Cannes mira a España: Almodóvar, Sorogoyen y los Javis asaltan la Palma de Oro

  • Tres películas españolas competirán a la vez por la Palma de Oro en Cannes, algo inédito desde la creación del galardón.
  • Amarga Navidad, El ser querido y La bola negra representan a tres generaciones de directores con miradas muy distintas.
  • España se sitúa junto a Japón como el país con más títulos en competición, solo por detrás de Francia.
  • Un cierto auge del cine español se confirma también en secciones paralelas con coproducciones y presencia de talento nacional.

Cine español en el Festival de Cannes

El Festival de Cannes se prepara para vivir una de sus ediciones más marcadas por la presencia española. Por primera vez desde que existe la Palma de Oro, tres largometrajes producidos en España competirán simultáneamente por el máximo reconocimiento del certamen, situando a nuestro cine en el centro del mapa mundial.

Amarga Navidad, de Pedro Almodóvar; El ser querido, de Rodrigo Sorogoyen; y La bola negra, de Javier Calvo y Javier Ambrossi, son las tres piezas clave de este momento histórico. Tres títulos muy diferentes entre sí que comparten un mismo objetivo: hacerse con la codiciada Palma de Oro en la 79ª edición del festival, que se celebrará del 12 al 23 de mayo en la Costa Azul francesa.

Un hito histórico para el cine español en Cannes

Directores españoles en Cannes

Lo que este año sucede en Cannes no es una simple anécdota estadística: es un salto de categoría para la industria española. Nunca antes, desde la instauración de la Palma de Oro en 1955, tres películas españolas habían coincidido en la competición oficial. El máximo había sido de dos títulos en un mismo año.

Para encontrar algo similar hay que retroceder a principios de los años cincuenta, cuando aún no existía la Palma de Oro como tal y el festival otorgaba el Gran Premio. En 1951 y 1954 llegaron a competir hasta cuatro producciones españolas, en un contexto industrial muy distinto y con una selección menos amplia de países. Ahora, en pleno siglo XXI, el logro adquiere otra dimensión al consolidar a España como potencia de cine de autor en Europa.

El propio director del festival, Thierry Frémaux, ha subrayado en la rueda de prensa de presentación el “buen momento del cine español” y el esfuerzo por levantar proyectos de autor con presupuestos importantes. A su juicio, existe “un movimiento” dentro de la producción española que está encontrando vías de financiación y visibilidad para este tipo de cine, algo que Cannes ha querido reconocer en su selección.

En términos de presencia, España se coloca junto a Japón como el país extranjero con más películas en la competición, solo por detrás de Francia, habitual dominadora de la sección oficial. Esta triple presencia española llega, además, tras un año en el que Romería, de Carla Simón, y Sirat, de Oliver Laxe, ya dejaron el listón muy alto en la Croisette.

Pedro Almodóvar y el regreso del maestro con «Amarga Navidad»

Amarga Navidad de Pedro Almodóvar

La presencia de Pedro Almodóvar en Cannes se ha convertido, con los años, en una especie de tradición. Esta vez regresa con Amarga Navidad, su largometraje número 24, después de haberse alzado previamente con el León de Oro en Venecia por La habitación de al lado. El cineasta manchego vuelve así al festival que ha acompañado buena parte de su carrera, aunque todavía con una espina clavada: nunca ha ganado la Palma de Oro.

Amarga Navidad plantea la historia de Elsa, una directora de publicidad que pierde a su madre durante un largo puente de diciembre. Incapaz de concederse un tiempo real de duelo, se sumerge en el trabajo hasta que una crisis de pánico la obliga a detenerse. A partir de ahí, el personaje se enfrenta a un proceso de parón forzoso, viaje interior y revisión de su propia vida. La trama la lleva hasta la isla de Lanzarote, adonde viaja junto a su amiga Patricia en busca de aire nuevo, mientras su pareja, Bonifacio, se queda en Madrid.

El reparto de la película está encabezado por Victoria Luengo, que comparte cartel con intérpretes como Bárbara Lennie, Aitana Sánchez-Gijón, Leonardo Sbaraglia, Patrick Criado, Milena Smit o Quim Gutiérrez. Es un elenco coral que acompaña una historia muy centrada en la fragilidad emocional, el peso de la pérdida y la dificultad de parar cuando todo alrededor empuja a seguir produciendo.

En declaraciones desde París, donde el filme se estrena con el título Autofiction, Almodóvar ha calificado esta selección como un “día de celebración para el cine español”. El director destaca que se trata de tres películas muy distintas de tres generaciones diferentes de cineastas, y que el mero hecho de estar presentes en la sección oficial es ya un reconocimiento en un momento en el que el cine de autor necesita una visibilidad que no siempre encuentra en salas comerciales.

Amarga Navidad, además, llega a Cannes con los deberes hechos: ya se ha estrenado en los cines españoles, donde ha sido refrendada tanto por la taquilla como por buena parte de la crítica especializada. El paso por la Croisette supone, en este contexto, una consolidación internacional de una obra que muchos consideran una de las más íntimas y arriesgadas del cineasta en esta etapa de su carrera.

Rodrigo Sorogoyen y «El ser querido»: el gran salto a la competición oficial

El ser querido de Rodrigo Sorogoyen

Si Almodóvar representa la veteranía, Rodrigo Sorogoyen llega a Cannes como la confirmación de una generación que se ha consolidado a base de thrillers y dramas intensos. Con El ser querido, el director madrileño entra por primera vez en la competición oficial tras haber pasado por Cannes Premiere con As bestas, película que le valió un César en Francia y múltiples reconocimientos en Europa.

El ser querido, escrita junto a su guionista habitual Isabel Peña, sigue la relación entre un prestigioso director de cine y su hija, una actriz que no ha logrado el éxito. Tras años de distanciamiento y silencios, ambos se embarcan en el rodaje de una película conjunta, lo que obliga a remover un pasado que ninguno de los dos ha querido enfrentar. La historia mezcla lo familiar con lo metacinematográfico, entrando de lleno en el territorio de las heridas abiertas y los reproches soterrados.

El reparto está encabezado por Javier Bardem y Victoria Luengo, que dan vida a ese padre y a esa hija atrapados entre el afecto y el resentimiento. Les acompañan intérpretes como Raúl Arévalo, Marina Foïs o Raúl Prieto, entre otros, en un drama que se adentra en la intimidad de la creación y en cómo esta puede contaminar —o sanar— las relaciones personales.

Sorogoyen ha reconocido que soñaba con estar en la sección oficial de Cannes incluso antes que con los Oscar. Para él, esta selección “demuestra la calidad y el interés por el cine español” y confirma que la cinematografía nacional atraviesa “un momento brutal”. El director ha explicado que conocía desde hacía semanas la decisión del festival, aunque se le pidió discreción hasta el anuncio oficial, y ha insistido en la importancia de disfrutar el paso por Cannes como parte natural de la vida de las películas.

El ser querido tiene previsto su estreno en salas españolas a finales de agosto, de modo que la proyección en Cannes funcionará como estreno internacional y escaparate mediático. La combinación de un tema tan íntimo, un reparto de primera línea y la impronta visual de Sorogoyen la sitúan como uno de los títulos europeos a seguir en esta edición.

«La bola negra»: la irrupción de los Javis en la élite de Cannes

La bola negra de Javier Calvo y Javier Ambrossi

La tercera pieza de este histórico triángulo español es La bola negra, segundo largometraje de Javier Calvo y Javier Ambrossi, conocidos popularmente como los Javis. Para ellos, esta selección supone un salto directo a la categoría más alta del festival sin haber pasado antes por secciones paralelas, algo poco habitual y que habla del interés internacional que despierta su cine.

La película entrelaza las vidas de tres hombres en distintas épocas —1932, 1937 y la actualidad—, unidas por la sexualidad, el deseo, el dolor y la herencia emocional. El proyecto se inspira en una de las obras inacabadas de Federico García Lorca y reinterpreta ese material desde una mirada contemporánea y queer a la historia española, sin renunciar a la influencia del cine clásico que tanto reivindican sus directores.

En el reparto destacan nombres como Penélope Cruz, Glenn Close, Guitarricadelafuente, Miguel Bernardeau, Lola Dueñas o Milo Quesada, lo que subraya el carácter internacional del proyecto. La participación del músico Guitarricadelafuente como protagonista supone además su salto a la interpretación cinematográfica, sumando un elemento de curiosidad extra para el público.

Los Javis han explicado que recibieron la noticia a través de un correo electrónico del propio Thierry Frémaux, en el que se destacaban la puesta en escena, la fotografía y la dirección de la película. Ellos mismos describen La bola negra como una obra “muy potente” en la que han puesto especial cuidado en el crecimiento formal respecto a su debut en el largometraje y a su trabajo televisivo, con series como La mesías, que ya fue un fenómeno en Francia gracias a su emisión en el canal Arte.

Además del logro individual, Calvo y Ambrossi subrayan el significado colectivo de este “triple histórico” para el cine español. En su opinión, una de las fortalezas del sector es precisamente la diversidad de orígenes y trayectorias, al tratarse de una industria “libre y salvaje” en la que no se sigue un modelo homogéneo de estudios, lo que permite la aparición de propuestas muy singulares.

Victoria Luengo, el doblete español en la alfombra roja

En medio de este protagonismo español, hay un nombre que se repite en dos de las películas en competición: Victoria Luengo. La actriz, conocida por trabajos televisivos como Antidisturbios o La reina roja, forma parte del reparto de Amarga Navidad y al mismo tiempo coprotagoniza El ser querido.

Su presencia en dos títulos que aspiran a la Palma de Oro en la misma edición la sitúa en una posición poco habitual para una intérprete española en Cannes. En Amarga Navidad, Luengo se mueve en el universo emocional diseñado por Almodóvar, mientras que en el filme de Sorogoyen asume el reto de encarnar a una actriz que se enfrenta a su propio padre, un director consagrado, tanto en el plano profesional como en el estrictamente íntimo.

Este doblete refleja también cómo el talento interpretativo español se está abriendo paso en grandes producciones de autor europeas. Luengo no es la única: en otras secciones del festival aparecen nombres como Itsaso Arana o Luis Tosar en coproducciones internacionales, lo que refuerza la idea de un momento especialmente fértil para los actores y actrices nacionales.

Para Cannes, la combinación de un director de referencia mundial como Almodóvar, un cineasta en plena consolidación europea como Sorogoyen y una pareja creativa emergente con fuerte identidad autoral como los Javis, se completa precisamente con rostros como el de Luengo, capaces de transitar esos distintos universos sin perder personalidad propia.

España, potencia de cine de autor en una edición muy europea

El contexto en el que aterrizan estas tres películas españolas habla de un festival fuertemente orientado al cine de autor europeo y asiático. Francia, como anfitriona, encabeza el número de títulos en competición con nombres como Léa Mysius (Histoires de la nuit), Arthur Harari (L’Inconnue), Jeanne Herry (Garance) o Charline Bourgeois-Tacquet (La vie d’une femme). A ellos se suman proyectos rodados en francés por cineastas extranjeros, como Asghar Farhadi con Histoires parallèles o el belga Lukas Dhont con Coward.

Japón comparte con España el segundo escalón en cuanto a número de películas en la sección oficial, con directores de prestigio como Hirokazu Kore-eda (Sheep in the box), Ryûsuke Hamaguchi (Sudden) o Kôji Fukada (Nagi notes), además de la presencia de Na Hong-jin con Hope, también dentro de la órbita asiática. La selección se completa con viejos conocidos de Cannes como el rumano Cristian Mungiu (Fjord), el polaco Pawel Pawlikowski (Fatherland), el húngaro László Nemes (Moulin) o el ruso Andrey Zvyagintsev, que regresa con Minotauro tras un grave problema de salud y su posterior exilio en Francia.

En este escenario, el trío formado por Amarga Navidad, El ser querido y La bola negra sitúa a España en el grupo de países con mayor peso en la competición, tanto por número de títulos como por la relevancia de sus cineastas. De hecho, Frémaux ha señalado que nuestro país se ha convertido en uno de los focos más dinámicos de cine de autor dentro de Europa, gracias a una combinación de talento emergente, directores consagrados y estructuras de coproducción cada vez más sólidas.

La inauguración oficial correrá a cargo de la producción francesa La Vénus électrique, de Pierre Salvadori, mientras que el jurado de la Sección Oficial estará presidido por el cineasta surcoreano Park Chan-wok. Entre las grandes figuras internacionales previstas para esta edición destacan las Palmas de Honor que recibirán Peter Jackson y Barbra Streisand, así como la presencia de John Travolta, que presentará su primera película como director, Propeller One-Way Night Coach, fuera de competición.

Más allá de la competición: coproducciones y presencia española en «Un certain regard»

El impacto del cine español en Cannes no se limita a la Sección Oficial. En la sección paralela Un certain regard, dedicada a primeras y segundas películas y a propuestas más arriesgadas, el nombre de España aparece asociado a varias coproducciones que refuerzan la idea de una industria abierta al trabajo conjunto con otros países.

Entre ellas destaca La más dulce, de la directora marroquí Laïla Marrakchi, una historia que sigue a un grupo de mujeres temporeras que dejan Marruecos para recolectar fresas en Huelva. Lo que en principio se presenta como una oportunidad económica choca pronto con una realidad marcada por el abuso, el acoso y unas condiciones laborales indignas. Las protagonistas deciden plantar cara a sus explotadores con la ayuda de Pilar, una abogada española, en un relato que pone el foco en la explotación migrante en el sur de Europa.

La más dulce cuenta con producción compartida entre Marruecos, Francia, Bélgica y España, y con la actriz española Itsaso Arana en el reparto. Es un ejemplo claro de cómo el tejido de coproducciones permite abordar temas locales con una proyección claramente internacional, algo que Cannes suele valorar en su programación.

También en Un certain regard figura El deshielo, de la chilena Manuela Martelli, coproducida por Chile, Argentina, Francia y España. Ambientada en el Chile de 1992, sigue a Inés, una niña de diez años que pasa el verano en el hotel de sus abuelos, junto a una estación de esquí. Allí conoce a Hanna, una esquiadora sueca adolescente que se convierte en su amor platónico, hasta que una noche la joven desaparece en circunstancias misteriosas. La película cuenta con la participación de Luis Tosar y el respaldo de productoras vinculadas al cine español de autor reciente.

Estas presencias en la sección paralela se suman al protagonismo en competición y ayudan a dibujar un panorama en el que España ocupa un lugar relevante no solo por sus títulos propios, sino también por su capacidad para colaborar en proyectos internacionales de mirada crítica y vocación de circuito de festivales.

Al mismo tiempo, la programación vuelve a poner sobre la mesa la asignatura pendiente de la paridad de género en la Sección Oficial. Aunque el número de directoras en Un certain regard es notable, en la competición principal apenas figuran cinco mujeres entre los 21 nombres anunciados inicialmente. Entre ellas se encuentran las europeas Léa Mysius, Jeanne Herry, Marie Kreutzer, Charline Bourgeois-Tacquet y la alemana Valeska Grisebach, que presenta The dreamed adventure.

Un momento de oro para el cine español

Lo que se vivirá en la Croisette este mayo es algo más que la coincidencia de tres títulos nacionales en uno de los festivales más influyentes del mundo. Es la cristalización de un proceso que viene fraguándose desde hace años y que ha tenido hitos recientes con películas como Romería de Carla Simón o Sirat de Oliver Laxe, ambas con fuerte recorrido internacional.

Ahora, el salto cualitativo lo protagonizan tres miradas distintas hacia el cine de autor: la de un creador consagrado como Pedro Almodóvar, que regresa a sus obsesiones desde un prisma más íntimo; la de Rodrigo Sorogoyen, que afianza su lugar en la élite europea explorando la tensión entre lo personal y lo profesional; y la de los Javis, que irrumpen en la competición con un ambicioso relato queer sobre memoria, deseo e identidad atravesado por la figura de Lorca.

Alrededor de ellos, una constelación de intérpretes —Javier Bardem, Penélope Cruz, Glenn Close, Victoria Luengo, Guitarricadelafuente, Milena Smit, Bárbara Lennie, entre muchos otros— y un entramado de coproducciones consolidan la impresión de que el cine español ha pasado de ser una presencia ocasional a convertirse en protagonista recurrente de la conversación internacional.

Que la Palma de Oro viaje o no finalmente a España es lo de menos a corto plazo; lo relevante es que, en una edición dominada por grandes nombres del cine de autor europeo y asiático, la industria española se planta en el escenario principal con tres apuestas fuertes, variadas y reconocibles, confirmando que el “buen estado de salud” del que habla Thierry Frémaux no es solo un eslogan, sino una realidad que se ve en la pantalla.

Sirat
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