Toda persona desea recibir las bendiciones de Dios, pero son pocos los que saben realmente reconocerlas, y qué se debe hacer para recibirlas. Entra aquí para conocer sobre los favores que el Señor tiene para nosotros.

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Las bendiciones de Dios

Las bendiciones de Dios son sobreabundantes siendo la más importante de ellas el amor por toda su creación. Dios nos ama a todos e igualmente sus bendiciones nos alcanzan a todos de alguna u otra manera.

Dios siempre va a querer lo mejor y lo bueno para cada uno de nosotros porque sus bendiciones no tienen que interpretarse solamente como riquezas materiales. De manera, que nuestro creador es fuente de toda genuina bendición, de toda forma de riqueza, y nadie, absolutamente nadie está exento de poder recibirlas, Jesús nos dice:

Mateo 5:45 (TLA): Así demostrarán que actúan como su Padre Dios, que está en el cielo. Él es quien hace que salga el sol sobre los buenos y sobre los malos. Él es quien manda la lluvia para el bien de los que lo obedecen y de los que no lo obedecen.

El agradecimiento por las bendiciones de Dios

El que cree en Dios cuando ve prosperar su vida o tras algún éxito alcanzado agradece y alaba a Dios. El creyente da gloria a su nombre por las bendiciones recibidas, bien sea una casa, un empleo, o simplemente agradece porque Dios ha sido generoso.

Pero no solo el éxito, la prosperidad, lo material, representan las bendiciones de Dios por las cuales debemos agradecer al Señor. Porque ya el abrir los ojos por la mañana representa una bendición de Dios, y es la de estar vivos, debemos ser agradecidos con él por nuestras vidas.

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A Dios le agrada nuestro agradecimiento a través de la alabanza y las oraciones, con actitud de alegría y de gozo. Esto es exactamente lo que experimenta un creyente cuando Dios actúa en su vida.

El agradecimiento en un creyente es un acto espiritual, que se manifiesta en la oración de agradecimiento a Dios por sus bendiciones. En este sentido te invitamos a ofrecerle esta preciosa oración de agradecimiento a Dios, porque a pesar de nuestras infidelidades, Él siempre permanece fiel.

El ser agradecido con Dios activa un poder espiritual en los cielos para recibir nuevas bendiciones. Con el agradecimiento a Dios estamos reconociendo que él es la fuente de todo lo recibido y no el hombre.

1 Corintios 4:7 (PDT): ¿Quién ha dicho que tú eres mejor que los demás? Todo lo que tienes, Dios te lo ha dado. Entonces, ¿por qué presumes como si lo hubieras conseguido tú mismo?

Todo incluso la vida misma lo hemos recibido de parte de Dios. Agradecer a Dios por sus bendiciones, es reconocer nuestra total y completa dependencia de él.

La prosperidad de los malos

Existe un pensamiento entre los hombres que además es bíblico, con frecuencia se escucha decir: -A los que hacen el mal, les va bien-. A aquellos que corrompen la ley sin importarle la moral, muchas veces son considerados como personas exitosas a causa de la posesión de bienes y riquezas.

No obstante esta es una falsa prosperidad porque no proviene de Dios, no se puede considerar como bendiciones, lo que se ha sido producto de la astucia o artimaña del hombre. Esta falsa prosperidad es efímera y no agradable a los ojos del Señor, en la Biblia el profeta Jeremías le dice a Dios:

Jeremías 12:1 (NTV): Señor, tú siempre me haces justicia cuando llevo un caso ante ti. Así que déjame presentarte esta queja: ¿Por qué los malvados son tan prósperos? ¿Por qué son tan felices los malignos?

Al final del pasaje Dios le responde a su profeta:

Jeremías 12:13 (NTV): – Mi pueblo sembró trigo pero cosecha espinos. Se esforzó pero no le sirvió de nada. Cosechará vergüenza debido a la ira feroz del Señor-.

De igual forma en la Biblia encontramos un salmo profético del rey David, el cual indica el camino final de los malvados. A continuación se extraen versos relevantes de este Salmo 37 en la versión NTV:

1 No te inquietes a causa de los malvados ni tengas envidia de los que hacen lo malo.

3 Confía en el Señor y haz el bien; entonces vivirás seguro en la tierra y prosperarás.

10 Pronto los perversos desaparecerán; por más que los busques, no los encontrarás.

11 Los humildes poseerán la tierra y vivirán en paz y prosperidad.

16 Es mejor ser justo y tener poco que ser malvado y rico.

17 Pues la fuerza de los malvados será destrozada, pero el Señor cuida a los justos.

Las bendiciones de Dios no solo son riquezas materiales

La prosperidad que proviene de Dios es contraria a la que logran los malvados, pues son bendiciones que generan nuevas bendiciones. Además no son efímeras, las bendiciones de Dios producen paz y gozo, así como la oportunidad de acumular riquezas eternas en los cielos.

En este sentido debemos estar conscientes que el favor de Dios no solo se manifiesta en forma de riquezas o bienes materiales. Porque si solo fuera así, ¿entonces los pobres no son dignos del favor de Dios?, si pensáramos así, estaríamos imaginando a un Dios materialista y no espiritual.

Si bien es cierto que en la Biblia se puede encontrar personajes a los que Dios bendijo con riquezas materiales. De igual forma sus bendiciones se manifiestan en su auxilio y socorro en los momentos difíciles, y es que Dios bendice de múltiples formas aún en su justicia.

Las bendiciones de Dios manifestada en su justicia

Si bien es cierto que toda la humanidad fue justificada o considerada justa a los ojos de Dios, por medio de la gracia y el sacrificio de su Hijo Jesucristo en la cruz. Solo podremos gozar de la bendición de esta justificación si cada ser humano la establece como forma de vida.

En general a todo ser humano le resulta fácil recibir las bendiciones de Dios, pero cuando el Señor aplica su justicia en nosotros, no siempre la recibimos con agrado. Pero la Biblia nos enseña que la manifestación natural de Dios como Juez es importante así como necesaria, pues su justicia va unida a su santidad divina.

Nosotros como cristianos nos acomodamos mejor bajo la figura paterna de Dios, preferimos verlo como el Padre bueno y amigo, que nos ama aún con nuestros defectos. Pero cuando cometemos un error y Dios se manifiesta como juez o consejero nos cuesta aceptar la disciplina.

Una disciplina que es una bendición manifestada en su justicia, porque nos edifica. Haciéndonos cada vez mejores hombres y mujeres:

2 Timoteo 3:16-17 (RVC): 16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

Si deseas conocer aún más sobre la justicia de Dios, te invitamos a entrar aquí, La justicia de Dios: ¿qué es y en qué consiste? Donde podrás conocer cómo fue aplicada por el Señor en el Antiguo Testamento al pueblo de Israel, y de qué forma nos la manifiesta en el presente, ¡No dejes de entrar!

La Biblia dice que Dios confiere riquezas

La Biblia nos enseña que Dios puede conferir favores manifestados en riquezas, fueron varios los personajes y siervos del Señor a los que él les otorgó posesiones y bienes materiales. Más sin embargo, tal otorgamiento de bendiciones también guardaban un propósito dentro de su plan perfecto, así como una respuesta a la obediencia de estos hombres.

Un ejemplo claro donde Dios confiere riquezas es su siervo Jacob, cuando este deja la casa de su padre Isaac, se va tan solo con un bastón. Jacob se instala en las tierras de su tío Labán y en el transcurso de veinte años, es bendecido por Jehová Dios con un gran rebaño de ovejas, vacas y camellos, para hacerse independiente de su suegro.

¿Cuál era el objetivo de Dios bendecir de esta forma a Jacob? Lo primero es que Dios siempre cumple lo que promete, y al bendecir a Jacob estaba cumpliendo con la promesa hecha a su abuelo Abraham. Y lo segundo es que la bendición material dada por Dios a Jacob serviría para establecer las bases de la gran nación de Israel, Dios le promete a Abraham:

Génesis 22:17-18 (NVI): 17 que te bendeciré en gran manera, y que multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y como la arena del mar. Además, tus descendientes conquistarán las ciudades de sus enemigos. 18 Puesto que me has obedecido, todas las naciones del mundo serán bendecidas por medio de tu descendencia.

Como son las bendiciones de Dios

Como ya se dijo antes las bendiciones de Dios no son solo riquezas materiales y por tanto el estar en prosperidad no es el único indicativo de contar con la bendición o la aprobación del Señor. Ya que las bendiciones de Dios están principalmente revestidas de una naturaleza espiritual.

Veamos a continuación algunas de las bendiciones de Dios según la Biblia:

-Son sanidad y milagros para nuestras vidas, Hechos 3:6 (RVC):

6 pero Pedro le dijo: – No tengo oro ni plata, pero de lo que tengo te doy. En el nombre de Jesucristo de Nazaret, ¡levántate y anda!-

-En la fe somos bendecidos, Efesios 1:3 (PDT):

3 Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo que nos ha dado toda clase de bendiciones espirituales en el cielo a través de Cristo.

-Un regalo generoso, Juan 1:16 (NBV):

De la abundancia que hay en él, todos hemos recibido bendición sobre bendición.

-Son de prosperidad para el que obedece su palabra, Salmos 1:2-3 (TLA):

2 Dios bendice a quienes aman su palabra y alegres la estudian día y noche. 3 Son como árboles sembrados junto a los arroyos: llegado el momento, dan mucho fruto y no se marchitan sus hojas. ¡Todo lo que hacen les sale bien!

¿Cómo debe ser nuestra actitud ante las bendiciones de Dios?

Dependiendo cómo sea nuestra actitud ante la vida podremos determinar si alejamos o atraemos bendiciones de Dios en ella. Si bien los favores otorgados por Dios cumplen un propósito en las personas, también son respuestas a la obediencia, la honestidad, al servicio, a como nos comportemos con respecto a los demás, etc.

Proverbios 10:4 (LBLA): Pobre es el que trabaja con mano negligente, más la mano de los diligentes enriquece.

Esto quiere decir que si guardamos una actitud de honradez, somos diligentes en nuestras labores y atesoramos sabiamente los consejos de la palabra de Dios. Tendremos todas las posibilidades de recibir los favores del Señor, vivir una vida dentro de la cultura del Reino de Dios trae consigo mil bendiciones.

Proverbios 10:22 (RVA-2015): La bendición del SEÑOR es la que enriquece y no añade tristeza con ella.

Dios nos quiere bendecir a diario; está en nosotros dejarnos bendecir, te invitamos continuar leyendo el artículo sobre la Intimidad con Dios: ¿Cómo desarrollarla? En el podrás conocer algunos puntos claves para lograr desarrollar una genuina intimidad con Dios y así poder gozar aún más de estar en su presencia.

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