publicado en 1776. En el texto recomendaba dejar las decisiones económicas al libre juego de las fuerzas del mercado que servían como reguladoras.

Después de que la Revolución Francesa y las Guerras Napoleónicas hubieran barrido los restos del feudalismo, dejándolo en el olvido, las ideas de Smith se pusieron cada vez más en práctica. Las políticas del liberalismo del siglo XIX incluían el libre comercio, el dinero sólido (patrón oro), presupuestos equilibrados y niveles mínimos de ayuda a los pobres.

El crecimiento del capitalismo industrial y el desarrollo del sistema de fábricas en el siglo XIX también crearon una nueva y vasta clase de trabajadores industriales cuyas condiciones generalmente miserables dieron origen a la filosofía socialista, que buscaba el derrocamiento del capitalismo.

La Primera Guerra Mundial produjo ciertos tropiezos en el desarrollo del capitalismo, pues los mercados internacionales se contrajeron, el patrón oro se abandonó en favor de las monedas nacionales administradas, la hegemonía bancaria pasó de Europa a los Estados Unidos y las barreras comerciales proliferaron.

La Gran Depresión de la década de 1930 puso fin a la política de no interferencia del Estado en asuntos económicos en muchas naciones y durante un tiempo creó simpatía por el socialismo entre muchos intelectuales, escritores, artistas, profesionales de clase media y el ciudadano común, especialmente en Europa occidental.

Luego de la Segunda Guerra Mundial, en las décadas que le siguieron las economías de los principales países capitalistas, evolucionaron y se desempeñaron bien, restaurando parte de la confianza en el sistema capitalista que se había perdido en la década de 1930.

No obstante, a partir de los años setenta, la creciente desigualdad e irregularidad económica en las naciones y a nivel internacional despertó nuevamente algunas dudas sobre la viabilidad a largo plazo del sistema capitalista. Tras las crisis financieras que se avivaron hacia la primera década del 2000 en diferentes países, sobre todo del continente americano, hubo un renovado interés por el socialismo.

Muchas personas sobre todo los grupos más golpeados por la crisis económica, tenían una visión positiva del socialismo, brindando su apoyo a este sistema. Sin embargo, hasta la fecha no demostraron ser los promotores de igualdad, justicia y equidad que en la teoría expone el socialismo.

El socialismo

En una economía socialista, el estado posee y controla los principales sectores productivos. También hay ciertos modelos económicos socialistas, donde las cooperativas son las poseedoras y las encargadas principales de los medios de producción. Una cooperativa es una empresa propiedad de los empleados y diligenciada por ellos mismos.

Otros modelos económicos socialistas permiten la propiedad individual de la empresa, pero suelen pagar impuestos más altos y estar sujetos a un mayor grado de controles gubernamentales. Teóricamente la principal preocupación del modelo socialista es una distribución equitativa de la riqueza, destinada a garantizar que todos los miembros de una sociedad tengan las mismas oportunidades de lograr ciertos resultados económicos.

Por lo tanto, para lograrlo, el estado interviene en el mercado laboral, siendo uno de los principales empleadores. El socialismo junto con el comunismo, es otra gran escuela de pensamiento económico que se oponen al capitalismo, pero esto no implica que el socialismo y el comunismo sean iguales.

Tipos de socialismo 

Existen algunas variantes o ramas de esta corriente de pensamiento, que se presentaron a lo largo de la historia del mundo, entre ellas podemos encontrar:

  • Socialismo utópico.
  • Socialismo científico.
  • Socialismo democrático.
  • Socialismo cristiano.
  • Socialismo libertario.

Historia del socialismo

El socialismo es un modelo que defiende la teoría política y económica que dice que la comunidad, en lugar de los individuos, debe poseer y administrar la propiedad y los recursos naturales.

Es un término que a lo largo de la historia del mundo se ha aplicado a diferentes sistemas económicos y políticos, como el utopismo, el comunismo soviético y la socialdemocracia, ciertamente estos sistemas son diferentes en estructura, pero tienen en común la aversión hacia una economía de mercado sin restricciones.

Además de creer firmemente que los medios de producción, que permiten la obtención de dinero deben ser propiedad pública, lo que en teoría llevaría a una mejor distribución de la riqueza y una sociedad más igualitaria.

El origen intelectual de este sistema económico y político es bastante antiguo, remontándose a la sociedad helénica. En la antigua Grecia, ya se hacía referencia a una sociedad de tipo colectivo, en la obra insigne de Platón, República donde recopiló las que consideró sus ideas más brillantes referente a su filosofía, hacia el 360 antes de Cristo.

Luego hacia 1516, Thomas More o como se conoce en los países de habla hispana Tomás Moro, inspirándose en los ideales platónicos escribió Utopía, cuyo nombre real es  Librillo verdaderamente dorado, no menos beneficioso que entretenido, sobre el mejor estado de una república y sobre la nueva isla de Utopía.

En la obra Moro relata detalladamente las situaciones en una isla imaginaria donde el dinero no existe y todo pertenece a la comunidad, por lo que la gente vive y trabaja para recibir todos por igual.

Sin embargo, aún no existía en el mundo de forma concreta el movimiento socialista. A finales del siglo XVIII, se inventa la primera máquina de vapor lo que impulsa la famosa Revolución Industrial. No es necesario destacar la gran cantidad de cambios económicos y sociales radicales que esto trajo a las sociedades del mundo, comenzando primero por Gran Bretaña.

Muchos propietarios de fábricas comenzaron a enriquecerse rápidamente, pero en la medida que esto ocurría, los trabajadores se hacían mucho más pobres y su calidad de vida disminuía a pasos agigantados, trabajando durante jornadas muy largas, en condiciones peligrosas y austeras generalmente.

Ante la pobreza creciente, el socialismo surge como una tendencia que se enfrenta al capitalismo en rápida expansión. Se presentó como una opción que pensaba en la clase trabajadora y su bienestar, enfatizando en la posibilidad de una sociedad justa e igualitaria. Mientras el capitalismo fomenta y defiende el libre mercado y la propiedad privada, el socialismo insiste en la propiedad pública de los medios de producción, un fuerte contraste entre ambas.

Entre los primeros socialistas encontramos a Henri de Saint-Simon, quien exponía y defendía el principio de que el estado debía controlar en su totalidad la producción y distribución de una nación, para poder asegurar el beneficio de todos los miembros de la sociedad.

También podemos mencionar a Robert Owen y Charles Fourier, quienes defendían un modelo social que se base en la cooperación, proponiendo la existencia de muchas comunidades colectivas y no en una figura que concentrara todo el poder, estos pensadores no compartían la idea de un estado centralizado.

Robert Owen, que era propietario de diversas empresas textileras en Escocia, comenzó un proyecto en suelos estadounidenses centrado en una comunidad experimental, donde los ideales de autosuficiencia y cooperación eran la norma y dónde propiedad era pública. Fue un proyecto que fracasó e hizo perder una cantidad considerable de su fortuna al empresario.

Por otro lado, basados en las ideas de Charles Fourier se fundaron aproximadamente cuarenta mini comunidades dedicadas a la agricultura en diferentes lugares de Estados Unidos, en 1930 desapareció la última.

Pero es innegable que fue Karl Marx el más influyente en esta tendencia, considerando que los pensadores socialistas anteriores eran poco realistas. Este pensador que se considera el fundador del socialismo científico, criticó el orden establecido y defendió la lucha entre clases como una forma de acabar con la burguesía y colocar a la clase trabajadora en la cima.

Pensaba que las clases que controlaban los medios de producción usaban su poder para explotar a la clase obrera, por lo tanto, apoyaba la teoría de la lucha de clases y la revolución del proletariado, quienes serían creadores de la sociedad comunista. Ideas que plasmó en su obra El Manifiesto Comunista, en 1848.

Marx murió en 1883, sin embargo, sus ideas influenciaron el pensamiento de muchos a través de la historia, retomadas y ampliadas por ejemplo por figuras como Vladimir Lenin y Mao Zedong.

En la historia otras formas y tendencias socialistas continuaron desarrollándose, por ejemplo, el socialismo cristiano formadas en torno a creencias cristianas, la socialdemocracia que afirmaba que los objetivos de esta corriente podían llevarse a cabo mediante una reforma política progresiva y no una revolución, el Nacionalsocialismo que combinaba el nacionalismo y el socialismo de izquierda en la Alemania Nazi, etc.

Diferencias entre capitalismo y socialismo 

Cómo puede deducir por la información anterior existe muchas diferencias entre ambos sistemas, por lo que a continuación puntualizamos algunas de las que consideramos más relevantes.

Aun cuando los estudiosos no siempre están de acuerdo con una única definición de capitalismo, se puede definir como un sistema económico en el que hay:

  • Propiedad privada
  • Su energía e interés se centra en producir ganancias y por lo tanto, riqueza.
  • Las personas invierten capital sea dinero o propiedad, en una empresa para producir artículos o servicios que se pueden vender en un mercado a los consumidores.
  • Los inversores de la empresa tienen derecho a una parte de los beneficios obtenidos de las ventas una vez que se han deducido los costes de producción y distribución.
  • Las ganancias y beneficios suelen ser reinvertidas para mejorar y ampliar el negocio o adquirir nuevos.
  • Para proporcionar su producto o servicio, los propietarios contratan trabajadores a quienes pagan salarios.
  • El costo de las materias primas, el precio minorista que cobran a los consumidores y la cantidad que pagan en salarios se determinan mediante la ley de la oferta y la demanda y por la competencia.
  • Cuando la demanda supera la oferta, los precios tienden a subir. Cuando la oferta supera la demanda, los precios tienden a caer.
  • Existe la competencia, que ocurre cuando varias empresas comercializan productos y servicios similares a los mismos compradores. Esta suele generar precios más bajos y mayor calidad, ya que las empresas intentan que los consumidores les compren a ellos en lugar de a sus competidores.
  • Los salarios tienden a establecerse de manera similar, las personas que tienen talentos, destrezas, educación o capacitación que las empresas necesitan, tienden a ganar más que las personas sin habilidades comparables. La competencia en la fuerza laboral ayuda a determinar cuánto se pagará a las personas.

Por otro lado el sistema socialista idealmente, se esfuerza en controlar la economía para evitar los problemas inherentes al capitalismo, caracterizándose por:

  • Ser es un sistema económico en el que existe la propiedad gubernamental o administrada por el estado.
  • Uno de sus objetivos principales es la eliminación de clases sociales, es decir todos pertenecerán a una categoría. Sin embargo, la experiencia indica que esto generalmente da origen al surgimiento de una clase privilegiada, compuesta por los gobernantes y su entorno cercano.
  • El gobierno controla los bienes y la producción, con la idea de compartir el trabajo y la riqueza por igual entre los miembros de una sociedad.
  • Todo lo que se produce, incluidos los servicios, se considera un producto social. Por lo tanto, los gobiernos deben controlar su propiedad, producción y  distribución, se considera un estado intervencionista.
  • El enfoque socialista habla de beneficiar a la sociedad y no al individuo como el capitalismo, por lo menos esa es la teoría.

Capitalismo y socialismo en la actualidad

En el mundo la mayoría de las economías modernas son economías mixtas, es decir tienen algunas características entre el capitalismo y el socialismo, pues el gobierno regula y posee algunas empresas e industrias.

En la forma más pura de un sistema capitalista los individuos privados no tienen restricciones y la economía opera sin ningún control del gobierno. Los particulares y las empresas pueden determinar dónde invertir, qué fabricar y vender y los precios de su mercancía y/o servicio. En un sistema puramente socialista, todos los medios de producción son colectivos o de propiedad estatal.

Algunos países incorporan tanto el sistema del sector privado del capitalismo, como la empresa del sector público del socialismo para superar las desventajas de ambos sistemas.

En estas economías, el gobierno interviene para evitar que los empresarios o cualquier ente tenga una postura privilegiada o de excesivo poder económico. Los recursos en estos sistemas pueden ser propiedad tanto del estado como de los individuos.

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