Jean-Luc Godard, antiguo colaborador de Cahiers du Cinèma, y la actriz Anna Karina.
Jean-Luc Godard, antiguo colaborador de Cahiers du Cinèma, y la actriz Anna Karina.

La plantilla al completo de Cahiers du Cinéma, mítica revista francesa que ha sido desde 1951 la publicación más prestigiosa del mundo del cine, ha dimitido en bloque en señal de protesta por los nuevos dueños de la revista. Se trata de una dimisón temporal de un mes por una situación que han descrito como «un contrasentido absoluto».

En un comunicado emitido por la empresa y publicado por Le Monde, los 15 empleados de Cahiers de Cinéma (incluido su director, Stéphane Delorme) han criticado la compra del semanario por parte de un grupo formado por una veintena de inversores enfocados en las finanzas y la tecnología. También habría «personas cercanas al gobierno» y, lo más interesante, hasta ocho importantes figuras relacionadas con el mundo del cine, entre las que se encuentra el productor de A Prohet, Pascal Caucheteux.

«Los nuevos propietarios crean un conflicto de intereses que compromete la independencia de la publicación»

Extracto del comunicado de dimisión la plantilla de Cahiers du Cinéma

En España, Cahiers du cinèma fue editada de 2007 a 2011. En cierto modo, debido a conflictos legales la publicación sigue existiendo pero con otro nombre: Caimán Cuadernos de Cine.

Algunos medios franceses ya avisaron hace unas semanas de que en la redacción del semanario se había instalado cierto desconcierto ante el anuncio de la compra del medio. Recordemos que estamos hablando de una publicación que en el pasado ya se había posicionado en contra de polémicas como la de la reforma del sistema de acceso a la universidad o el tratamiento mediático que estaba recibiendo el movimiento de los chalecos amarillos.

Lanzada en abril de 1951 por André Bazin, Jacques Doniol-Valcroze y Joseph-Marie Lo Duca, Cahiérs du cinéma ha sido y es un emblema del periodismo cinematográfico y del cine independiente en sí mismo. Por sus páginas han pasado primeros espadas como Truffaut, Godard o Rohmer en un momento clave (si no el que más) de la producción cultural francesa del siglo XX: poco después de la aparición de la revista, el mundo del cine jamás volvería a ser el mismo gracias a la eclosión de la nouvelle vague.