
La segunda edición de Maestros de la Costura Celebrity ya tiene ganadora. Beatriz Luengo se alzó con el maniquí de cristal tras una final trepidante en la que se enfrentó a su compañera de reparto en ‘Un paso adelante’, Silvia Marty. La cantante y actriz, que partía como una de las menos experimentadas en el taller, logró convencer al jurado con un diseño cargado de simbolismo y emoción.
La gala, emitida en La 1, reunió a los cuatro finalistas: Beatriz, Silvia, Mario Vaquerizo y Pau Echániz. Tras la primera prueba, Silvia se hizo con la primera chaquetilla y el pase directo al duelo final, mientras que Beatriz logró la segunda tras una prueba nupcial en la Hacienda Jacaranda. Mario y Pau se quedaron a las puertas, pero no sin antes dejar momentos para el recuerdo.
Una final de infarto

La primera prueba del programa estuvo dedicada a Valentino, con Naty Abascal como invitada especial. Los cuatro aprendices tuvieron que confeccionar un look inspirado en el modista italiano, y fue Silvia quien más brilló con un vestido que impresionó al jurado. Luis de Javier no dudó en elogiarla: ‘Has hecho un gran trabajo, tu evolución ha sido increíble’.
Después, llegó el turno de la prueba nupcial. Los tres finalistas viajaron a la Hacienda Jacaranda para replicar vestidos de novia de diseñadores como Andrés Pozuelo, Alicia Rueda y Juan Vidal. Pau Echániz, que había olvidado la tela en la mercería, logró sobreponerse, pero fue Beatriz quien se llevó la segunda chaquetilla. ‘¡Qué maravilla de bata!’, exclamó emocionada.
El duelo UPA

El duelo final enfrentó a dos amigas que se conocían de sobra. Beatriz y Silvia compartieron cuatro años en ‘Un paso adelante’, y esa historia se notó en el ambiente. Yotuel, marido de Beatriz, estuvo presente y recordó que ‘lo que nació en Un paso adelante se convirtió en una familia’. Alfonso Bassave, amigo de Silvia, también quiso arroparla.
Además, Pilar Rubio visitó el plató y confesó que la costura ya forma parte de su vida. También hubo un homenaje a Valentino, con Naty Abascal como musa, y la periodista María Fernández Miranda como invitada especial.
Los diseños finales

Beatriz presentó un vestido negro de fiesta confeccionado en crepé de seda y guipur, adornado con plumas, lazos y flores artesanales. Cada detalle tenía un significado: el escote simbolizaba soltar una carga, las flores representaban el apoyo de sus compañeros y la abertura lateral evocaba la libertad. En la etiqueta bordó su mantra: ‘¿Y si sí?’.
Silvia, por su parte, optó por un diseño más sensual, con crepé satén de seda y godets de gasa, además de unos tirantes de cadenas con una perla en el coxis. El jurado valoró la elegancia de ambas propuestas, pero finalmente se decantó por Beatriz. Lorenzo Caprile destacó la elección del tejido y la proporción, aunque señaló que le faltó tiempo para pulir la abertura.
Una victoria solidaria
Con el maniquí de cristal en sus manos, Beatriz no dudó en anunciar que los 50.000 euros del premio irán destinados a Oxfam Intermón para ayudar a las víctimas de la DANA en Valencia. Un gesto que fue aplaudido por todos los presentes y que pone el broche solidario a una edición muy especial.
La final, emitida en horario de máxima audiencia, logró un 9,4% de cuota y 521.000 espectadores, siendo la menos vista de la historia del talent. Aun así, la temporada promedió un 10,1% y 571.000 espectadores, con un pico de 17,2% en el estreno tras el Mundial. El programa ha demostrado que la costura también tiene hueco en el verano televisivo.
Así se cerró una edición que ha estado marcada por el buen rollo, el reencuentro y la superación personal. Beatriz Luengo se lleva el título, pero todos los aprendices se van con una experiencia inolvidable. La costura, la moda y la televisión se dieron la mano en una noche que quedará en la memoria de los seguidores del programa.