Baby Yoda en todo su esplendor
Baby Yoda en todo su esplendor

Es cuando la gente empieza a hacerse tatuajes cuando sabes que ya no hay nada que hacer y que el fenomeno es imparable. Camisetas de baby Yoda, tazas de baby Yoda y evidentemente (aunque para éstos habrá que esperar un poco más), muñecos de Baby Yoda. Disney ha dado hoy el pistoletazo de salida a la venta de productos de merchandising relacionados con el ¿inesperado? icono que acaban de sacarse de la manga en su recién estrenada plataforma de streaming, Disney Plus, a través de la serie The Mandalorian. Nada triunfa más hoy en las plazas virtuales de lo efímero que el artefacto adorable y cute. Yoda bebé lleva días siendo carne de memes. Pude que hoy siga siéndolo pero por motivos distintos a los deseados: a Disney, la corporación del sector del entretenimiento más poderosa del mundo, el merchandising de Baby Yoda les ha salido algo cutre.

Pero antes, para los despistados: ¿quién es Yoda bebé?. Este es, según las tendencias de búsqueda de Google (comparadas con Donald Trump y Taylor Swift) el poderío de Bebé Yoda (en azul):

Evolución de las búsquedas en Google de Baby Yoda
Evolución de las búsquedas en Google de Baby Yoda

 

Desde su aparición en The Mandalorian, el entrañable (y algo siniestro), Baby Yoda se ha ganado los corazones de Internet. Técnicamente, el bicho no es Yoda, sino otra criatura llamada The Child. Pero eso a Disney (y a Internet) les trae sin cuidado. La gente tiene hambre y Disney ya está aquí con el puchero. Pero el puchero tiene pinta de oler a perros muertos: 45 dólares por una funda de iPhone Baby Yoda, 17 dólares por una taza Baby Yoda y 25 por una camiseta. Absolutamente todos los productos tienen el mismo diseño, y su calidad no ha tardado en ser puesta en tela de juicio.

Ya se pueden comprar camisetas, tazas y todo tipo de regalos de Yoda bebé

Webs especializadas como Techcrunch han llegado a tildarlo como «el merchandising más vago de la historia«. Y tiene toda la pinta. En esencia, pareciera que Disney hubiese agarrado a toda prisa la fotografía más bonita de la criatura para estamparla en camisetas y tazas. La misma fotografía de Baby Yoda clonada y clonada, chillando de un modo muy poco disimulado la naturaleza del mecanismo; lo intrínseco del asunto: ¿sentís la urgencia de gastaros vuestro dinero en Baby Yoda? Pues tomad Baby Yodas hasta que os ahoguéis.

Ya se pueden comrpar camisetas de Baby Yoda
Camisetas de Baby Yoda en la tienda Disney

 

Ojo. Es de agradecer que Disney no tuviese merchandising preparado con más antelación, pues la simple logística de preparación y distribución de los juguetes y de las camisetas habría roto la sorpresa de descubrir a The Child en la serie. Es decir, si Disney no tenía nada preparado es porque no habría sido posible fabricar la mercadotecnia de Baby Yoda sin esquivar el spoiler. Ahora, con las compuertas del todo abiertas, la historia es diferente.

Avalancha de Baby Yoda en el horizonte

Hace cuatro días, Forbes aseguró que Disney está a punto de envolver al planeta con un mantel de Baby Yodas. Nadie lo duda, dada la inminencia de la Navidad. Todo apunta a que esta primera remesa de merchandising Baby Yoda ha sido la improvisada respuesta de Disney para una festividad no menos importante: el Black friday.

El asunto adquiere tintes aún más extraños si tenemos en cuenta de qué empresa estamos hablando. Desde su aparición en 1977, la franquicia que «prácticamente ha inventado los acuerdos de licencia modernos» (apunta The Telegraph), ha generado más de 32.000 millones de dólares de beneficio con la venta de merchandising.

Dicho esto, Star Wars lleva ya dos años experimentando un notable descenso de ventas de merchandising debido, según apuntan medios especializados, cierta fatiga del público. Desde que Disney compró LucasFilm en 2012 se han lanzado cinco películas (contando con el inminente estreno del Episodio IX) y una serie, con una trilogía nueva en camino.

Así pues, todos a comprar Baby Yoda, que el mundo se va a acabar pronto y ya mismo es Navidad.